nv_scuderi N.V. Scuderi

Un hombre enfrenta sus penas como él sabe hacerlo: solo y comiendo.


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#alcohol #soledad #quedateencasa
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Línea Muerta

Marcial, cincuenta y pico de años, de complexión bastante gruesa, estaba solo en su casucha mirando la televisión rodeado de una montaña de envoltorios de comida, dulces, latas de gaseosa y cerveza, botellas y vasitos de plástico de otros licores, sentado en lo que él siempre creyó que era su trono y consistía realmente en un sofá individual en pésimo estado, que con el transcurso de las décadas había pasado de un color beige a un negro mohoso con unas motas de beige. Si cualquier persona le hubiera hecho una visita, diría que él se asemejaba a un rey de todas las basuras.

En fin, Marcial miraba con poco interés una película bélica, aunque estaba demasiado cómodo como para buscar su control remoto que se perdió entre los paquetes de papas fritas y galletitas, el único objetivo de ese filme era producir ruido en el inhóspito hogar. Hizo un esfuerzo por estirar su brazo y alcanzar una lata de cerveza de mil guaraníes que todavía le quedaba encima de su mesita de luz. Hilos de ese rubio licor escaparon de sus labios debido a lo pronto y desesperado que bebió, hilos que atravesaban su barba desprolija que ya presentaba sus primeros pelitos blancos.

A decir verdad, no sólo ni su trono, ni su barba ni su sala dejaban mucho que desear. Las prendas que vestía estaban roñosas, pues no se había bañado en cuarenta y ocho horas; su piel estaba pálida en contraste con sus prominentes ojeras, pues tampoco había salido al mundo exterior en aproximadamente una semana cuando fue al supermercado para abastecer su heladera; sus ojos estaban inyectados en sangre, pues había tenido problemas para conciliar el sueño que ni siquiera masajear a su viejo amiguito, tan falto del contacto de alguien más en bastante tiempo, debajo de su ancha panza le garantizaba una buena noche. Su única solución para descansar era comer, beber y mirar la televisión.

Él tenía una esposa, hoy exesposa, y una hermosa hija que ya había abandonado el nido un par de años atrás. Su exsposa llevaba días intentando comunicarse con él desde que supo que perdió su empleo en un taller de automóviles, donde él era uno de los dueños. El destino quiso que sus propios socios le quitaran su parte de los derechos sobre el local de alguna manera seguramente nada honesta, pese a que Marcial tampoco hizo más que proferirles insultos para defenderse.

Él no era dotado, no había terminado siquiera el colegio y no se preocupó por irse a la universidad cuando tuvo la oportunidad. Recién cuando nació su hija, fruto de una relación pasajera con su novia, consideró estudiar algo de negocios y levantar su taller que tampoco era el más popular ni pulcro en Coronel Oviedo, pero le daba lo suficiente para dar de comer a su familia, ya que la entonces esposa no trabajaba y sigue sin hacerlo. Dejó a Marcial por un estanciero exitoso en el norte y, por supuesto, llevó consigo a la hija a sus quince años. Sin embargo, la jovencita lo visitaba todas las semanas hasta que se independizó y se mudó a Asunción para estudiar en la universidad gracias a una beca por sus buenas calificaciones, de eso hacía un par de meses. Si bien esto le llenaba a Marcial de orgullo, la soledad en su corazón se acrecentó por montones.

Sin trabajo y sin familia prácticamente, él se encerró en su fortaleza de comida chatarra, lo único que aún le pertenecía y que se lo sustentaba él mismo a duras penas con sus últimos ahorros sacados de la cooperativa. Tanto fue su aislamiento que inspiró compasión en su exesposa y más cuando supo los motivos por un vecino, pero Marcial se rehusaba a contestar.

Esa noche de cine de guerra ella volvió a intentarlo, pero fue en vano. Marcial ignoró la llamada entrante sin voltearse a su celular que también vibraba y sonaba encima de la mesita de luz al lado de la lata de cerveza ya vacía. Mientras, él sacó de su sucio bolsillo dos cartas que había recibido esa mañana.

La primera era de su hija (ella solía escribirle cartas cuando no podía llamarlo; él sabía muy poco de nuevas tecnologías) informándole con alegría desde la capital que su madre estaba esperando un segundo bebé y que él debía sentirse contento por ellas y el padrastro, que él debía superar su matrimonio fallido. La segunda carta era un aviso de desalojo por sus constantes atrasos en pagos de impuestos y, por ende, sería expulsado de su reino a la mañana siguiente.

Arrugó los papeles y devoró cada bocado de sobras de comida que encontró tirados entre los envoltorios y paquetes, casi sin detenerse a respirar. Accidentalmente tragó un hueso de pollo que se le atascó en medio de su garganta y que se rehusó a salir. Disparos de metralletas provenientes de la película hicieron eco y ahogaron los posteriores quejidos del solitario anfitrión.

El celular de Marcial sonó una vez más, era un mensaje de la exesposa en el que le aclaraba que el retoño concebido era de él y no del estanciero. Creo que olvidé detallar al buen lector que la antigua pareja tuvo algunos fugaces reencuentros previos a la caída de Marcial, que no significaron nada más en un sentido romántico para ambos, sólo pura diversión impulsadas por la bebida. También ella le avisó que había reunido suficiente dinero para que él pudiera pagar sus deudas y se mantuviera con la frente en alto por sus hijos, incluso le ofreció un empleo como chofer en una de las empresas del marido.

Él tenía que levantarse a como diera lugar, el padre de sus hijos debía superar sus infortunios por ellos y por él mismo. Sí, ¡ella confiaba que así sería, ninguna piedra en su camino lo detendría!

Pero quizás ella debió mencionar que tampoco ningún hueso de ave lo detendría. En cuestión de minutos, Marcial murió de asfixia física y emocional al compás de una marcha fúnebre a los soldados derribados en el desenlace de la película.

Quizás él hubiera luchado, quizás él hubiera salido victorioso de su reino de basura si tan sólo hubiera atendido una simple llamada, pero ya no lo sabremos.

27 Mayıs 2020 23:35:21 10 Rapor Yerleştirmek Hikayeyi takip edin
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Son

Yazarla tanışın

N.V. Scuderi Licenciada en Comunicación Audiovisual, pero el amor a las historias a través de la literatura es más fuerte.

Yorum yap

İleti!
Is Bel Is Bel
¡Me he encantado! Sobre todo el final, es fascinante. Un cuento aparentemente sencillo pero que me ha generado un gran impacto. ¡Enhoraburna!
September 28, 2020, 15:55

  • N.V. Scuderi N.V. Scuderi
    ¡Muchas gracias, Bel! ✨✨✨ September 28, 2020, 22:49
Jancev Jancev
Me ha encantado ese final!
June 29, 2020, 02:31

Lihuen Lihuen
Muy bueno, me gustaron las descripciónes y las reflexiones del final.
June 15, 2020, 13:37

Menyaldis Quenalu Menyaldis Quenalu
El giro inesperado fue realmente impactante y al natural. Saludos~
May 30, 2020, 05:50

W. E. Reyes W. E. Reyes
Un verdadero tango el de Marcial, hace reflexionar: ¿cuánta gente estará en esa misma situación en la "mitad" de sus vidas?, al menos cervezas tenía.
May 28, 2020, 00:06

  • N.V. Scuderi N.V. Scuderi
    Y más en tiempos de cuarentena... ¡Jaja al menos la cerveza y unas buenas papas fritas! May 28, 2020, 00:42
~