marekmakaniverse Marek Makani

En este primer número de la nueva serie creada por el autor Marcos Marín bajo su característico pseudónimo, Marek Makani, nos encontramos en un mundo donde Dios ha regresado y confiesa haber estado ausente desde que Jesucristo fue condenado a muerte porque se aburrió de nosotros. Ahora, de nuevo aquí desea seguir con su juego, pero basándose en las leyes de la Biblia, por lo que bajo su obsoleto criterio, todos los ateos o criminales que hayan cometido pecados mayores son enviados a Dawn City, donde, sin embargo vive Marc Kanesi. Éste hombre, después de fallecer su familia pierde la fé y por dicha razón es desterrado allí, ayudando desde entonces a quienes también fueron injustamente enviados. Tras mucho tiempo desempeñando dicha labor, un nuevo favor se ha convertido en un asunto muy diferente al resto, una vieja amiga le pide que cuide de su hija porque cree que esconde un secreto que podría acabar con su vida y si está con él no podrán encontrarla en mucho tiempo. El problema es que un desliz puede desencadenar toda una serie de desafortunados eventos que le hagan incumplir su promesa de que estaría a salvo a su lado. Prohibida su copia y/o adaptación.


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CAPÍTULO I

Cuando llegó Dios, ese Dios a quien todos rezaban y erigían templos. Cuando llegó Dios, ese Dios al que todos suplicaban misericordia o la solución de los males del mundo. Cuando llegó Dios, ese Dios... el mundo estuvo a punto de llegar a su fin. Un día el antiguo sistema cayó, la vida cayó, todo se detuvo, la gente miró al cielo. Una enorme bola de luz cegadora traspasó nuestra atmósfera para deleitarnos con un discurso de odio hacia los ateos y los pecadores graves poniéndolos en la misma balanza, dando como resultado el equilibrio perfecto según su criterio. El criterio basado en un libro escrito hace miles de años bajo el título de "La Biblia", y cuyos principios poseen dudosa calidad moral hoy en día.


Todo el universo volvió a quedar bajo su yugo. Todo se cernía según la voluntad de su locura. No tardó, sin embargo en confesar que todo este tiempo a lo largo del cual generaciones y generaciones de seres humanos le hemos rezado, venerado o llamado, no estaba aquí. Se había ido, nos había dejado por el simple motivo de haberse aburrido de jugar con nosotros. Éramos, somos y siempre seremos sus, diminutas pero poderosamente destructivas, mascotas. Pero... ¿Cuándo? ¿Cuándo se marchó exactamente? Porque según los escritos que ahora utiliza como herramienta de persuasión aunque con un poco de retraso aseguran que siempre estuvo ahí y que incluso interfirió de un modo u otro en el transcurso de la historia. Pues la respuesta es, Jesucristo ni más ni menos. Una vez crucificado éste, ya fallecido, y "supuestamente" resucitado, aunque lo cierto fue que se lo llevó para darle un final conclusivo a la historia que caprichosamente había elaborado como herramienta para acceder a la jubilación antes de lo esperado, decidió que era hora de decirnos "adiós".


Nosotros, sin excusa para detenernos, evolucionamos poco a poco, en prácticamente todo, e incluso en lo que le mataría, la ciencia. Ese sector de la realidad era el que a muchos les producía sueños infinitos a cumplir que no tenían nada que ver con el apoyo del de arriba, simplemente no le tenían en cuenta, porque la religión era el parche que existía para explicar la realidad cuando los recursos no lo permitían, pero, una vez los recursos lo hacen, es necesario eliminar el parche para dejar espacio a la verdad, fundamentada con pruebas y hechos irrefutables. Como estaba tan enfadado con esta blasfemia, con todos los que tomaron el sendero de las pruebas y no de la parafernalia fantasiosa que suponía acompañar a todos aquellos fanáticos de las aventuras de nuestro "Gran Padre", junto con los que incumplieron los mandamientos más graves, tomo medidas al respecto.


El nombre de aquella medida "Dawn City". El último lugar de la tierra donde esperarías que se fijase nuestro creador, de hecho, en eso consistía el plan. Una urbe nacida del sudor de los esclavos, de los trabajadores explotados en busca de una vida mejor, una ciudad que en su momento fue creada para ellos, para encontrar la libertad. Con el progresismo como principal idea, Dawn City era un nuevo horizonte, las familias se mudaban allí para añadir su granito de arena a los cimientos que poco a poco la componían, aunque, pronto la historia volvió a hacer de las suyas. El ciclo del mundo es real, cuando unos logran el cambio, esos mismos vuelven a aplastar a los débiles, quienes se revelan contra el nuevo régimen, llegan arriba, aplastan a los de abajo pasado un tiempo, estos suben, ya sabéis... "Rebelión en la Granja", de Orwell. La metrópolis pasó de ser familiar, de cielos azules, con aroma a futuro, a una polvorienta bola de basura, dolor, enfermedad, muerte, corrupción, melancolía, y polución, por no deshacerme en muchos más halagos de cara a este paraíso creado como no, por el hombre.


Ese fue el lugar, ahí concretamente, donde Dios eligió que irían todos esos niños y niñas que se habían portado un poco mal en su ausencia. Todos los ejemplares de su especie favorita con la que pasar el tiempo libre que habían optado por hacer lo que le viniera en gana, unos para bien, otros para muy mal. El problema era ese, que muchos iban a Dawn City porque el Padre creía que al no obedecerle, no creer en él o no seguir su palabra, le había traicionado. Crímenes que no son equiparables a los de otros habitantes de la ciudad como podían ser asesinos, violadores, ladrones, torturadores, dictadores, narcotraficantes, pedófilos, y un sin fin de joyitas que prefiero dejarme en el tintero. Pero de todos modos, todos, bajo su punto de vista, debían hallarse en el mismo saco, o, en este caso, en el mismo microscosmos..


Por ello, Dios envío rápidamente, con todos los gobiernos acatando sus órdenes por miedo a represalias, sus "odiados" a las ciudades dictaminadas por él en cada país, algunos tenían más de una ciudad, solo dependía de su tamaño. Wingham no es demasiado grande, es más bien pequeño, de hecho es el país más pequeño de América del Norte, cosa que tampoco es muy difícil teniendo en cuenta las dimensiones inconmensurables de sus competidores, Canadá y Estados Unidos. Simplemente cuenta con cinco ciudades de las cuales una es Dawn City, que ahora más que nunca es una pocilga de armas tomar. Es la papelera –y no de reciclaje precisamente– del país, ya que el resto de urbes son símbolo de modernidad a ojos de otras naciones, el fracaso solo se halla en la ciudad marginada en cuestión. El país anteriormente mencionado fue creado tras la independencia de los Estados Unidos de América, ya que Wingham pertenecía a Reino Unido pero algunas zonas a Portugal, y al ser una zona demasiado pequeña con poco o ningún valor mineral o comercial, suponía más quebraderos de cabeza que alegrías en sí, por lo que si más dilación procedieron a –aprovechando la oportunidad de librarse de ella– concederle la independencia.


Marc Kanesi sabe lo que es todo esto, conoce los hechos, la situación y el clima sociocultural del momento en el que nos hallamos. Él no suele ni quiere hablar de su vida privada, de sus orígenes, de donde nació, cuándo ni la razón por la que lo hizo –si es que existe alguna–, porque considera que, salvo la importancia que pueda llegar a darse en ocasiones, los relevantes son "el resto". Aunque creo que sí les concierne saber qué hace él aquí o a qué sector de las dos razones para encontrarse en la ciudad pertenece. Su familia murió, atropellada por un terrorista en una plaza de Kunpo, la ciudad donde residía con ésta, compuesta por su esposa y sus dos hijos. Eso le sumió en una profunda depresión hasta tocar fondo como para recurrir al suicidio en el papel de "única vía de escape". Pero no fue capaz, quería seguir viviendo por ellos, ser feliz por ellos, recuperar la esperanza por ellos, que tuviera sentido, aunque dejó de creer en Dios, de ir a misa, de seguir su palabra, le abandonó y con razón, siendo éste el motivo por el que semejante tirano truncaría sus nuevos planes. El giro que estaba construido para él era sin lugar a dudas indeseable hasta para nuestro mayor enemigo. Dios nunca ha vivido ni vivirá algo parecido por lo que no comprende ese tipo de casos, o reacciones a dichos casos para ser exactos. La rabia, la tristeza, la profunda herida, no te dejan vivir y menos confiar en algo o alguien que ni sabes si existe ni te ha dado pruebas de ello. Fue sentenciado por tanto al exilio con destino Dawn City un día antes de cumplir los 32 años. Se lo tomó bien, la verdad, pero era una enorme injusticia introducir a un tipo así con tipos como los que habitaban los callejones de semejante desguace de almas defectuosas o putrefactas más bien. ¿Lo bueno? Que como él, habían más allí, es decir, de los que no eran criminales. Tomando como modo de vida emplear ésta en ayudar a las buenas personas sobrevivir alternando con la maldad casi diariamente, por no decir, totalmente a diario.


Primero ayudaba a los niños de la calle, después a las familias, luego a los mendigos, tras ello a las prostitutas, más tarde a las víctimas de secuestros o estafas, se había convertido en un ángel para ellos que todo el mundo conocía y que se escondía en los rincones más oscuros que te puedas imaginar con tal de no ser descubierto, ni para lo bueno, como sería el reconocimiento por sus actos, ni para lo malo, como sería el descubrimiento de su identidad o paradero poniéndole directamente en peligro. ¿Por qué? ¿Por qué se arriesgaba tanto por gente que apenas conocía? Porque sabía lo duro que era vivir cuando en realidad ya estás muerto, como para que además nadie te ayude con ello.


Sin embargo una noche, el asunto era diferente, no tenía nada que ver con todo lo acontecido de forma previa. Una madre dió a luz a una niña un tiempo atrás, la niña era ya mínimamente mayor, debía tener 14 años, lo hizo en su propia casa, ubicada al sur de la ciudad y además eran exactamente los mismos años que habían transcurrido desde la instauración del nuevo régimen totalitario de Dios. Fue la primera niña nacida en Dawn City tras aquel punto de inflexión universal, pero no era lo único que la hacía especial. Lo cierto es que durante el parto, su progenitora ya tuvo la sensación de que algo no iba bien, eso le asustaba a la par que le desconcertaba, ya tuvo una hija que murió en un accidente de tráfico al volver de la escuela y con su embarazo no sintió nada parecido, no quería perder a ésta también. Una vez llegó a nuestro mundo, descubrió el origen de aquella anomalía, el pecho de la bebé albergaba una gran masa de luz que podía traspasar todos los tejidos de la piel con tal de que fuera visible a ojos del resto, pero su duración no fue para nada longeva, es más tras unos minutos ya no quedaba rastro de ella o al menos en el factor visual. No sabía qué había sido, pero la niña, que obtendría por no bre Sarah, no presentaba ningún signo de enfermedad o dolencia, estaba sana y salva, pero su pánico al descubrir que contenía aquello dentro de sí le hizo creer que moriría pronto, no fue si no con el pasar de los meses, de los años, de las etapas, que se percató de su equivocación, todo iba bien afortunadamente, Sarah era como el resto, o al menos eso aparentaba inicialmente.

5 января 2023 г. 13:07 0 Отчет Добавить Подписаться
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