whxba- willa jung

「a yoonmin fanfiction」 ❝and you probably will never know you're still the one I'm after all these years I never told you, I should've told you I never told you after all these years❞ Después de diez años, YoonGi se encuentra con JiMin, el chico al que le rompió el corazón por el miedo al 'qué dirán', y se olvida del mundo entero. Incluso hasta de su propia familia. ⋆ queda prohibida cualquier tipo de copia o adaptación de esta obra. ⋆ inspirado en "all these years" de camila cabello. ⋆ whxba | 2023 ⋆


Фанфикшн Группы / Singers Всех возростов.

#yoongi #jimin #yoonmin #jimsu #taehyung #vmin #bts
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⇝ sounds like you're happy with him

— ¡Gracias por confiar en nosotros!

YoonGi le sonríe amable al cliente que se está alejando lentamente y luego se da la vuelta, suspirando más aliviado. Atender no es algo que se le dé bien, ya que sufre de una mucha timidez, pero ese día los clientes del local parecen estar satisfechos con su atención y eso es más suficiente para él.

Seguro a EunBi le alegrará saber que de a poco intenta superar su timidez.

La pequeña campana sobre la puerta de la acogedora panadería tintinea un poco para anunciar al nuevo cliente y YoonGi se limpia una pelusa invisible en su uniforme antes de darse vuelta para intentar sonreír amable, mas la timidez que lleva cinco años tratando de alejar vuelve en forma de un gran sonrojo y nerviosismo en el instante en que reconoce aquel bello rostro.

¡Oh!

Está conteniendo la respiración, YoonGi nota, y sus sentidos dejaron de prestarle toda atención a su alrededor sólo para recibir de lleno todo lo que él pueda ofrecerles.

Y es que JiMin está mucho más hermoso que nunca, ¿cómo no mirarlo?

El sólo pensamiento le hace cosquillas en la pancita y le pinta una hermosa sonrisa en los labios, una que, él sabe, hace años dejó de estar ahí.

Joder.

Sigue manteniendo un andar seguro y sus ojos observan detenidamente todo a su alrededor tal y como Min YoonGi lo recuerda. Ha ganado mucha masa muscular, mas aún sigue siendo bajo, y su cabello negro ahora está teñido de plateado, lo cual le da un aspecto más maduro y hace que sus facciones se vean más duras. Su actitud es casi distante, su expresión es seria y esos ojos inocentes que admiraban todo a su alrededor con ilusión ahora están apagados, como si la vida no hubiese sido justa con él y eso se le notase en cada poro de su hermoso rostro.

Se le nota en aquella pequeña cicatriz que no es visible desde lejos, pero que él puede detectar rápidamente pues fue el causante de ella, en aquel pequeño hábito de morder las esquinas de sus labios hasta dejarse marcas que, YoonGi puede notar, JiMin aún mantiene.

¡Joder!

Se le nota hasta cuando respira.

YoonGi puede asegurar que hay más de una razón por la que JiMin actúa como si estuviese cansado de la vida, pues probablemente su nombre esté en noventa de esas cien razones.

Y no es algo de lo que está orgulloso.

Sin embargo, prefiere no pensarlo.

Min YoonGi puede admitir, aunque no en voz alta, que sus huesudas piernas, esas que JiMin tanto halagó hace años, flaquean mientras JiMin se acerca. No parece haber notado su presencia, y a pesar de que su corazón duele, parte de sí se siente muy bien con eso. Así, él podrá admirar unos segundos más al distraído peliplateado y notar que, en lo más profundo de su ser, aún le sigue amando.

Debe aprovechar la distracción ajena porque, cuando JiMin le mire, cuando note su presencia y recuerde por unos segundos el pasado que los une, todo ese amor que ahora siente se habrá esfumado.

Porque eso no es normal.

Porque, probablemente, las personas a su alrededor le miraran mal mientras murmuran que se irán al infierno.

Porque Min YoonGi no quiere ser así.

Porque él no es así.

Porque él es heterosexual.

JiMin llega delante de él más rápido de lo que YoonGi tenía planeado, por lo que ambos se sorprenden al notar la presencia tan cercana del otro.

¿Es muy tarde para fingir que no se conocen de nada, que no tienen un terrible pasado juntos? ¿Es muy tarde para que JiMin borre de su mente ese recuerdo en el que le pidió de rodillas a YoonGi que escaparan juntos? ¿Es muy tarde para que YoonGi elimine de su mente aquel momento en donde..., en donde golpeó a JiMin delante de Jeon JungKook sólo para probar que no era ni soportaba a los maricas?

Es demasiado tarde, ambos lo saben.

Y no hacen nada por evitar eso.

— ¡YoonGi Hyung! — JiMin murmura con sorpresa, abriendo mucho los ojos, evitando mirarlo directamente pues teme que YoonGi descubra todo lo que hay en su mente.

Min YoonGi no puede saber que su corazón aún duele al recordar todo lo que han pasado. No puede. No lo hará.

— ¡JiMin! — responde YoonGi con la misma sorpresa. Quizás, incluso, más.

— ¡Hyung, qué bueno verte! — JiMin le dedica una sonrisa amable.

Pero YoonGi sabe que JiMin sólo está siendo cortés. No es bueno verlo.

— ¡Sí! — YoonGi jadea, abrumado —. Han sido muchos años sin saber de ti.

¡Mentira!

JiMin es famoso en la ciudad, así que YoonGi, quiera o no, sabe mucho del peliplateado. Como el hecho de que tiene novio, que viven juntos y son muy felices, por ejemplo. Sí, YoonGi sabe sobre JiMin, sólo que, antes de verlo, todo eso le causaba asco.

Ahora sólo le tiene envidia.

Porque JiMin no ha cambiado, a pesar de lo mala que ha sido la vida.

JiMin sigue amando libremente y esta vez ya no es repudiado por eso.

Pero gran parte de YoonGi sabe que eso no es normal y JiMin se irá al infierno.

— Puedo decir lo mismo, Hyung.

YoonGi traga seco, obligándose a no mirar de más la hermosa sonrisa de su menor, aquél al que consideró el amor de su vida en aquellos años en donde estuvo perdido, confundido.

«¿Cómo un hombre va a ser el amor de mi vida, marica? ¿Has perdido la cabeza o qué? ¿Quieres que te mate?»

¿No es eso lo que YoonGi había dicho frente a casi toda la escuela minutos antes de golpear a Park JiMin?

Sí, fue exactamente eso lo que dijo.

JiMin lo recuerda muy bien, pues ni esos golpes pudieron quitarle el gran amor que sentía por su Hyung, ése que por la noche se disculpó mientras lloraba y le besaba, como si eso fuese suficiente para sanar su corazón.

Sí, JiMin recuerda muy bien eso.

— ¿Y q-qué te trae por aquí?

— ¡Oh! Verás, Hyung, acabo de salir de una sesión y estoy muy hambriento — explica, sobando su barriga mientras hace muecas exageradas, pues puede notar que YoonGi está tenso —. Puede que no lo parezca, pero posar frente a las cámaras da mucha hambre.

YoonGi sonríe débilmente.

— Ya lo creo — murmura.

— Además, a TaeHyungie le gusta el capuchino que venden aquí — JiMin menciona, notando que YoonGi casi parece perder todo su brillo al oír el nombre de su pareja.

— ¡Oh! ¿Y TaeHyungie es...?

Por supuesto, YoonGi ya lo sabe, pero quiere oírlo. Quiere matar cualquier sentimiento bueno hacia Park JiMin.

Porque eso no es normal.

— Mi novio — JiMin sabe lo que está provocando en YoonGi, sabe que es malo de su parte, mas no le importa. — Hace tres años estamos juntos.

— ¡Oh!

Su plan para matar sus sentimientos hacia Park JiMin no da resultados.

Parece que también se irá al infierno.

— Suena a que eres feliz con él — dice, no pudiendo disimular su decepción cuando JiMin asiente enérgicamente.

— Lo soy — admite.

Pero ¿él te besa como yo lo hacía?

— Me alegra — YoonGi miente.

Desearía haberte amado tanto como te extraño.

— Gracias.

YoonGi carraspea.

— ¿Y qué es lo que querías, JiMin-ah?

— ¡Oh, cierto! — JiMin se disculpa por haber tardado tanto —. Un capuchino de chocolate, un café y una porción de pastel de manzana, por favor.

YoonGi sabe que el pastel de manzana será para ese tal «TaeHyungie», pues a Park JiMin no le gusta ese postre.

— En seguida — murmura mientras se aleja para preparar el pedido, todo su cuerpo temblando, pues siente que su menor no deja de observarlo.

Se siente estúpidamente torpe, como todas esas veces en que Park JiMin le observaba vestirse para irse a su casa luego de hacer el amor toda la noche.

Y YoonGi sabe que probablemente JiMin sea capaz de leerlo como si se tratase de un libro abierto. Y por eso, quizás, JiMin está riendo bajito.

— Estás temblando, Hyung — le señala.

— Oh, dime algo que no sepa — le dice con una pequeña sonrisa.

Y JiMin está a punto de decir algo que los haga reír, pero a su mente llega un recuerdo doloroso que le hace cerrar la boca. Hace años...

-

«Estás temblando, Hyung» señaló él mientras le extendía su chaqueta.

Era pleno invierno, estaban en la casa del mayor, y YoonGi, por alguna extraña razón, estaba empapado.

«Oh, dime algo que no sepa» YoonGi masculló entre dientes, soltando una maldición que el menor no alcanzó a oír.

JiMin se armó de valor luego de dos años reteniéndolo para sí mismo y lo dijo, con la voz temblando y todo su ser temblando: «Te amo, Hyung. No como un amigo, sino como hombre»

Ésa, JiMin cree, fue la primera vez en que YoonGi le echó de su casa con la palabra 'marica' saliendo de su boca.

Ahí comenzó a romperse su corazón.

-

— ¡JiMin-ah! — llama YoonGi con voz preocupada, temiendo que el menor se hubiese quedado atascado en ese recuerdo de hace unos años.

El peliplateado le observa abrumado.

— ¿Sí?

— Tu pedido — le recuerda mientras señala el mostrador, donde el café y el capuchino aguardan ser tomados.

— ¡Oh!

JiMin coge todo de forma apresurada, queriendo marcharse cuanto antes de allí. Su corazón nuevamente duele al tener a YoonGi frente a él, por lo que se da la vuelta dispuesto a irse.

— ¡JiMin! — le llama nuevamente.

— ¿Sí?

— El pastel de manzana — menciona —. Y aún no me has pagado.

— Oh.

Sacando su tarjeta de crédito, JiMin extiende su mano hacia YoonGi, y su mundo se detiene cuando la mano de su Hyung roza con la suya.

Silencio.

Ambos se miran sin creérselo.

JiMin ya no está enamorado de YoonGi, eso lo tiene claro, pero le ama mucho. YoonGi es su primer amor y él no está seguro de poder olvidarse de eso incluso aunque todas las heridas de su corazón fueron hechas por YoonGi.

Y por eso le duele haberlo tocado.

Los recuerdos aún siguen allí.

YoonGi, en cambio, siente sus piernas flaquear nuevamente. Todo lo que en el pasado sintió por JiMin está saliendo a flote una vez más y, aunque quiera y sepa que aquello no es normal, que él no es un jodido marica, siente ganas de poder tocar un poco más de JiMin.

Como antes, cuando estaba perdido y confundido.

Los sentimientos aún siguen allí.

Una voz femenina los hace separarse de inmediato, ambos mirando hacia otro lado mientras JiMin coge todas sus pertenencias.

¡Oh! ¡La familia Min está aquí!

¡Su familia!

Joder.

YoonGi se había olvidado de ellos.

— ¡Hola, cielo! — saluda Hwang EunBi mientras eleva una de sus manos para agitarla suavemente. Sus labios están elevados en una hermosa sonrisa y su nariz ligeramente arrugada, cosa que YoonGi siempre encuentra tierna.

Excepto por hoy.

— ¡Hola, papi!

Un pequeño niño de tres años imita la acción de su madre, enterneciendo a YoonGi.

— Hola — jadea, sonriendo nervioso.

El niño corre directamente hacia la pequeña puerta que lo llevará hacia su padre y luego lo abraza con toda la fuerza que puede tener un infante de esa edad. Min YeonJun ha vuelto del jardín y está muy emocionado por contarle YoonGi todo lo que ha hecho.

— ¡Te extrañé mucho, papi!

— ¡Y yo a ti, bebé!

Park JiMin observa detenidamente la forma en que YoonGi se relaciona con su hijo: parecen llevarse excelente. Y JiMin diría que YoonGi y su esposa se llevan de la misma manera si no fuese porque YoonGi parece estar nervioso.

Muy nervioso, como quien estuvo a punto de ser atrapado haciendo una maldad.

YoonGi sigue siendo YoonGi, y JiMin ya no tiene nada que hacer allí. Ya no es parte de esa nueva vida.

Y, en parte, lo agradece.

— Debo irme, Hyung — murmura —. Fue un gusto verlo.

Y YoonGi está a punto de pedirle que se quede un rato más para ponerse al día, ignorando los besos que YeonJun le da y la emoción con la que EunBi le cuenta sobre el nuevo restaurante de la esquina, pero JiMin niega despacio.

Ellos ya no pueden estar juntos.

— TaeHyungie me espera — informa.

Y YoonGi se siente morir en vida luego de oír ello, luego de ver al rubio que espera por JiMin fuera de la tienda con una sonrisa enorme, como si se sintiese orgulloso por saber que JiMin es su novio.

Ése podría haber sido él, pero en el pasado fue demasiado cobarde como para luchar contra el mundo por JiMin, el chico al que amaba mucho.

Fue muy cobarde para admitir que él también era anormal, un marica que se iría al infierno, y ahora YoonGi vive una vida de la que no se queja, pero que definitivamente no le hace tan feliz como lo hacía estar con JiMin.

Ahora JiMin es feliz con alguien más, y él sólo puede quedarse callado, sin hacer nada, mientras le observa en los brazos de alguien más.

Alguien que sí merece la pena.

Alguien que no es YoonGi.

2 июня 2021 г. 20:43 0 Отчет Добавить Подписаться
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willa jung jung hoseok lo arruinó para todos los demás. wttpd: whxba- inkitt: whxba

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