angelazuaje22 Angel Azuaje

Cuento que describe mi versión de los deseos de un pajarito prisionero en una jaula.


Короткий рассказ Всех возростов.
Короткий рассказ
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Figurilla triste

Todas las mañanas una señora procuraba que el agua estuviera limpia, y la pequeña cerámica hueca, llena de semillas de mijo o de avena. El periódico de la semana anterior, con noticias que ya no eran de interés para la dueña, sirvieron para un propósito menos digno.


Por un lado la vista de una pared recién pintada del mismo color que vestía el año anterior. Por otro lado a los lejos se podía ver materos colgados, sobre ellos flores de diversos tonos de colores, y algunas plantas medicinales. Al frente un pasillo largo que no conducía a ningún lado en especial.


Por las mañanas se oían los suaves cantos, silbidos agudos, suaves y propios de los amaneceres más cálidos de los veranos. Por las tardes, algunos animalitos de los materos, veían como a lo lejos suspendido en el aire, revoloteaba una figurilla torpe que se golpeaba aquí y allá. Insistía en atravesar palillos sólidos, que a veces protegen y a veces lastiman.


Los niños llegaban antes del ocaso por aquel pasillo largo, y miraban a la figurilla rendida de su faena. Comía sus semillas y salpicaba con algunas gotas de agua un rostro famoso en blanco y negro con letras amontonadas a su alrededor. Antes que callera el sol, la figurilla tranquila estaba, en lo más alto que podía estar se acomodaba. Los grillos con su grillar le narraban algún cuento para dormir, pequeños sapitos procuraban acompañar, con canciones de notas graves, en aquellos días que sentían que la lluvia amenazaba el verano que no se aburría de siempre estar.


La figurilla dormía y aún los grillos relataban cuentos, hasta que la noche se hacía menos joven. Un gallo cantó mucho antes de lo normal, y la figurilla todavía descansaba, soñaba que podía volar. Es extraño que no solo los humanos se emocionan al soñar como la triste figurilla. La mañana nuevamente llegó, otra vez la misma rutina para la figurilla que yacía en su jaula. Y la figurilla, que era un hermoso pajarillo de un color como el cielo y el sol, triste miraba más allá de los materos, donde se alzaba el cielo infinito. Anhelaba volar. Volar y saber lo que los humanos llamamos libertad.

22 марта 2021 г. 11:53:41 0 Отчет Добавить Подписаться
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