xhiel_jv Eden Salazar

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Ficção científica Distopia Todo o público.

#Bendita-sea-esta-torre-llena-de-caos
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Capitulo 1: Valorar las oportunidades

PROLOGO


« Supongo que así termia todo... »


Sintiendo una extraña sensación en su pecho, se dio cuenta que había sido atravesado por una daga.


Era incapaz de reunir algo de fuerza de su cuerpo y perdió toda la sensación de sus brazos. Solo podía sentir el calor expandiéndose por todo su cuerpo.


« Todo mi cuerpo...me siento...cansado »


Se estaba aguantando las ganas de toser, pero no puedo evitar vomitar la sangre que surgía de su garganta, al punto que fluía de su boca como agua.


« Es mucha...sangre... »


Pensando equivocadamente que toda la sangre había salido de su herida en su abdomen, extendió su mano a su pecho y en el sintió un agujero.


Eso era lo que había sucedido, había confundió cansancio por dolor. Había sufrido una gran perforación en su corazón, que casi lo traspasaba con solo alguna capa de piel que cubría la parte delantera de su pecho.


En otras palabras, su muerte estaba cerca.


Dándose cuenta de esto, su conciencia comenzó a desvanecerse rápidamente.

Aunque su visión ahora estaba un poco nublada, logro ver a una joven que sostenía su cuerpo mientras varias lágrimas caían de sus ojos.


Su único deseo era que ella saliera de aquel lugar a salvo


—...! Sasan!


Pensó haber escuchado una dulce voz, sonando como campana. Recordó. Para ser capaz de que su deseo se cumpla, para no perder a nadie más en lo que le quedaba de vida, se levantó firmemente.


— ¡Ahg...!


Débilmente, Sasael toma la katana que había caído en el suelo en el momento que había sido atravesado, el tomo por el mango y la batió contra el aire con las fuerzas que le quedaban y apunto así la joven.


— ¡Luna...!


Grito el nombre de otra persona, la cual al escuchar su nombre acudió rápidamente a llevarse a la joven que había caído inconsciente al lado de Sasael.


Incluso al borde de la muerte, lucho por estar despierto.


— Definitivamente no...Perderé a nadie más. ¡¡Deseo que los lleves hacia Ezequiel!!


Las cuatro personas que habían llegado con Sasael a aquel lugar, desaparecieron rápidamente igual que un suave destello.


Al siguiente instante, Yuhigahama Sasael... perdió la vida


PARTE 1


—Gracias por su compra. Vuelva pronto


Sasael, un joven de cabello plateado y ojos azules, vestía pantalón de tela gris un tanto apretado que le llegaba hasta un poco más abajo de su rodillas, una camiseta azul oscura que en la noche podría llegar a confundirse con el color negro y sus zapatos preferidos azules, siguiendo la moda de su País, aunque describiéndolo detalladamente, no era muy popular entre las chicas.


Salía de una tienda de videojuegos satisfecho con la compra que había hecho, la cual había tenido que hacer fila desde la tarde hasta la misma noche para lograr conseguirlo.


—Al fin lo tengo, el nuevo videojuego MMORPG "The Last"


El deseo de probar el videojuego lo más rápido posible hizo que decidiera tomar un atajo por una oscura y solitaria calle la cual solo dos postes de luz parecían estar funcionando.


A medida que seguía avanzando comenzaba a pensar que había sido una mala idea haber tomado un atajo por esa calle.



Sentía que alguien lo seguía desde las sombras, así que decidió voltear a ver hacia tras deseando que solo fuera su imaginación. Su cuerpo comenzó a temblar al ver que dos personas le seguían y la distancia que los separaba tan solo eran unos pocos metros.

— ¡Maldición...!


Pensó rápidamente en la mejor manera de librarse de aquellos ladrones y lo mejor que vino a su mente fue correr como cualquier otra persona en su misma situación haría.


Apretó fuertemente sus manos y sin pensarlo dos veces echo a correr lo más rápido posible, había recortado que a unos pocos metros más adelante de él se encontraba un Supermercado que pasaba abierta las 24 horas y un Policía cuidaba de ella.


Mientras corría, volteo a ver hacia a otras y deseaba que los ladrones se hubiesen dando por vencido al verlo echar a correr pero para su mala suerte no fue así.


Su cuerpo comenzó a tensarse y podía escuchar claramente los rápidos y fuertes latidos de su corazón.


— ¡Maldición! ¡Maldición...!


Sabía que no era muy bueno en el atletismo y comenzaba a cansarse, mientras que aquellos ladrones no parecían bajar el ritmo.


Apretaba rabiosamente los dientes culpándose por haber tomado un atajo en vez de haber caminado tranquilamente treinta minutos hacia su casa.


Al estar corriendo desesperadamente, se tropezó con su propio pie pero mantuvo el equilibrio, pero se descuidó y dejo caer la bolsa en la cual llevaba su nuevo videojuego.


— ¡No! ¡Mis 70 dólares!


No tenía más opción que dejar su videojuego abandonado en aquel sitio y seguir corriendo, ya que había visto el rostro de los ladrones y sabía que si lo atrapaban no lo dejarían ir.


Los ladrones le venían pisando los talones pero para su nueva suerte, a poco de cinco metros de él se encontraba el Supermercado.


— ¡Solo un poco más! ¡Vamos piernas! ¡No me fallen ahora!


Su rostro el cual hasta ahora había estado lleno de desesperación y miedo cambiaron rápidamente por una sonrisa de alivio que no duro ni diez segundos ya que volvía a tropezar con sus propios pies pero esta vez no tuvo la suerte de antes y cayó al suelo.


« ¿Es... enserio? »


Mientras caía hacia el áspero y frio piso, cerro tristemente los ojos aceptando el destino que le esperaba.


No sintió caer en el piso más bien, era como si hubiera caído en un suave césped de primavera y una fría brisa paso tocando su rostro. Abrió los ojos dudosamente y pudo observar un escenario muy distinto al que había estado tan solo unos segundos a otras.


— ¿Estoy... en el cielo?


PARTE 2


Flexiono sus codos y se impulsó hacia arriba para levantarse.


—Esa sí que fue una muerte rápida...


Creía que estaba en el cielo o algo parecido ya que se encontraba frente a un enorme campo lleno de césped primaveral, más arriba de él se encontraba una colina. Subido a la cima y quedo atónito observando que se encontraba en una Isla Flotante y debajo de él se encontraba un enorme bosque el cual guardad una hermosa laguna en su centro.


—Interesante... ¿Acaso ella lo invoco?


Desde lo alto del cielo, un hombre vestido con traje de negro lo observaba. Decidió bajar a hablar con el tal y como se lo habían pedido.


— ¿Si salto hacia el bosque no me pasara nada, verdad? Después de todo estoy en el cielo, no hay una explicación más obvia que esa.


Retrocedió un poco decidido a saltar confiado en que de verdad se encontraba en el cielo, pero el hombre vestido de negro lo detuvo.


— ¡Hey muchacho! ¡¿Qué crees que haces?! ¿Quieres morir?


— ¿Ah? ¿Morir?


Regreso a ver hacia el cielo de dónde provenía la voz. El sol era increíblemente deslumbrante y hacia que no pudiera ver claramente. Doblo su brazo y lo puso sobre sus cejas para poder ver quien le había hablado.


Su visión se aclaró y distinguió una figura de un hombre descendiendo del cielo.


— ¡Esta flotando! ¿Acaso... es Dios?


Sasael aún seguía con la idea de que estaba muerte y ahora se encontraba en el cielo, pero lo que el hombre le había dicho antes de que lograra verlo lo hizo dudar de eso.


Puso su mano izquierda sobre su cuello, masajeándolo suavemente y su mano derecha fue hacia su cadera y dudando pregunto:


— ¿Qué no Dios siempre va vestido de blanco?


El misterioso hombre llegado desde el cielo soltó una risa hasta llegar a tocar el suelo de la colina y camino hasta estar frente a él.


—Sí, muchos dicen que Dios siempre va vestido de blanco, pero lastimosamente no soy el. Solo soy un peón aunque difícil de reemplazar


—Entonces... ¿Eres un Ángel?


Su mano izquierda cambio su posición y rápidamente se dirigió hacia su barbilla.


« No... ellos tienen alas, y él no las tiene... »


El hombre suspiro mientras tocaba su barbilla, y explico.


—No soy un ángel y no estás en el cielo.


Sasael había escuchado claramente lo que el hombre le dijo y ahora entendía menos lo que ocurra a su alrededor.


—Si no estoy muerto. ¿Dónde estoy entonces...? Hace unos minutos estaba a punto de ser asesinado por unos ladrones o eso creo y de repente aparecí aquí. Explícate.


El hombre lanzo otro suspiro, dirigió su brazo derecho con la mano abierta hacia él y una bastón que se asemejaba más a una espada, apareció en su mano. Se apoyó de él y camino hacia la punta de la colina y dio media vuelta para estar frente a Sasael.


—Estas dentro de la Torre, aunque no se específicamente quien y como te invoco. « ¿Fue ella enserio....? »


Al parecer aún no estaba muerto, pero había sido invocado a un mundo diferente del que estaba acostumbrado. Pero ¿Quién lo había invocado? Y con qué propósito lo había hecho. Sasael había visto varios animes y leído varios mangas e inclusive novelas ligeras en el cual el protagonista era invocado a otro mundo en el cual empezaba su vida desde cero, obteniendo un gran poder y tenía que usarlo para derrotar al malo de la historia y vivía el resto de su vida aún mejor que su vida anterior, pero ¿Eso aplicaría para Sasael también?


Pero su suerte no era mejor a la de un vendedor ambulante que alcanzaba a vender lo suficiente como para pagar una habitación de muy mala calidad.


— ¿Una Torre, eh? En los animes y mangas los protagonistas eran invocados a mundos paralelos, pero nunca habían sido invocados a una Torre...


— ¿Anime? ¿Manga? Esas son unas palabras nuevas para mí...


Sasael se dio cuenta que había estado pensado en voz alta y para sus conciliaciones.

Puso sus manos en sus caderas y miro al hombre que estaba frente a él.


—Ah, perdón parece que estaba pensando en voz alta...


— ¿Qué te parece si nos presentamos? ¿Te parece bien?


Alzo su brazo derecho a la altura de su hombro y cerro su mano formando un puño con su pulgar levantado, dando a entender que está de acuerdo con eso.


—Por supuesto...


—Pues yo comienzo


Antes de presentarse, hizo varios movimientos con su bastón tal vez presumiendo de su habilidad.


— ¡Mi nombre es Rho! Un moderador de la Torre, básicamente.


« Mmm ¿Un moderador, eh? » Bueno, Yo me llamo Yuhigahama Sasael...


« ¿Yuhigahama? »


Al escuchar el apellido de Sasael, Rho se mostró interesado por el e impresionado, puso su mano en su barbilla y comenzó a caminar alrededor de él, mientras que Sasael no entendía lo que hacía.


— ¿Rho?


« Ahora creo que entiendo...La razón por la cual hizo que bajara a hablar con Sasael, aunque me pregunto porque no lo hizo el mismo... »


Las deducciones de Rho iban tomando forma pero fueron interrumpidas por Sasael, quien se acostó sobre el césped de la Colina.


— ¿Sasael...?


—Dime. ¿Podré volver a mi mundo?


—En el último piso de esta Torre...Se encuentra el obispo de los deseos, tal vez...


Sasael miro a Rho tranquilamente impresionado, ya que no pensaba que podría volver a su mundo, Ahora tenía una pequeña esperanza de regresar pero por ahora, disfrutaría de su estadía en la Torre.


Rho miro nuevamente impresionado a Sasael, puesto que él sabía que llegar al último piso no iba a ser nada fácil, no sentía ni una gota de desesperación por parta de Sasael en volver a su mundo.


—Si vas a verlo, podría enviarte devuelta a tu mundo... tal vez.


—Ya veo


Contesto de una forma relajada, se recostó de lado con sus manos en la nuca y trato de ordenar un poco todo lo que había vivido hasta ahora.


—Aunque sabes que tal vez no podrás llegar al último piso, estas más tranquilo de lo que pensé. ¿Tienes alguna razón para estarlo?


Sasael cruzo los dedos de sus manos y los estiro lo más que pudo hasta dejar ir toda su pereza, se sentó y dijo:


— Ninguna.


Miro al cielo, el cual se tornaba de un color rojizo claro, que indicaba la llegada del atardecer.


— No sé si estar aquí se bueno o malo, pero si no hubiera sido traído aquí...lo más seguro es de que ahora estaría muerto.


Rho cruzo sus brazos mientras su basto flotaba justo a su lado y miraba fijamente hacia el este.


« ¿Sera esta una Torre mágica? Se lo preguntare » Dime otra cosa Rho...


« ¿Hmm? » ¿Si?


Acepto el pedido de Sasael, curioso de cuál sería su siguiente pregunta.


— Si...o más o menos lo es mágica?


Rho lo miro de reojo y se dio cuenta de que Sasael lo miraba fijamente. Inhalo aire fuertemente y lo luego lo expulso mientras caminaba hacia un lado de Sasael para sentarse.


— Si...o más o menos lo es


— ¿Mas o menos?


Rho explico que solo las personas con sangre de las cuatro Grandes Familias podían usar magia, las cuales no eran muchos pero tampoco eran pocos. Aunque las cuatro Grandes Familias ahora estaban en peligro de desaparecer.


Y también estaban las personas que eran invocados al igual que Sasael, que eran llamados "Irregulares" los cuales la gente de la Torre les temía ya que creían que los "Irregulares" no podían ser perdonados por el dios del mundo que provenían y eran abandonados, así que el dios de la Torre los acogía para que liberaran de sus pecados.


— Bueno, me tengo que ir... ahora estas más informando.


Rho se levantó de un tirón y limpio la parte trasera de su traje y le pregunto a Sasael.


— ¿Qué harás ahora?


Sasael bostezo y se recostó de nuevo en el césped poniendo sus brazos cruzados sobre su cabeza.


— Supongo que... disfrutare un poco más de esta maravillosa vista.


— Como gustes


Antes de irse, Rho entrego una katana plateada a Sasael como un "regalo" por haberse salvado de la muerte.


— Conservarla, te será útil en momentos complicados... si es que descubres como usarla


Sasael contemplaba por primera vez una katana de verdad y le pareció increíble, cuando al so la cabeza para agradecerle. Rho se había desparecido y solo su último párrafo quedo entonado en el aire


— Nos... Vemos


PARTE 3


Al día siguiente de su llegada a la Torre, cerca de donde se encontraba Sasael, un camino de tierra llamo su atención.

— ¿Un camino? Cuando llegue no me di cuenta... ¿Estaba ese camino hay...?

Ya que de todas formas Sasael tenía que ascender por la Torre, decidió seguir aquel camino. Tomo la katana y se la equipo en su cadera derecha. Se estiro un poco para que la pereza de su cuerpo se fuera y avanza

A medida que iba avanzando se dio cuenta que aquel camino parecía no tener final.

— ¿Un camino infinito... en serio?

Sasael siguió caminando un poco más para despejar sus dudas peo al final si parecía estar caminando sin llegar a nada. Un suspiro de decepción salió de Sasael, dio media vuelta para volver a la colina, pero cuando se dio cuenta ya no se encontraba en el mismo camino de tierra de antes.

— ¿Que?

Ahora se encontraba en un nuevo camino, el cual a su izquierda se encontraba un pequeño bosque, sin duda alguna no era aquel bosque encantador que había visto antes, y a su derecha varios terrenos de cultivos ocupaban gran espacio y parecían ya haber sido cosechados.

— Un cambio de escenario, ¿Eh? Ahora que más sigue...

Aunque Sasael no sabía en donde se encontraba, tenía la certeza de que aún estaba en la Torre.

Mientras caminaba, Sasael pensó en cómo iba a sobrevivir, ya que no sabía cómo era el sistema monetario dentro de la Torre, tal vez sería de oro y plata, además de no saber cocinar ni un malvavisco.

En medio de su frustración una gran idea vino a su mente. Según lo que había dicho Rho, la Katana tendría que ser una muy fuerte y resistente, así que pensó en que los monstruos que estuvieran en pisos bajos serian fáciles de matar, los vendería a mercaderes o sería un caza-recompensas. Golpeo su mano derecha sobre la palma izquierda de su mano y afirmo.

— ¡Eso es lo que haré!

Ahora se sentía mejor, y ya que había cultivos eso significaba que habría un pueblo cerca, y tal como había pensado encontró uno.

— ¿Huh? ¿Es un oso? Y... ¡Una persona!

Puso sus manos encima de sus ojos ya que no lo dejaba ver claramente por culpa del sol.

— ¡¡Es una chica!!

Observo a una joven, con sucias ropas pero muy llamativa.

Se dio cuenta de que una joven estaba siendo atacada por un oso o más o menos lo era.

Sin dudar corrió rápidamente hacia la joven, tomando el mango de la katana la desenvaino y lanzo una estocada de frente al monstruo.

— ¡Aléjate! ¡Yo me encargo!

La joven que se había estado defendiendo del monstruo con un rostrillo haciendo caso a las palabras de Sasael, y corrió hacia el pueblo.

— Cielos, esta Katana corta muy bien.

Aunque la katana cortaba de un solo golpe, Sasael tenía movimientos lentos y torpes.

Decidido, apretó fuertemente el mango de la katana y corrió de frente a la bestia, pero su ataque fue detenido por el molesto "oso", la cual de un golpe con su fuerte garra lanzo a Sasael hacia el terreno de cultivos.

— ¡Duele! Y... arde. ¡Rayos!

Sasael había sido rasguñado en su brazo derecho y estómago. Respirando difícilmente se levantó y corrió nuevamente hacia el "oso" que estaba ignorándolo y se dirigía al pueblo y si no lo detenía, sus intenciones de salvar a la chica terminaría siendo en vano.

— Como desearía tener una mayor habilidad con la katana...

Después de haber hablado, pidiendo un deseo en su frase. La katana que Sasael sostenía comenzó a resplandecer y un brillo se generó en sus ojos, haciendo que parecieran de cristal.

« ¿Qué pasa? » Mi cuerpo se mueve... solo

Parecía estar en su propio sueño, pero no era el quien lo soñaba, el simplemente era un espectador en aquel escenario.

Los movimientos de Sasael eran tan rápidos, que lo único que podía hacer aquella bestia era rugir del dolor que le causaba los profundos cortes de la katana.

— Sorprendente...

La katana dejo de resplandecer y Sasael respiraba fuerte y rápidamente, debido al gran esfuerzo que habían requerido esos rápidos y profundos ataques. El brillo de sus ojos que habían permanecido mediante se efectuaban los ataques, desapareció.

Sus ojos volvían a ser como siempre.

— Lo... « ¿Se podría decir que yo lo hice...? »

Justo enfrente de él, la bestia se convirtió en humo negro, el cual que deshacía con el resoplar del viento. En el lugar en el cual la bestia había desaparecido, Sasael observo un cristal incoloro en forma de rombo puntiagudo, lo tomo en su mano, era del tamaño de una pelota de béisbol de tal modo que le era cómodo sostenerlo excepto por su característica puntiaguda que le punzaba cuando cerraba el puño.

— ¡¡Fue increíble!!

Sasael se dio vuelta para ver a quien le pertenecía esa dulce voz, detrás de él estaba la joven a la que había salvado. En realidad no se había marchado al pueblo, estaba preocupada que le sucediera algo a Sasael, así que había decido observarlo desde los sembríos y dar alarma al pueblo por si necesitaba ayuda.

Sasael se acercó tranquilamente a la joven, mientras devolvía la katana a su funda.

— ¿Te encuentras bie-

Antes de que Sasael lograra terminar su pregunta, una piedra a gran velocidad, golpeo la cabeza de Sasael, haciéndolo que cayera inconsciente hay mismo.

PARTE 4

Lo primero que Sasael vio al despertar fue, a la misma joven de cabello rosa a la que había salvado, recostada a los pies de su cama, parecía que había pasado todo el día cuidando de él. Pero aunque Sasael se encontraba emocionado por ver a un joven La hermosa en el mismo cuarto que él, no entendía que hacia ni como había llegado allí.

Solo recordaba haber sido golpeado por algo en la cabeza y haber visto a la joven antes de caer inconsciente por el golpe de una piedra. Aunque Sasael aún no se enteraba de eso.

— Emm...Esto...

Sasael trato de hablarle, para que así se diera cuenta de que el había despertado, pero en cambio a su idea, solo unos vagas y débiles palabras salieron de su boca.

— ¿Eh? ¡Despertaste!... ¿Cómo te sientes?

Aunque solo habían sido murmullos lo que Sasael había hablado, fue suficiente para despertar a la joven.

— Supongo que bien...

Sasael llevo su brazo derecho hacia su cabeza, exactamente en donde sentía un poco de dolor. Una venda había sido colocada cuidadosamente precisa en la herida de su cabeza.

— Señorita..., ¿Podrías responder a mi pregunta?

—...Si por supuesto.

Cruzando los brazos, Sasael observo cuidadosamente la cama en la que se encontraba asentado. Lanzando una mirada fija y picara hacia la joven, Sasael entusiasmando pregunto.

—Estoy... ¿¡Recostado en tu cama señorita!?¿¡Acaso...Acaso

Estoy dentro de la habitación de una joven y bella señorita!?

— Pues...

— ¿¡¡Si!!?

— Esta es... la habitación para los invitados...lo siento.

— Tch...Sabía que era demasiado bueno para ser realidad.

Por un momento, Sasael había tenido la felicidad y esperanza de que hubiera estado dentro de la habitación de una bella joven como lo era ella. Desde hace 10 años que no había entrado en la habitación de una chica, excepto la de su hermana pero eso para Sasael eso no contaba.

Aunque viéndolo bien, Sasael debió haberse dado cuenta de eso antes, ya que la habitación de una joven no luciría tan apagado y descuidada.

— Disculpa si esta habitación no es de tu agrado, no tenemos muchas visitas muy seguidas, así que puede que veas a la habitación descuidada y llena de polvo.

— Oh no, no, no. No te preocupes por eso, tan solo poder estar aquí y hablando contigo es como un sueño. Porque a decir verdad, no tenía dinero ni para pasar la noche en un establo.

A la joven parecía no disgustarla la actitud que Sasael mostraba, eso así que Sasael se emocionara aún más. Tal vez la razón seria porque ambos tenían la misma edad. Respondió a lo que Sasael había dicho con una amable sonrisa. Con sus pies, alejo la silla un poco como para poderse levantar y se acercó a la mesa que se encontraba frente a la cama y de allí tomo una bandeja llena de comida y se la llevo a Sasael.

— Come por favor, te ayudara a recuperar fuerzas...

Sasael se ruborizo y miro embobad mente a la joven.

— ¡Ah es cierto! Tu golpe en la cabeza...será mejor que yo te dé, de comer.

— Si eso estaría muy-

Analizo muy bien lo que la joven había dicho y se dio cuenta de que, una cucharada de sopa de acercaba lenta y cuidadosamente hacia él.

« ¿Una bella señorita...me va a dar de comer? » ¡¡E-Espera!!

— ¿Eh...?

Sasael puso sus manos frente a la cuchara obstruyendo el paso.

— ¿Que sucede?

— Yo-Yo creo que puedo comer solo...

Aunque le gustaba la idea de que ella le diera de comer, no podía permitir eso. Le avergonzaría que eso sucediera, además él era de los hombre que se enamoraban perdidamente muy fácilmente y eso sería un perfecto pretexto para enamorarse pero no era eso lo que él pensaba, aunque no le molestaba pasar en la Torre su días de juventud, el aun quería salir de la Torre pero a su ritmo.

— Esta bien...

La joven no parecía estar avergonzada de lo que había estado a punto de hacer, tal vez sería porque a ella no le llama la atención de la misma manera que Sasael la veía.

Mientras digería gustosamente cada cucharada de comida, la cual la joven había preparado. Sasael recordó.

— Por cierto Señorita... ¿Cómo llegue aquí?

— ¿Cómo llegaste aquí?...Pues veras, uno de los aldeanos se había dado cuenta de que estaba siendo atacada por una demo-bestia varios segundos antes de que tu llegaras. Él fue a llamar a los demás hombre del pueblo para que así le hicieran frente a la de demo-bestia.

Aunque Sasael quería saber que había pasado, para que el estuviera en la casa de aquella joven, sus pensamientos se encontraban en un lugar distinto a su cuerpo, pensando en lo bella que era la joven y que tenía mucha suerte. Pero había logrado escuchar la palabra demo-bestia, la cual hizo que Sasael por fin prestara atención.

« Así que ese "oso" se llamaba demo-bestia... » -¿Que paso luego...?

—Para cuando llegaron, tú ya habías derrotado a la demo-bestia, pero uno de los aldeanos, el mercader, pensó que tú eras quien me estaba atacando y decidió lanzarte una piedra usando una resortera.

— Ya veo... Entonces sí lo hizo por defenderte a ti, supongo que no estoy molesto.

La joven chica se sorprendió al ver como de tranquilo había tomado la situación, sin duda la forma en la que ella veía a Sasael había estado equivocada. Ahora ya no era así.

— En forma de disculpa, el mercader se ofreció para cargarte hasta mi casa.

— Entonces cuando lo ve le agradeceré...

Sasael aún no recuperaba su fuera del todo, quería seguir hablando con aquella joven por más tiempo, pero esa noche sus parpados se sentían pesados, y un bostezo de cansancio salió de su boca. Antes de que se diera cuenta, Sasael ya se había dormido.

— Descansa...

Acomodando a Sasael en la cama, la joven le tapo con la sabana, cambio cuidadosamente su venda y recogió la bandeja de comida de la cual quedaban solo los platos vacíos. Cerró la puerta suavemente y se marchó.

PARTE 5

De pronto, Sasael se encontraba flotando en un inmenso mar de agua salada bajo una oscuro cielo. Aunque no sabía dónde se encontraba, Sasael permanecía sin hacer nada, dejando tan solo que la corriente se lo llevara. Ese silencioso y frio lugar le hacía sentir en casa. A pesar de estar en el agua, tenía la sensación de estar flotando en el aire, pues se encontraba seco.

Pronto comenzó a hundirse hacia el fondo, pero no le causaba ninguna preocupación, permanecía seco y respiraba fácilmente.

A lo lejos, un cuerpo se acercaba cada vez más, hasta que

Sasael pudo reconocer que se trataba de el mismo, pero su otro yo traía puesto una bata clínica y su rostro parecía estar lleno de locura.

— Tú eres...

Su otro yo dejo salir una sonrisa maliciosa, terminando la frase.

—…Yo

Despertó, y nuevamente se encontraba en la habitación. Su sueño había acabado.

PARTE 6

La ventana abierta en la parte izquierda de la cama, alumbraba la habitación.

— ¿Fue...un sueño?

Era un mañana con mucha energía, el sol brillaba fuertemente y los aldeanos comenzaban a ir hacia los campos para trabajar.

Sasael ya no sentía dolor en la cabeza, removió el vendaje y toco con su mano derecha, el lugar de su herida, pero había desaparecido

— ¿Eh?

Normalmente una herida en la cabeza tardaba en sanar semanas, pero mágicamente si herida había sanado solo en dos días.

— La abertura en mi cabeza... ¿Desapareció? Seguramente, esa joven uso una poción o algo así, si fue eso... ¡Es muy efectivo!

Se levantó y se acercó hacia la ventana para respirar la fresca brisa de la mañana de un nuevo día.

Después de eso, Sasael se dio cuenta de una bandeja de comida como la de ayer, sobre la mesa, la comida parecía haber sido llevada hace unos 15 minutos, pero aún se mantenía caliente.

Ciertamente Sasael no conocía para nada a la joven, pero pensó que el día de hoy también lo esperaría sentada como el día de ayer.

— No esta...acaso...

El pensamiento de que tal vez, su actitud le haya parecido molesta a la joven paso por su mente.

Sasael tomo su katana, que se encontraba a un lado de su cama y salió de la habitación.

Cuando salió de la habitación se encontró con un pequeño pasillo, iluminado por dos pequeños cristales que brillan de rojo suavemente.

— Supongo que esos cristales serian algo así como una vela en este... ¿Este planeta?... Ahora que lo pienso... ¿¡Que se supone que es la Torre!?

Tres habitaciones más acompañaban a la suya y al fondo del pasillo se encontraban unas escaleras que llevaban hacia un segundo piso.

« ¿Debería revisar que hay detrás de queda puerta? » — ¡No, no, no, no...No! « ¿Qué pasaría si una de esas puertas, guardan la habitación de la joven? » ¡Quedaría como un pervertido si eso llegara a pasar!

A pesar de no ser muy nueva, la casa lucia bastante grande, detrás de él; justo frente a su habitación, Sasael se percató de que había un pasillo, su distancia era corta, sencillamente Sasael pudo calcular algunos dos metros de recorrido hacia el otro lado de él.

Decidió caminar por aquel pasillo que acaba de descubrir, cuando llego a su final se encontró con lo que parecía ser la entrada principal de la casa.

— ¿Hmm? ¿Un mostrador...? « ¿Por qué habría un mostrador en su casa? » Supongo que sus padres tienes gustos "extravagantes".

Sasael regreso al pasillo donde se centraban las habitaciones y confirmo que encontraría la habitación de la joven.

— Tal vez y tengo suerte de encontrarme con sus padres...

Eso haría que ambos se hicieran más cercanos.

Abrió la puerta de la habitación que se encontraba a lado de su habitación, pero no era el cuarto de la joven.

— Solo es la cocina...

Cerró la puerta y se dirigió a la siguiente. Lo que observo lo dejo un poco asombrado.

« ¿Que...? »

Sin duda había encontrado un cuarto, pero no parecía el de la joven. Dentro del cuarto se encontraban varios monitores de pulso cardíaco, y algunos artilugios médicos más que se conectaban con la persona que encontraba recostada en la cama.

— ¿Hay cosas como estas en la Torre...?

Al parecer, Sasael había estado equivocado en algo, pues él creía que la Torre era un mundo, en el que se utilizaba solo la magia como único método para todo.

— Además...

Pero ahora lo que más le intrigaba era la persona que se encontraba siendo monitoreada por aquellas maquinas.

Era una mujer adulta, de pelo rosa pálido entremezclado con canas por todo su cabello, su cuerpo desnutrido se podía notar a simple vista.

A su lado se encontraba la joven, sentada en una desgastada silla de madera, apoyando su torso en la cama. Dormía profundamente.

— ¿Sera...? No, no lo creo

Rápidamente, Sasael pudo entender que la mujer que se encontraba en cama, era la madre la joven.

— Así que esta fue la razón...por la que no se encontraba esperándome en la habitación... Que susto me lleve, aunque esta situación no es para nada tranquilizante.

Sasael fijo una mirada decidida, cerró los ojos y dio una largo respiro. Cerró la puerta de la habitación suavemente para no despertar a la joven. Enseguida tomo con fuerza el mango de la katana y se dirigió hacia la puerta principal, para salir.

— No te preocupes señorita...¡¡Definitivamente cambiare tu situación!!

PARTE 7

Cuando Sasael salió de la casa, se encontró con una fila de casa ubicadas a su izquierda. Una de las mayores características que ha Sasael le ayudaba, era que al parecer todo en la Torre usaban el mismo lenguaje

— ¿No se supone que debería tener otro lengua o algo así? Así son las mangas que leo... Bueno eso da igual, ¡Mejor para mí!

Sasael había caminado por todo el pueblo para encontrar el puesto del mercader, tal vez el mercader sabría cómo podía ganar dinero para así dárselo a la joven, no solo para ayudarla, sino también para así agradecerle por el hospedaje que le había dado.

— Haber veamos...mercader, mercader, mercader, mercader... ¡Sí! ¡Lo encontré!

— ¡Hola!... ¿¡Hola!?

—Sí, sí, ya voy no se desespe— ¡Tu...! « ¿Acaso vendrá a vengarse por lo del otro día? Si esa el razón por la que vino hasta aquí, ya debería considerarme hombre muerto »

— Oye viejo...

— ¿¡¡Si!!?

El mercader se encontraba muy tenso, debido a la llegada de Sasael a su local. Creía firmemente en que Sasael había venido a vengarse.

— ¿Sabes cómo puedo conseguir dinero...?

— ¡Enserio me disculpo! ¡Por favor perdóname la vida, solo fue un error, no me- ¿¡¡Huh!!? ¿Qué cómo puedes conseguir dinero? ¿No viniste a vengarte de mí por haberte golpeado la cabeza con una roca?... « ¡Rayos me preocupe en vano! »

Sasael soltó una risa al escuchar lo que el mercader le había dicho, continuo riendo hasta quedarse sin aire y calmarse.

— ¿Eh...?

La mano derecha de Sasael busco su cabello, exactamente donde había sido golpeado por la piedra, confirmando que sin duda se encontraba bien.

— ¿Vengarme...? ¡Para nada! Es más estoy agradecido

— ¿A...Agradecido?

—Si. Si no me hubieras golpeado con aquella piedra, lo más seguro es que, la señorita de la casa no me haya llevado a su casa para cuidarme.

— Ya veo...pero te equivocas en algo...Así no te hubiera golpeado sin dudad ella te habría dejado hospedarte en su casa.

El mercader se había tornado serio, sin duda el conocía como era la personalidad de la joven. Y quería asegurarse de que nadie tuviera una idea equivocada en su cabeza sobre ella.

—Bueno, pero no estás aquí para averiguar sobre la vida de ella ¿Cierto?

« ¿Su vida? »—Supongo...

— Dicho eso, ¡Mucho gusto en conocerte! ¡Mi nombre es Yerkam Perwish, pero puedes decirme Wis como todos los demás!

A pesar de que Wis era un hombre de aproximadamente sesenta y seis años, tenía mucha energía. Sasael rápidamente se ganó su confianza, a pesar de no haber hecho más que agradecerle.

— Entonces a mi puedes llamarme Sasael

Ambos se estrecharon la mano, y así Sasael había conseguido su primer amigo en la Torre. Luego de presentarse, estrecharse la mano como amigos, Wis le indico que para ganar dinero, la forma más indicada para Sasael seria cazar demo-bestias. Aunque él pensaba que Sasael era experto en el arte de la Katana, sin duda era todo lo contrario.

PARTE 8

Frente a él se encontraba la entrada al bosque, el cual según indicaciones de Wis, sería un buen lugar para cazar demo-bestias.

— Ahora que lo recuerdo...No se cómo usar correctamente la

Katana, peor aún matar a una demo-bestia.

Tan solo recordar a la primera demo-bestia que había enfrentado le dio escalofríos.

Claro que lo había derrotado pero no había sido el concretamente. Su cuerpo se había movido solo, eran movimientos que ni en un año aprendería a hacer con la katana, era como si hubiese estado bailando al son de la Katana.

Estaba seguro que aquella katana que Rho le había entregado tenía que ver con aquel incidente de suerte, pero no recordaba con claridad lo que había sucedido antes de que su cuerpo se controlara solo.

— Bueno... ¡Que sea lo que el destino quiera!

Antes de entrar, Sasael flexiono sus piernas hacia abajo varias veces, respiro profundo y seguido de eso, estiro su brazos hacia arriba y hacia los lados. Siendo eso, parte de su calentamiento.

— Espero que las demos-bestia que salgan en este bosque, sean como unos pequeños e inofensivos gatos... ¿Habrán demo-bestias parecidos a los gatos? A puesto que sería muy fácil derrotarlos

Entro al bosque pero no había completo silencio en él, tal vez las demo-bestia aguardaban escondidos en el arbusto o en lo alto de los árboles para atacar por sorpresa a quienes entrar. Pero Sasael paso una hora recorriendo el bosque en busca de demo-bestias pero no había aparecido ni una sola.

— Que extraño...Wis dijo que este bosque estaría lleno de demo-bestias...

Cada vez se adentraba más en el bosque, el aire se había puesto pesado per ligero a la vez, sin duda algo está causando aquel fenómeno.

« ¿¡¡Que!!? » — ¿Un...enorme...cuerno...?

No era una alucinación de Sasael, en efecto, lo que tenía frente suyo era un enorme pedazo de cuerno roto, tal vez de algún enorme bestia antigua. Su diseño era parecido al cuerno de una cabra. Se encontraba cubierto de ramas y raíces de árboles. La naturaleza lo había reclamado como suyo.

— Sorprendente...

Sasael no se encontraba asustado, encontrar ese enorme pedazo de cuerno lo había separado de su preocupación por la aparición repentina de demo-bestias.

El cuerno desprendía una sensación siniestra pero a la vez hacia que Sasael se sintiera más atraído por él. Sasael intento tocarlo, pero justo con el más mínimo contacto con él, el cuerno se rompió como si se tratase de vidrio.

Al instante, un monto de recuerdos pasaron rápidamente por la cabeza de Sasael, sin embargo no se trataban de sus recuerdos, todo lo que veía era desconocido para él, mientras más veía, más fuerte sentía el dolor en su cabeza que le generaba observar esos recuerdos.

— ¡¡Ahg!! ¡¡Ahg!!

Debido al dolor, Sasael cayó de rodillas contra el agujero que había dejado el cuerno en el suelo. Sasael apretó y jalo fuertemente su cabello, dio varias vueltas sobre la tierra, respiro rápidamente e intento no pensar en nada, pero los recuerdos no paraban de llegar hizo todo lo que pudo para calmar su dolo pero era imposible, con el mínimo movimiento que hacia su dolo aumentaba a tal punto que Sasael pensó que su cerebro estallaría.

— ¿¡Que es todo esto!? ¡¡Dejen de llegar a mi cabeza!!

Los recuerdos seguían llegando a él, pero pasaban tan rápido que apenas lograba distinguir los diferentes cambios que sucedían.

Casi al borde de la locura, los recuerdos dejaron de llegar y el dolor en su cabeza se disminuyó hasta no quedar nada.

— Sabia que un simple humano como tú no lo soportaría todo...

— ¿Eh? ¿¡Quien dijo eso!? ¡Muéstrate!

Una voz grave y ronca le hablo a Sasael, aquella voz parecía estar encerrada en una sala donde solo se producía eco y nada más, una enorme e infinita sala. Sasael desenvaino su katana y se mantuvo alerta de su alrededor.

« No hay nadie... ¿Me lo imagine? »

Aunque Sasael no era un experto en detectar si había alguien a su alrededor, sabía que no había nadie más a su alrededor.

— ¿Qué fue todo eso? ¡Por supuesto que no me lo imagine! ¡Aquel dolor que acabo de sentir con mi propio cuerpo y lo que acabo de presenciar con mi mente! ¡Todo definitivamente fue real!

Sasael sentía una extraña sensación de ligereza en su cuerpo, al igual que un tenue y débil dolor en sus articulaciones.

— No debería pensar en eso ahora, lo más seguro es regresar.

Además no pude encontrar ni una sola demo-bestia, mi cuerpo se siente gastado y tengo mucho...sueño

De pronto su oído capto sonidos provenientes de todo su al rededor. Claramente eran rugidos de hambre y sed de sangre.

— ¿Eh? ¿Justo ahora...pasa esto?

Al parecer, la destrucción del cuerno, había atraído a las demo-bestias y no eran pocas, la cantidad que rodeaba a Sasael era casi de treinta. Era una diversidad de cuatro razas distintas, y cada segundo que pasa, acorralaban más a Sasael.

Sasael desenvaino su katana y la batió cortando fuertemente el viento, intentando intimidar a las demo-bestias, pero no sirvió de nada.

— Rayos... ¿Qué hago...?

Gotas de sudor frio recorrió la espalda de Sasael, mientras que alejaba a las demo-bestias que intentaban acercarse como un sigiloso tigre intentando cazar a su presa. Sasael sabía que solo era cuestión de tiempo para que lo atacaran todos juntos, pero hasta que pasara eso, Sasael seguiría protegiendo su vida hasta el último minuto. Después de todo, él nunca había pensado en acabar su vida siendo tan joven.

—Tch...

Justo como Sasael lo tenía previsto, las demo-bestias atacaron todos juntos. Antes de que las feroces bestias descontroladas atacaran sin piedad a Sasael, el frio viento que resguardaba el bosque se dirigió hacia donde estaba Sasael y arremetió fuertemente el lugar.

— ...

Las demo-bestias se habían detenido y retrocedían cautelosamente, al observar la silueta que el viento de aquel lugar había generado. Detrás de Sasael, lo que el viento había formado era la silueta de un dragón de dos cuernos.

— ¿Están...retrocediendo?

Sasael no entendía lo que sucedía. Hace tan solo un minuto, las demo-bestias había estado a punto de devorarlo vivo, pero ahora parecían tenerle miedo a algo, algo que los atormentaba con tan solo ver su figura frente a ellos. Ese algo, los dominaba completamente.

—¡¡Aja!! ¡Veo que reconocieron mi gran poder! ¡Así es! ¡Huyan, huyan y sigan huyendo! Mientras que yo... ¡Hago lo mismo!

Sin vacilar en su elección, Sasael salió corriendo del bosque lo más rápido posible. No esperaría a malgastar esa gran oportunidad que se le había presentado.

PARTE 9

Por ahora, dejaría de pensar en lo que había sucedido, hasta que su cabeza se enfriara. Claramente trataría de olvidar aquel gran susto que se había llevado, pero Sasael sabía perfectamente que escenas como esas eran difíciles de olvidar.

—Es sorprendente como me voy librando de la muerte dos veces. Sera acaso... ¿¡Mi gran poder oculto como protagonista de esta historia!?

En realidad, Sasael se había salvado de la muerte tres veces, pero una de esas tres eran cuando había casi intentado saltar al vacío cuando acababa de llegar a la Torre, pero fue salvado por Rho. Pero Sasael no consideraba ese recuerdo, como trágico.

— ¡¡Oye...Saso!!

Inconscientemente de sus movimientos, Sasael había vuelto al pueblo. Y quien lo recibía no era nada más ni nada menos que su amigo Wis, quien lo saludaba enérgicamente.

— ¿Saso? « ¿Saso, Saso... ¡Sasael!? » —Eh...Wis... ¿Te refieres a...mí?

Sasael miro a su alrededor, tal vez en busca de la persona a la cual Wis saludaba confiadamente, pero no había nadie más e excepción de él, así que sin dudarlo, a quien había llamado Saso, era a Sasael. Y Wis se lo confirmo.

—Por supuesto que a ti, ¡Saso!

— No entiendo...

—! Te lo explicare!

Wis, engreídamente le explico a Sasael lo que había pensado mientras él había estado en el bosque.

— ¡Saso es el sobrenombre que te he dado! ¡Como amigos que somos, ambos deberíamos llamarnos por nuestros sobrenombres! Pero me dijiste tu nombre y solo tu nombre. ¡Así que pensé en un sobrenombre súper genial para ti! ¡Y así fue como decidí llamarte Saso! ¿Gran nombre no lo crees?

Tal parecía que Wis, era un amigo demasiado pegajoso, en tan solo un día Wis trataba a Sasael como si lo conocieran de años.

Eso a Sasael no le molestaba en lo absoluto, al contrario, le alegraba saber que en la Torre hubiera personas tan carismáticas. Su "genial sobrenombre" como Wis lo había descrito, claramente no era nada genial. Pero hace mucho tiempo que Sasael no era llamado por un sobrenombre así que no discutió sobre eso.

— Ya...Ya veo, me parece genial.

—Por cierto, ¿Cómo te fue en el bosque? ¿Lograste recolectar dinero para novia? ¿¡Eh!? ¿¡Eh!?

Sasael se sonrojo.

—Oye...no es...mi novia «Aunque pensándolo bien... ¡Estaría genial su fuera mi novia!»

Sasael creía que sería mejor no decirle nada a nadie, sobre lo que había sucedido en el bosque. Bueno tampoco es que tuvieran a quien contárselo. Solo a un viejo mercader y una hermosa joven, pero conocer a ambos, solo a aquellas dos personas, a Sasael le bastaba.

No decir nada sobre lo del bosque, ese sería su secreto tabo, además de que así evitaría confusiones y no tendría que explicar nada al respecto. Ya que eso le era aburrido para nuestro protagonista.

—La verdad es que si... pero no pude recoger los cristales ya que varias demo-bestias me atacaron por sorpresa y tuve que salir corriendo de ese lugar.

Con la mano puesta en su cintura, y su otra mano posada en el cuello, Sasael relataba su mentira a Wis como si en realidad no hubiera pasado nada, y al parecer Wis parecía haber creído su mentira.

—Vaya...pero que mala suerte...

Sasael aunque un poco aturdido por todo lo que había ocurrido, aún conservaba su humor característico de siempre, así pues, Wis no notaria nada raro en él.

Mientras Wis procesaba si lo que Sasael había dicho era verdad o mentira, regreso a ver hacia su izquierda. Cuando observo a la persona que venía en dirección a ellos, pero sin darse cuenta de su presencia un, Wis sonrió.

—Señorita...Ya veo...

Mirando felizmente, Wis le dio un empujón en la espalda a Sasael, indicando con su mirada, a la joven que venía hacia él. La cual parecía estar buscando algo o a alguien, pero sin tener éxito en su búsqueda.

— ¡Vamos, ve! ¡Mira quién viene hacia acá!

— ¿Eh?... ¿Eh? ¡...! Es ella...

—¡¡Hey!!

Agitando su brazo lo más que podía, Mis logro obtener la atención de la joven, la cual venia de un largo vestido de color marrón claro, con bordes oscuros.

Aunque no era un vestido de lo más hermoso posible, sí que le quedaba muy bien a la joven, pensó Sasael.

Sasael, sin nada que decir, admiraba lo hermosa que era la joven, y la gran suerte que había tenido de encontrase con ella. La puesta de sol, hacía que su pelo rosa, tomara un color rosa rojizo, que parecía encenderse y mezclarse entre las llamas. O al menos así lo veía Sasael desde su punto de vista.

—Bueno Saso, ¿Qué esperas? No te quedes parado, ¡Ve!

—No tengo de otra ¿Verdad?

— ¡Claro que no! Je...

Sasael comenzó a caminar torpemente hacia la joven, ambos, se encontraron en la pileta de agua del pueblo, la cual estaba ubicada justo en el centro del pueblo.

—Espera...no...No...Te vayas... ¡Lo siento!

Respirando recortadamente por el cansancio de haber comido tal vez por todo el pueblo, la joven pidió a Sasael que aún no se fuera. Al parecer ese algo que ella había estado buscando, era a él. La joven había malentendió la situación. Ya que no lo había esperado en la mañana, ella creía que Sasael había decidido marcharse, aunque eso no era lo cierto.

Al principio ambos lo había malentendido, bueno, después de todo, ese pensamiento solo jóvenes de su edad lo tendría, un pensamiento el cual aún no razonaba la situación del todo, a menos que tuviera algo que lo dejara en claro. Para los jóvenes de esa edad, era muy fácil malentender una situación, sin una explicación o pruebas.

— ¿Que no me...vaya? ¿A qué te refieres? No me he ido aun...

La joven retomo el aliento y junto ambas manos en su pecho.

—Pensé... que, ya que solo te había dejado la comida en la habitación y al no esperarte como el día de ayer, pensé que habrías malentendido la situación.

Sasael se había sonrojado. No podía creer que una hermosa joven, que parecía sacada de una cuenta de hadas por el color de su cabello y su hermoso rostro, se estuviera disculpando con él aunque en realidad no tenía que disculparse de nada.

Pero para Sasael, solo el hecho de verla y hablar con ella, ya era un gran privilegio, del que solo él podía disfrutar.

—La verdad...

Respiro hondo, y vacilando de lo que iba a hacer, Sasael poso su mano suavemente en la cabeza de la joven.

—Es que no tienes por qué disculparte, de todos modos no pensaba irme... aun, claro que si no te molesta...

—No…

.

—Solo salí un rato al bosque para ver si conseguía algo de dinero, pero parece que gaste toda mi suerte en conocerte a ti...

Sasael sonreía, mientras no apartaba la mirada de Loise, casi intercambiando mirada, ambos.

—Ya...Ya veo

Mientras conversaban, el claro del Sol se ocultaba en el horizonte, dando le paso a la Luna. Mientras que Loise y Sasael, solo permanecían apartando su mirada del otro, sin saber que decir.

Hasta que Loise decidió romper con el hielo, que los separaba a ambos. Y rosando sus manos en sus brazos dijo:

—Tengo algo de frio...

— ¡Entonces será mejor que volvamos!

Loise asintió con la cabeza, mientras se sonrojaba. La Luna ya se había posado donde anteriormente había estado el Sol, mientras que el cielo, arrecia con fuerte y fríos vientos. Sasael ya lo había decidido. Quedarse dentro de la Torre, junto a Loise, era su mejor opción, de todos modos su situación no era mejor que afuera.

En donde sus compañeros lo molestaban por su color de cabello, y ninguna chica quería pasar tiempo con él, para no ser llamada rara.

Sasael, el, agradecía a quien lo había traído a la Torre, ya que por ahora, había sido su mejor aventura, como el la llamaba. Y conocer a Loise, había sido aún mejor.

Miro a Loise, y se dio cuenta que ella lo miraba también, pero no tan directamente.

« ¿¡Me está mirando!? ¿Me está mirando cierto? ¿No es mi imaginación? »

Sacudió su cabeza para deshacer sus tonta dudas, y regreso a verla de nuevo, y así se dio cuenta que ella en verdad lo miraba. Era la primera vez que alguien, especialmente una chica, lo miraba detenidamente sin llamarlo raro por el color de cabello.

—Bien...Loise... ¿Quieres decirme algo?

—...No

Al darse cuenta de que lo miraba intencionalmente, se sonrojo y aparto su mirada de él, dirigiéndola hacia sus manos, las cuales junto y sobro entre sí, para calentarse un poco.

Hasta unos segundos más, ambos habían llegado.

—Entremos

Sasael asintió con la cabeza y avanzo junto a Loise.

—Claro

30 de Dezembro de 2020 às 09:14 1 Denunciar Insira Seguir história
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Eden Salazar 🔹MAYOR EXITO EN INKSPIRED | TORRE © #1 [✔]

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