Casa en llamas Seguir história

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Andromeda


Mariana Sullivan Dawson: ella es una chica demasiado solitaria, nada más que ella tiene amiga, pero de esa manera olvida un poco la soledad de su alma. Nada más que un día menos inesperado pasa algo en sus vidas que lo cambiara para siempre y ella al fin entenderá la importancia de vivir, pero será demasiado tarde. Nunca debemos de olvidar que la vida es una y la tenemos que vivirla a pesar de tanta tristeza que hay en tu corazón que lo único que quiere es amar.


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#casaenllamas #amistad #tristeza #soledad
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Capítulo 1

Mariana: toda mi vida siempre he soñado con encontrar ese amor. Algunas veces pienso que el amor está cerca y que lo reconoceré con tan solo mirarlo a los ojos.

Blanca: nunca cambias, desde que te conozco has dicho lo mismo. El amor se siente o no se siente es así de simple, pero sé que algún día lo encontraras, debes de dejárselo al destino y presiento que eso en cualquier momento pasara.

Esperanza: nuestra amiga, tienes razón. El amor llega sin avisar y me doy cuenta de que ya es tarde. Necesito irme a mi casa, antes de que mi madre se preocupe por mí. Blanca tan siquiera vive cerca de aquí y además nos podemos ir juntas para no irme sola.

Mariana: fue un gusto pasar esta tarde tan agradable con ustedes. Muchas gracias, por haber venido y sobre todo ser mis mejores amigas. No sé qué haría si alguna de ustedes me faltara.

Blanca: somos tus amigas y siempre estaremos para ti, nuestra amistad es demasiado fuerte y eso nunca va a pasar. Llego el momento de despedirnos, pero si quieras hablar con nosotras nos llama. No importa la hora que sea, nunca te vamos a dejar sola.

Mariana: está bien. En esta enorme casa me siento demasiado sola y eso no lo puedo evitar. Mis padres se fueron nuevamente de viaje y otra vez no se despidieron de mí. Lo único que tengo en esta vida son ustedes dos.

Esperanza: no sigas, por favor. Me duele ver reflejaba en tus ojos la tristeza que llevas en el alma. Deberías sonreír más seguido y olvidar todo lo que te hace daño. Escucha muy bien mi consejo.

Mariana: pienso seguir tu consejo. Nunca más, dejare que nada me haga daño, no puedo pasarme toda la vida llorando y eso también lo hago por mi abuela.

Blanca: la vida siempre tiene que seguir. Porque tarde o temprano el verdadero amor llegara a tu vida y serás feliz con tu único amor. Eso te lo puedo asegurar, no se te olvide que antes de morir tu abuela te dijo que fueras feliz y es la hora que lo cumplas.

Mariana: tienes razón. Nuevamente les tengo que dar las gracias por acompañarme, pero sobre todo por saberme escuchar y entender como si fueran mis propias hermanas.

Esperanza: ahora así, debemos de irnos. Espere un momento, por favor. Acaso no huelen a humo y ese olor viene precisamente de la parte de arriba de la casa.

Mariana: eso es imposible. Solamente pasaría si hubiera dejado la veladora prendida, eso significa que no la page. Seguramente el fuerte viento tiro la veladora. Sera mejor que salgamos de la casa antes de que se intensifica más el fuego, porque mientras seguimos hablando más sigue creciendo y no lograremos salir.

Blanca: tranquilícense, vamos a salir con bien de todo esto. Eso se los prometo, yo nunca dejare que nada malos les pase a ninguna de las dos.

Esperanza: las llamas se están acercando cada vez a nosotras. El fuego creció demasiado, no entiendo como ninguna de nosotras, no se dio cuenta de lo que está pasando.

Mariana: esto es mi culpa. En verdad lo siento, ahora ya es demasiado tarde para salir. Se van a quemar cada uno de mis recuerdos y eso es lo único que me queda.

Blanca: debe de haber una forma de salir. Espero que algunos de los vecinos hayan llamado a los bomberos para que nos vengan a salvar. Tenemos que mantenernos a salvo y unidad, no hay que separarnos.

Mariana: solamente hay una forma de salir y es por la puerta del jardín. Es el único lugar donde no ha llegado el fuego. Sera mejor que empecemos a correr hasta llegar. No quiero que miren para atrás, ustedes seguirán adelante pase lo que pase. Espero que recuerden cada una de mis palabras, siempre las voy a querer como si fueran mis hermanas.

Blanca: siento como si te estuvieras despidiendo de nosotras. Quiero que deseches esa idea de tu cabeza, todas vamos a salir con bien.

Mariana: estoy siendo realista. Jamás imaginamos que este día tan inesperado iba a pasar esto. Si no las hubiera invitado a mi casa nada de esto estuviera pasando. Esperanza se ha desmayado. Debemos de llevarla con nosotras y la única manera es cargándola.

Blanca: escogió una mala situación para desmayarse. Sera mejor que nos apresuremos antes que nuestras vida corran peligro, tenemos muchas cosas que vivir todavía. Nunca me imaginé morir de esta manera y ese día no ha llegado aún. Seguiremos con todos nuestros planes como hasta ahora. La vida solamente se vive una vez y tenemos que vivirla.

Mariana: lograras todos tus sueños y yo estaré para verlo, como seguramente lo harás tú. No puedo respirar, el humo es demasiado fuerte, ayuda a Esperanza, por favor. No serviría de mucha ayuda, si yo también me desmayo. Así que solamente quedas tú. Sálvala a ella, yo estaré bien.

Blanca: está bien. Ahora mismo, lo hago. Espera a que llegue por ti, pero no te duermas, por favor. Recuerda siempre todas tus promesas. Eso te mantendrá con vida, mientras estoy de vuelta.

Mariana: estoy lista para morirme, si es mi destino hacerlo lo acepto. De esa manera al fin descansare en paz y estaré con mi abuela, la única persona que me aceptaba tal y como soy. Eso me recuerda al sueño que tuve y que solamente ella me pueda salvar de tanto sufrimiento que tengo dentro de mi alma, por el rechazo de mis padres. Mi vida nunca ha sido sencilla y me duele reconocerlo. Le doy gracias a la vida por haber tenido dos mejores amigas.

Blanca: he venido por ti, pero en verdad estas realmente mal. Casi no tienes nada de pulso y todavía los bomberos no han llegado. El fuego al fin nos alcanzó, no te mueras, por favor. Prometimos que nuestra amistad duraría para siempre, ya Esperanza está a salvo como querías.

Mariana: estas aquí, Blanca. Lo siento, pero ya no tengo fuerzas para seguir viviendo, quiero que te salves y sigas con tu vida. Eso lo tienes que hacer por las dos, en el lugar que estaré voy a estar bien. No quiero que lloren por mi muerte, porque precisamente ese es el destino que me espera.

Blanca: no puedo dejarte morir. Tienes una vida por delante y sobre todo serás feliz. Esto no puede ser, quedamos atrapados entre la casa en llamas. Lo que me alivia es que Esperanza está a salvo, nada más faltamos nosotras. Parece ser que apenas llegaron los bomberos y se oyen que viene la ambulancia. Todavía hay tiempo para salvarte, resiste un poco más, no te dejes vencer, eres demasiado fuerte.

Mariana: no hay tiempo para mí. Me estoy muriendo, no quiero que te sientas culpable por mi muerte, lo único que te pido es que me recuerdes feliz y no triste. También, quiero que se lo digas a Esperanza.

Blanca: no me pidas eso, por favor. Nuestros futuros hijos crecerán como primos y le enseñaremos valores para que sean unos niños educados.

Mariana: es la primera vez que sonrió con el corazón y eso te lo debo a ti. El destino quiso que las conocieras y pude lograr un poco de felicidad. Lo único que me falto en la vida es conocer el amor, pero eso es algo imposible. Me llevo conmigo cada uno de los recuerdos que tuve con ustedes. Le agradezco el destino, el tiempo que estuve con vida a pesar de ser muy corta, me va a faltar vivir tantas cosas, pero estoy feliz con lo que viví. No me arrepiento de nada.

Esperanza: no puede ser que hago afuera de la casa. Los bomberos están aquí, eso significa que muy pronto mis amigas saldrán de la casa. Toda la casa está en llamas, espero que los bomberos puedan controlar el fuego que se hizo y no me moveré de aquí, hasta tener noticias de ellas. Lo único que quiero es que no les pase nada y salgan sanas y salva. No quiero que me dejen solas. La casa se está cayendo a pedazos y no estoy con ellas para ayudarlas a salir, ojala nunca me hubiera desmayado. Ahora que le voy a decir a la mamá de Blanca cuando se entere. Les pediré a los bomberos que busquen a mis amigas.

Blanca: muy pronto nos salvaran resiste un poco más. Hazlo por nosotras, eso es lo único que te pido. Todavía, no es momento para que te reúnas con tu abuela en el cielo. Sé muy bien que eso lo has querido desde hace mucho tiempo y que la extrañas mucho como seguramente ella lo hará. Eres como mi hermana pequeña que tengo que proteger de todo mal.

Mariana: mi abuela, ya vino por mí. Nada más, cierro mis ojos y la veo a mi lado igual que siempre. Es como si el tiempo no hubiera pasado, esta exactamente igual como la última vez que la vi con vida. Me gustaría que la vieras, pero eso es imposible. Me está empezando arder las manos con el fuego.

Blanca: necesito llevarte un poco más hasta la puerta del jardín. Te voy a mover un poco más y voy a pedir ayuda. Alguien me escucha, por favor. Necesitamos su ayuda urgentemente, no descansare hasta que alguien me escuche.

Mariana: siento que si cierro mis ojos dormiré eternamente y tengo mucho frío. Me siento demasiado cansada, que quiero hacerlo y eso yo no lo puedo seguir evitando. Agradezco de todo corazón todo lo que hicieron por mí, pero mi tiempo al fin termina. Hiciste todo lo posible para mantener con vida.

Bombero: al fin pudimos dar con ustedes. Gracias a su amiga Esperanza, logramos saber dónde estaban. Necesitamos salir de aquí, ahora mismo. No debemos de perder más el tiempo, mientras pueda salvar una vida humana.

Blanca: está bien. Se hará como usted diga, sálvame a mi amiga, por favor. Nada más, falta caminar unos cuantos pasos para salir de esta casa. Ella requiere más atención, eso se ve a simple vista. No voy a llorar, debo de estar tranquila por ellas dos. Siempre he sido la más fuerte de todas, pero esto sobre pasa todos mis límites. No puedo evitar derramar un poco de mis lágrimas al verla de esa manera. Ella es la más frágil de todas nosotras, no tiene ninguna idea de cómo me duela verla así.

Bombero: lo entiendo, perfectamente. Hemos logrado salir, pero su amiga. No pudo resistir más, acaba de fallecer en mis brazos. En verdad siento su perdida. No pude hacer nada para salvarla.

Blanca: no puede ser posible, me niego a creerlo. Ella era mi amiga, prometí nunca dejarla sola y le falle cuando más me necesitaba y ahora que le diré a Esperanza. No puedo decirle esta terrible noticia.

Esperanza: verdad que se pondrá bien, Mariana. Dime que lo que acabo de escuchar, no es verdad y que muy pronto estará bien. Contesta, no te quedes callada.

Blanca: es verdad, siento darte esta noticia. Esta vez, nos hemos quedado solas sin ella. Lo único que tenemos que hacer es recordarla y de esa manera vivirá en nuestros corazones. La vi morir y esos momentos nunca los olvidare y también se acordó de ti.

Esperanza: tienes razón. Eso es lo que realmente hubiera querido que hiciéramos y no debemos de recordarla con tristeza, eso nunca será así. Siempre la vamos a extrañar y como dijiste vivirá en nuestros corazones. Tenemos que vivir la vida que nos tocó vivir y nunca darnos por vencidas a los obstáculos que nos lleguen a poner. Cumpliremos cada uno de nuestros sueños y de esa manera la sentiremos cerca de nosotras.

Blanca: eso es lo que ella quería. No debemos de llorar por Mariana. Ella está al lado de su abuela y seguramente estará feliz. Siempre le hizo mucha falta todos estos años y se le veía reflejada en sus ojos la gran tristeza que llevaba en el alma. La conocíamos demasiado bien y en muy raras ocasiones sonreía y siempre lo hacía de todo corazón.

Esperanza: deseo que descanses en paz. Se acabaron para ti, la tristeza y la soledad. Nos vamos a volver a reunir todas, hasta el día de nuestra muerte. Ninguna de nosotras sabremos qué día será, por que la muerte nada más llega de repente, podemos morirnos mañana o más adelante. Nos diste una gran lección esta vez, ya no estarás físicamente con nosotras, pero te sentiremos. Eres la única con la que podíamos contar, nos harán mucha falta tus consejos.

Blanca: te prometemos seguir con nuestras vidas y sobre todo conoceremos el verdadero amor. Eso solamente se lo dejaremos al destino, porque es el único que tiene la última palabra y eso lo sabemos muy bien, porque nadie escapa de su destino.

Esperanza: también, te lo prometo. Dejaste esta vida demasiado joven y seguramente gracias al incendio, no se va a poder rescatar nada, será como si nunca hubieras existido, pero tenemos fotos tuyas en nuestros celulares. Eso es lo único que vamos a tener de ti. No quedo absolutamente nada de la casa que te vio crecer, nada más quedo el humo del incendio. Las personas que viven a los alrededores se acercaron para ver en que podían ayudar, pero se dieron cuenta demasiado tarde del incendio, los bomberos hicieron rápidamente su trabajo, pero cuando ellos llegaron ya se había intensificado el fuego. Nuestra amiga, ya no se encuentre entre nosotros.

Blanca: debemos de darles la noticia a sus padres. Ellos seguramente sabrán que hacer en estos casos y también necesitamos avisarles a nuestros familiares que estamos bien. Por qué se pueden preocupar sino les avisamos antes. Ellos saben que vinimos a visitarla.

Esperanza: será mejor que lo hagas tú. Quiero estar un momento más con ella antes de que se la lleven, espero que lo entiendas.

Blanca: está bien. Quédate con ella, mientras hago las llamas. Necesito primero localizar a sus padres y para hacer todo esto debo de estar tranquila. No llores, por favor. Porque si te veo llorar, no voy a poder evitar hacerlo. Además, nos duele a las dos su partida, lo único que espero es que me entiendas a mí.

Esperanza: lo siento. Estaré más tranquila para que puedas hacerlo, no me voy a mover de aquí, hasta que vuelvas.

Mariana: hace un año que estoy muerta. Mis amigas en todo este tiempo que paso, me han traído flores al panteón. Eso solamente significaba que nunca me olvidaron, siempre les agradeceré ese gesto por toda la eternidad. En cambio mis padres se olvidaron definitivamente de mí, ya nunca más fui una carga del pasado para ellos, como siempre me lo decían. Ellos eran mis padres y se expresaban de esa manera de mí. Desde el día que morí siempre he sentido una paz interior y más ahora que estoy al lado de mi abuela. La vida es una y tenemos que vivirla, al fin pude entender esas palabras tan significativas para mí. Siempre me empeñe en recordar lo negativo de mi vida, pero ahora que estoy muerta ya no siento nada. Espero algún día estar con ellas nuevamente. Mi vida se extinguió gracias a la casa en llamas.

FIN

9 de Dezembro de 2019 às 20:28 0 Denunciar Insira 1
Fim

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Andromeda Lo más importante que aprenderás en la vida es amar y ser amado

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