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Recordando...

Caminar por las calles de mi antiguo vecindario me recuerdan cuando tenia 14 años y me sucedió algo muy aterrador para algunos y quizás para otros que lean esto me puedan entender o tal vez me tilden de loco pero lo que es seguro es que paso, solía ser de esas personas que no daban crédito a los sucesos raros o aquellos que no tienen explicación científica, para mi era mas fácil pensar: "si no lo veo, no existe".

Vivíamos en un vecindario agradable a las afueras de la ciudad de New York, era algo grande y los vecinos eran personas muy agradables en especial porque al frente de mi hogar vivía mi mejor amigo Max, nos íbamos a la escuela juntos pero salíamos muy temprano de casa para ir a un local que tenia cientos de maquinas arcade y quedarnos allí jugando un rato antes de iniciar las clases, comíamos helado, pasábamos los fines de semana en mi casa jugando videojuegos y demás cosas que a dos chicos de esa edad les gusta hacer. Max y yo eramos como hermanos pero como todo niño que tiene padres con problemas era cuestion de tiempo para que los suyos se divorciaran y el se tuviera que ir a vivir con su madre a otra ciudad, esa fue la primera decepción que tuve en mi vida al no poder hacer nada para ayudar a mi amigo y evitar que se fuera tan lejos pero lo inevitable era algo que no se poda evadir como querer tapar el sol con un dedo, después de eso intentábamos hablar todo el tiempo por teléfono pero no era lo mismo.

La casa de Max duro vacía casi 2 meses cuando una mañana que salia de camino para la escuela vi un camión de mudanzas frente a la calle y dos sujetos bajando unas cajas grandes y entrando a la casa de mi amigo, por un momento me llegue a ilusionar porque pensé que pudiera haber vuelto y sus padres habían echo las pases pero mi felicidad duro muy poco cuando vi llegar una camioneta roja y se bajaron una familia, un hombre muy alto de compostura robusta, una mujer que lucia de la misma edad de mi madre y un niño pequeño que parecía tener unos 10 años. Esa tarde cuando volví de la escuela vi que la mujer estaba arreglando el jardín de enfrente y cuando me vio llegar a mi casa levanto la mirada y con una sonrisa en el rostro alzo su brazo en el aire y agitando la mano de lado a lado me saludo, por educación le devolví el saludo pero lo que llamo mi atención era que en la ventana del segundo piso que daba hacia la calle estaba una niña de cabello largo y oscuro con una blusa amarilla y chamarra azul mirándome fijamente lo cual me causo un poco de curiosidad porque no la había visto bajar del coche en la mañana cuando llegaron, no le tome mucha importancia y entre a casa.

Ya habían pasado casi dos semanas desde que esa familia había llegado al vecindario, eran personas muy normales se veían felices y mi madre me había dicho que la mujer se llamaba Doroti Williams, el señor era Jacob Williams y el niño se llamaba Matius Williams, le pregunte como sabia sus nombres y me dijo que se había encontrado a la señora Williams en el supermercado y la había reconocido ya que le contó de esa vez que me saludo cuando llegue de la escuela, también mi madre me relato que venían de Michigan y querían empezar de nuevo pero muchas veces las cosas no son como aparentan ser ya que una noche escuchamos el sonido de una patrulla de policía y una ambulancia que estaban en frente de la casa de mis nuevos vecinos, recuerdo que era la 1 de la madrugada y esas luces rojas con azul se filtraban por la ventana de mi cuarto. Los demás vecinos salieron de sus hogares en batas para ver que era lo que sucedía con exactitud y mis ojos se abrieron del asombro al ver a la señora williams salir en una camilla directo a la ambulancia y al señor williams esposado entrar a la parte trasera de la patrulla, para mi fue algo sorprendente ver aquella escena ya que hacia solo unos días parecían ser la familia perfecta, un oficial de policía llevaba de la mano al pequeño Matius el cual se encontraba llorando desconsolado como si hubiera visto un fantasma pero lo que en ese momento llamo mas mi atención fue que esa misma niña estaba en la ventana del segundo piso observando la escena con tal calma y frialdad que ninguna emoción se hacia notar en su rostro lo cual me hizo preguntar porque no se inmutaba, pero lo que me parecía mas extraño era el porque no estaba con sus padres o porque la policía no la llevaban con ellos para interrogarle sobre lo que había sucedido.

A la mañana siguiente el señor y la señora williams con el pequeño Matius llegaron en taxi a su casa pero se veían muy bien como si no hubiera pasada nada la noche anterior, yo estaba saliendo de casa con mi madre y nos acercamos a saludarnos y preguntarles si necesitaban algo pero la señora williams respondió con amabilidad que estaban bien, yo no pude aguantar la curiosidad sobre aquella niña y le pregunte: ¿Como esta su hija?, sus rostros tomaron una aptitud mas seria y el señor williams bajo su mirada y con un tono de voz mas tosco me pregunto: ¿A que te refieres con nuestra hija?, yo no entendida a que venia esa pregunta y me sentía aun mas confundido que ellos por tal pregunta pero mi boca no se pudo mantener cerrada y solo siguió hablando como si alguien tomara mis labios y los moviera: Recuerdo que había una niña en la ventana anoche cuando ocurrió el incidente. ¿Es su hija?. Los señores Williams se quedaron callados por un rato y con un gesto incomodo se despidieron de mi madre y entraron a su casa, mi madre me tomo de la mano y dando un tirón como si quisiera arrancarme el brazo me llevo caminando por la calle y con ojos de enojo me miro y me dijo que nuestros vecinos habían tenido una hija pero que había fallecido en un trajico accidente en Michigan y ese era el motivo del "nuevo comienzo" que ellos deseaban tener como familia ya había sido algo muy traumatico, yo no podía creer lo que escuchaba y no podía dar crédito a las palabras de mi madre porque como era posible que alguien que haba fallecido pudiera estar vivo o eso creía yo hasta ese momento porque al parecer era el único que podía ver a esa niña.

Una semana después papa estaba sentando en la sala leyendo un periódico y me senté a su lado para hablar con el y preguntarle si había visto alguna vez a la hija de los williams, el se volteo y me observo con ojos de intriga y como si fuera a preguntar algo incomodo me pregunto entre balbuceos: ¿Te gusta esa chica?. Mire a mi padre directo a los ojos y con el rostro serio le respondí que no era momento para juegos ya que para mi era muy importante saber si alguien mas aparte de mi había visto a esa chica en la ventana o en algún otro lado pero el negó con la cabeza, me quede callado y sin decir ni una sola palabra camine hasta la puerta de enfrente y salí de casa para despejar la mente pero como de costumbre mi curiosidad no pudo evitar mirar hacia la ventana del segundo piso de enfrente y una vez mas la vi allí mirándome fijamente estaba esa niña, la salude levantando débilmente mi brazo y ella también lo hizo pero después con un gesto de la mano pude ver como me llamaba, la verdad me sentí incomodo pero quería saber quien era ella y porque nadie la había visto o eso parecía ser, así que mirando de lado a lado asegurándome que ninguna otra persona me viera cruce la calle y camine hasta la puerta de entrada toque dos veces para que alguien me abriera pero no fue así, lo iba a intentar una tercera vez pero la puerta se abrió ante mi lentamente como si de una película de terror se tratase pero me alivie al ver a la niña abrirme e invitarme a pasar.

La casa de los Williams me recordaba un poco a cuando mi mejor amigo estaba viviendo allí pero se sentía diferente, era un ambiente mas tenue y sombrío mas el hecho de que posiblemente podría estar viendo un muerto a lo que me negaba creer. Sentir un golpecito en mi pierna y pude ver con claridad a la niña del cabello oscuro y la chamarra azul que parecía tener la misma edad de su hermano, me sentí un poco incomodo al pensar que alguien bajara y me viera allí parada a la mirad de la sala pero por el silencio tan profundo supe que la chiquilla estaba sola lo cual para mi era un poco irresponsable por parte de sus padres. En ese momento la pequeña me jaloneo del brazo y me llevo al segundo piso hasta una puerta de color blanco con flores rojas que se encontraba al final del pasillo, ella giro la perilla y abrió el cuarto y por el aspecto que tenia lleno de muñecas por todo lado y papel tapiz rosa supuse que era el de ella pero lo que llamo mi atención fue que en una esquina muy pequeña del cuarto había una pequeña mesa de madera con velas de diferentes tamaños y en medio de la mesa una foto, no la pude ver con claridad así que me acerque para poderla detallar mejor y mis ojos casi dan un salto fuera de sus cuencas al ver que era la niña y pude comprender que se trataba de un altar. Gire la cabeza rápidamente hacia la puerta pero no vi a la niña solo vi una figura mas alta y cuando pude detallar era el señor Williams que entro a la habitación lentamente y con sus ojos aguados me hablo: ¿No es hermosa?, lo que haya hecho lo hice por ella y se que esta mucho mejor. Me puse demasiado nervioso y salí rápido de su casa sin decir nada, solo pude caminar rápidamente hasta mi hogar y me di cuenta que hay cosas que no se pueden explicar.

Ya pasaron casi 20 años desde que eso sucedió y en ese tiempo aun no comprendía muy bien las palabras de Jacob Williams cuando me encontró en el cuarto de su hija pero ahora que ya tengo la suficiente madurez para analizar mejor la situación se que algo malo debió de ocurrirle a esa pequeña.

25 de Setembro de 2019 às 18:23 0 Denunciar Insira 0
Fim

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