El club de los suicidas Seguir história

helenov89 Helena Kamenov

Ahí estaba el viejo cantinero del bar El intersticio. Un nombre particular para un bar. Un cantinero que tampoco encajaba en los parámetros...


Conto Todo o público.

#sobrenatural #misterio #fantasia #cuento-corto #343
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El club de los suicidas

― A medianoche se acercó ese tal Rob al bar. Pidió unos cuantos metros. La primera vez que me piden tanto.

La sorpresa del viejo cantinero le resultó cómica a Marcel.

― ¿Qué crees que hará?― preguntó Marcel rascando con la uña la superficie pegajosa de la barra que por cierto estaba tallada con nombres por todas partes. El interpelado se encogió de hombros.

― No tardaremos en enterarnos. Nadie viene aquí porque sí.

Marcel no pudo hacer más que mostrarse de acuerdo.

La puerta vaivén que conducía a los baños se abrió y de ella salió una mujer negra de unos cuarenta años. Sus ojos rojos delataban el llanto póstumo. Entre hipidos le pidió al cantinero que le devolviera el dinero de su encargo. El hombre accedió de mala gana y le entregó una pila de billetes rodeada con una faja. Ella le dirigió una mirada significativa a Marcel antes de salir del bar, presurosa.

― Maldita sea, Marcel. Te piden las cosas y luego quieren el dinero de nuevo. Y como si fuera poco, con la superioridad del arrepentimiento como bandera de la paz, quieren sabotear los planes de los demás. Una horda de pseudo filántropos terminará por arruinar mi negocio.

― ¿Piensas que eso quiso hacer conmigo? ―. Hizo la pregunta casi por inercia, toda aquella situación le parecía irreal y ridícula, la cordura era una damisela en apuros.

― Chico, llevo siglos en el rubro. Ni una mirada se me escapa. Ni aunque intenten evadirme―. Marcel captó la solicitud del cantinero y lo miró con desafecto. Ahí estaba el viejo cantinero del bar El intersticio. Un nombre particular para un bar. Un cantinero que tampoco encajaba en los parámetros.

El individuo detrás de la barra respiraba haciendo mucho ruido, toda su presencia voluminosa era ruidosa y exagerada. El ceño constantemente fruncido confería una expresión poco amigable, el mentón pequeño y la nariz demasiado grande daban la impresión de que toda su cara había colapsado. Una anatomía extraña de brazos cortos, vientre abultado, cuello muy delgado y largo, cabello canoso y abundante lo hacían lucir como a un ser fantástico que se había dado a la fuga de algún tomo de El señor de los anillos.

Algo vibró con insistencia en algún lugar detrás de la barra y el cantinero levantó la llamada. Asintió con un gesto mecánico de la cabeza y cortó.

―Rob se colgó y su familia también. El bastardo no pagó por ellos ― anunció y luego soltó una risotada que hizo que a Marcel le dieran escalofríos. Sin embargo, a pesar de las intuiciones desagradables y de la mirada suplicante de la mujer que había vuelto a reclamar su dinero, no se arrepentía de su decisión. Nada en su fuero interno cedía; la garantía de un viaje sin dolor y rápido había dejado la balanza a su favor.

El cantinero volvió a hablar como si estuviera leyéndole el pensamiento y probablemente así era ya que lo había llamado por su nombre, sin que él se lo dijera, desde el momento en que traspasó el umbral del bar aquella madrugada.

― A diferencia de los otros, tú me caes bien, chico. Pero está escrito, no te salvarás de esta.

Marcel tocó por debajo de la camiseta el relieve de la cicatriz justo encima del marca-pasos. Era cierto, el viejo corazón no soportaría mucho tiempo más.

― ¿Cuánto te debo?― suspiró Marcel, el del corazón roto.

Con la uña terminó de escribir su nombre en la barra y de esa forma quedó sellado el contrato. El cantinero asintió con actitud solemne y a continuación deslizó sobre la barra una botella sin etiquetar que Marcel atrapó a mitad de camino. La destapó y aspiró el aroma agrio y fuerte del líquido incoloro que contenía.

― La casa invita.

"Salud" pensó Marcel antes de llevarse el veneno a los labios.

8 de Setembro de 2019 às 04:54 6 Denunciar Insira 2
Fim

Conheça o autor

Helena Kamenov Disfruto escribir. Ojalá les guste lo que tengo para contar. ¡Bienvenidos!

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Sebastian Sebastian
Me gusta el contexto, una buena manera de concebir un ultimo trago.
13 de Outubro de 2019 às 21:45

Joanna Daniela Joanna Daniela
Me gustò mucho, continua asì. Espero te pases por mis historias y puedas leer,comentar y votar, gracias.
8 de Setembro de 2019 às 09:49

Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
Una excelente lectura nocturna, nunca me decepcionan!
8 de Setembro de 2019 às 00:02
~