El funeral del alma subconsciente Seguir história

H
Hugo De la Rosa


El joven Luke pensaba que todo en su vida estaba bajo control, hasta que un funeral, cambiaría su vida para siempre.


Horror Para maiores de 18 apenas.

#terror #245 #stephen-king #terror-psicologico #subconsciente #Simbolismo
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EL FUNERAL DEL ALMA SUBCONSCIENTE


Los amigos suelen pedirte favores pero mi asombro fue cuando mi amigo Ricky me pidió que lo a acompañara al funeral de su primo David. A pesar de que odiaba los funerales, accedí a ir con él porque me necesitaba. No lo estaba pasando muy bien y yo, como amigo suyo que soy, debo acompañarlo y apoyarlo en los momentos así.

Siendo muy sincero, yo detestaba la clase de persona que era su primo. Chulo, arrogante, popular y un mujeriego. Era el guay del instituto, el que jugaba con los sentimientos de las chicas aunque, ellas volvían detrás de él una y otra vez. Para mí era un inútil total. Tenía solo 25 años (los mismos que Ricky y yo) pero aun así, detestaba como se comportaba con las mujeres. Lo que más me dolía era que a pesar de ser un golfo de mierda, las tías siempre caían en su trampa. No entendía como alguien siendo hombre o mujer se podía respetar tan poco como para hacerlo con alguien así. Era muy alto el nivel de repugnancia que sentía hacia las mujeres que se habían acostado con él. No me mal interpretéis, me parece muy bien que cada uno haga lo que quiera con su cuerpo, pero eso no va conmigo. Nunca saldría con ninguna chica que hiciera ese tipo de cosas.

Sé que puede parecer un pensamiento un poco extremista y radical pero es lo que hay. Siento un fuerte odio por la gente así, tanto hombres como mujeres, y no puedo hacer nada para evitarlo. Supongo que ese odio incontrolable se debe a mi falta de amigos en el instituto pero eso es otro tema.

Ahí estaba yo, en la puerta de un tanatorio (un tanatorio muy bonito la verdad) con Ricky hecho pedazos. El tanatorio estaba en la montaña y era una cabaña de madera muy grande y se parecía a una cabaña tipo nórdica, como la de los templos vikingos. Una vez dentro, el salón era todo de madera oscura. Los laterales del salón estaban elevados y había unos pequeños escalones para subir y bajar a la zona del centro del salón que era más baja. Toda la zona lateral elevada tenía barandillas de madera (como la de los porches de las casas). La zona del fondo también estaba elevada y allí era donde estaba el ataúd de David.

Ricky y yo entramos en el salón y fuimos dando el pésame a todos los que nos encontrábamos por el camino. Una vez llegue al ataúd, estaba abierto. No pude evitar mirarlo detenidamente durante un rato.

De repente comencé a sentirme muy agobiado. Me senté en una silla y me quite la corbata. Mientras intentaba respirar, Ricky y un par de personas más, se preocuparon mí y me trajeron un poco de agua. Yo seguía muy mal y era evidente que me había dado un ataque de ansiedad. Era invierno, la calefacción estaba a tope y eso no ayudaba. Salí corriendo a la calle y me senté en un banco que había en la parte de atrás del tanatorio. Ricky vino a ver como estaba pero le dije que se marchara. Me quede allí solo durante media hora más o menos. Hasta que finalmente se me paso y decidí entrar de nuevo.

Para sorpresa mía, nada más entrar veo a Ashley, mi novia. Me acerque a ella y le pregunte asombrado:

- ¿Ashley? ¿Qué haces aquí?- dije con una risa nerviosa.

- ¡Hola Luke! ¡Qué sorpresa! - dijo un poco nerviosa. –He venido a ver a David, ya sabes que íbamos juntos a clase.- David repitió un año y coincidió con Ashley en la clase.

- Ah bueno, es cierto. Pero no me avisaste de que ibas a venir.- dije yo.

- Ya… ha surgido un poco de improvisto, no teníamos pensado venir.

- No has venido sola ¿no?- pregunté.

- He venido con Nelly. Como ya sabes, ellos dos eran muy amigos.- dijo un poco apenada.

Se formo un silencio durante unos instantes y dije:

- Bueno… voy fuera a que me dé el aire.Ya nos vemos.-Salí de nuevo y me volví a sentar en el banco.

Al rato de estar sentado fuera, apareció Ricky. Al verlo me extrañe un poco por que había cambiado de traje, ya no era negro sino blanco. Se sentó conmigo y me contó que vio a Ashley y después me dijo: “es normal que este aquí después de todo lo que paso entre ellos”.

Me quede un poco dubitativo al oírlo decir eso así que respondí temeroso con un “¿Qué quieres decir con eso?

A partir de decir eso, todo lo que me dijo después cambio mi vida para siempre. Ashley y yo nos conocimos en marzo hace 5 años y desde que nos conocimos estuvimos hablando y el mes siguiente comenzamos a salir. Ricky me contó que se folló a David 2 meses antes de conocerme y que estuvo liándose con él durante las dos primeras semanas del mes que nos conocimos, marzo.

Lo que sentí en ese momento no se puede explicar con palabras. Mi propia novia con la que había estado 5 años de daba asco. Asco de no querer ni hacer el amor con ella, ni de querer besarla y ni querer si quiera tocarla. Todo de ella me daba asco.

Me levante enfurecido del banco y fui a toda prisa a la puerta del tanatorio. Iba a dejarla en ese mismo instante.

Al abrir la puerta del salón principal, para mi sorpresa no había nadie. El salón estaba totalmente a oscuras exceptuando la zona del ataúd de David, que estaba rodeado de unas velas altas. El silencio era absoluto y el lugar estaba muy frío. Cuando mire hacia el ataúd, no había un ataúd sino dos.

Extrañado y en total silencio me acerque al ataúd, baje la mirada para ver quién era y... era yo.

En es preciso momento un montón de sentimientos comenzaron a aflorar en mi y ninguno era bueno. Sentía rabia e ira. Una ira casi incontrolable y una rabia que me mataba por dentro

Levante la cabeza lentamente para mirar alrededor. Al tener la cabeza levantada me encontré a toda la gente alrededor mío. Mirándome fijamente. Estaban todos muy pálidos, con trajes blancos y con una cara inexpresiva

De entre toda la gente apareció un niño. Me hizo un gesto para que me agachara y yo me agache. El niño me susurro al oído: “es hora de enterrarlo ¿no crees?”

Me levante y al mirar de nuevo el ataúd estaba cerrado y lo llevaban a hombros unos extraños hombres igual de pálidos y de inexpresivos que todos. Eran tres hombres pálidos, uno en cada esquina del ataúd. Había una esquina en la parte izquierda trasera que era para mí. Asustado, completamente a oscuras y en total silencio me puse en mi esquina para llevarlo. Mientras atravesábamos el salón a un paso muy lento, solo se oían los pasos en la madera y una campana que sonaba cada cinco segundos. Yo tenia demasiado miedo como para mirar atrás. Pero lo peor fue cuando comencé a oír respiraciones dentro del ataúd. Los hombres que portaban el ataúd conmigo se detuvieron, la campana ya no sonaba y el silencio hubiera sido absoluto de no ser por aquella respiración. Estuve detenido en medio del salón durante unos minutos hasta que la respiración paró. Intente dejar el ataúd en el suelo. El silencio se volvió a romper una vez mas al escuchar una voz desde dentro llamándome: Luke... Luke...Luke. Cuando la voz cesó yo estaba paralizado por el miedo. El silencio volvía a nacer en la sala pero de nuevo escuche una voz desde dentro del ataúd:


“¿Me recuerdas Luke? Todo era una broma. No estoy muerto todavía.”












Espero que les haya gustado este pequeño relato de terror psicológico cargado de simbolismo y referencias. Gracias.

30 de Agosto de 2019 às 06:48 0 Denunciar Insira 0
Fim

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