El trasplante Seguir história

wereyes Waldo Reyes

La donación de órganos sin duda salva muchas vidas... No importa que vengan de un asesino múltiple, condenado a muerte.


Horror Literatura monstro Para maiores de 18 apenas. © (c) 2019

#horror #policial #trasplante #desafio #microcuentos #waldo-reyes #Matson #Mile
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Introducción

Tenía una idea muy antigua de hace más de diez años atrás sobre este tema. Sería un cuento de horror.

Al final nunca me di el tiempo para desarrollarla, pero se presentó la oportunidad: un desafío de escritura en este sitio, y la transformé en una serie de micro cuentos que tienen vida individual y al leerse en conjunto conforman una historia completa.


(C) 2019 Waldo E. Reyes


El trasplante.


La ley Jefferson


Las donaciones de órganos disminuyeron en todo el país. El movimiento anti-donaciones había promovido con fuerza, la idea que si se donaban órganos iría en contra de la salvación divina, lo que alejó a muchos creyentes de las listas de donadores.

El senador Jefferson sacó adelante la ley en la cual todo condenado a muerte sería donante forzoso.

—Senador, el primer condenado al que se le aplicará su ley será Milles Matson, el asesino de su esposa —dijo la reportera.

—Son los misterios de Dios —sonrió.



Dorothy


Se encontraba regando las plantas de su jardín cuando vio fuera de la cerca de su casa, a un hombre de pelo largo y ralo: con ropas sucias... vestido con un largo sobretodo impregnado en mugre, sacando comida de la basura.

—¡Oiga señor!, acérquese tengo comida caliente en mi casa si tiene hambre. Dios nos dice que hay que ayudar al necesitado.

—Ya lo creo —respondió y entró a la casa.

Salió horas después con la cabeza ensangrentada de la señora Jefferson en su mano, colgando de su rubia cabellera.


Ética


—Este tipo fue condenado por más de veinte crímenes, atroces y violentos que incluyeron a niños, ancianos y hasta mujeres embarazadas… es una bestia.

—¿Y nuestro juramento? —dijo el médico adjunto.

—Esta es una excepción. La inyección solo le inducirá un coma aparente no la muerte cerebral, sentirá todo. Empezaremos con las córneas. Luego con la piel, tejido óseo y sus órganos en orden: riñones, páncreas, hígado, pulmones y corazón.

Gritó en silencio al sentir la sierra cortando sus huesos.



La lista


El director del servicio tenía el listado de los receptores: corneas, la señora Johansson; piel y cara, el teniente Allison; cabeza de fémur, el juez Bolski; riñones, la viuda Smith; páncreas, el contador Edward Jones; hígado, el cantante alcohólico Sam Leroy; los pulmones, el fumador y jefe mafioso Phil Angiolini; y el corazón para Troy Barnard, excomando Seal y guardaespaldas del presidente.

«...El alma para el diablo». Las luces de la oficina estallaron y cayó muerto de un derrame cerebral.



Las ventanas del alma


El día estaba soleado. El calor la atormentaba, su cuerpo voluptuoso no se podía contener… La piscina hedía. Vio por la ventana. El empleado de correos estaba a la puerta y salió.

—Señora Maddy Johanson... su pedido.

—Es mi nuevo juguete, ¿quieres probarlo…? Lo desnudó, lo tiró al piso y se montó encima. Al llegar al orgasmo extrajo del paquete un punzón, le saco los ojos y atravesó su cabeza cien veces con el. Lo arrojó a la piscina. «Hermoso reflejo rojo en el agua… con dos más se verá mejor».



El envoltorio


Los bombazos se repetían en su cabeza. «Teniente necesito apoyo… envíeme la munición», escuchaba las palabras, pero no lo veía.

Subió a la torre de la Universidad a observar al enemigo. Tenía una estrategia. Al entrar el camión del gas, lo hizo volar con tiros de su rifle. Cien alumnos huyeron con la ropa en llamas mientras se les caía la piel quemada y derretida, a jirones, sobre el pavimento.

—Coman fuego malditos hadji. —Su labio colgaba mientras chupaba el cigarrillo con los dientes.



Hasta el hueso


El viejo caminaba con dificultad, la cirugía fue un éxito, pero nada es perfecto: cojeaba. Se valía de un bastón con un grueso pomo de hueso. En su último caso había condenado a muerte a Stephen Chang, un asesino múltiple. Al salir de la corte fue atacado por tres chinos con cuchillos.

Una fuerza se apoderó de él: golpeó las sienes de dos reventando sus cráneos con el bastón. El tercero trató de quitárselo, dejó descubierta una afilada hoja… y el juez Bolski lo decapitó.

—¡Justicia! —exclamó.



La liquidez de tus cuentas


Mejoraba cada día, aún lloraba su pena, pero ya no necesitaba diálisis.

Levi, el exjefe de su esposo la esperaba.

—Jane, debiéramos entendernos...

—¡No! James falleció por su culpa, le exigió hasta que murió en su escritorio.

—Tengo los mejores abogados. Suerte.

Vio al explotador irse, riendo, por el jardín. Se arrojó sobre él, le introdujo la manguera por la boca hasta el esófago, apretó su garganta y le dio toda la potencia al agua.

—¿Siente la presión? —El cadáver agujereado hizo de rociador.



Balance del Cuerpo


El jefe de Edward estaba feliz, tenía de vuelta a su contador estrella, el producía el balance que la empresa Insulin Labs y los accionistas querían.

—¡Al fin se curó su diabetes…!, lo echaremos de menos como cliente —dijo riendo Marcus el CEO de la compañía.

—Aún con tu nuevo páncreas eres el tramposo de siempre. Los denunciaré por fraude contable al IRS —dijo Tina al entrar.

Ed tomó la antigua IBM 6420, que estaba de adorno, y le aplastó la cabeza a la asistente.

—Así se hacía contabilidad antes.



Tócala de nuevo Sam


—Tuvimos que usar los contactos con el gobierno para realizar tu cirugía Sam. No lo eches a perder —dijo su representante.

—¿Vienes del reposo y lo primero que pides es un whisky doble? —dijo su mujer.

—El sello no está feliz. ¡Quieren veinte millones de compensación por tu mala actitud! —dijo su abogado.

—Tom, Liz, Matt, el agente del sello está conmigo. Abrió el estuche de su guitarra y la caja de un parlante, para mostrarles su cuerpo descuartizado. Cantó al micrófono My Way por enésima vez.


Humo de cigarrillo


—Debiera descansar padrino.

—Lo sé mi querido Vito.

La puerta del ristorante, se abrió de golpe. Phil y Vito sacaron sus metralletas, le tiraron a todo el clan Spaglieri. Volaron las cabezas de Antonio y Enrico, Giuseppe trató de disparar, pero terminó acribillado. Una ráfaga, otra y otra más. Cien murieron en el local, la sangre subía hasta el techo.

—Dame un cigarrillo.

—¿Y sus pulmones tío?

Phil clavó un cuchillo en el corazón del policía que entraba al local.

—De algo hay que morir sobrino.



La duda


Belisarius Bright estaba molesto en su despacho particular incrédulo por lo que leía en los reportes clasificados que le habían llegado la noche anterior.

—¡Mierda! —El cigarrillo le había quemado los dedos.

—Tiene que dejar ese vicio —dijo el agente Jonas— antes que lo mate.

La ráfaga de un AK47 entró por la ventana acribillando al agente.

—¡Vaffanculo poliziotto di merda!

—¡Ay!, ese fue Angiolini… Bright... esto puede comprometer a POTUS.

—Me haré cargo. Resiste. —Jonas ya no podía escucharle.


POTUS


El presidente Donnell Thorpe daba su discurso en los suburbios, con su particular cabello rojizo al viento.

Troy Barnard se sentía inquieto, extraño… Había vuelto hacía una semana y estaba repuesto, sin embargo la angustia y rabia se apoderaban de él «¿serían los medicamentos…?»

«¡Bang!», creyó escuchar.

—¡Arma!, ¡al piso, al piso!

Troy descargó tres tiros de su Glock sobre un inmigrante que protestaba con globos en sus manos… se le había reventado uno. Tres hilos de sangre corrieron por su pecho.



Matson


Expediente Miles Matson, hijo de John Matson y Ludmila Morris…

06/06/1966 la madre muere desangrada al nacer él.

18/09/1969 quemó y le sacó los ojos a su conejo, le puso la cola en las cuencas.

25/12/1971 colgó a su amiga Rapunzel de un árbol.

04/12/1978 le voló la cabeza a sus abuelos.

15/11/1981 se comió a su novia.

07/07/1982 el papá se suicidó.

06/08/1984 estaba en prisión por envenenar un pueblo completo.

«Todo un querubín», pensó Bright…

06/06/1987… «¡Qué diablos!, arrancaron la hoja...»



Alerta


Belisarius estaba en búsqueda de los sospechosos que eran los que correspondían al listado de receptores del cuerpo de Matson. Ninguno había sido hallado. Las agencias estaban cooperando en el caso.

Emerson del FBI entró en su despacho, trayendo un sobre.

—Hola Bel, tengo un testigo que dice que vio a un viejo cojo correr tras un delincuente para apuñalarlo. Luego siguió a una mujer.

—¿Qué esperamos Jodie?, vamos allá. ¿Qué hay en ese sobre?

—Páginas faltantes del expediente del asesino.



Están tocando por ti


Las campanadas de la Iglesia Verbo Divino, resonaban en las oscura soledad de la noche.

El espectro que alguna vez fue la señora Johansson, guiaba a la jauría de siete criaturas hacía el tañido demencial.

El teniente Allison llevaba un bulto en su hombro que no paraba de moverse. La mordaza se le descorrió a la víctima y este por un agujero de la bolsa distinguió a Troy.

—¡Barnard, soy yo!, Jefferson, ¡Ayúdame!

Se acercó, le ajustó la mordaza y cerró la bolsa marcada con una oveja negra.



Las razones


Jodie conducía mientras Bright ojeaba el expediente nuevo.

06/06/1987 ...la luz se apagó un segundo... al volver un recluso apareció clavado a través su boca a la silla, con una barra de hierro que cayó del techo del comedor. Había peleado con Matson hace poco. Estaba diez mesas más allá… —El resto estaba tachado.

—Fijate bien, dice: 19/05/2019, escapó de la prisión ADX Florida.

—No se puede escapar de una prisión ADX… hay un nota, ¡un guardia le abrió la puerta…!

—Le temían lo dejaron ir. Nadie informó.



El ataque


Maddy los vio y les apuntó con la mano.

—¡Intrusos!

Angiolini ametralló el vehículo policial…

—¡Tirate al piso Jodie…! se estrellaron contra un árbol… salieron a rastras y se alejaron en silencio.

Allison disparó con el rifle sobre la patrulla, el juez le arrojó una molotov e incendió el automóvil.

—¿Bright estás bien?… yo tengo algunos rasguños.

—Me rozaron unas balas, nada serio… recibí un mensaje en el móvil: «tienen a Jefferson, van refuerzos».



Todos juntos


Los siete estaban en la entrada. Maddy fue al altar, donde permanecía Jefferson atado.

—¡La oveja negra nos salvará! —Atravesó el pecho del senador con un candelabro.

La sangre proveniente de él entró por los ojos de ella, y luego salió por su boca en forma de una telaraña de arterias filosas que destrozó las cabezas del teniente, el juez, la viuda, el contador, el cantante, el mafioso y el guardaespaldas.

—¡Vengan a mí! Los órganos trasplantados saltaron de los cuerpos y se arrastraron al altar.



La oveja negra


Belisarius y Jodie abrieron las puertas del templo. Los órganos trasplantados entraron en el cuerpo del sacrificado. En el Altar, Matson volvió a la vida... ciego.

—Eres mis ojos —le dijo a Maddy. Se los sacó para ponerlos en sus cuencas vacías y le arrancó la cabeza. Los detectives miraban espantados.

En el piso se abrió un abismo de lava y fuego del que salió una mano gigante que agarró a Miles.

—Hijo… se acabó el recreo. —Se lo llevó al infierno del cual nunca debió haber salido… a jugar.

17 de Agosto de 2019 às 23:31 0 Denunciar Insira 0
Fim

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