Luz Seguir história

abril_diaz Abril Diaz

El amor perdura, el amor vence, el amor... el amor vive en cada uno de nosotros por el recuerdo del amor que se fue.


Romance Erótico Para maiores de 18 apenas.

#luz #dioses #amor
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Luz

Maybe eran una hermosa princesa, tenía la gracia de la primavera, unos hermosos ojos color azul plata, su cabello largo como hilos de oro y fuego, su cuerpo era esplendoroso color porcelana, podrías estar segura que cualquier Diosa sentiría envidia ante tanta belleza.

Era simplemente majestuosa.

Tenoch, era un hombre guapo e imponente, sus hombros anchos, su espalda recta y musculosa, sus caderas estrechas, piernas fuertes, brazos musculosos, piel color bronce, su cabello una mata de azabache; era Dios azteca en todo su esplendor.

Maybe y Tenoch juntaros sus caminos una tarde de Abril junto al arrollo.

Maybe caminaba suave, delicada y altiva. Vestía una túnica blanca bordad con hilo plata y piedras preciosas, su cabello flotaba al rededor suyo como si tuviera vida propia como el fuego.

Tenoch no cabía en asombro; era gloriosa esa mujer parecía una Diosa del Olimpo.

Maybe caminaba ajena a los pensamientos de Tenoch estaba tan distraída en sus pensamientos que ni siquiera noto las miradas del Dios azteca.

Maybe continuamente se preguntaba sobre el amor, ella amaba a su padres, amaba la naturaleza, las flores, la primavera y sentía gran pasión por los colores que desprendían de ella. No tenía gran idea sobre el amor ya que sus padres, el Rey y la Reyna se trataban con un gran formalismo que se podía sentir frío cuando ellos se miraban aún que sea por error.

El ruido de una rama al crujir hizo que la princesa se distrajera de sus pensamientos y girara su cabeza así el ruido. Se dibujó una gran sonrisa en los gruesos y delicados rojos labios de la joven, con toda la gala que puede estar dotada un princesa agitó sus pestañas largas y obscuras; y dijo con voz dulce pero firme y exigente a la vez.


- Hola soy la princesa Maybe y usted ¿quien es caballero?


Tenoch que ya estaba hechizado por la belleza de esa mujer, quedó embobado cuando la joven le sonreía.

Una sonrisa hermosa pensó; sus dientes blancos relucían como perlas, el joven no podía creer que esa mujer fuera tan perfecta. Trato de calmarse y responder con voz firme.


- Princesa mía, mi nombre es Tenoch príncipe de la oscuridad.

El chico inclino su cuerpo un poco para hacer una pequeña reverencia y besar la mano de la joven.

Ella quedó cautivada ante el guerrero; no necesitaba preguntar, ella sabía que era una guerrero. Su cuerpo bajo el traje de piel lo hacían ver. Su piel relucía como el bronce, sus ojos oscuros como la noche eran simplemente cautivadores. Maybe sintió que su cuerpo, su alma y corazón se rendían ante el príncipe.


- Príncipe, debo recordarle que no soy suya mi alma aún me pertenece.


Sonrió con descaro la hermosa princesa.

Tenoch no pudo hacer otra cosa más que sonreír como un bobo ante la hermosa chica.

El príncipe sintió su pulso acelerado, se sentía agitado, nervioso; ni la batalla más feroz lo había echo sentir tan exaltado como esa hermosa mujer.

Los minutos transcurrieron sus miradas no podía separarse. Él estaba prendado de la mujer ojos de azul plata. Ella estaba eclipsada en su mirada oscura, la oscuridad de sus ojos estaba llena de pasión, de fuerza; se sentía reclamada por esa mirada.

No pudo más, la princesa dio media vuelta y camino por el sendero lleno de flores preciosas que llevaba a su reino.

Tenoch solo observo.

La historia cuenta que el príncipe y la princesa habían caído en la marmita del amor puro y eterno.

El tiempo paso, ellos siguieron amándose, hasta que una noche la oscuridad trajo bestias y seres de otro mundo que destruían todo a su paso; el reino temía por la princesa.

Las bestias iban destruyendo todo, despedazaban cuerpos, gritaban el nombre de la joven, la reclamaban para la oscuridad. El Rey temía por su amada hija, era cierto que no amaba ala Reyna pero su hija era la luz de sus ojos era lo que hacía rebosar su corazón de felicidad, era su fuerza. El Rey desesperado ocultó a su hija en los calabozos, donde su pelo no pudiera resplandecer, donde sus ojos de plata no pudiera iluminar la vida misma, donde su sonrisa nunca más se asomara.

La princesa sufría no había visto a su amor, no podía brillar. Ella mil veces refunfuñó contra los Dioses, ella no había pedido la belleza de la plata, el oro del fuego, ni siquiera la delicadeza de la porcelana.

Una noche en su celda fría una nube oscura entro; ella temió, pensaba que era un ser oscuro, pero la nube empezó a tomar forma, una forma que ella reconocía, era su príncipe; era el príncipe oscuro Tenoch.

Ella se aventó así él, lo abrazo, lo beso, no podía creer que estuviera ahí, no podía creer que lo sintieran sus labios, su piel su ser.


- Amor, príncipe mío, eh temido tanto por ti.

- Mi señora, mi princesa,mi amor... (la beso, acaricio su cara la pego a su pecho y pregunto) ¿qué haces aquí amada mía?.

- Oh príncipe, mi padre me a encerrado aquí, los seres malignos me reclaman, me quieren llevar hacia su señor. Príncipe quiero saber... (ella dudó en preguntar).

- Dime amada mía no tengas miedo.

- Amado mío, ¿Tú eres su señor?.

- No amor, su señor es un ser sin corazón, que está escondido en el centro del mundo lleno de fuego, reparte miedo a las almas que llegan ahí, las tortura hasta convertirlos en bestias malditas.

Yo tu príncipe de la oscuridad soy el que trae la noche oscura y tranquila. Y tú amor mío, eres mi luz, mi vida, eres parte de mi ser.


Los besos llegaron a los enamoraron. Como compañía las caricias suaves, tiernas y exigentes.

El joven repartía dulces besos a su amor. Beso sus labios, su cuello, susurró a su oído palabras hermosas sobre el amor, ella estaba embriagada de pasión. Sin miedo alguno, empezó a acariciar a su amado, a besar sus hombros a morderlos; quería que el sintiera sus deseos.

Suavemente Tenoch dejo caer la túnica de ella, dejando al descubierto un cuerpo hermoso, unos pechos firmes y redondos, una cintura tan pequeña como un reloj de arena, suavemente beso sus pechos, lamió sus pezones ya estaban duros, él los mordió suavemente, ella gemía ante las caricias del caballero. Devoro su boca, la penetro con su lengua arrancándole todo el sabor, susurro en sus labios; quiero hacerte mía. Ella se abrió para él como una mariposa apuntó de desplegar el vuelo, suavemente él se posó en sus piernas, sostuvo la mano de la chica la llevó hasta su erecta virilidad, la joven se sorprendió del tamaño y grosor de aquel miembro... -


- Tenoch estás seguro de que entrará es muy grande.


Él joven sonrió, la beso y dijo:


- Confía en mi Maybe.


Él chico la beso y acaricio.

Una vez que sintió que ella lo reclamaba, él la tomo de las nalgas y la penetro despacio, tenía que controlarse no quería hacerle daño, quería que se sintiera amada y respetada. Suavemente la penetro cada vez más profundo hasta que él sintió como rompía el himen.

Maybe grito y pidió que parara sus lágrimas escurrían.


- Tenoch me duele ¡para!.


Acaricio su cabello, le repartió mil besos en el rostro.


-Tranquila amor mío, solo será un momento, sabes que no puedo evitarte este dolor, jamás te lastimaría Maybe eres la luz en mi oscuridad.


El cuerpo de la chica se relajó, el dolor estaba pasando para abrirle paso aún calor abrazador, a una pasión desbocada.

Sus caderas en pesaron a moverse a reclamarle al príncipe de bronce que la embistiera.

Movimientos acompasados seguían a los cuerpos de los amantes, palabras dulces salían de sus bocas que se devoraban, el grito de ella llegó con el orgasmo, vibraba, jadeaba, sus ojos eran plata pura, brillaban como diamantes, su largo pelo brillaba como fuego abrazador, su piel de porcelana relucía con el sudor, sus labios rojos entre abierto, parecía una Diosa; era su Diosa.

Cegado por la belleza de su amada, Tenoch no pudo contenerse más, la embistió más duro, la besaba mordía sus pezones sentía como escurría su vagina, una embestida y otra, adentro, afuera, más rápido, cada vez más duro, gruñó, el placer había llegado a él.

Cansados satisfechos y llenos de amor permanecieron toda la noche abrazados. Estaban seguros bajo el cobijo de la celda, ahí, ella no reluciría estaba oculta y a salvo.

Suaves besos repartidos sentía en su cara la joven, abrió los ojos y dibujó una enorme sonrisa...


- Tenoch.

- Amor mío tengo que irme, mi hermano el sol está apunto de salir y el viento me llama, pero esta noche vendré por ti la oscuridad nos cubrirá de los seres malditos.


Ella sonrió satisfecha, por fin seria libre y estaría con su amor.

La noche calló, como su príncipe dijo llegó en forma de nube.


-Hola señora mía.


Ella se abalanzó así él lo cubrió con sus brazos y beso con amor con añoranza.


El amor perdura, el amor vence, el amor... el amor vive en cada uno de nosotros por el recuerdo del amor que se fue.


Caminaron fuera de la celda, caminaron por el castillo, caminaron así el trono donde estaba el Rey. El Rey beso a su hija y la bendijo por la eternidad, su madre la abrazó y beso deseándole felicidad eterna.

La princesa no podía dejar de sonreír ella irradiaba luz.

Tenoch estaba tan absorto en la belleza y en el amor que sentía por Maybe, que no sospecho lo que pasaría.

Caminaron fuera del palacio, la noche era muy oscura.

Maybe le preguntó al príncipe por la luna porque no estaba, él sonrió la beso y dijo:


- Amada mía la luna soy yo y la luna ahora será tu hogar y nuestro propio mundo donde podrás brillar, y ser feliz.


Lo dicho lo sello con un beso.


Caminaron por los bosques embelesados de amor.


Maybe era tan feliz.

El aire soplaba su melena que daba latigazos de resplandor oro fuego.

Un gruñido ensordecedor y tenebroso se oyó Maybe se abrazó a su príncipe.


- ¿Qué pasa?, ¿que es eso?.


Maybe temblaba de miedo.

Tenoch se dio cuenta de su error, su Señora resplandecía como un diamante recién pulido, sombras oscuras iban por ellos, él grito con fuerza;


- ¡Corre Maybe!


Él príncipe tenía que llegar ala cima más alta de la montaña para poder tocar el cielo y volverse luna.

Los gritos de las bestias gritando el nombre de Maybe le helaron la sangre, no tardaron mucho en estar rodeados de bestias infernales. Él príncipe se volvió un guerrero, sostenía en alto una espada de plata pura, luchaba con fuerza, fiero ante las bestias, él príncipe oscuro pidió ayuda al viento, ala tierra, a los mares, a los cielos; pero las bestias estaban cegadas por el dolor, el tormento y no importaba que murieran para ellos era la salvación.

Tenoch se distrajo un momento para ver a Maybe que estuviera bien, un bestia aprovechó la distracción del guerrero, se aventó hasta el príncipe hiriéndolo. Maybe corrió así él.

El aire, la tierra, los cielos, los mares seguían peleando.

Maybe lloro a un lado de su amor lo arropó con sus brazos, lo beso, acaricio su frente, ella brilló con más fuerza que nunca su dolor era cegador.

Tenoch no debía morir.

La princesa tomó la espada del príncipe guerrero, sonrió con amor a su amado.


- Amor mío, la fuerza está en el amor que te tengo, el amor que siento por ti es más grande que la vida misma, mi corazón te pertenece, mi alma está cocida a la tuya, mis ojos brillan por ti y para ti.

El viento te traerá mi olor, la tierra por la eternidad te recordará nuestros caminos cruzados, el sol te dará mi calor, llenare tu cielo oscuro con brillitos de mis ojos para cuidarte y yo viviré en el mar para que me puedas ver siempre amor mío no me olvides.

Con voz suave pero firme se dirigió a los seres malignos.


- Mi ser, mi alma y mi corazón ya tienen dueño, vayan y díganle eso al centro de la tierra a su Señor, y lleven mi cuerpo ahora vacío porque la vida misma pertenece a mi príncipe oscuro Tenoch.

Un cuerpo es el envase donde se guardan los sentimientos pero mis sentimientos ya tienen dueño.

Ella respiro con profundidad, sonrió por última vez a su príncipe, a su Señor, a su guerrero, a su único y gran amor.


Clavo la espada en su pecho.


El grito del joven ante la muerte de su amada fue tan feroz que los seres malignos huyeron, fue tan desgarrador que partió los cielos, cimbro la tierra, los mares se levantaban bramando, se comían todo lo que no pertenecía a ellos, el viento desgarró árboles, castillos, chozas, destruyó lo que pudo a su paso.

El cielo se oscureció el dolor del joven fue tan grande que vibró en todos.


Tomo el cuerpo de su amada y se lo dio al mar, el mar lo arropó en una hermosa espuma.

Tenoch lloro su desgracia subió ala montaña más alta para tocar el cielo y ser luna, alzó su vista y quedó cautivado al ver pequeños brillos azul plata.


- ¡Oh mi amor!...


Sus lágrimas escurrieron por su rostro, el viento sopló y trajo el dulce aroma de su amada, el príncipe tocó suavemente el cielo y lo volvió luna.

Como favor el príncipe pidió a la tierra destruir toda montaña alta nunca más quería volver a tocar la tierra, la tierra entendió su dolor y accedió.

Se dice que la luna oscura o clara siempre brillará porque el alma de Maybe está cocida a la de el príncipe, el sol a veces hace eclipse con la luna para recordarle el calor de la princesa cuando el mar está embravecido es Maybe protegiendo a su amor y si la tierra tiembla es el príncipe que recuerda el camino a lado de su amada.

Aún si la tierra se cimbre, si el sol se apague, si el cielo llore y caiga, el viento destruya y el mar se embravezca.

El amor de los amantes siempre vivirá

9 de Agosto de 2019 às 21:24 2 Denunciar Insira 1
Fim

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Abril Diaz calor pasión y piel

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Michael Dantés Michael Dantés
Felicidades!
1 de Setembro de 2019 às 13:51

  • Abril Diaz Abril Diaz
    Muchas gracias Michael 8 de Setembro de 2019 às 20:40
~