Pero no fue así Seguir história

alikefire selene ferrara

cuando borja fue a aquella fiesta por recomendación de aquellos amigos la noche no fue lo que esperaba y menos las que siguieron


Histórias da vida Todo o público.

#romance #cerveza #fiesta #cuento-corto #inesperado #vodka #no-correspondido #extrajero
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no fue asi

Llevaba ya un par de semanas aquí y había descubierto esta discoteca hace una. La realidad es que me vine aquí sin ni siquiera conocer a nadie, soy de Madrid, España. Y muchas personas de mi edad me recomendaron que entrara a una "disco" que es como le llaman aquí.


Ya dos noches seguidas, y el único amigo que había conseguido era al barman, joder parezco un maldito ebrio. Miraba el líquido que se movía en mi vaso, parecía cerveza y sabia a cerveza, hace unos 5 minutos le había pedido un trago suave al chico en frente a mí, y sin decirme ninguna palabra solo me paso esto con una sonrisa de dientes muy derechos. Seguía dándole tragos pequeños con un poco de recelo.


-deberías solo tomártela, es una michelada.- me miraba una chica castaña parada al lado de la barra, era un poco más alta que yo, pues yo estaba sentado en esos banquillos de bar.- espera, tú no eres de aquí ¿o me equivoco?- me miraba de arriba abajo cual bicho raro, hey chica que solo soy del otro lado del océano coño, no de otro planeta, igualmente ella no dejaba de mirarme y ya me empezaba a incomodar, era bastante atractiva como para dejarla pasar, y no dejaba de sonreír ¿Por qué no dejaba de sonreír?


-no, soy de Madrid.- la cara le cambio, y se irguió, chica insisto no soy una alíen.


-¿y allí no hay micheladas?- la pregunta me dejo tan descolocado, joder es que se puede preguntar un mogollón de cosas y la que eliges es la de si hay micheladas allí, pues claro que deben haber pero ese nombre yo no le eh escuchado antes.


-bueno, yo nunca eh visto o probado una hasta que este chico me la dio.- la chica miro de reojo al barman que atendía una pareja joven y me volvió a mirar a mí.


-bueno, es solo cerveza y limón, y el vaso tiene sal.- pues si ya había deducido que lo blanco del vaso era sal hija mía, ella me seguía mirando mientras se sentaba en el banquillo que estaba a mi lado; el cual acababa de desocupar un chico a quien lo habían venido a buscar los amigos, pues en muy buenas condiciones, no estaba.


-odio estos zapatos, pero ellas me obligan prácticamente a venir a estos lugares.- me decía quitándose los zapatos de tacón mientras apuntaba un grupo de chicas que bailaban como si les fuera la vida en ello.- hey manu, dame una michelada por favor.


Entre ambos llevamos unas 3 botellas y ni puta idea cuantos limones. La verdad que esta chica toma como no creas.


-y entonces fue cuando les dije, pero no voy a ir a ese lugar de mierda que les encanta y menos por mi cumpleaños…- miro su vaso su expresión se volvió seria y se quedó callada.- sabes me aburrí de esta mierda.- tomo el vaso y se dio media vuelta mirando al barman- Manuel, tráeme un puto vodka.


-¿no crees que eso ya es mucho?- le tome el brazo, porque la verdad disfrutaba la conversación que estábamos teniendo y no quería arruinarla, y menos porque ella se pasara de copas.


-y una mierda va ser mucho, me aburrí del sabor de la cerveza.- Manuel ya le había entregado el vaso y ella tomaba sin expresión alguna, quizás no tenía tanto alcohol como yo supuse.


-Manuel, ¿puedes traerme un vaso de lo mismo por favor?- el solo me sonrió y fue a buscarlo.


-el español se desata ¿o qué?- no sabía si había entrado en confianza o los tragos de más surtían efecto.


-pues como te decía, solo le dije; no Amber no iré a esa discoteca de mierda, y nada de lo que digas me hará cambiar de opinión, pero ella me respondió; te pago todo lo que tomes o comas.-reprimió una carcajada y se acomodó el cabello mientras me miraba con una expresión divertida.- y aquí me tienes.


No sabía si reírme o sonreír, opte por la segunda, claro que ella no cabía en sí de la risa y ni siquiera me miraba, mientras ella no paraba de reír, Manuel me dio mi trago, le susurre un gracias y me dispuse a tomar. Era alcohol puro joder, me ardió la garganta y no entendía como esta chica llevaba ya tres cuartos de vaso sin pestañear.


-¿Qué edad tienes?- tenía esa pregunta desde que la vi.


-¿acaso importa?-miraba como sus amigas seguían bailando esta vez con algunos chicos, su sonrisa desapareció a la vez que la bebida en su vaso -siempre eh odiado mis cumpleaños, ni la edad que se cumpla, o la que tengas, me deprime sencillamente, prefiero no pensarlo.


Cuando la vi, con su sonrisa juguetona y sus cabellos rizados cayéndole sobre sus hombros, cuando la vi reír mientras contaba sus historias, sin hacerme mayores preguntas, sin decirme demasiado de nada, no pensé que realmente hoy, no es un buen día, solo por el simple hecho de que es hoy.


-llevamos hablando 45 minutos y aun no me has dicho tu nombre.- no sabía si continuar con las preguntas personales, no quería que se fuera, era agradable de un modo inexplicable.


-creo, que entre menos sepas mejor, me dicen Sam.- su sonrisa había vuelto pero no llegaba a sus ojos.


-mi nombre es Borja, y tengo 22 años, no sé si eso realmente sea importante pero ya lo sabes.- no me respondió y se puso los zapatos, se levantó, creí que se iría pero tomo mi mano y me regalo una sonrisa preciosa.


-baila conmigo.- sonaba una canción de Ed Sheeran, la mayoría de las personas se habían ido y las que quedaban bailaban juntas.


-¿sabes que canción es?.- yo reconocía el ritmo y el cantante, pero ni idea de que canción era.


-Photograph, solo cállate y baila conmigo.- yo de despistado lo tengo todo, de buen bailarín y coordinado nada, así que ella tomo mis manos y las puso en su cintura, era más baja que yo pero los tacones ayudaban y quedaba a la altura de mi nariz, deduje que sin ellos quedaría en mi barbilla, estaba pensando aquello cuando siento sus manos en mis hombros y su cabeza apoyada en mi cuello.


Love cant hurt, love can hurt sometimes, but is the only…


El momento se volvió eterno y la escuchaba cantar la canción bajito mientras se movía al ritmo de la canción, sentía su respiración en mi cuello y durante unos segundos todo lo demás perdió importancia, solo estábamos ella y yo, bailando al ritmo de una canción hermosa, pero el tiempo no puede permanecer congelado para siempre.

La canción termino, separo su cabeza de mi cuello y quito las manos de mis hombros, pero yo no aparte las manos de su cintura. Sentía su mirada en mí, sus ojos brillando bajo las luces, ella solo se acercó a mí, volvió a posar sus manos pero esta vez en mi barbilla, tomo mi cara y me beso, un beso con sabor a vodka y cerveza, un beso delicado, el cual no me atreví a intensificar por miedo a perder el momento que habíamos creado, cuando termino apoyo su frente en mi pecho y pude jurar que inhalo mi aroma.


-debo irme, esto cierra ya.- y tenía razón la gente se iba, como podían y sus amigas estaban recogiendo sus cosas, mientras una llamaba un Uber.


-¿volveré a verte?- y esperaba una respuesta positiva de su parte.


-no lo creo, cuídate Borja, quizás el destino nos junte de nuevo.- me beso la mejilla y se fue con sus amigas.


Me gustaría decir que fueran las copas de más que hicieron que el momento fuera mágico, pero no lo fueron, me gustaría decir que me miro antes de salir de la discoteca, pero no fue así, ni siquiera titubeo al cruzar esa puerta. Me gustaría decir que aquella chica no fue la protagonista de mis sueños las siguientes noches, me gustaría decir que no vine las siguientes semanas que me quedaban en este país esperando volver a verla, pero no fue así, no la volví a ver. Y claro me gustaría decir que no me enamore de una completa extraña… Pero no fue así.

28 de Julho de 2019 às 22:43 0 Denunciar Insira 0
Fim

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