Epístola a Mr. Jones Seguir história

malinascarlett Gabriela Alonso

¿Cuántas veces hemos amado sin ser correspondidos? ¿Cuántas veces hemos callado nuestros sentimientos por cobardía? Eso casi nunca lo sabemos hasta que la vida nos recuerda lo hermoso que es amar... Y ser amado.


Não-ficção Todo o público.

#tristeza #vacio #dolor #partida #reflexion #perdida #carta
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Tengo un serio problema con usted, Mr. Jones.


Tengo un serio problema con usted Mr. Jones. Lo digo de verdad. Jamás creí que algo así me sucedería con nadie, absolutamente nadie...


Desde la primera vez que escuché su hermosa voz, aderezada con un más que sensual acento inglés, supe que estaba perdida. Totalmente.


Supongo que por eso decidí reservar una mesa para dos en uno de los restaurantes mas sofisticados de la ciudad. No era una cita precisamente, aunque tampoco quise darle una mala impresión de mí. Después de todo hacía tiempo que anhelaba verme a solas con usted, frente a frente.


Llegó así, tan elegante, imponente y atractivo como siempre, con la puntualidad inglesa que ya esperaba. Hablamos mucho de muchas cosas, reímos de otras, pero usted me hizo una observación que me descolocó brevemente: “Se nota que hay un profundo amor escondido en sus ojos, señorita...”


Y bueno ¿cual es el problema? Ése Mr. Jones, precisamente.


Intenté por todos los medios acercarme a usted, pero el destino quiso otra cosa y la vida le dijo “basta”. Quiso que sólo pudiese adorarlo en la lejanía, que terminase sentada sola en este lugar, llorando de tristeza y rabia. Que lo único que me quedara de su paso fugaz por mi vida fuera esa cita que solamente se me pudo ocurrir en un arranque de locura, el recuerdo de su media sonrisa burlona y el brillo salvaje de sus ojos bicolor...


¿Recuerda que alguna vez habló sobre la historia del hombre de las estrellas, aquel ser solitario que ansiaba hablar con los humanos, pero temía hacerlo? Siempre sospeché que en realidad hablaba de usted, de sus sentimientos de soledad y aislamiento. ¡Cuánto me hubiese gustado compartir algo de su melancolía! ¡Cómo me hubiese gustado confesarle cuanto lo amé y seguiré amando, aunque no pudiese ser correspondida, para quitarme el doloroso peso de su repentina partida que ahora llevaré por siempre!


Pero no. Ahora el único consuelo que me queda es saber que usted pudo ver en mis ojos lo que nadie más volverá a ver.


Suya de aquí a la eternidad.

15 de Julho de 2019 às 04:32 0 Denunciar Insira 0
Fim

Conheça o autor

Gabriela Alonso Escritora de vocación desde los 13 años, amante de la poesía, los finales inesperados, la ficción, el terror, los vampiros, gótica por convicción y de corazón.

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