The Hollows Seguir história

baltazarruiz154 Baltazar Ruiz

Seis personas en tres locaciones equidistantes de una gran ciudad se ven envueltas en una vorágine de locura al ser atacadas por unos cuerpos en avanzado estado de descomposición, ante tal escenario, harán lo que sea necesario para sobrevivir...


Roteiros Todo o público.

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MUERTE EN EL BOSQUE

I


EXT. BOSQUE / TIENDA DE CAMPAÑA - DÍA


Nos encontramos en un bosque brumoso al amanecer. Hace frío y la visibilidad es poca. EDMUND (34) prepara café en la fogata que encendió la noche anterior mientras que JAMES (23) está en una tienda de campaña. A un lado se encuentran dos rifles y municiones varias.


JAMES

(despertando de un largo sueño)

¿Edmund? Diablos, te dije que me despertaras.


EDMUND (OFF)

No hacía falta, estabas muy a gusto, me hubiera sentido mal al interrumpir tan profundo sueño.


JAMES

(colocándose un abrigo)

Siento que te estás burlando de mí (saliendo de la tienda) sabes que no estoy acostumbrado a estos parajes.


EDMUND

Por eso papá no te deja en paz. Te traje para que te despejes un poco y aprendas un poco del oficio. Sé que no aspiras a ser cazador, pero son cosas que no están demás conocer. Y ya de paso puedes cerrarle la boca al anciano cuando te obligue a venir y mates a un venado antes que él.


JAMES

No niego que si lo dices así realmente me dejas otra opción que seguirte, ¿qué tienes planeado?


James se sienta frente a la fogata y recibe de su hermano una taza de café caliente cuyo aroma llena el ambiente de inmediato.


EDMUND

(sentándose frente a la fogata, del otro lado)

Ese ánimo me agrada, debimos hacer esto mucho antes. Vamos a seguir por este camino hacia el este. Encontraremos algo para llevar a casa tarde o temprano, es cuestión de ser pacientes.


JAMES

¿Venías seguido con el viejo?


EDMUND

Casi a diario, al menos los primeros años. Luego fue menos, hasta que me mudé con Gloria hace diez años, creo que la última vez que salimos a cazar juntos fue cuando le dije que estábamos esperando un bebé.


JAMES

Recuerdo eso, estaba realmente furioso.


EDMUND

Aún no me lo perdona. Pero ama a Nicole con todo el corazón como cualquier abuelo, así que lo demás no importa (se levanta, ha terminado su café y se dirige a lavar la tasa a un riachuelo que corre a unos metros de ellos) Recoge todo cuando termines, debemos continuar.


JAMES

Ya empecé.


EDMUND

Espera (alzando la cabeza para escuchar mejor) guarda silencio.


JAMES

(coloca las cosas en el suelo e intenta también escuchar el ambiente)

¿Sucede algo?


Edmund se limita a colocarse un dedo sobre los labios. Luego de unos segundos, cientos de aves vuelan al mismo tiempo, de oeste a este y comienza a escucharse un barullo a lo lejos.


EDMUND

Algo malo está sucediendo, algo muy malo. Esas aves estaban asustadas y parece que los animales que vienen también lo están.


JAMES

¿Animales? Yo no escucho nada.


EDMUND

No estás acostumbrado a ese sonido, es suave pero potente. Si colocas la oreja al suelo podrás identificarlo mejor.


JAMES

(arrojándose al suelo)

Espera... ¡Sí! Lo escucho, es como si la tierra temblara.


EDMUND

Es eso exactamente, la estampida hace que la tierra se estremezca. No tenemos mucho tiempo. Dejaremos el campamento como está, solo apaga el fuego, yo tomaré las armas.


Los hermanos alistan lo poco que pueden a toda prisa, el barullo del bosque se escucha más y más fuerte. Con las maletas hechas y el fuego apagado a conciencia, corren hacia un terreno elevado.


JAMES

(corriendo)

Las cosas se pudieron turbias de un momento a otro.


EDMUND

(corriendo)

Acostumbrate, las cosas siempre cambian sin previo aviso en estos bosques. Creo que encontré un buen árbol (señalando a la izquierda) ¡Vamos!


Con un último sprint llegan a un árbol grueso y con un acceso medianamente fácil, colocándose a una altura segura en unos cuantos segundos. Ambos cansados, su respiración acelerada es notoria.


JAMES

Es la primera vez que subo a un árbol.


EDMUND

Creo que ya entiendo porque papá no te trae nunca de cacería.


JAMES

No es mi culpa haberme criado con mamá en la ciudad, de no haberse separado quizás viviera como tú.


EDMUND

No me malinterpretes, no te estaba reprochando nada. Además, creo que es mejor que no vivas en el bosque como yo, o el viejo. Perteneces a una generación diferente, supongo. No solo te traje para enseñarte, sino para que conocieras más mi mundo, lo que hago y de paso a mí mismo.


JAMES

Hermano...


EDMUND

¡Mira! Creo que lo hicimos a tiempo.


Los primeros venados llegan y pasan por debajo de ellos. Luego otro par más. Ahora nos encontramos con una estampida de mayores dimensiones, decenas de especies animales corren en bandada, huyen al unísono de algo.


JAMES

Osos, lobos, creo que eso es un alce... ¿qué los puede asustar tanto?


EDMUND

No tengo idea, pero si ellos están asustados, nosotros también deberíamos estarlo.


JAMES

Tú eres el maestro, dime que hacer.


EDMUND

A unos siete kilómetros adelante se encuentra una subestación de los guardabosques, me comunicaré con ellos, podríamos ir directo y tal vez averigüemos lo que pasa (toma el radio en su mocha y lo enciende) Aquí Edmund Hartmann, ¿me copian? (estática) Aquí Edmund Hartmann, ¿me copian? (sigue el ruido blanco) Nada, la radio esta muerta.


JAMES

Suena a problemas, ¿iremos de todas formas?


EDMUND

No tenemos alternativa, lo que sea que haya asustado a los animales vendrá y créeme, no quiero quedarme a ver. Andando.


JAMES

¿Tienes una idea de lo que sucede?


EDMUND

Déjame pensar en ello mientras andamos, solo corre.


Los hermanos comienzan a correr, por momentos se ven alcanzados por algunos animales. Solo habían tomado una maleta con provisiones y las armas para no entorpecer su huida. Pocos minutos después dejan de ver animales corriendo por el bosque y deciden descansar, aunque no se detienen, siguen caminando.


JAMES

Puedo correr por mis prácticas de soccer, fue un consejo que el viejo me dio.


EDMUND

¿Te dijo que practicaras deporte?


JAMES

Sí, cualquiera, pero que lo practicara en serio.


EDMUND

Eso es bueno, creo que tienes mejor condición física que yo.


JAMES

Comes mucha carne, por eso tienes el estómago así.


EDMUND

Comer carne es la clave de la supervivencia en estas tierras, sobre todo el invierno.


JAMES

Sí, claro (ríe) dile eso a la talla de tu pantalón.


EDMUND

Guarda silencio unos segundos (con su mano detiene a James, los dos quedan inmóviles) pasa algo.


JAMES

(poniendo atención al entorno)

¿Qué sucede?


Una nueva estampida comienza a acercarse, primero era un ruido seco, lejano. Luego más sonoro a medida que se acercaba. Edmund y James están en un terreno alto y pueden ver a lo lejos de lo que se trata: Personas, miles de ellas.


EDMUND

Mira, son personas...


JAMES

¿También huyen de algo?


EDMUND

(tomando unos binoculares)

Temo que no mi hermano, no parecen normales. Creo que los animales huían de ellos, mira.


JAMES

(recibiendo los binoculares de su hermano)

¿Qué carajos? Se ven horribles...


EDMUND

No me quedaré a charlar con ellos, nos quedan unos tres kilómetros por delante, ¡no te detengas por nada del mundo!


JAMES

¡Entendido!


Los hermanos comienzan a correr a toda velocidad, los desconocidos detrás de ellos corren de forma errática, tambaleante. Se tropiezan mucho y chocan con los árboles, cosa de la que solo Edmund se entera en un principio. A ese paso no serían alcanzados, pero deben poner atención a dónde pisan para no caer. Un cambio en el viento trae consigo un olor muy particular, el cual el hermano mayor reconoce al instante.


EDMUND

(corriendo)

Sangre... Ese olor es sangre fresca y a carne en estado de putrefacción.


JAMES

¿De qué hablas?


EDMUND

¿No sientes ese olor metálico de la sangre en el viento?


JAMES

Ahora que lo dices... huele a podrido.


Mientras corren se encuentran con un alce, había caído y tenía rota una pierna. Edmund se detuvo unos segundos y apuntó su arma, sacrificarlo significaba detener su sufrimiento, pero al mismo tiempo pensó que no podía desperdiciar balas. Luego de sacudir la cabeza siguió corriendo. James lo esperaba adelante y al ser alcanzado comenzó a correr. Unos cientos de metros adelante, Edmund observó al alce, había sido alcanzado por los desconocidos.


EDMUND

James, espera...


JAMES

Hermano... ¿Qué le hacen a ese animal?


Los hermanos ven con horror como las personas se agrupaban alrededor del alce y comenzaban a devorarlo, usaban sus dientes y sus manos para destrozar la carne del animal. En cuestión de segundos no quedaba más que los huesos blancos roídos por dientes humanos. Después, aquellos individuos extraños, con sus rostros llenos de sangre, alzaron la mirada y corrieron en dirección de los muchachos que observaban todo aquello con espanto.

EDMUND

¡Dos kilómetros y estaremos a salvo! ¡corre, hermano, corre!


JAMES

¡Por Dios! ¿Qué fue eso? ¡Lo comieron, todo el maldito alce!


EDMUND

No tengo ni idea de lo que pasa, pero por el momento solo concentrate en correr, yo cubriré tu espalda.


Con el cansancio reflejado en su respiración, los hermanos corrieron a través del bosque, mientras aquellos seres devoraban todo a su paso, de forma literal.

7 de Julho de 2019 às 00:26 2 Denunciar Insira 4
Leia o próximo capítulo MUERTE EN LA CIUDAD

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Flor Aquileia Flor Aquileia
Seguiré esta historia amigo!!! :)
7 de Julho de 2019 às 09:50
Flor Aquileia Flor Aquileia
Me encanto!! Excelente suspenso hasta el final!!! me lo imagine como una pelicula!!! (pero sabes lo impresionable que soy con las cosas que le suceden a los animalitos) jejeje
7 de Julho de 2019 às 09:49
~

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