Magia Negra Seguir história

santiagohow Santiago Howlett

Alejandro va a un bar y se encuentra con el hechizo de la magia negra.


Conto Impróprio para crianças menores de 13 anos.

#magia #alcohol #noche #bar #negra
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Magia negra

Alejandro entró a el cabaret con sus zapatos de piel cafés, su cinturón de cuero, un pantalón khaki y una camisa de rayas azul con blanco. La cereza en el pas‐ tel era su sombrero Panamá blanco que había ganado en un juego de cartas. Estaba recien rasurado y tenía colonia puesta. Fumaba un Perfecto Garcia y bebía Jack Daniels en las rocas. Ninguno de los clientes podía entrar con sus propios vicios, pero el era espe‐ cial. Era un turista con dinero y ganas de algo exótico. Se sentó en la silla que quedaba exactamente enfrente del escenario, el show estaba a punto de comenzar. Le llevaron un cenizero, otro puro, un cortador, unos fósforos y una botella de Jack Daniels. Las guitarras comenzaron a tocar al ritmo de los tambores, todo quedó en completa oscuridad. Lo único que se veía en semejante ausencia de luz era el puro encendido de Alejandro y como se encendía más cuando el inhalaba. Se encendieron las luces y en el escenario posando como un cisne estaba ella, con el cabello rizado, los ojos brillando con la intensidad del fuego olímpico y un vestido negro transparente que dejaba ver la ausencia de prendas menores. Tenía pulceras en las muñecas y tobillos, estaba descalza y tenía las uñas de las manos y pies pintadas de negro. Su pintalabios era negro y sus medidas 90,60,90. Tenía castañuelas en las manos y comenzó a bailar. Cada movimiento de sus pies estaba coordinado con sus manos, cabeza y cintura. Alejandro estaba hipnotizado, el color de la

piel de ella le recordaba al interior de las montañas de su país. Ella vio entre todo el publico a Alejandro y fue a sentarse en sus piernas. Se quito el vestido y puso las manos de Alejandro sobre su abdomen mientras ella le quitaba el sombrero. Le dio un guiño y le dijo al oído "Te lo cambio por mi vestido." Alejandro sintió su olor a pachuli, incienso y vainilla. Ella puso sus dedos en los labios de Alejandro para no dejarlo responder, luego de eso subió al escenario y se llevó su puro encendido. Completamente desnuda, con solo un sombrero, un puro y pulceras de accesorios comenzó a imitar la marcha de un militar, luego a media marcha en el escenario tiro el sombrero de regreso a la cabeza de Alejandro, y se metió el puro a la boca. Los movimientos con los que bailaba ella se volvieron el ritmo de los latidos de Alejandro. Una vez más, mientras el piano del cabaret le daba el sonido necesario a la escena, ella descendió al público. Bailando con varios otros clientes pero con los ojos siempre en Alejandro. Alejandro esperaba su turno pacientemente y cuando llegó, ella puso su pie en la silla dejando su pierna doblada completamente frente a él. Le sonrió y regreso el puro con pintalabios negro a la boca. Seguidamente le dio un beso en la mejilla izquierda. Ella subió de regreso al escenario y Alejandro estaba enloquecido y enamorado. Tenía que estar con ella, por una noche o una vida pero tenía que. Luego del show, la espero en el camerino. Cuando por fin lo dejaron entrar a verla, el le entregó unas rosas blancas que había comprado en una tienda

mientras terminaban el resto de los shows. Ella recibió las rosas con una sonrisa y las puso en un florero. Mientras, Alejandro le dijo: Te necesito. Por cuanto tiempo? Respondió ella. Por el que querrás. Eso te toca decidir lo a vos. Por esta noche te parece bien? El precio siempre va a ser el mismo, aunque me querrás por toda tu vida. No vas a cambiar nunca? Ni un poco Alejo, ni un poco. Alejandro no se dio cuenta de que ella sabía su nombre y no le tomó importancia hipnotizado de ver a semejante diosa en su presencia. El solo quería despojarse de sus prendas y poseerla de una vez por todas. Cuanto me va a costar? Pregunto Alejandro. No cuanto, que? Esa es la pregunta. Que queres? Le dijo Alejandro Tu alma, tus sueños, y tus aspiraciones. Te los doy todos por esta noche, dijo el. Esos son para siempre, allá vos si solo por hoy me queres. Te quiero solo esta noche y luego te vuelvo a buscar. Ella sonrió y le dijo, me vas a volver a encontrar pero no vas a tener más que ofrecer. Alejandro no le puso importancia y le dijo "Hagamoslo" Ella sonrió y le dijo "No digas que no te advertí, solo firma el contrato y soy toda tuya por 24 horas." "Que contrato?" Preguntó el.

Tocaron la puerta y entró un caballero vestido en un traje rojo, con camisa blanca y zapatos de cuero rojo. Su pelo era negro y bien peinado, tenía un bigote muy delgado y olía a asufre. "Firma aquí Alejandro" Alejandro otra vez sin pensar en el porqué ellos conocían su nombre firmo sin leer mientras miraba su jugoso premio por la noche. Ella se acostó en la cama y el caballero de rojo le dio una palmada en la espalda a Alejandro, le dijo "Divertirte. Que valga la pena." Alejandro en su camino a acostarse a la par de ella vio que las flores que le había regalado ahora eran de color negro. Se sentó en la cama y mientras se desabotonaba la camisa ella por detrás le aruñaba el pecho. Alejandro se dio la vuelta y le dio un beso. "Antes de hacer esto, necesito saber que nombre gritar" dijo Alejandro riendo un poco. "Vos queres saber mi nombre? Que modales los míos que no me he presentado." "Me muero por saber como se llama esa perfección que toda la noche han estado deseando mis ojos." Ella le dio un apasionado beso y se paro encima de él y sonrió mientras pasaba su pie por el abdomen de Alejandro y sonriendo le dijo: "Yo me llamo, Magia Negra y vos ahora sos mio Alejandro"

19 de Junho de 2019 às 07:41 0 Denunciar Insira 0
Fim

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