Mestizos de sangre Seguir história

mimsgomez Miriam Gomez

Mil años han pasado desde que el primer mestizo de sangre nació. Un ser creado entre el amor de dos almas de diferente raza sobrenatural, un hijo de la luna y una hija del sol . Los mestizos de sangre dotados de poderes inigualables y calificados como abominaciones, fueron desde niños arrebatados de sus padres y enviados a campos de entrenamiento para ser criados como guerreros y armas de lucha. 300 años después, los mestizos se rebelaron contra sus amos siguiendo a Len, un mestizo cuyo poder iba más allá de lo que nadie pudo haber imaginado jamás. Una guerra comenzó, los tres clanes lucharon entre sí. Tres clanes reducidos a cenizas y cientos de vidas masacradas. Los pocos supervivientes se escondieron en diferentes lugares de las profundidades de los grandes bosques del norte de Canadá. Mil años después una mujer dio a luz a una dulce niña, una niña cuyos ojos eran como el fuego. Una nueva mestiza había nacido, la cual se verá envuelta en un mundo donde luchar es la nueva manera de sobrevivir.


Ficção adolescente Todo o público.

#sobrenatural #guerra #amor #poderes #deseo #lucha #sangre #cienciaficcion #clanes #mellizos #inmortal #mestizos #mestizosdesangre #ancestros
3
3630 VISUALIZAÇÕES
Em progresso - Novo capítulo Todas as Sextas-feiras
tempo de leitura
AA Compartilhar

Capítulo 1

Lentamente voy abriendo los ojos, luchando contra los rayos de luz que hacen escocer mis ojos, intentando adaptarlos a ella voy enderezando mi cuerpo hasta estar sentada en este lugar frío y húmedo. Siento como mis manos tocan el suelo y en el, encuentro tactos extraños. Miro a mi alrededor y como ya me temía no estoy en mi habitación, parece que me encuentro en medio del bosque y que esos tactos extraños son hojas, palos y demás cosas que caen de los árboles.

Intento levantarme, voy tambaleándome del dolor que hay en mi cuerpo, caigo varias veces pues mis piernas no responden, apenas las siento, solo siento frío. Sentada una vez más observo mis piernas y brazos desnudos, en ellos hay heridas, suciedad y sangre.

¿Qué hago aquí? ¿Qué ha pasado? Esas preguntas retumban en mi cabeza una, otra y otra vez. Grito con desespero con la esperanza de que alguien me escuche y pueda ayudarme. Un pitido suena en lo más hondo de mi cabeza, grito rota de dolor, pero es inútil, no cesa, cada vez es más y más fuerte y siento que me va a explotar el cerebro. Mi cuerpo arde como llamas en un incendio intentado propagarse, como si quisiera salir de mi interior hacia afuera.

Mi garganta duele, se resiente cada vez que grito pero necesito que alguien me saque de aquí. No se que ocurre, no se que hago aquí, solo pido que alguien me escuche y me salve.

El pitido cesa, casi lloro de alegría cuando dejo de escucharlo, mi cuerpo esta roto, destrozado. Noto como mi mente se va durmiendo y alejándose de la vida. Poco a poco mis ojos se encuentran demasiado cansados como para seguir abiertos, lo intento, de verdad que lo hago pero la calma que hallo cuando los cierro puede con las pocas fuerzas que me quedan. Lucho un par de veces más pero es imposible, se cierran por completo, mi cuerpo inerte en el barro, mi mente cada vez está más lejos y mi alma teme por que no vuelva nunca más.

-Kaylani- alguien susurra cerca, intento escuchar esa voz - Despierta pequeña - la escucho de nuevo, cada vez más cerca, conozco esa voz - Kay…- vuelve a decir. Una mano toca mi brazo y lo acaricia varias veces mientras mi nombre sale de su boca. Mi cuerpo empieza a responder a su tacto y mis ojos quieren saber quien es, por lo que se van abriendo lentamente, veo borroso al principio pero se va haciendo nítido cada vez que pestañeo - Hasta que despiertas- dice un chico de espaldas, no puedo verle la cara.

-Quién…- comienzo a decir pero el chico se da la vuelta y logro verlo - Eren- suspiro aliviada- me has encontrado- le digo feliz, el me mira y no consigo descifrar su mirada.

-¿Qué te he encontrado?- pregunta con el ceño fruncido - pero si estas en el mismo lugar donde te deje anoche - dice

Miro a mi alrededor y estoy en el apartamento de Eren, en el sofá, donde en efecto me quedé a dormir después de la fiesta de ayer.

-¿Qué? No, pero si yo estaba en el bosque, mi cuerpo ardía. Casi me muero Eren- le digo poniéndome de pie de un salto alterada.

-Kay- dice serio - será mejor que te relajes, de aquí no has salido en toda la noche- replica

-Te digo, que he estado en el bosque- le grito - Tenía heridas en los brazos - le enseño los brazos y él me mira con el ceño fruncido.

-Ahí no hay nada Kay- me dice acercándose a mí, miro mis brazos y como él ha dicho no hay nada. No puede ser, yo lo sentí, sentí el dolor, el fuego. Sentí cómo moría en ese bosque. -Habrás tenido una pesadilla- dice a mi lado, yo niego sin poder creerlo - recuerda que hace años las tenías - le miro, noto como me pinchan los ojos e intento retener las lagrimas. ¿Pesadillas? Otra vez no…

-Eren…- susurro. Hace años que cesaron las pesadillas, antes las tenía casi todas las noches, sueños donde cosas horribles me sucedían a mí o a la gente que quería. Creo que vi morir a Eren como decenas de veces. Me despertaba gritando y solo había una persona que lograba calmarme. Él.

-Ya esta- me abraza - seguro que no ha sido nada - Asiento, queriendo creerle aunque ahora mismo solo pienso en como me sentía en ese sueño y en lo real que parecía.

Después de lo que parecían horas Eren dice que tiene que irse a comprar unas cosas al supermercado de unas calles más al lado y que vuelve enseguida. Por lo que yo decido tomar una ducha.

Recién duchada salgo envuelta en la toalla y me dirijo al salón para coger la bolsa con mis cosas, salgo secándome el pelo con otra toalla cuando de repente veo a un chico en la cocina de Eren, freno en seco, entro en pánico cuando él se gira. Sorprendido deja caer el vaso que lleva en la mano cuando me ve.

-Hola- dice todavía quieto, sin apartar su mirada de mis ojos

-¿Quién coño eres tu?- miro a todas partes intentando encontrar algo que me ayude a defenderme, veo una pequeña lámpara a unos pocos pasos de donde estoy situada, intento pensar una forma de escape o de llegar a la lámpara sin apartar la mirada de él ni de sus movimientos.

-Nate, soy amigo de Eren- dice dando un paso hacia delante a la vez que doy un paso hacia la lámpara

-¿Si eres amigo de Eren por que no te he visto nunca?- le digo, poniéndome cada vez más nerviosa

-Digamos que he estado de viaje- se encoge de hombros - Tú debes de ser Nialy- me dice agachándose para recoger los trozos de cristal.

-Kaylani-replico. Justo cuando voy a echar a correr para poder coger la lámpara escucho un ruido en la puerta de entrada y me pongo en alerta. Entra Eren con unas bolsas en las manos, cuando ve la escena que tiene delante de sus ojos se queda petrificado y nos mira como si de un partido de tenis se tratara, primero a él y luego a mí.

-Chicos…¿Va todo bien?- pregunta dejando las bolsas encima de la encimera. Se acerca a Nate y le da un abrazo- Cuanto tiempo sin verte- le dice y empiezan hablar sobre el viaje de Nate. Hago un ruido con la boca con la intención de llamar su atención, por que, no nos olvidemos de que yo sigo prácticamente desnuda en medio del salón con un hombre al cual no conozco. Eren se gira y sonríe.-Kay, te presento a Nate- me dice acercándose a mí, se queda parado cuando se da cuenta de mi vestuario y frunce el ceño - ¿Porque estas así vestida o no vestida?- me pregunta, ruedo los ojos y bufo

-¿De que lo conoces?- le pregunto cogiendo mi bolsa y yendo hacia el baño, creo que ya he hecho bastante el ridículo por hoy.

-Termina de arreglarte y te lo cuento- me guiña un ojo y se marcha corriendo para ver a Nate. Respiro hondo y entro al servicio. Me seco el cuerpo y me pongo unos vaqueros largos con un jersey de punto negro, mis bambas blancas y me arreglo un poco el pelo.

Cuando salgo voy a la cocina, y veo a Eren, Jayla y el tal Nate. Jayla en cuanto me ve viene rápido a saludarme.

-Hola Kay- me da un abrazo el cual respondo. Jayla es una chica que conocí hace un par de meses, es amiga de Eren, fueron juntos a la universidad y a veces se queda en su apartamento si tiene que trabajar por aquí cerca.- Creo que ya has conocido a mi hermano- se ríe señalando a Nate, frunzo el ceño y los miro a los dos.

-Hola- le digo secamente y el sonríe de lado sin dejar de mirarme

-Hola de nuevo- dice bebiendo un trago de agua

-Kay, Nate es el mellizo de Jayla que ha venido a vernos una temporada- dice Eren acercándose a mí y cogiéndome de los hombros para llevarme hasta la mesa y sentarme con ellos. Asiento.

-¿También estudiaste con ellos?- le pregunto. Nate se ríe como si hubiese contando el chiste mas gracioso del mundo

-La universidad está sobrevalorada, hay cosas más importantes en el mundo como para perder el tiempo estudiando a escritores, los cuales la mayoría están muertos- dice mofándose, creo que de mí. Frunzo el ceño, por creo enésima vez en el día

-Ni que tuvieras mucha idea de escritores- le digo indignada rodando los ojos

-”La lluvia seguía cayendo, pero la oscuridad se había alejado en el oeste, y había una oleada color rosa y oro de nubes espumosas sobre el mar”- dice citando a El gran Gatsby de Fitzgerald. Me quedo callada y él sonríe ampliamente, como si hubiese ganado un premio de la lotería, miro de reojo a Jayla la cual tiene una leve sonrisa en la cara, genial ahora todo se van a querer reír de mí.

-Bueno, creo que debería irme- digo bajando de mi asiento de un salto, justo cuando me giro para recoger mi bolsa escucho como Eren le dice algo a Nate aunque no logro averiguar que es.

-Vamos Kay- dice Eren acercándose - no iba enserio, Nate es un poco gilipollas - la última palabra la dice un poco más alto de lo normal.

-Culpable- se escucha decir a Nate mientras Jayla le pega en el hombro.

-Es igual, además mi turno empieza en un par de horas, quiero ir a casa a por el uniforme- le digo antes de colgarme la mochila en el hombro, le doy un rápido beso en la mejilla y voy hacia la puerta - Adiós Jayla- sonrío sinceramente - Un placer- digo mirando a Nate el cual se despide haciendo un gesto con sus dedos.

Salgo del apartamento de Eren cabizbaja, ese sueño me ha dejado con un sentimiento extraño, parecía tan real que si no hubiese sido por Eren, hubiera creído que ha pasado realmente. Voy de camino a mi apartamento el cual está situado a casi una hora del centro de la ciudad, pero era lo que podía permitirme. El coche lo tengo en el taller por lo que me toca coger el autobús, aunque no todo es malo, aprovecho para escuchar música y desconectar un poco de la realidad. Apoyo la cabeza en el cristal y me dejo llevar, observo a la gente que está en la calle, imaginando como serán sus vidas. Veo a una niña que no tendrá más de dos años caer al suelo y a su madre recogerla mientras su padre le hace caras raras para que no llore, ella ríe y se olvida por un momento del dolor que ha sentido al caer, no puedo evitar sentirme incómoda ante esa escena y a parto la mirada. Demasiadas emociones por un día.

Por fin llego a mi parada y bajo del autobús, agarro fuerte mi mochila y me encamino a mi apartamento el cual está solo a dos calles de la parada, miro la hora y observo que tan solo me queda menos de una hora para empezar mi turno. Acelero un poco el paso, quiero llegar a casa y poder ordenar un poco la cosas. Cuando llego a casa escucho cómo los vecinos de arriba vuelven a discutir, ruedo los ojos escuchando la misma discusión día tras día. Dejo la bolsa al lado de la lavadora y voy a mi habitación a por el uniforme, está estirado en la cama planchado. Me pongo primero la camisa blanca con el logo de la cafetería y luego la falda marrón por encima, la abrocho y me pongo las zapatillas blancas.

Cuando ya estoy lista voy a la cocina a prepararme un café, miro la hora y veo que son las 12.15 me quedan 10 minutos para salir de casa, no me da tiempo hacer la comida por lo que decido comer en la cafetería. La cafetería no está muy lejos en coche, pero como tengo que ir andando me toca salir casi media hora antes. Mi turno empieza a la 13.15 y tengo que llegar siempre antes para fichar y dejar mis cosas en el vestuario.

Me termino el café, dando gracias a quien lo haya inventado y cojo mi bolso y una chaqueta. Salgo de casa cerrando la puerta con llave y me dirijo a las escaleras, vivo en un séptimo piso sin ascensor.

De camino a la cafetería Eren me envía un mensaje preguntándome como estoy, le respondo diciéndole que estoy bien y que estoy llegando a la cafetería. Guardo el teléfono en el bolsillo de la chaqueta y cruzo la calle para llegar a la puerta de la cafetería. Entro por la puerta trasera donde veo a Shasha fumando un cigarrillo.

-Hola preciosa- me saluda con una sonrisa

-¿Que tal guapa?- le pregunto a su lado

-Agotada- ruedo los ojos a lo que ambas reímos. Le aviso de que voy a entrar y me dirijo a los vestuarios, saludo a dos compañeros que están en mi turno también y dejo mis cosas en mi taquilla, me pongo la chapa con mi nombre y el delantal. Me dirijo al fichero y paso mi tarjeta.

No es una cafetería muy grande, de hecho era una cafetería familiar hasta que el dueño falleció y se la dejo a sus hijos, pero ellos tenían otras vidas fuera de aquí y la vendieron, aunque la mujer del dueño, una anciana maravillosa sigue trabajando. A los nuevos compradores les pareció entrañable que después de tantos años siguiese allí, así que le ofrecieron venderle de nuevo la cafetería. Y a día de hoy Noa, una mujer de unos 60 años regenta la cafetería. Me parece una historia preciosa por no hablar de que Noa ha estado ahí para mi desde hace muchos años, recuerdo ser pequeña y

ya estar por aquí.

Cuando me adentro en el pasillo que se dirige a la cocina, la veo, está discutiendo con el proveedor de carne, otra vez, me río y paso al salón. Miro el cuadrante para saber que mesas me tocan y me pongo a trabajar.

-Hola ¿Que desean tomar?- pregunto sin mirar mientras escribo el número de mesa en la nueva comanda.

-A ti en toalla, aunque una hamburguesa completa esta bien- escucho decir y acto seguido un quejido, levanto la mirada y veo a Nate frotándose el hombro y a Eren con el ceño fruncido frotándose los nudillos.

-¿Qué hacéis aquí?- pregunto ignorando el comentario de Nate.

-Teníamos hambre y Eren siempre dice que esta cafetería es una pasada- dice Jayla sonriendo, le sonrió de vuelta, miro a Eren el cual me mira de modo extraño

-Os va a encantar- les digo, les tomo nota a los dos mellizos y apunto lo que quiere Eren sin necesidad de que me lo diga- Estará listo enseguida- les digo

-¿Por qué no te sientas con nosotros?-pregunta Jayla inventándome a cenar-Son las 18.30 creo que es buena hora para cenar-le sonrió sinceramente

-Me encantaría pero no creo que pueda, mi descanso no es hasta dentro de media hora- les digo encogiéndome de hombros.

-Creo que Noa te dejará cogerte un poco más de tiempo- dice Eren alegre-¿Verdad Noa? - grita hacia la barra donde la pequeña anciana está sentada. Noa ríe.

-Mientras termines media hora antes, no veo por que no- me guiña un ojo y yo le agradezco con la mirada.

-Esta bien- les digo - voy a dar esto en cocina y vengo enseguida- Jayla se alegra enormemente y Nate se frota las manos a lo que Eren le da una colleja. Ruedo los ojos.

Voy la cocina y cuelgo la comanda en el tablón, le digo a Jack, el cocinero lo que yo quiero para cenar y aviso a mis compañeros que empezaré antes mi descanso. Justo cuando voy a salir de la barra Shasha me frena en seco.

-¿Con quién está Eren?-me pregunta sin apenas quitarle el ojo a Nate, río ante ello.

-Son unos amigos, ella estudió con él en la universidad y el otro chico es su mellizo- le digo explicándole. Shasha le lanza una mirada a Nate antes de dirigirse a mí.

-Me parece raro que los haya traído- me dice, levanto una ceja en modo pregunta-nunca había traído a nadie a la cafetería- sigue hablando- quiero decir, que este era vuestro lugar, siempre que estabais aquí, era vosotros solos- termina. Me quedo pensando.

-Shas, este lugar no es nuestro, y él puede traer a quien quiera- le digo despreocupada. Es cierto que siempre veníamos aquí solos, pero por que ambos empezamos a trabajar juntos aquí hace años. La familia de Eren conocía a Noa y su familia y ella nos ofreció trabajo. Aunque Eren lo dejó hace un año y yo me quede, esta es como mi casa, me siento segura aquí.

-No se chica, no me dan buena espina- concluye encogiéndose de hombros yéndose a servir una mesa de su zona.

-No le hagas caso pequeña- dice Noa acercándose a mí- es ella, que está paranaicoa- dice moviendo un dedo en su frente. Me río con ella. Vuelvo a mirar a la mesa y sonrió cálidamente- solo fijate donde están sentados- me guiña un ojo y se marcha.

Frunzo el ceño y vuelvo a mirar, no veo nada malo en esa mesa, miro a Noa pero no esta en su sitio. Muevo la cabeza en modo de negación y me dirijo la mesa.

-Ya estoy aquí- les digo mientras me siento al lado de Eren. Nate esta en medio y Jayla en la otra esquina al lado de Nate. Son mesas con un asiento circular, por lo que hacemos la forma de una media luna.

-Genial, Nate nos estaba contando un poco como ha sido su viaje por Colombia- me comenta Jayla para que pueda entrar en conversación, asiento mirando a Nate el cual sigue relatando su aventura.

Después de un rato de escuchar a Nate hablar sobre colombia y a Jayla discutirle cualquier mínimo detalle que ella haya creído que estaba incorrecto por que eso en sus libros no lo ponía, llega Shasha con los platos de comida.

-Aquí tenéis niños- dice juguetonamente, Eren y yo nos reímos. Noa nos solía llamar así cuando trabajábamos aquí y discutíamos por sobre quien había hecho más comandas - Que aproveche- dice dejándolo todo en la mesa, y antes de irse me guiña un ojo, Eren me pregunta con la mirada, a lo que yo río negando.

Empezamos a comer y solo escucho alabanzas de Nate hacia la comida y a Eren diciendo te lo dije.

-¿Y que te ha hecho volver?- Le pregunto a Nate, mientras me llevo un trozo de hamburguesa a la boca, noto como Jayla se atraganta y Eren casi escupe el agua que tiene en la boca. Los miro extraño y vuelvo mi mirada a Nate el cual se ha quedado parado. - Perdón, ¿he dicho algo malo?- pregunto después de varios minutos, nadie ha hablado y me siento incomoda.

-No claro-dice Jayla a la vez que Nate se mueve incómodo en su asiento.

-Volví porque quería estar un poco más con la familia- dice encogiéndose de hombros, asiento.

-No pareces el típico chico al que le entusiasman las reuniones familiares- le digo haciendo una crítica al estilo de vida que ha llevado y a lo poco que he conocido de él. Eren me da una pata por debajo de la mesa y lo miró con una ceja levantada.

-Eso es por que no me conoces en absoluto- dice indignado a lo que yo me encojo de hombros.

-Es lo que da a entender tu imagen- le digo terminandome la hamburguesa.Noto que se está cabreando, me divierte haber logrado encontrar una forma de pincharle, después de estar todo el día soportando que el se metiera conmigo.

-Hay algo que debo hacer- dice secamente. Miro a Jayla la cual esta seria, lo que es raro por que ella nunca se pone seria, no almenos cuando yo la he visto. Se disculpa levantándose del asiento y sale del restaurante. Nate resopla cansado y va tras ella. Me quedo anonadada por lo que acaba de pasar.

-Te has pasado- dice Eren, ¿cabreado?

-¿Perdona?- me giro hacia el indignada - Lleva todo el día metiéndose conmigo, que se aguante si le ha sentado mal- le digo cabreada.

-Su familia- dice Eren tanteando el terreno - es algo complicada - dice

-No es mi problema- le digo cabreada, me siento un poco mal por como se ha ido Jayla pero no es justo que Eren me hable así

-Te estas portando como una cria, Kay- me giró de golpe y lo veo cabreado. Eren y yo hemos discutido mucho por cosas banales, pero pocas veces por cosas fuertes.

-Esto es el colmo- le digo levantándome del asiento - al menos no soy yo el que trae a gente ajena a un lugar que era nuestro hogar- le digo muy cabreada, maldigo a Shasha y su conversación de antes por hacerme pensar así. Me siento avergonzada y me marcho.

-Kay- dice Eren como intento de detenerme, pero no lo consigue. Voy al vestuario a ponerme de nuevo el delantal. Salgo de nuevo y veo que Nate ha vuelto a entrar a la cafetería y está sentado en la mesa hablando alteradamente con Eren. Me dirijo a la barra para avisar a Noa de que mi descanso ha terminado.

-¿Que ha pasado pequeña?- pregunta Noa sin perder de vista las miradas de Eren.

-Nada- Le respondo, miro la siguiente comanda a repartir y preparo las bebidas en la bandeja

-El es un buen chico- dice sonriendo cálidamente, lo se, Eren es un cielo, pero yo no tengo culpa de lo que ha pasado-Y además….-susurra riendo por lo bajo, la miró esperando a que diga lo que esa mente tiene por decir- Esta sentado en otra mesa- se encoge de hombros y se da la vuelta. Frunzo el ceño y la llamo, ya es la segunda vez que me dice lo de la mesa y no se a que se quiere referir.

-Pero que tendrá que ver la mesa- digo cansada rodando los ojos.

-Que no es la vuestra- dice riendo. ¿Qué no es la nuestra? ¿Cómo que no es la nuestra? Miro a Eren y observo su mesa, no veo nada de malo. Me doy cuenta de que Nate me está mirando y le mantengo la mirada, él frunce el ceño pero no aparta la mirada hasta que Eren se da cuenta y Nate aparta la mirada. Esquivo a Eren y me pongo a limpiar las mesas que ya están vacías, retiró los platos y vasos sucios y las preparo para el siguiente turno, no queda mucho para cerrar la cafetería, un par de horas a lo sumo y ya se va vaciando. Paso por la mesa de Eren sin dirigir una mirada y voy a la mesa de la esquina justo la que está al lado del gran ventanal, es una mesa con sillones a ambos lados por lo que me tengo que meter para poder limpiar bien por la parte de dentro, paso primero el trapo mojado y luego el seco, sin querer se me cae uno de los trapos al suelo y me agacho para cogerlo cuando me levanto me fijo en algo que hay escrito en una de las esquinas de la mesa. E&K, esta grabado en la mesa, paso los dedos por encima notando el relieve. Recuerdo ese día como si fuese ayer. Fue el primer día que Eren y yo vinimos a la cafetería, yo tenía unos 5 años y Eren unos 9 años, fue el día que me entere que mis padres biológicos habían muerto en un accidente de tráfico hacía menos de dos horas. Y fue el día en que conocí a Eren. Hoy, 15 años más tarde, sigo aquí admirando estas dos simples letras, un garabato de un niño que quiso consolar a una niña.

Levanto la mirada y veo a Eren mirándome y justo ahí es cuando me doy cuenta de lo que esa vieja cascarrabias pero a la vez la mejor persona que he conocido ha querido decir. Sin poder evitarlo me empiezo a reír yo sola, una vez más Noa tiene razón. Esta mesa, la que tiene este garabato es la mesa que hemos usado Eren y yo durante 15 años, cuando caigo en la cuenta me río todavía más fuerte sin poder creer lo tonta que he sido al comportarme de esa manera. Eren me mira frunciendo el ceño escondiendo una risa y los mellizos me miran con cara desencajada, como si estuviera loca. Lo estoy, pero como dicen, las mejores personas lo están. Miro a Noa la cual no me pierde vista y me guiña un ojo sonriendo a lo que yo niego con la cabeza felizmente.

Ha pasado más de una hora, Eren y los mellizos se fueron hace un rato y ahora toca prepararla cafetería para el cierre. Mientras Shasha y Aaron limpian el salón yo ayudo a Noa con la caja, desde hace unos meses se ha empeñado a que le ayude con el dinero, yo no quiero, es demasiada responsabilidad pero ella siempre pone la misma excusa, que ya es mayor y puede equivocarse contando el dinero, pero yo se que lo que ella quiere es algún día ponerme a cargo de la cafetería.

Cuando ya lo tenemos todo limpio salimos uno a uno por la parte trasera y nos esperamos a que Noa cierre con llave, Aaron siempre acompaña a Noa hasta su casa que esta a dos calle de la cafetería.

-¿Te llevo?- pregunta Shasha, la miro, no me gusta molestarla ya que ella vive a dos manzanas en coche y yo a unas cuatro, pero a estas horas ya no pasa ningún autobús por este barrio y no me apetece irme andando.

-Si no te importa- le digo agradeciéndole con la mirada, ella se ríe y ambas nos dirigimos a su coche, Shasha me cuenta una de las tantas travesuras que su pequeña hija, Mía, le ha hecho en casa. Yo río imaginándome a esa preciosidad de niña de 3 años llevando loca a Shasha.

De camino a mi apartamento Shasha y yo hablamos de cosas varias, ella me pregunta por la universidad y yo un poco por su vida. Es una mujer de 26 años, soltera y con una niña pequeña, ella no lo ha pasado realmente bien estos últimos años, el padre de Mía las abandonó en cuanto la niña nació y la familia de Shasha apenas le ayudo. Desde que Mía nació ella se ha buscado la vida para sacar adelante tanto a la bebé como a ella, y eso es de admirar.

Llegamos a mi apartamento y me despido de Shasha. Subo como puedo las escaleras, estoy tan agotada que creo que me voy durmiendo por cada escalón que subo. Entro en casa y lo primero que hago es poner a hervir la tetera e ir a la habitación a ponerme el pijama.

Cuando ya estoy lista me preparo el té y me tumbo en la cama enchufando el portátil para ver una película en Netflix. Veo que han puesta una de mis películas favoritas ‘Suite Francesa’ y me pongo a verla. No llevo ni la mitad de la película cuando noto mis párpados caer cansados, decido cerrar el ordenador e irme a dormir.

-Tu hora ha llegado pequeña- susurran en mi oído.

13 de Junho de 2019 às 22:09 8 Denunciar Insira 4
Leia o próximo capítulo Capítulo 2

Comentar algo

Publique!
Reprán H. Reprán H.
Hola, me he leído tu capítulo y me parece una historia interesante, me imagino un mundo muy semejante al anime y me trae buenos recuerdos. Y el final te incita a seguir devorando tu historia, ¿quién le ha susurrado? También me he percatado de pequeños detalles que pueden ser mejorados y el texto sería mejor, por ejemplo el no acentuar los pronombres como él; el uso de las afirmaciones cuando está implícita una pregunta "no sé qué ocurre" y el uso del guión de diálogo. Con mucho respeto dejo mi comentario, de nuevo te repito que me ha traído buenos recuerdos. saludos.
11 de Julho de 2019 às 17:10

  • Miriam Gomez Miriam Gomez
    Hola! Muchas gracias por tu comentario. Me alegra de que te este gustando la historia y te invito, a porfavor seguir leyendo la historia. Tendré muy en cuenta lo de los acentos e interrogantes, aunque lo de los guiones de dialogo no se si termino de entender que quieres decir jajaja Aún así muchas gracias por tomarte un tiempo en ayudar! Un saludo 11 de Julho de 2019 às 17:15
Sammy  Apfel Sammy Apfel
Dicen "Eren" y no puedo evitar imaginarme al protagonista de Shingeki no Kyojin xd
14 de Junho de 2019 às 14:50

  • Miriam Gomez Miriam Gomez
    jajajajajaja de ahí me salió la idea😉😉😉 14 de Junho de 2019 às 15:05
Sammy  Apfel Sammy Apfel
Que delicada me salió el Nate. Se lleva y ni se aguanta.
14 de Junho de 2019 às 14:49
Miriam Gomez Miriam Gomez
Hola a tod@s!! Gracias por haber entrado en la novela, espero que os guste! Saludos
13 de Junho de 2019 às 17:32
~

Você está gostando da leitura?

Ei! Ainda faltam 6 capítulos restantes nesta história.
Para continuar lendo, por favor, faça login ou cadastre-se. É grátis!