La muerte de Mariano Seguir história

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La fatídica muerte de Mariano trae consigo una serie de asesinatos sobrenaturales, que poco a poco se convierte en leyenda.


Suspense/Mistério Todo o público.

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La muerte de Mariano

El día en que Mariano cumplió 35 años lo mataron, su asesinato fue todo una noticia en el pueblo, nadie podía dejar de hablar del suceso. Había quienes decían que lo merecía, un hombre tacaño como Mariano se había tardado en desaparecer de este mundo, sin embargo, más de uno se persignó ante el cadáver tirado en el patio principal de la capilla. El cura fue el primero en encontrarlo y pegar el grito en el cielo al ver el estado del cuerpo.

Los rumores empezaron al notar los símbolos escritos con su sangre, marcas que parecían de otro planeta pues la sangre se tornaba en diferentes colores, símbolos que no pasaban desapercibidos por su esencia oscura, ¿qué en este mundo convierte el rojo de la sangre en colores como el arcoíris? Doña Juana rezó un Ave María para purificar el lugar, indecible era la expresión de los niños, quienes no sabían si el aura era por la muerte o el arguende que la gente estaba provocando.

El cuerpo fue levantado por las autoridades correspondientes, o bueno, todos los restos del cuerpo. Mariano fue hallado con los brazos amputados, piernas y cabeza marcados con fierro para herrar ganado, el mismo dolor que él provocaba lo vivió antes de morir.

¿Sufrió? Claro, sufrió en sobremanera.

Mariano fue un hombre solitario, todas las mañanas ordeñaba a las vacas de Don Diego, su patrón, araba el campo y cultivaba el maíz; fue el único encargado del rancho después de la crisis que la hija de Don Diego provocó al vender las tierras y escapar con el dinero, Mariano no lo abandonó aunque no se le pagara un salario, en ese lugar se encontraba su mundo entero.

Lo que caracterizaba a Mariano era su pasión por matar a los animales, siempre que se le veía con una sonrisa en la cara significaba solo una cosa: había acabado con la vida de un integrante de la granja.

Ese gustó le nació a los siete años cuando por accidente piso un pollito y la mitad del animal quedó regado por el piso mientras su otra mitad piaba por el dolor. Huérfano, Mariano siguió explorando el placer que sentía por lastimar a los animales, siguió con los pájaros, gatos y perros. Fue ese gusto el que lo llevó a ser catalogado como un ser oscuro en el pueblo, sin embargo, Mariano no quería ser malo, esa parte de él nadie lo entendía y terminó por creerse a sí mismo como un animal que debería morir. No puedo evitar que alguna mujer, niño o adulto desconfiara en él. Se acostumbró a estar solo.

Su entierro fue sencillo, asistió solo el padre y el sepulturero.

Durante los días siguientes en la capilla se oían sonidos semejantes a pasos de animales rondando, el párroco y los pobladores que vivían cerca lo escuchaban, entonces a media noche, claro y vivido la voz de Mariano maldiciendo se hacía presente.

Ninguno quiso averiguar de qué trataba, daban por hecho que era el espíritu del hombre rondando, y todos aquellos que alguna vez tuvieron contacto con él, por las noches, tenían pesadillas con el rojo escarlata de la sangre, se ahogaban en su propio líquido vital, y Mariano aparecía para dibujar el mismo pentagrama en sus frentes.

El caos empezó cuando el primer hombre en verlo en sus sueños fue asesinado de la misma manera; y las personas alrededor del difunto tenían los sueños, era una cadena cíclica que se repetía cada año, asesinatos sangrientos, muertes violentas.

Don Diego, cinco años después de la muerte de Mariano, tuvo el sueño. Él mandó cerrar las puertas de su casa, custodiado por guardias siempre repetía que Mariano lo mataría, que fue el mismo Don Diego quien lo recogió de la calle y ahora quería matarlo.

En su sueño moría desangrado a causa de una cortada en el dedo, su sangre, cambiante como arcoíris, se esparcía por toda su propiedad, gota a gota el hombre perdía la conciencia hasta caer muerto; y detrás de él su hija se encontraba rogando por su vida bañada en un líquido azul, que cada vez se aclaraba hasta adquirir tonalidades violetas, él lo sabía, moriría igual que ella.

«El color de su sangre era la última de mis preocupaciones... yo solo quería vivir.» Repetía entre sueños. Bañado en su sudor el señor despertó y frente a él una fila de pájaros putrefactos se lo comía, de inicio cada uno picoteaba su rostro, él intentaba quitárselos de encima, pero mientras más fuerza ejercía más intensos eran los picotazos. Don Diego amaneció muerto al día siguiente, huellas de diferentes animales en su cama y un crimen inexplicable fueron su despedida de este mundo.

El hecho se volvió leyenda, la muerte de Mariano pronto inundó la boca de las visitas locales y se propagó como polvo en el aire, rápido e inevitable.

Las muertes se repetían año con año sin explicación alguna.

Después de que estudiantes, ocultistas y gente interesada investigara el caso, descubrieron que Mariano asesinó a la hija de Don Diego porque estaba enamorado de ella, y la mujer queriéndose ir con otro, al hombre no le quedó más que retenerla a su lado sin su consentimiento. No midió su fuerza y de un certero golpe la mató. La muchacha fue una mujer de hermosa belleza, sus labios rosas y sus azules ojos hipnotizaban a cualquiera, Mariano la veía brillar, para él, ella representaba amor puro. Así queriéndola revivir realizó un ritual con los animales de la granja; el trato era regresar a la vida a la hija de su patrón a cambio de la suya. Lo que Mariano no esperaba es que fueran todos los animales que él había asesinado quienes se lo llevarán de este mundo y que la muchacha regresaría convertida en un ente no humano.

Todo esto se supo después de la muerte de Don Diego, pues fue cuando el cadáver de la chica apareció. Dieron entierro a ambos, pero las muertes no cesaron; todo aquello que tuviera contacto con las propiedades de estos personajes morían. Una noche los pobladores quemaron el rancho y poco a poco abandonaron el pueblo.

Los que aún quedan no hablan de la muerte de Mariano, y si preguntan siempre responden: Hay cosas en este pueblo que no tienen explicación, cosas que simplemente existen y que no deberían salir, así que márchate y no cuentes nada de Mariano o sus animales vendrán por ti.

3 de Junho de 2019 às 20:14 0 Denunciar Insira 3
Fim

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Reprán H. Soy suficiente para estar aquí, no es arrogancia, se llama confianza para aprender de cada uno de ustedes.

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