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sabimai8 Mor iLargia

Una competencia por encontrar al verdadero Arcano. Sina, heredera del clan Amatista, encontrará en este programa mucho más que el premio que estaba buscando. Deberá enfrentar la mismísima muerte para lograrlo.


Fantasia Impróprio para crianças menores de 13 anos.

#magia #romance #misterio #literatura-juvenil #341
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Cuando se cruzan los caminos. Parte 2

Viajaban por el borde costero en un vehículo sin techo. El viento agitaba el largo cabello de Sina, tomado en una cola, mientras el mar brillaba bajo la luna a su derecha. Sina se acostumbraba al mundo ginkai más rápido de lo que hubiera pensado, y algunas cosas, como sentir el viento al viajar, le gustaban más de lo que jamás hubiera creído posible.

También el trato con los hombres le parecía más cómodo de lo que había imaginado. En el desierto, las mujeres del clan no recibían ningún trato demasiado cercano por parte de ningún hombre que no fuera de la familia. Incluso el prometido de Sina, que era un amigo de toda la vida, mantenía cierta distancia al tratar con ella. Y a pesar de eso, hablar con el nigromante y estar cerca de él, le parecía de alguna forma... cómodo.

Al menos cuando no lo rodea esa aura de muerte.

Herio iba recostado en el asiento del lado, mirando su celular, el aura mortal ausente. Sina dejó de ver el mar y se acomodó al lado de su compañero, observando cómo apretaba teclas y escribía con símbolos que ella no entendía.

––¿Qué idioma es? ––le preguntó, curiosa.

––Eternie, el idioma original del imperio ––respondió, mientras escribía muy rápido.

––Pensé que solo los ginkai usaban ese tipo de aparatos. Mi hermana tiene uno, pero ella vive con los ginkai ––murmuró Sina.

Herio terminó lo que fuera que estaba haciendo y apagó el celular.

––Antes era así. Pero hace mucho que en el imperio usamos tecnología, aunque con modificaciones. ––El joven se giró para quedar mirando hacia ella y apoyó su brazo en el respaldo. El viento agitaba su pelo negro, que llevaba amarrado en un medio moño––. Por ejemplo, no usamos los mismos materiales y tampoco la misma energía, pues nosotros tenemos control sobre gaian que ellos no tienen. Oye, ¿y tu hermana por qué vive con los ginkai?

––Porque está chiflada.

El joven levantó una ceja.

––Bueno, eso pienso yo. ––Sina se encogió de hombros––. La verdad es que quería estudiar cosas que enseñan los ginkai. Pero para serte sincera, creo que tiene una obsesión con ellos.

Herio soltó una risa.

––Hablas de los ginkai como si fueran otra especie. Tal vez eres tú la que está mal. O tal vez es cosa de los clanes ancestrales, porque Minara también habla de esa forma a veces.

Sina guardó silencio un momento, mientras el vehículo avanzaba por curvas junto al mar y la ciudad comenzaba a verse frente a ellos. Las luces mostraban la forma curva de las construcciones encaramadas en los cerros. ¿Estaba equivocada en su forma de ver a los ginkai? No lo creía, aunque estaba segura que su hermana sí lo pensaba. Sabía que los clanes ancestrales tenían posturas muy extremas, pero ella pensaba que era adecuado. Después de todo, los ginkai habían tenido el control del mundo una vez, y casi habían acabado con él.

––¿Por qué entraste al programa, Sina? ––preguntó de pronto el joven.

El camarógrafo, que iba en el asiento de adelante, al lado del chofer, apuntó a Sina y estiró mejor el micrófono hacia ellos.

––Eso es una pregunta muy personal ––murmuró. Herio no dijo nada, Sina miró al camarógrafo algo incómoda y luego se acercó más a Herio para que solo él pudiera escucharla––. Quiero la gema.

El joven resopló.

––Eso es bastante obvio. Todos la queremos.

El camarógrafo, impaciente porque hablaban despacio y contra el viento, extendió el micrófono y prácticamente lo puso entremedio de ellos. Sina le lanzó una mirada molesta. No podían interactuar con nadie de la producción que no fuera Bette, y debían hacer como si los camarógrafos no existiesen. Habían firmado una cláusula estricta al respecto en sus contractos. Pero se volvía bastante incómodo.

––Aun así ––continuó, intentando ignorar el aparato––, no creo que todos sepan para qué la quieren. ¿Sabes lo que esa gema es, Herio?

El nigromante miró la noche estrellada sobre sus cabezas.

––Amaia ––murmuró––. La gema del fin.

Sina se estremeció. Si el nigromante sabía lo que el nombre de la gema significaba, debía saber mucho más. ¿Qué información tenían sobre el mundo gankai en el imperio? Había tanto que desconocía por el aislamiento de su clan...

––Sin embargo ––comentó Sina––, ¿qué significa el fin para un nigromante?

Herio la miró y entornó sus ojos negros.

––La muerte, ¿es el fin para ustedes? ––insistió Sina––, claro que no. Deben revivir muertos, ustedes. ––Se sintió algo incómoda. ¿Cómo se preguntaba algo así?––. Bueno, me refiero, allá en su imperio y sus cosas de nigromantes. ¿Eso hacen, no?

Herio no pudo evitar soltar una risa.

––¿Que manera absurda de preguntar es esa? ¿Quieres saber si sé revivir muertos? Por supuesto... es... Qué. ¿Por qué me miras así?

––¿De verdad, puedes hacerlo? ––Se inclinó hacía él, ansiosa. Su corazón se aceleró––. ¿Así de simple?

Entonces la risa desapareció del rostro del joven y frunció el ceño.

––Pensé que bromeabas.

––Hablo en serio.

El coche dio una sacudida en una curva y Herio frunció los labios.

––Bueno sí. Sé hacerlo. Eso hacemos. Pero jamás dije que fuera simple.

––Has... ––Sina tragó saliva––, ¿revivido a alguien?

Los ojos oscuros de joven se volvieron dos finas líneas. La amarra de su medio moño se soltó y su pelo negro se revolvió contra el viento.

––Eso es una pregunta bastante personal ––dijo.

Sina se contuvo de insistir. Se miraron un momento, finalmente el joven suspiró, resignado.

––¿Para eso quieres la gema? ––Negó con la cabeza––. ¿Para revivir a alguien? Si es eso... Sinceramente, y como nigromante, solo puedo decirte que no es una buena idea. ––El auto se detuvo en una esquina. Ya estaban en la ciudad. Las luces de las calles iluminaron sobre ellos, sin embargo, el rostro del joven estaba cubierto de sombras––. No es como piensas.

La esperanza que se había encendido en el pecho de Sina disminuyó. Esperaba que un nigromante tuviera otra respuesta. Un poco más alentadora. Ella se alejó, volviendo a su lugar en el asiento y apoyandose en la puerta, mientras observaba la ciudad. El auto, de nuevo en marcha, se internó en las calles estrechas del puerto.

––¿Sabes lo que hay al otro lado, Sina? ––preguntó Herio, al cabo de un momento.

¿Al otro lado?, pensó en los espíritus. En cuando iba a buscarlos. Sin embargo... el sendero que ella conocía, no era en ningún caso demasiado de lo que había al otro lado. Una mera huella, tal vez.

Ante su silencio, el joven frunció los labios.

––Puede que como chamán, hayas visto bastante del mundo gankai, pero créeme, no sabes nada. Ni siquiera yo, y ese fue mi primer error. ¿Quieres saber si he revivido a alguien? Sí, lo he hecho. ¿Funcionó?, sí ––El joven se apoyó en el respaldo y miró el cielo––. No me arrepiento del todo, pero no fue como esperaba. Aun a veces me pregunto si hice lo correcto.

El auto se acercó a un recinto iluminado. Había un montón de gente afuera, gritando y la producción conteniendo para que no se acercaran a la entrada. Se acababa la privacidad.

––¿Esa persona, está viva? ––preguntó, tan despacio, que el sonido de su voz fue arrebatado por el viento.

––Sí, ella está viva ––dijo él.

Sina apretó su propia chaqueta entre sus manos. Entonces el joven bajó la vista y la miró a los ojos.

––Está viva ––dijo, y luego la tristeza de su voz fue tal que Sina no pudo preguntar nada más––. Pero está loca. Su mente... jamás volverá a ser la misma.



✽✽✽



Ya era tarde. La noche era tibia; extraño para una noche en el puerto. Menad corrió escaleras abajo de su departamento, cargando en alto la bolsa que contenía el vestido ¡No lo podía estropear! Era su oportunidad. Era su noche…

Bajó a toda carrera. Su departamento no quedaba muy lejos del teatro, y con el tráfico de un día como ese, era mejor idea correr. Por suerte, el camino de ida era en bajada, por lo que sorteó agujeros en la calle que conocía de memoria, se disculpó con la gente que pasaba a llevar al pasar corriendo y finalmente avanzó diez cuadras en menos de diez minutos.

Llegaré a tiempo. Lo logré, pensó aliviada, al ver a poca distancia las luces del cartel que anunciaba la obra de esa noche. Al fin conseguirían el auspicio. No era el clímax de su carrera, sino el inicio. Sus papás y amigos estarían tan orgullosos… Incluso podría postular a una beca en el extranjero.

––¡Perdón! ––exclamó al empujar a una pareja que iba de la mano, tapando la pasada en la vereda.

¿No podían caminar separados? Esas parejas eran tan molestas… El semáforo peatonal que estaba de luz verde, comenzó a parpadear. Menad se apuró para alcanzar a cruzarlo, al tiempo que levantaba más la bolsa donde iba colgado el largo vestido que había diseñado, para que no arrastrara el piso. Intentó mirar por sobre la bolsa, que le tapó la visión.

Y entonces, sintió el impacto. No alcanzó a darse cuenta de qué sucedía. Apenas sintió el dolor. El golpe fue tan fuerte, que Menad salió disparada al menos media cuadra. El vestido quedó desparramado en el asfalto igual que su cuerpo. La gente gritó y se escucharon las bocinas de quienes no entendían por qué el tráfico se detenía.

Pero Menad no escuchaba nada de eso. Lo único que podía oír era un largo pitido que cubría cualquier otro sonido. Se sentó, llevándose las manos a la cabeza, a los oídos, para detener ese ruido. Ese zumbido.

Y entonces se quedó paralizada. El mundo parecía borroso. El molesto zumbido-pito no cesaba y además todo parecía nebuloso. Sintió un momento de pánico al entender que la habían atropellado. ¿Qué haría sin audición? ¿Se habría quedado sorda? ¡O peor aún, ciega!

Se levantó, algo confundida, y entonces notó algo. Su cuerpo no se había levantado con ella.

Oh.

En ese momento, Menad comprendió que estaba muerta.




23 de Agosto de 2019 às 22:43 3 Denunciar Insira 1
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Conheça o autor

Mor iLargia Escritora de Fantasía. Me gusta todo el género fantástico y también la Ciencia Ficción.

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Roxana S A Roxana S A
Mmm... tengo sentimientos encontrados. Creo que confesarle A Herio tan rápido el motivo de su participación en el programa es demasiado forzado. Sina lo perdió todo por la idea de revivir a su hermano. No es algo que sea fácil de contar, menos a un sujeto que conoce poco y nada. Esperaba un poco más de misterio sobre ese tema. Aunque Herio sea un nigromante, pareciera que están charlando del clima y no de algo tan terrible como revivir a alguien. Porque ya no se pintó desde el principio como algo normal.
August 26, 2019, 06:43

  • Mor iLargia Mor iLargia
    Mmmm entiendo. Gracias Rox. Voy a darle una vuelta a ver como abordarlo de forma que se sienta más natural. Se lo confieza porque como es nigromante, para él va a ser normal y piensa que pueda ayudarlq con el asunto. Pero tal vez debí darle más tiempo o más contexto asíque voy a revisarlo :D August 26, 2019, 13:09
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