Secret Black Vow Seguir história

alisonoropeza Alison Oropeza

Rin y Len Kagamine, gemelos locamente enamorados, deciden llevar un romance secreto. Aprovechándose de las circunstancias, Len entabla también un noviazgo con Luka Megurine, sin siquiera imaginarse las consecuencias que podría traer el simple hecho de traicionar a su hermana y romperle el corazón.



Fanfiction Anime/Mangá Impróprio para crianças menores de 13 anos. © HISTORIA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE

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Parte I

Era una mañana fría y lluviosa. Los cristales de las ventanas se empañaban gracias al cálido ambiente que había dentro de la casa. Aquella chica rubia se levantó de la cama y cubrió su cuerpo desnudo con las suaves sábanas blancas de seda para avanzar hasta el gran ventanal que conducía a la terraza. Sonrió al ver las gotas de lluvia y dibujó un pequeño corazón sobre el cristal. Esbozó una tierna sonrisa y se giró para volver a la cama. Él la estaba mirando desde el marco de la puerta. Cubría la parte inferior de su cuerpo con una toalla blanca y su cabello húmedo hacía notar que recién había salido de la ducha.

—Buenos días —saludó Rin sonriente.

Len le respondió con una seductora sonrisa.

—¿Ya tienes que irte? —preguntó Rin.

—Tengo algunas cosas que hacer hoy —respondió Len encogiéndose de hombros—. Pero, supongo que tengo tiempo para desayunar contigo.

Le dedicó un guiño y la felicidad de Rin incrementó.

—¡Te prepararé algo! —exclamó la chica dando un par de saltitos.

Cambió la sábana de seda por una camisa de botones blanca, propiedad de Len, y pasó cual bólido junto a él. Volvió torpemente sobre sus pasos para plantar un dulce beso en los labios de Len. El chico respondió rodeando la cintura de ella con sus manos y elevándola a pocos milímetros del suelo. Cuando se separaron, Rin corrió hacia la cocina integral del apartamento mientras Len terminaba de vestirse.

Rin abrió la nevera velozmente y sacó de ella todo lo necesario para preparar el desayuno. Consistía en waffles, café recién preparado y un poco de fruta fresca. Aunque era un poco torpe viviendo ella sola, se volvía mucho más eficiente siempre que Len estaba en casa. Le encantaba impresionarlo, le encantaba cuando Len sonreía al probar su comida y decía que era deliciosa. Lo amaba, en realidad lo amaba. Y aunque no se cansaba de gritarlo a los cuatro vientos siempre que tenía oportunidad, su amor hacia Len siempre sería incomprendido. Después de todo, ¿quién aceptaría que ella estaba perdidamente enamorada de su hermano?

—Eso huele bien.

Se giró al escuchar su voz y sus mejillas se pusieron coloradas al ver lo apuesto que lucía Len con aquella camisa negra de botones. Él le sonrió y se acercó a ella para tomarla por las caderas y besar sus hombros mientras Rin seguía preparando la mezcla.

—Te amo —le susurró Len al oído.

Rin respondió con una risita nerviosa.

—¿Vendrás hoy por la noche? —le preguntó Rin.

Le ilusionaba la idea de pasar la noche entera con Len, así como habían hecho durante toda esa semana. Y la pasada. Y la antepasada. Pero Len seguía sin decidirse a mudarse por completo al apartamento de Rin. Ella lo aceptaba y lo entendía. Necesitaba tener su tiempo de hombre a solas, así como ella pasaba sus tardes en compañía de Luka, Miku y Meiko. Claro que ellas tampoco sabían lo suyo con Len. Era su secreto.

Su prohibido y excitante secreto.

—Supongo que sí —dijo él—. ¿Qué planes tienes para hoy?

—Invité a Luka a ver películas por la tarde —respondió Rin mientras servía el café—. Se irá antes de que tú vuelvas, si quieres —añadió con un guiño picarón.

—Bien, no quiero compartirte con Luka —dijo él e hizo girar a Rin sobre sí misma para plantarle un apasionado beso en los labios.

Sentirse tan conectada con su hermano dejaba a Rin sin aliento. ¿Cómo podía enloquecerla tanto?

Ella acompañó a Len al aparcamiento cuando él tuvo que retirarse. Len conducía un elegante auto de color negro que Rin había elegido a la hora de comprarlo. Caminaron tomados de la mano, para no llamar la atención entre los vecinos de Rin y evitar que comenzaran a circular rumores. Rumores que no serían del todo sólo cotilleos, pero igualmente querían evitarlos. ¿A quién le gustaría que tu relación con tu hermana esté en boca de todos?

Se detuvieron junto a la portezuela del lado del conductor y Rin miró hacia ambos lados para asegurarse de que nadie miraba. Cuando se percató de que así era, se aventuró a besar velozmente los labios de Len. Él respondió el gesto y acarició el rostro de su hermana con el dorso de su mano.

—Te amo, Len —dijo ella y le besó ambas mejillas.

—Y yo a ti, Rin —respondió él esbozando una cálida sonrisa—. Más que a nada.

Se besaron rápidamente una última vez y Rin vio a su hermano alejarse por la calle poco transitada. Sonriente, miró la fina sortija de compromiso que llevaba en el dedo anular de la mano derecha. La noche anterior la había recibido junto con una serie de confesiones de amor por parte de su hermano.

Quiero pasar mi vida entera junto a ti, Rin —le había dicho Len—. Quiero que estemos juntos siempre y compartamos cada segundo de nuestras vidas.

Y al terminar de decir aquello, la besó. Le dio el beso más bello que había recibido en su vida. Le hizo el amor de la forma más apasionada en que jamás se lo había hecho. Y mientras él dormía, aunque Len no se había percatado de ello, Rin lo había escuchado susurrando su nombre.

Rin… Rin… Te amo, Rin…

Y el recuerdo la hizo sonrojarse. Jamás había amado a nadie de la misma forma en que lo hacía con su hermano.

12 de Março de 2019 às 07:36 0 Denunciar Insira 0
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