El día de la boda. Seguir história

carlos-lugo1536632579 Carlos Lugo

Era el día mas importante para Ana, el día de su boda con Javier, pero una noticia inesperada podría cambiar esos planes.


Crime Impróprio para crianças menores de 13 anos.

#suspenso #humor-negro
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La propuesta.

Era un día perfecto en el parque, el viento soplaba suavemente, el sol iluminaba sin llegar a ser intenso, el aroma de los árboles y las plantas era abundante. Ana y Javier se miraban fijamente mientras se tomaban de las manos, Javier comenzó a acariciarle el cabello y ella sonreía con una sonrisa que resplandecía por todo alrededor. El le dio un pequeño beso en la mejilla para susurrarle un te amo al oído, después saco de su bolsillo una cajita, los ojos de Ana se abrieron todo cuanto era posible al mirar lo que contenía, el brillo de aquella joya sobre el anillo la deslumbro y tras un efusivo abrazo su compromiso había quedado pactado.


Unos meses después.

El día de la boda.


Ana se despertó aquella mañana y estiro su brazo como buscando algo al otro lado de la cama, se levanto y el ruido de la regadera la llevo hasta el baño, pego el oído en la puerta y toco un par de veces.


- ¿Quien anda ahí? - preguntó.

- Me atrapaste amor - contesto Javier desde adentro.

- Sabes que no puedes ver a la novia antes de la boda.

- Descuida amor, saldré por la ventana del baño.

- Eres un tontito.


Ana regreso a la habitación y escucho que sonaba un teléfono, había un poco de desorden y busco entre un montón de ropa tirada en el piso, cuando logro encontrar el teléfono ya habían colgado la llamada, pero algo más llamo su atención.


En otro sitio.

En casa de Jaime, hermano de Ana.


- Pero que desconsiderado tu cuñado, mira que dejarnos plantados ayer en su despedida de soltero.

- ¿Cual despedida de soltero? eramos nosotros dos y cuatro cajas de cerveza.

- Como sea, fue en su honor y ni vino, encima de eso tampoco contesta las llamadas, no decías que mas que tu cuñado era tu mejor amigo.

- Debió de haber estado ocupado.

- Si, tirándose a tu hermana.

- Cállate.

- Pues lo que es ¿no? a parte hoy es la boda, como si no lo fueran a hacer todos los días a partir de hoy.

- Que te calles, mejor deja le vuelvo a llamar haber si ya contesta.


Así paso después de varios intentos tratando de encontrar a Javier hasta que le contesto, pero se escuchaba muy agitado.


- ¿Javier? ¿Te pasa algo? te escuchas raro.

-Tengo que decirte algo, escúchame por favor.

- Tranquilo ¿que pasa?

- No habrá boda.

- ¿ De que estas hablando ?

- No nos casaremos.

- Oye, escucha lo que estas diciendo, es mi hermana y no puedes hacerle esas mamadas.

- Vez, te dije - interrumpió el amigo - sabía que estarían haciendo esas cosas.

- Te digo que te calles.

- Escúchame - continuo Javier - lamento todo eso, no puedo decirte mas.

- ¿Donde rayos estas?

- No puedo decirte mas, entiende.

- Dime donde estas, vamos a platicarlo...


En ese momento la llamada se corto, Jaime aventó el celular molesto por la noticia, dio vueltas por la habitación ante la mirada de su amigo quien solamente observaba evitando reir.


- ¿No quieres mejor salir a caminar? te vas a acabar el piso.

- Cierra la boca ¿quieres?

- Oh ya pues ¿que te dijo tu cuñado?

- El muy cabrón se esta echando para atrás.

- ¿Atrás de que o que?

- Dice que no se va a casar con mi hermana.

- ¿Se encontró a una mejor?

- Mejor cállate, no se puede hablar contigo, mejor se útil y ve a buscar a ese cabrón.

- ¿Y donde lo busco?

- Yo que se, ve a su casa, o tal vez a donde tomábamos cerveza, se escuchaba mal, puede ser que este tomado, tan solo encuéntralo, yo iré con mi hermana para decirle.


Jaime salió a toda prisa, no sabía de que manera iba a decirle a su hermana la noticia, ella era muy sensible y tenía que pensar la manera adecuada de hacerlo, todo el camino fue pensando en ello.

En casa, su hermana se miraba al espejo sobreponiendo el vestido de novia, reflejaba mucha felicidad en el rostro al hacerlo, en su mente imagino música de vals y comenzó a bailar de un lado a otro sujetando el vestido.

Jaime llego a su casa, muy agitado pues había corrido casi todo el camino para llegar lo mas pronto posible, se tomo un respiro antes de tocar el timbre.


- Hola Jaime - lo recibió ella muy efusiva, acompañando el saludo con un fuerte abrazo - que gusto me da verte.

- Tengo que decirte algo - respondió, apartándose lentamente a su hermana.

- ¿Esta todo bien?

- La verdad no, ¿Puedo pasar? te explicare que paso.

- Si hermanito, adelante.


Mientras avanzaban por los cuartos y los pasillos de la casa, Jaime se tronaba los dedos, aun no tenía idea de como le iba a decir, nervioso y sudando, mas por la tensión que por haber llegado corriendo hasta ahí, le soltó la noticia poco a poco.


- Hablé con Javier hace un rato.

- Que bien ¿que te dijo?

- Eso es a lo que he venido.

- ¿Malas noticias a caso?

- Pues si, ¿es que ya sabes algo sobre eso?

- Me imagino que es.


Ana llevo a Jaime hasta su habitación y al abrir la puerta no podía creer lo que estaba viendo.


Unas horas antes.

Casa de Ana.


Ana entro en la habitación y escucho sonar el teléfono, había un poco de desorden y busco entre un montón de ropa tirada en el piso, cuando logro encontrar el teléfono ya habían colgado la llamada, pero algo mas llamo su atención, sin querer oprimió algo en el celular, era el móvil de Javier, y en el apareció una carpeta de imágenes y por simple curiosidad comenzó a mirar. Rápidamente sus ojos comenzaron a nublarse por las lágrimas que brotaban sin control, lo que estaba viendo la destrozo por completo, era Javier en varias fotos con otra chica, fotos que se veían muy recientes y en la mayoría estaban abrazados o en algunas en situaciones muy intimas.

Javier salió de la ducha y fue a la habitación secándose el cabello con una pequeña toalla, abrió la puerta y busco a Ana pero no la miro en ninguna parte.


- ¿Amor? - preguntó y avanzo un par de pasos, la puerta se cerro detrás de él.

- ¿Quien es la zorra? - escucho a Ana y al voltear su visión se nublo tras un fuerte golpe en la cabeza.


Pasaron unos minutos y Javier empezó a recuperar el sentido, aun sin saber que había pasado y cuando su visión se fue aclarando de nuevo, miro a Ana frente a el sosteniendo un arma apuntando a su cabeza.


- A caso te volviste loca ¿que significa esto?

- Tu sabes cuanto te quería ¿cierto?, que no me importaba que otros se fijaran en mi, porque tu eras el único que me importaba; sabes lo feliz que me hizo que fuéramos novios, cuando te me declaraste fue el mejor momento de toda mi vida; felices por siempre, como en los cuentos, así sería mi vida a partir de ahí, pero que equivocada estaba, esto no era un maldito cuento.

- Tranquilízate por favor, vamos a platicar ¿si?

- ¿Y que te parece que estoy haciendo? esto es una jodida platica de mierda, ahora, para seguir nuestra amena charla, dime quien es ella.


En ese momento sonó el celular y Ana se lo arrojó para que atendiera.


- Contesta, puede que sea importante, tal vez sea tu zorrita.


Javier contestó la llamada pero no se animaba a hablar, temblaba de miedo y solo dejaba escuchar su respiración a través del teléfono.


- ¿Javier? ¿Te pasa algo? te escuchas raro - dijo Jaime al otro lado de la linea.

-Tengo que decirte algo, escúchame por favor.

- Tranquilo ¿que pasa?

- No habrá boda.

- ¿ De que estas hablando ?

- No nos casaremos.

- Oye, escucha lo que estas diciendo, es mi hermana y no puedes hacerle esas mamadas.

- Te digo que te calles - dijo a su amigo quien interrumpía su conversación.

- Escúchame, lamento todo eso, no puedo decirte mas.

- ¿Donde rayos estas?

- No puedo decirte mas, entiende.

- Dime donde estas, vamos a platicarlo...


Javier cortó la llamada en ese momento, bajo el celular y comenzó a llorar, estaba desesperado.


- Perdóname amor - dijo a Ana con la voz entrecortada.

- ¿Amor? ¿aun te atreves a llamarme así?

- Te amo.

- Si piensas que así arreglaras todo estas en un error, alguien que ama no engaña y por favor no lo digas mas que me lastima y mira que es difícil que me lastimes mas de lo que ya estoy.

- Es que es verdad, te amo y quiero remediar esto.

- ¡Cállate ya! me enferma que lo sigas diciendo.

- Te necesito.


Ana, quien ya estaba muy alterada por todo, tomo el arma con fuerza y tras cerrar bajar la mirada deja salir un disparo. Cuando abre los ojos ve a Javier tirado frente a ella y una gran mancha de sangre salpicada por la pared.


- Eres un maldito idiota, idiota, ¡idiota!... - dijo antes de tumbarse en el piso y ponerse a llorar junto a él.


FIN.










17 de Abril de 2019 às 05:22 0 Denunciar Insira 0
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