Peccatum humanum est (pecar es humano). Seguir história

irredento El Castillo Irredento

El pecado es una invención de la humanidad, Peccatum humanum est, y en Dangwood una apacible aldea cuentan la terrible historia del matrimonio de Elisabeth y Edgar, historia cuyos mas antiguos habitantes de la aldea aun tiemblan al escucharla... Quizá seria mejor que se perdiese en el olvido


Horror Impróprio para crianças menores de 13 anos.

#macabro #sangre #terror #horror
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El dia negro de Dangwood.

Inscripción grabada en el marco de la puerta de la casa situada al sur de la apacible aldea de Dangwood, casa que según los habitantes de este acogedor lugar presenció una de las escenas mas estremecedoras de la historia de los habitantes mas ancianos, pues no era para menos, muchos de ellos aun tenían pesadillas con lo sucedido en esa casa que en otro tiempo fue hogar de Elisabeth, la mujer mas hermosa de Dangwood y una maestra costurera como no la hubo durante siglos. 

No había ni una sola persona capaz de decir nada malo sobre esta honrada mujer trabajadora y luchadora salvo un pequeño detalle, su marido Edgar era conocido en la aldea como el mata-vinos pues no había botella capaz de saciar su sed ni licor que llevase su embriaguez al lejano límite de alcoholismo que este tenía, tal era su adicción al alcohol que al amanecer siempre encontraban en la aldea algún destrozo ocasionado por la desinhibición de Edgar junto con este desmayado no muy lejos del destrozo del cual por cierto nunca se hacía cargo.

Nadie comprendía porque Elisabeth siendo tan joven y bella estaba casada con una persona tan despreciable que despilfarraba el dinero familiar cada noche en licores de alto precio y cortesanas, pero siempre que algún habitante de Dangwood la veia, está siempre se mostraba radiante con una sonrisa capaz de derretir el más helado iceberg, realmente era capaz de alegrar el dia al mas desdichado vagabundo, su cabello del color de las amapolas  conseguía transmitir calidez a aquel que lograba ser acariciado rezando al viento para que de nuevo el ondear de su pelo volviese a hacerlo coincidir con el, sus ojos esmeralda lograban hacerte perder la razón con una simple mirada y su piel blanca como la nieve deslumbraba el alma de aquel capaz de no bajar la cabeza como si de una reverencia se tratase al pasar, siendo tan hermosa ¿Por que estaba casada con un desecho humano, gordo, violento, infiel y alcohólico como era Edgar pudiendo tener a cualquier hombre?

Por suerte Edgar se quedaba dormido al amanecer, momento que Elisabeth aprovechaba para ir a la aldea, pedir disculpas por los actos de su marido la noche anterior,  vender sus prendas ya famosas en la aldea por su alta calidad y conversar con los habitantes los cuales siempre se preocupaban por su salud, después de todo no eran pocas las marcas de agresiones que esta presentaba de lo que la gente suponía, serían causa de Edgar, pero cuando alguien preguntaba a Elisabeth por ello ella sonreía y respondía "Pecar es humano".

Una noche Edgar salió a beber como de costumbre, causó su destrozo habitual, esta vez en la panadería de la aldea y tambaleándose volvió a su casa. A la mañana siguiente Elisabeth como de costumbre fue a la aldea a vender sus mejores prendas fabricadas por la noche y a disculparse y pagar por el destrozo que su marido hubiese causado, pero cuando llegó a la panadería para disculparse se encontró con  el panadero sumido en un estado de llanto y rabia repitiendo una y otra vez que quería matar a Edgar, Elisabeth al encontrarle así intentó calmarle e insistió en que pagaria los desperfectos que causó su marido en la noche, pero no era dinero lo que el panadero quería sino a su propio hijo el cual había desaparecido esa misma noche y asumia que fue Edgar quien se lo llevo, pero Elisabeth aclaro que Edgar llegó poco antes del amanecer solo, no llevó consigo ningún niño a casa, lo mas probable podría ser que el niño madrugase y saliese a pasear por los alrededores de la aldea. Buscaron y buscaron hasta el atardecer pero no encontraron al hijo del panadero.

Pasó una noche mas y de nuevo Edgar tras despertarse para salir a beber y ocasionar su destrozo, esta vez en la propia taberna donde estaba bebiendo, volvió a casa dejando paso así a la rutina de Elisabeth, pero esta cuando llegó al lugar del destrozo de nuevo presenció la misma escena que el dia anterior en la panadería pero esta vez fue el tabernero el desolado por la pérdida de sus dos hijas gemelas, pero a diferencia del panadero este sabía muy bien que no fue Edgar quien se las llevó pues el mismo estuvo vigilando a Edgar toda la noche y ni si quiera estuvo cerca de las pequeñas...

... Y así pasaron dos semanas, donde Edgar hacia un destrozo al dia siguiente faltaban los hijos e hijas del dueño de la propiedad donde hiciese el destrozo, en la zapatería, en el muelle, en el aserradero e incluso en la propia casa del gobernante de Dangwood, todos sabían que Edgar no era el responsable de la desaparición de los infantes puesto que todos habían tenido vigilado a Edgar cuando cometía sus fechorías, pero ocurrio demasiadas veces como para ser una simple coincidencia, lugar donde estaba presente Edgar lugar donde a la mañana siguiente desaparecen los hijos e hijas de los habitantes de la aldea, y como siempre Elisabeth excusaba a su marido por el daño que pudiese haber causado, y como Elisabeth era una aldeana muy respetada y querida por todos intentaban buscar otras explicaciones a la desaparición de sus hijos, si ella decía que su marido no fue, no podía estar mintiendo, pero la paciencia tiene sus límites y desde luego los padres y madres que perdieron a sus hijos e hijas no iban a dejar las cosas estar.

Por fin llegó la fatídica noche que todo anciano actual de Dangwood recordará de por vida, Edgar nuevamente salió de casa para encontrar a su nueva víctima, los habitantes de la aldea se reunieron y acordaron seguir durante toda la noche a Edgar sin interrumpir lo que hiciese, simplemente observar y buscar que tenía que ver el con la desaparición de los infantes de Dangwood. Tras ingerir una gran cantidad de vino se dirigió a la casa del alfarero de la aldea y aunque destrozo varias vasijas de cerámica que este fabrico por el dia, no se acercó para nada a la hija ni entro en la propia casa y tras terminar con aquel destrozo volvió tambaleándose a su casa sin percatarse de que los aldeanos escondidos le estaban siguiendo. Cuando Edgar entró en su casa  los aldeanos esperaron unos minutos para asegurarse de que este hubiese caído ya inconsciente por su propia borrachera y se colaron en la casa... Efectivamente Edgar había caído en su cama inconsciente así que empezaron a revisar la casa en busca de pruebas de que el era el culpable.

-S... Soco... Socorro...

Empezaron a escuchar un murmullo proveniente del sótano de la casa.

-Mama... Quiero a mi mama...

Cuando los aldeanos fueron a comprobar que era ese murmullo bajando al sótano encontraron a su muy querida Elisabeth desnuda bañada en sangre fabricando sus tan famosas prendas de alta calidad con la piel y pelo de una de las niñas que habían sido secuestradas mientras otros muchos niños y niñas se encontraban encerrados en una jaula observando impotentes como los que hasta hace dos semanas eran sus compañeros de juegos eran degollados ante sus propios ojos y se les arrancaba la piel para hacer prendas de ropa.

Elisabeth al ver a los aldeanos observando aquella escena atónitos tan solo dijo - Pecar es humano - mientras sonreía como solía hacerlo en la aldea y sostenía entre sus manos el cuerpo desmembrado de una de las gemelas hijas del tabernero.

No exagero al decir que muchas de las reacciones que tuvieron los aldeanos fueron desmayarse, vomitar, gritar y romper a llorar al ver que las ropas que vestían estaban hechas con la piel de sus propios hijos y la persona que consideraban muy amada en la aldea por todos llevo a cabo tal atrocidad utilizando a su marido de distracción mientras ella misma raptaba a todos los niños para estos fines tan macabros.

Tras rescatar a los niños quienes crecerian traumatizados teniendo pesadillas cada noche hasta la vejez, encerraron a Elisabeth y Edgar en el sótano prendiendo fuego a la casa para cerrar aquel capitulo de la historia de Dangwood intentando olvidar sin poder hacerlo nunca el dia negro de Dangwood dejando abandonada aquella casa vacía sin dueño donde algunos jóvenes atrevidos cuentan que al entrar aún pueden escuchar una risa burlona junto con las palabras

"Pecar es humano".

7 de Janeiro de 2019 às 03:28 1 Denunciar Insira 0
Continua…

Conheça o autor

El Castillo Irredento Un castillo donde poder leer los relatos perdidos en la mente de un psicopata cuya única vía de escape para no dar rienda suelta a sus deseos físicos es la escritura, no esperes encontrar finales felices donde solo mora la mas terrible de las mentes desechadas por la humanidad.

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El Castillo Irredento El Castillo Irredento
Este solo es el principio de una serie de relatos cortos. Espero haber dado un buen comienzo a esta aberración literaria que sera mi castillo.
6 de Janeiro de 2019 às 21:39
~