0
3.6mil VISUALIZAÇÕES
Completa
tempo de leitura
AA Compartilhar

Capítulo 1

¡Hola! La idea de este fic me vino al terminar de leer el fic de Mr.E's-pen, “Mirakurun: la batalla por los dos mundos”. Para mí es uno de los mejores fics de Yuru Yuri que he leído, sin embargo, no me gustó como terminó. Así que decidí hacer una secuela de este fic, como ya hizo Al Dolmayan al “continuar” con “Akari, la viajera del tiempo” el fic “El juego del miedo versión Akari”, también de Mr.E's-pen (¿Qué pasa con tus fics que todo el mundo quiere continuarlos? XD). Aunque decidí que fuera una continuación no sólo de ese fic, sino también del mío: “Mahou Shoujo Akari Magica”, y se convierte, por lo tanto, en una secuela/crossover/fumada de los dos. Obviamente, si vais a leer este fic, deberíais leeros antes “Mahou Shoujo Akari Magica” y “Mirakurun: la batalla por los dos mundos” si queréis entender mínimamente éste, y ver “Madoka Magica” antes de leer el mío. Bueno, sin más preámbulos, os dejo con esta secuela/crossover/fumada de “Mahou Shoujo Akari Magica” y “Mirakurun: la batalla por los dos mundos”. Espero que disfrutéis tanto leyéndolo como yo escribirlo.

NOTA: En realidad ya tenía pensado hacer una secuela de Akari Magica, pero sin mezclarla con ninguna otra historia. De hecho, aún tengo pensado hacerla, pero también quería hacer esta historia, y preferí hacer esta primero, ya que he leído el fic de Mr.E's-pen hace poco y lo tengo todo más fresco. Sin embargo, esta secuela y la que tenía pensado son incompatibles la una con la otra, ya que pasan sucesos contradictorios. Así que este fic y la secuela que tenía pensada originalmente se basarán en multiversos diferentes. En un multiverso, estas dos historias no se cruzan nunca y cada una sigue su camino, dando pie a la secuela original. En otro multiverso, estas historias se cruzan y dan pie a esta secuela/crossover. Este fic se basa en este multiverso.


Nanamori había llamado a todas las Chicas Mágicas que conocía y también a Nana para reunirse en la sede del Concilio de la Luz. Kyoko estaba algo impaciente. Ella había sido la primera en llegar y ya llevaba varias horas esperando a Chinatsu y Rivalun, las únicas que faltaban.

-Venga, Nanamori, ¿no puedes decirnos ya por qué nos has llamado? Ya se lo explicaremos nosotras después a ellas.

-No. Tenemos que estar todas.

Kyoko resopló. Estaba un poco harta de esperar. Después de varios minutos más, se abrió un portal del cual salieron corriendo Chinatsu y Rivalun.

-¡Sentimos llegar tarde! – Se disculpó Chinatsu nada más entrar. – Tuvimos problemas en nuestro mundo.

-Bien, parece que ya estamos todas. – Dijo Nanamori.

-Bueno, ¿ahora nos podrás decir de una vez porque nos has llamado? – Preguntó Kyoko impaciente.

-Chicas… He encontrado la forma de derrotar a los Caballeros del Silencio y acabar con esta guerra de una vez por todas.

Todas las allí presentes se sorprendieron.

-¿E-En serio? – Preguntó incrédula Ayano.

-¡Por favor, dinos que tenemos que hacer! – Dijo rápidamente Kyoko.

Nanamori sonrió.

 

El sonido del despertador despertó a Akari, que lo apagó segundos después. Akari se incorporó y bostezó estirando los brazos para despertarse.

-Buenos días.

-Buenos dí… – Akari se detuvo. – Un momento, esa voz…

Akari miró hacia un lado, y abrió enormemente los ojos al reconocer quién le había llamado.

-Hola.

-¿K-K-Ky-Kyubey?

-Cuanto tiempo. Me alegra volver a verte, Akaza Akari.

 

Kawashita yakusoku wasurenai yo

Me wo toji tashikameru

Oshiyoseta yami furiharatte susumu yo


MAHOU SHOUJO AKARI MAGICA

– LA BATALLA POR LOS TRES MUNDOS –


Itsu ni nattara nakushita mirai wo

Watashi koko de mata miru koto dekiru no?

Afuredashita fuan no kage wo

Nando demo saite kono sekai ayundekou

Tomedonaku kizamareta toki wa ima hajimari tsuge

Kawaranai omoi wo nose

Tozasareta tobira akeyou

Mezameta kokoro wa hashiridashita mirai wo egaku tame

Muzukashii michi de tachidomatte mo sora wa

Kirei na aosa de itsumo mattete kureru

Dakara kowakunai

Mou nani ga attemo kujikenai

CAPÍTULO 1: El encuentro entre dos mundos

-Kyubey, ¿qué haces aquí? Creí que habías dicho que no volveríamos a vernos.

-Yo también pensé que sería así. No tenía ningún sentido permanecer en este mundo, ya que debíamos buscar un nuevo sistema de obtención de energía para contrarrestar la entropía después de que destruiste nuestro sistema con tu deseo.

-Ya, bueno, lo siento por eso, pero no podía permitir que siguieras convirtiendo chicas inocentes en brujas.

-Bueno, no vamos a entrar en el tema ético otra vez. La cuestión es que por fin encontramos un nuevo método, pero para ponerlo en práctica necesito tu ayuda.

-¿Cómo? ¿Mi ayuda?

-Así es. Akari, necesito que me ayudes a poner en práctica el nuevo sistema para contrarrestar la entropía.

-¿C-Cómo puedo hacer eso? ¿Cómo se supone que puedo ayudar en eso?

-Te lo explicaré una vez hayas reunido todas las miembros del Holy Quintet, también las necesito a ellas.

-¿¡Qué!? – Akari se alteró. – ¡Oye, estás tramando algo, ¿verdad?! ¡Quieres engañarnos y utilizarnos igual que la otra vez, ¿verdad?!

-Te equivocas, Akari, esa no es mi intención. – Dijo Kyubey con su calma habitual. – Sólo lo digo porqué para poder aplicar ese nuevo método deberéis luchar contra enemigos igual de poderosos o tal vez incluso más que las brujas.

-¿Qué?

-Y al igual que con las brujas, tendréis más probabilidades de seguir vivas si estáis todas juntas.

Akari dudó unos momentos. No parecía que Kyubey mintiera, no quería engañarlas ni utilizarlas, solo contrarrestar la entropía.

-Bueno… Voy a llamarlas. A ver qué dicen ellas.

-Reúnelas en un lugar alejado de la civilización, por favor. No es conveniente que nadie nos vea.

 

Akari, Yui, Kyoko, Himawari y Sakurako se reunieron en una montaña a unos cuantos quilómetros de la ciudad, tal como pidió Kyubey.

-Ey, Akari-chan, ¿Por qué nos has hecho reunir aquí? – Preguntó Sakurako.

-Sí, a mí también me pica la curiosidad. – Añadió Himawari.

-Se lo he pedido yo.

Todas las chicas se giraron hacia dónde provenía la voz y todas se sorprendieron al ver a Kyubey.

-¿¡KYUBEY!? – Gritaron al unísono.

-Cuanto tiempo sin vernos, ¿verdad?

-¿¡Qué haces tú aquí!? – Preguntó molesta Yui.

-Como ya sabréis, después del deseo de Akari, los Incubators perdimos el sistema de recolección de energía que teníamos.

-Bien merecido que os lo tenéis.

-Por favor, Yui-chan, déjale terminar. – Dijo Akari.

Yui calló, solo porque se lo pidió Akari.

-Bueno, la cuestión es que hemos encontrado un nuevo sistema de recolección de energía que haría que podamos recuperar la mayoría de la energía que perdimos a causa del deseo de Akari. Pero para eso necesito vuestra ayuda.

-No sé por qué deberíamos ayudarte.

-Ei, Yui, ¿Por qué dices eso? Él solo quiere salvar al Universo. – Dijo Kyoko.

-Vosotras no lo recordáis, pero todas moristeis por su culpa.

-¿Pero no se supone que morimos luchando contra las brujas? – Preguntó Sakurako.

-Brujas que antes fueron chicas mágicas. A esto se dedicaba, a convertir chicas en chicas mágicas para que después se convirtieran en brujas.

-Pero el deseo que pidió Akari hizo que las brujas dejaran de existir en todos los universos y en todos los tiempos. – Intervino Kyubey. – No sé qué de forma podría estar engañándoos.

-De ti me espero cualquier cosa. Chicas, no contéis conmigo con esto. Me voy, no me fío de ti.

Yui dio media vuelta para irse, pero justo cuando iba a dar el primer paso, Kyubey volvió a hablar.

-¿Cambiarías de opinión si fueras tú misma la que te lo pidiera?

Yui se detuvo y se volvió a girar.

-¿Cómo? ¿Qué dices?

-Si fueras tú misma la que te pidiera ayuda, ¿qué dirías?

-Diría que estás utilizando alguno de tus sucios trucos para intentar recuperar vuestro inmoral y cruel sistema de recolección de energía. No existe otra yo. No hay forma de que me pida ayuda a mí misma.

-Te equivocas, Yui. ¿Has oído hablar del multiverso?

-¡Yo sí! – Saltó Kyoko. – Es dónde viven los personajes de Marvel, ¿no?

A todas las chicas (excepto Sakurako) e incluso a Kyubey les apareció una gota de sudor.

-N-No… ¿Qué es Marvel?

-Marvel es una…

-No hace falta que se lo expliques, Kyoko. – La interrumpió Yui. – Sí, he oído hablar del multiverso. Es una teoría que dice que existen infinitos universos paralelos al nuestro. En cada uno de ellos existimos nosotras, aunque nuestras vidas son distintas ya que en cada uno tomamos decisiones diferentes.

-Exacto. Sólo que no es una teoría. Es real.

-¿En qué te basas para demostrarlo?

-En que he podido hablar con tu yo de otro universo.

Yui se sorprendió un poco, aunque lo ocultó bien. No quería que Kyubey lo viera.

-Y no solo contigo. – Kyubey miró a Kyoko. – Contigo también, Kyoko.

-¿E-En serio?

-Así es.

-Bueno, aunque esto sea verdad, ¿qué tiene esto que ver con contrarrestar la entropía y salvar al universo? – Dijo seria Yui.

-Os lo explicaré una vez lleguemos al otro lado.

-¿Al otro lado?

-Voy a abrir un portal entre nuestros mundos para que podáis comprobar con vuestros propios ojos que digo la verdad. Bueno, estrictamente hablando, va a ser la Kyoko de ese universo quien lo abra.

-¿Mi otro yo?

-Sí. Pero para que os puedan localizar necesito que liberéis toda la energía posible. Por eso os he pedido que os reunierais en un lugar alejado de la civilización. Sé perfectamente que si desplegáis vuestros poderes al máximo podéis causar grandes destrozos, y eso es precisamente lo que os pido ahora.

-¿Qué causemos grandes destrozos? – Preguntó sorprendida Sakurako.

-N-No… – Dijo Kyubey otra vez con una gota de sudor. – Que despleguéis vuestros poderes al máximo para liberar toda la energía posible para que la otra Kyoko os pueda detectar y pueda abrir el portal.

-Está bien. Hagámoslo, pues. – Dijo Kyoko. – ¿Yui?

Todas se quedaron mirando a Yui, que seguía mirando a Kyubey con malos ojos. Después de varios segundos de silencio, Yui suspiró.

-Está bien. Supongo que no perdemos nada por intentarlo. ¿Cómo lo hacemos para desplegar todo nuestro poder?

-¿Serviría que gritáramos con todas nuestras fuerzas mientras nos concentramos como en Dragon Ball Z? – Preguntó Sakurako.

-No sé qué es Dragon Ball Z.

-Bueno, supongo que podría servir. – Respondió Himawari.

-Bien, vamos allá, pues.

Sakurako se transformó en chica mágica y empezó a emular a los guerreros Z, gritando todo lo fuerte que podía mientras emitía una gran energía. Seguidamente, las demás chicas hicieron lo mismo. Tal era la cantidad de energía que desprendían que los árboles que se encontraban más cercanos a ellas fueron arrancados de cuajo por la potencia de la misma. Kyubey, que se esforzaba todo lo posible para no salir volando, estaba realmente impresionado, aunque en su rostro no lo mostraba.

-In… Creíble… Qué… Potencia… ¡Kyoko! ¿¡Puedes captar la energía!?

 

Kyoko estaba con los ojos cerrados intentando captar la energía. Nanamori la tenía cogida de los hombros, ya que era a través de ella que captaría la energía. Después de un rato de silencio, finalmente notó algo.

-¡Sí! ¡Lo noto!

 

-¡Pues abre el portal, deprisa! ¡No creo que pueda resistir esto mucho más!

Frente a las chicas mágicas empezó a crearse una especie de agujero en el aire. Al darse cuenta, todas pararon de emitir energía, por suerte para Kyubey. Cuando el agujero se hizo lo suficientemente grande como para que pasara una persona por él, salió de éste una chica rubia de ojos azules, con una edad que rondaría los 30 años. Todas las chicas se quedaron boquiabiertas. Tal vez era mayor, pero no había dudas, era Kyoko. Tras haber pasado, el portal se cerró.

-¿Tú… Eres yo?

La Kyoko adulta sonrió.

-Sí. Así es. – Ésta miró durante unos segundos a las demás chicas. – Qué nostalgia me trae veros a todas así. Me recuerda a mis días de secundaria, cuando toda esa locura de las Chicas Mágicas y los Caballeros del Silencio no era más que un simple manga.

-¿De… ¿De qué hablas? – Preguntó la joven Kyoko.

-Es verdad. Aún no se lo has contado, ¿verdad, Kyubey?

-Quedamos en que se lo contaríamos una vez llegasen allí.

-Bueno, puedo hacerles un pequeño avance.

-¿Pero de qué habláis? – Preguntó nuevamente Kyoko.

Las Kyoko adulta la miró.

-En este mundo, Mirakurun es solo un manga y nada más. Pero en el mío, todo lo que pasaba en el manga de Mirakurun pasaba realmente en otro universo.

-¿Qué?

-Hay un universo dónde Mirakurun existe de verdad, y todo lo que pasaba en el manga, pasaba realmente en el mundo de Mirakurun. Eso es porqué la autora, Nanamori, es una Chica Mágica.

-¿¡QUÉ!? – Exclamaron todas.

-Todos los capítulos de Mirakurun se basaban en sueños que tenía, que sin que ella lo supiera, eran lo que pasaba realmente en el mundo de Mirakurun.

-¡Eso es fantástico! – Gritó Kyoko emocionada.

La adulta se puso seria.

-Lo sería si hubiera acabado en la primera temporada.

-¿Eh?

-Al empezar la segunda temporada, la serie cambió totalmente a un tono muchísimo más oscuro, con enemigos realmente poderosos y despiadados, los Caballeros del Silencio, nada que ver con Ganbo y Rivalun, que de hecho, se unieron a Mirakurun para derrotarlos. Todo hubiera estado bien si como en este mundo, solo fuera un manga. Pero era real. Y los Caballeros del Silencio sabían que nuestros mundos estaban conectados. En el mundo de Mirakurun existen copias de casi todas nosotras, solo que completamente opuestas. Los Caballeros nos fueron sustituyendo por sus copias, y poco a poco empezaron a invadir los dos mundos. Cuando ya lo tenían todo preparado, nos dejaron ir porqué pensaban que éramos humanas normales, y que por lo tanto no les causaríamos ningún problema. Sin embargo, no contaban con que fuéramos Chicas Mágicas, de hecho, ni nosotras mismas lo sabíamos. Al descubrir que teníamos poderes, nos vimos con la obligación de defender nuestros mundos… Y así empezó una guerra que todavía sigue…

-Esos Caballeros tienen un poder similar a la mayoría de las brujas con las que os enfrentabais.

Yui: ¿¡Qué!? ¿¡Pretendes que luchemos contra enemigos igual de poderosos que las brujas porqué sí!? ¿¡Por qué íbamos a hacerlo!?

-Pensaba que lo haríais por ellas. – Yui miró a la Kyoko adulta. – Además, ahora tenéis a Akari, la chica mágica más poderosa de todas. Su poder es más grande que el de todas vosotras juntas.

-Oye. – Intervino Himawari. – No quiero parecer egoísta ni nada, pero si Akari es tan poderosa, ¿por qué nos necesitas a nosotras?

-Necesitamos toda la ayuda posible para derrotar a los Caballeros del Silencio. – Dijo la Kyoko adulta. – Aunque vuestro poder no sea tan grande como el de Akari, cualquier ayuda es bienvenida.

-Además, Akari no ha liberado todo su poder. – Añadió Kyubey.

-¿Qué? – Respondió la chica.

-Akari, cuando habéis generado toda la energía para que Kyoko os pudiera localizar, ¿has usado todo tu poder?

-Claro, como tú nos has dicho.

-Mentira.

-¿Eh?

-Eso es lo que tú crees, pero en realidad no estabas usando ni siquiera un 1% de todo tu poder.

-¿¡Qué!? – Gritaron todas las jóvenes.

-¿Qué estás diciendo?

-Akari, tu poder es tan impresionante que sobrepasa los límites de toda lógica. Si dieras rienda suelta a todo tu poder podrías acabar con esta guerra en poco más que horas.

-¿¡En serio!?

-Por desgracia, inconscientemente lo estás reprimiendo. Algo dentro de ti impide que liberes todo tu poder al máximo. Puede que porque nunca has necesitado usarlo al 100%, pero créeme, puedes hacer muchísimo más que crear arcos y flechas. Puedes hacer prácticamente cualquier cosa que te propongas. Prácticamente tu único límite es tu imaginación.

Akari se quedó callada durante unos segundos.

-Pero… ¿Cómo lo hago? Cuando he generado la energía para que la Kyoko adulta nos localizase, realmente yo creía que estaba usando toda mi energía.

-Ese es el punto. Vamos a tener que encontrar un método para hacer que liberes todo tu poder.

-Con esto ya podéis haceros una idea de la situación en la que estamos. – Dijo la Kyoko adulta. – ¿Qué me decís, entonces? ¿Nos ayudaréis?

Se produjo un silencio incómodo. Ninguna de las chicas quería ser la primer en decir algo.

-¡Yo sí! – Gritó Kyoko, sorprendiendo a todas. – No me podría perdonar nunca que no me ayudase a mí misma. ¡Cuenta conmigo, yo del futuro! – Dijo Kyoko levantando el pulgar.

-Gracias, aunque no soy del futuro, soy de un universo paralelo.

-Bueno, da lo mismo.

-¡Yo también! – Gritó Sakurako. También existe una copia de mí misma en tu mundo, ¿verdad? Yo tampoco podría soportar no ayudarme a mí misma. ¡Me uno!

Sakurako esperaba que la Kyoko adulta se alegrase, pero en vez de eso, se mostró preocupada.

-¿Qué pasa? – Preguntó Sakurako intrigada.

-Esto…

-¡Yo también! – Dijo esta vez Himawari. – Según nos contó Akaza-san, tú moriste por culpa de una bruja, y si estos Caballeros tienen un poder similar a ellas, te podrían volver a matar. ¡No permitiré que eso pase! ¡Te voy a proteger, Sakurako!

Ésta se sonrojó bastante.

-¿¡P-Pero qué estás diciendo, idiota!? ¡No necesito tu ayuda! ¡Además, tú también moriste, ¿no, Akari-chan?

-Bueno, sí… Aunque no fue por culpa de una bruja…

-¿Eh? ¿Entonces como fue?

-Prefiero no tener que recordarlo. – Dijo Akari intentando olvidar aquella oscura situación. – Yo también me uno. Si lo que dice Kyubey es verdad, soy la que más puede ayudaros, y no me perdonaría nunca no ayudar a alguien si puedo hacerlo, más si ese alguien son mis amigas, aunque sean de otro universo.

-Akari…

Los ojos de la Kyoko adulta se empezaron a llenar de lágrimas. Intentó evitar llorar, pero no pudo. Se dejó caer de rodillas y empezó a llorar.

-¿Qu-Qué pasa? ¿Acaso he dicho algo malo?

-No… No es eso… Es que…

-¿Qué pasa, Kyoko-chan? – Dijo Akari arrodillándose ante su amiga y poniéndole una mano en el hombro. Eso sólo hizo que la rubia llorara aún más.

-Es que… Es que…

-En su mundo tú te convertiste en una Caballero del Silencio.

-¿¡Qué!?

-Todo… Fue mi culpa… Si no te hubiera ignorado… Si te hubiera prestado atención… ¡Lo siento mucho! – La rubia abrazó fuertemente a Akari. – ¡Por favor, perdóname!

-Kyoko-chan…

La joven Kyoko miraba aquello con estupefacción. ¿El haber ignorado a Akari había hecho que se hubiera convertido en villana?

-Oye, yo del futuro. – La Kyoko adulta miró a su versión adolescente. – No eres tú quién debe disculparse. Ésta no es tu Akari, es la mía. Soy yo quién debe hacerlo. Akari… Siento mucho haberte ignorado tanto tiempo. Siento mucho si te hice sentir mal o si te molesté. Nunca pensé que te pudiera afectar tanto como para que te fueras al bando enemigo. Sólo lo hacía porque me parecía divertido… Pero jamás se me ocurrió pensar en cómo te sentías tú. Nunca pensé en tus sentimientos, fui una egoísta. – A Kyoko se le escaparon algunas lágrimas. – Por favor, perdóname.

-Kyoko-chan… – Akari sonrió. – No pasa nada. Somos amigas.

Escuchar eso hizo que la Kyoko adulta la abrazara con más fuerza que antes e intentara evitar llorar de nuevo.

-Ojalá pudiera escuchar esto de mi Akari…

-Tranquila, Kyoko-chan, no pasa nada. – Dijo Akari abrazando a su amiga adulta. – Vamos a hacer que esa otra yo te perdone y volváis a ser amigas.

-Akari…

-Así que deja de llorar. ¿Sí? – Akari miró a la versión adulta de Kyoko, con una gran sonrisa.

El primer instinto de ésta fue llorar al poder volver a ver en Akari esa sonrisa que hacía más de 13 años que no veía, pero intentó reprimirse, y ella también forzó una sonrisa.

-Vamos, límpiate la cara. – Dijo Akari dándole un pañuelo.

-Gracias…

Akari se levantó y miró a Yui. Las demás hicieron lo mismo.

-Yui-chan.

Ella no sabía qué hacer. Se quedó mirando a sus amigas durante unos segundos, para después mirar a la Kyoko adulta, que poco a poco dejó de llorar para intentar recuperar la compostura. Yui suspiró.

-Está bien, yo también vendré. Pero que conste que lo hago para ayudar a las otras nosotros, no a ti, Kyubey.

-Con eso me vale. – Dijo éste. – Kyoko, vuelve a abrir el portal.

-Sí. – Kyoko, ya recuperada y con una sonrisa de esperanza en su cara, abrió un portal de regreso a su mundo. – Vamos, seguidme.

Kyoko pasó a través del portal y detrás de ella, todas las demás. Kyubey fue el último en pasar. Al otro lado del portal había una gran estancia, donde, una vez cruzado, las jóvenes chicas mágicas se encontraron con las adultas Yui, Ayano, Chitose, Rise, una aún más adulta Nana, y a una mujer desconocida. Todas ellas mostraron una gran felicidad al ver a las 5 jóvenes, pero sobretodo, al ver a Akari, Sakurako y Himawari. Al mismo tiempo, las jóvenes chicas se quedaron impresionadas al ver las versiones adultas de sus amigas, y Yui, además, la suya propia.

-¡Increíble! ¡Lo has logrado, Kyoko! – Gritó Ayano emocionada.

-¿Acaso lo dudabas? – Respondió su esposa con una sonrisa.

-Bien, ahora podremos darle a esa maldita Gran Maestra su merecido.

Kyoko reconoció esa voz.

-¿¡Rivalun!? – Kyoko miró a un lado y pudo ver a una chica de unos 30 años con pelo azul y ojos verdes que vestía una ropa un tanto provocativa y llevaba un sombrero y un báculo con una calavera en la punta. – ¡RIVALUN!

Kyoko corrió hacia ella, le cogió de las manos y empezó a agitarlas arriba y abajo con emoción.

-¡Increíble, realmente eres tú! ¡Entonces era verdad! ¡Mirakurun no es solo un manga, es real!

A Rivalun le apareció una gota de sudor.

-Espera, entonces…

Kyoko miró a su alrededor buscando a una persona en concreto. Cuando la encontró se emocionó aún más de lo que ya estaba. A unos metros de ella estaba la versión adulta de Mirakurun.

-¡MIRAKURUN! – Kyoko se lanzó hacia ella. – ¡MIRAKURUN, ERES REAL!

-¡Oye, Kyoko, para, no soy Mirakurun!

La chica se detuvo. Se alejó un poco y la observó con atención.

-¿¡Chinatsu-chan!?

-Sí, la misma.

-¡Increíble! ¡Realmente te pareces a Mirakurun! ¡Eres casi idéntica!

Entonces Kyoko cayó en la cuenta.

-Un momento… ¿Por qué vas vestida de Mirakurun? ¿Dónde está la auténtica?

Se produjo un incómodo silencio en la sala. Todas las chicas adultas miraron preocupadas a Rivalun, quién intentaba no afectarse por ese comentario.

-¿Qué pasa? ¿Acaso he dicho algo malo?

Se volvió a hacer el silencio. Todas las adultas miraron al suelo.

-¿Se lo dices tú? – Dijo finalmente Yui mirando a Chinatsu.

-¿Decirme el qué? ¿Qué queréis decir? ¿Qué pasa?

-Esto… Kyoko… – Empezó a decir la pelirrosa. Kyoko la miró.

Pasaron unos segundos. Finalmente, la chica suspiró, y miró a la rubia a los ojos.

-Mirakurun está muerta.

 

Itsuka kimi ga hitomi ni tomosu ai no hikari ga

Toki wo koete

Horobi isogu sekai no yume wo

Tashika ni hitotsu kowasu darou

Tamerai wo nomihoshite

Kimi ga nozomu mono wa nani?

Konna yokubukai akogare no yukue ni

Hakanai ashita wa aru no?

Kodomo no koro yume ni miteta

Inishie no mahou no you ni

Yami sae kudaku chikara de

Hohoemu kimi ni aitai

Obieru kono te no naka ni wa

Taorareta hana no yuuki

Omoi dake ga tayoru subete

Hikari wo yobisamasu negai


¿Bien? ¿Qué os ha parecido el primer capítulo de esta fumada? ¿Os ha gustado? ¿Sí? ¿No? ¿Os esperabais algo diferente? ¿Os ha sorprendido algo? No dudéis en dejar vuestras opiniones, aunque no lo parezca, esto ayuda mucho.

Este fic también lo podéis encontrar en Wattpad y en Google Drive en un enlance que hay en mi perfil, con el formato original. Pero aunque lo leáis por el Drive, me gustaría que os pasarais por aquí o Wattpad para dejar vuestras opiniones.

He decidido que voy a responder a vuestros comentarios dejando yo también una review en el capítulo para que todos podáis verlo. Aunque si queréis que os responda por mensaje privado podéis decirlo.

Sin nada más que decir, ¡nos vemos en el siguiente capítulo! ;)

5 de Janeiro de 2019 às 10:58 0 Denunciar Insira 0
Leia o próximo capítulo Capítulo 2

Comentar algo

Publique!
Nenhum comentário ainda. Seja o primeiro a dizer alguma coisa!
~

Você está gostando da leitura?

Ei! Ainda faltam 14 capítulos restantes nesta história.
Para continuar lendo, por favor, faça login ou cadastre-se. É grátis!