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Capítulo 1

Nota: Obviamente ni Yuru Yuri ni Madoka Magica ni sus respectivas historias y personajes me pertenecen. Los derechos les pertenecen a sus respectivos autores.

Nota 2: Inkspired me ha cambiado bastante el formato de la historia. Para ver la historia en el formato original, dad clic en mi nombre de usuario (Gerendo01) que está debajo del título. Eso os llevará a mi perfil. Allí hay un link que lleva a un documento de Google donde hay enlaces de todos los capítulos publicados. De todas formas, aunque lo leáis allí, después podéis volver aquí a comentar qué os ha parecido. Eso ayuda mucho a seguir escribiendo.


Soy Akaza Akari. Soy el tipo de estudiante de instituto normal que podrías encontrar en cualquier parte. Tengo algo de falta de presencia, por lo que mis amigas a veces se burlan de mí, pero no pasa nada. A veces las amigas también se burlan entre sí, no creo que sea nada malo.

-Buenos días, chicas.

-Buenos días, Akari-chan.

Estas son mis amigas de las que os hablaba hace un momento, Chinatsu-chan, Yui-chan y Kyoko-cha…

-¿Eh? ¿Dónde está Kyoko-chan?

Yui: Está resfriada, así que no va a venir hoy.

-Vaya. ¿Y cómo está?

-Bien, solo es un resfriado común. Seguro que mañana ya se encontrará mejor.

-Es bueno saber eso. – Dije aliviada con una sonrisa.

Chinatsu: Bueno, ¿vamos a la escuela?

Akari: Sí.

Chinatsu-chan, Yui-chan y yo nos dirigimos a la escuela. Nada parecía fuera de lugar, solo que Kyoko-chan no estaba. A parte de eso, nada indicaba que fuera a pasar nada fuera de lo común. Sin embargo, a partir de ese mismo día, mi vida y la de mis amigas iban a hacer un giro de 180 grados.

 

Kawashita yakusoku wasurenai yo

Me wo toji tashikameru

Oshiyoseta yami furiharatte susumu yo


MAHOU SHOUJO AKARI MAGICA


Itsu ni nattara nakushita mirai wo

Watashi koko de mata miru koto dekiru no?

Afuredashita fuan no kage wo

Nando demo saite kono sekai ayundekou

Tomedonaku kizamareta toki wa ima hajimari tsuge

Kawaranai omoi wo nose

Tozasareta tobira akeyou

Mezameta kokoro wa hashiridashita mirai wo egaku tame  

Muzukashii michi de tachidomatte mo sora wa

Kirei na aosa de itsumo mattete kureru

Dakara kowakunai

Mou nani ga attemo kujikenai

CAPÍTULO 1: Es como si fuera un sueño...

Akari, Yui y Chinatsu llegaron a la escuela. Empezaron las clases y nada fuera de lo común pasó. Sakurako y Himawari peleándose por cualquier tontería, en la clase de arte Chinatsu hizo unos dibujos tan horribles que petrificaron a toda la clase, en clase de ciencias Nana hizo explotar media clase… Vamos, lo normal. Akari y Chinatsu llegaron al club y unos minutos después llegó Yui, la cual se veía más fría de lo normal. Las tres se pusieron a avanzar su tarea. Chinatsu notó que Yui estaba distante, y al cabo de unos minutos le preguntó:

-¿Yui-senpai, pasa algo? Parece que estás un poco distraía.

-Bueno… Es que…

-¿Echas de menos a Kyoko-chan, verdad? – Dijo Akari.

-¿Eh? Bueno…

-La verdad es que es un poco aburrido sin ella.

-¿Es eso, Yui-senpai?

-Bueno… Más o menos.

-Si solo es por eso, no te preocupes. – Dijo Akari – Tú misma has dicho que es solo un resfriado y mañana ya estará bien, ¿no?

Yui estuvo en silencio unos segundos.

-Chicas. – Comenzó a hablar. – Os he mentido. Lo siento.

Las otras se extrañaron.

-Siento no decíroslo hasta ahora, pero si os lo hubiera dicho antes hubierais estado toda la clase pensando en eso y no os hubierais podido concentrar.

-¿Yui-senpai, que pasa? Me estás empezando a asustar.

-Kyoko… No está enferma. – Hubo un corto silencio y después continuó. – Se ha mudado a Europa.

Las dos se quedaron boquiabiertas. Necesitaban asimilar lo que Yui les había dicho.

-Sus padres se han tenido que ir allí por negocios, y ella se ha ido con ellos.

-E-Espera un momento, Yui-chan. ¿Dices que Kyoko-chan… Se ha mudado a Europa? – Preguntó incrédula Akari.

Yui asintió.

-Así es.

-Pero… No puede ser. Si ni siquiera se ha despedido de nosotras. ¿Por qué iba a irse sin despedirse?

-Me dijo que no quería veros llorar, pero seguro que la verdad es que no quería que la vierais llorar a ella.

-¿Espera, a ti sí te avisó?

-Me llamó ayer. Tenía el tono de voz alegre y optimista de siempre, pero estoy segura de que en el fondo estaba triste. Seguro que es por eso que me llamó y no me fue a ver. Sí, seguro que si no nos lo dijo es porque no quería que la viéramos llorar.

-Pe-Pero… – Empezó a decir Chinatsu, aunque no continuó con la frase. Realmente no tenía nada que decir. Akari y Chinatsu estuvieron en silencio unos segundos. Finalmente Yui se levantó.

-Voy a decírselo al consejo estudiantil.

Dicho esto, se fue hacia la sala del consejo. Akari y Chinatsu permanecieron en silencio durante un rato. Ninguna sabía que decir. El silencio era muy incómodo. Las dos querían decir algo para romper esa incomodidad, pero no sabían el que. Y dependiendo de lo que dijeran podían incomodar aún más la situación.

-Voy a echarla de menos. – Dijo finalmente Chinatsu. – Es cierto que me molestaba bastante, pero aun así la echaré de menos. Nos hacía reír mucho con sus estupideces. No será lo mismo sin ella.

Akari asintió. – Sí.

Yui entró a la sala del consejo.

-Buenas tardes.

Ayano: Ah, Funami-san, buenas tardes.

-¡FUNAMI YUI! Senpai.

Todos en la sala se quedaron inexpresivas ante la frase de Sakurako.

-¿Qué te parece, Funami-senpai? He cogido el Toshino Kyoko de Sugiura-senpai y lo he utilizado con tu nombre. ¿Te ha gustado?

-… La verdad… No sabría qué decir. – Pensó Yui para sí misma.

-Esto… Precisamente es de Kyoko de quien quiero hablar.

-¿Eh? ¿Le ha pasado algo a Toshino Kyoko?

-Veréis… Kyoko… Se ha mudado a Europa. – Como era de esperar, todas quedaron impresionadas ante ese anuncio, igual que Akari y Chinatsu. – Sus padres se tuvieron que ir allí por negocios, y ella se fue con ellos.

Ayano, aún sin poder asimilar la información dijo titubeando:

-¿A… Europa? ¿Se ha ido… a… a Europa?

-Así es. – Dijo Yui con tristeza.

Ayano estaba en shock, pero Chitose estaba asustada. A Ayano podría cogerle algo grave al enterarse de esto tan de repente. Y sus fantasías… ¿Qué pasaría ahora con sus fantasías?

Sakurako: To-Toshino-senpai… ¿Se ha ido?

Himawari: ¿Por… por qué no nos dijo nada?

-La noche antes de irse me llamó y me informó que se iba. Me dijo que no os diría nada porque no quería veros llorar, pero seguro que en realidad no quería que la vieseis llorar a ella. Siempre anda de fuerte, pero en realidad es más sensible de lo que parece, la conozco desde pequeña. Seguro que lo hizo por esto.

Otra vez se repetía un silencio incómodo como el de Chinatsu y Akari.

-Os venía a informar de esto ya que al ser el consejo estudiantil creí que debíais saberlo, aparte de que también erais amigas suyas. – Todas seguían sin decir nada. – Bueno, si necesitáis nada, decídmelo. Ahora debo volver con Akari y Chinatsu-chan.

Yui se disponía a marchar cuando oyó una voz tras de sí:

Ayano: Mientes.

-¿Eh? – Yui se giró.

-Estás mintiendo.

-Ayano…

-Toshino Kyoko no se iría sin decir nada… Estás mintiendo.

-Ayano…

-¡No! ¡Mientes! ¡Lo sé! ¡Ella no se iría sin decir nada! ¡No es su forma de ser!

-Ayano, por favor…

-¡No! ¡No! ¡NO! – De los ojos de Ayano empezaron a salir lágrimas. – Ella… Ella… Yo… No… – Ayano empezó a llorar silenciosamente, con la cabeza sobre la mesa y tapándose la cara con los brazos. Si fuera por ella, habría gritado de rabia, pero intentó contenerse lo máximo que pudo. No quería que Yui, Sakurako y Himawari la vieran en ese estado. Chitose se acercó a su amiga por detrás y la abrazó.

-Tranquila, Ayano-chan. Está bien…

Chitose miró a Yui, Sakurako y Himawari. No dijo nada, pero no hizo falta. Las tres captaron el mensaje. Querían que las dejaran solas. Simplemente asintieron y se fueron de allí. Una vez fuera se produjo otro silencio incómodo. Ninguna de las tres sabía que decir, así que Yui simplemente decidió irse. Pero mientras se iba escuchó a Himawari, lo que la hizo detener y darse la vuelta al escuchar lo que dijo.

-Funami-senpai. Lo siento.

-¿Eh? ¿Lo sientes por qué?

-Yo… No la llegué a conocer mucho, pero tengo entendido que era tu mejor amiga. Debe de ser muy duro para ti.

Yui se quedó unos segundos sin decir nada. Finalmente soltó un:

-Ah. Sí.

Lo dijo sin ninguna emoción. Ni tristeza ni rabia ni nada. Fue como si hubiera perdido las emociones. Unos segundos después de decirlo, dio media vuelta y se fue hacia el club. Sakurako intentó seguirla y llamarla, pero Himawari la tomó del brazo y negó con la cabeza.

-Déjala sola, Sakurako.

-Pero yo puedo ayudarla.

-No, no puedes.

-¡Sí que puedo!

-Lo mejor que puedes hacer en este momento es dejarla sola.

-Bah, tu nunca lo entenderías, monstruo pechugón.

-Ahora mismo no tengo ni ganas de enfadarme contigo, Sakurako. – Dicho esto, Himawari se fue. Sakurako dudó unos instantes entre ir tras Yui o irse con Himawari. Al final escogió la segunda opción.

-Hola. – Dijo Yui al volver a entrar en la sala del club.

-Hola. – Respondieron Akari y Chinatsu.

-Ya es bastante tarde. ¿Nos vamos ya? – Dijo Yui.

-Sí. – Contestó Akari. De pronto, la expresión de la cara de Yui cambió. Pasó de inexpresividad a una mezcla entre sorpresa y desafío.

-Lo siento, acabo de recordar que tengo que hacer unos recados. No os podré acompañar a casa. Id vosotras.

-¿Eh? Yui-senpai…

Antes de que Chinatsu pudiera continuar, Yui ya se había ido. Las dos se extrañaron ante esto, pero no le dieron mucha importancia, y se fueron hacia su casa. Cuando salieron de la escuela se encontraron con Himawari.

Akari: Hola, Himawari-chan.

-Hola Akaza-san, Yoshikawa-san.

Chinatsu: ¿No está Sakurako-chan contigo?

-No, dijo que tenía unos recados que hacer.

-Qué curioso, Yui-senpai dijo exactamente lo mismo. – Chinatsu no tenía pensado decir nada más, pero después se le ocurrió:

-Parece que a todas nos falta alguien. A Yui-senpai le falta Kyoko-senpai, a nosotras nos falta Yui-senpai, y a ti te falta Sakurako-chan.

Las dos se quedaron con una sensación rara después de esa frase de Chinatsu. Había sido un poco rara. Aunque eso hizo reaccionar a Himawari.

-Hablando de faltar, ¿no te falta la cartera, Yoshikawa-san?

Chinatsu se sorprendió al darse cuenta.

-¡Es verdad, no la tengo! ¡Me la he olvidado en el club! Con esto de Kyoko-senpai estoy un poco descolocada… Iré a buscarla. No hace falta que me esperéis.

Chinatsu volvió al club a buscar su cartera, y Akari y Himawari fueron hacia casa. Era un poco incómodo. Nunca ellas dos habían ido solas juntas hacia casa. Para romper el silencio decidieron hablar. Y hoy solo había un tema posible.

-¿Cómo lo lleváis?

-La verdad es que nos ha sorprendido bastante. Pero la que peor lo lleva es Sugiura-senpai. Se ha puesto a llorar.

-¿En serio?

Himawari asintió. – Sí. Nunca la había visto llorar de esa forma… De hecho, creo que nunca la había visto llorar.

-Eran muy amigas.

-Eso parece. ¿Qué tal lo lleváis vosotras?

-Bueno, ha sido muy fuerte que haya sido así tan de repente. Aún no lo he asimilado del todo. Supongo que con el tiempo…

Las dos siguieron hablando sobre Kyoko un rato. Situaciones que habían vivido con ella, sus estupideces… Después de un buen rato de hablar de ella, Akari finalmente se dio cuenta de algo al mirar a su alrededor.

-¿Eh? ¿Qué es esto?

Himawari miró a su alrededor y vio que no estaban en la calle. Estaban en una especie de… No sabía ni como describirlo. Parecía que todo el entorno estuviera hecho con recortes de papel. Akari se pegó a Himawari.

-¿Himawari-chan, que es esto?

-No lo sé.

Las dos estaban muy asustadas. No sabían que era eso ni como habían llegado allí. Y había una especie de bichos redondos sin ojos y con bigote que hacían ruidos raros y se acercaban hacia ellas.

-Himawari-chan, tengo miedo.

Himawari intentaba parecer valiente para proteger a Akari, pero la verdad es que ella estaba igual de asustada. Su temor aumentó aún más cuando vieron una especie de cosa verde levantarse a unos metros de ellas. Aquella cosa no tenía ojos, sin embargo, Akari y Himawari estaban seguras que las estaba mirando. La cosa verde se levantó más, alcanzando varios metros de altura y se acercó hacia ellas relativamente rápido. Las dos estaban convencidas de que iban a morir allí, cuando de repente, se escucharon unos ruidos muy fuertes, como de disparos, y varias cosas explotaron sobre la cosa verde y los bichos redondos, como si les hubieran lanzado varias granadas. Las dos miraron de dónde provenía eso y alucinaron cuando lo vieron.

-¿¡SAKURAKO!? – Dijeron las dos al mismo tiempo. Sakurako iba armada con una especie de fusil y vestida de una forma rara.

-¡HUID! ¡RÁPIDO!

Antes de que tuvieran tiempo de reaccionar, la cosa verde se levantó de golpe otra vez, alcanzando esta vez, más de diez metros. Justo después se lanzó directamente hacia ellas. Sakurako reaccionó rápidamente haciendo aparecer de la nada una especie de cinta amarilla, lanzándola sobre esa cosa y enrollándola con ella justo antes de que alcanzara a Akari y Himawari. Sakurako tiró de la cinta, levantando esa criatura varios metros y después tiró con fuerza hacia el suelo, produciendo un sonido bastante fuerte al impactar la criatura contra el suelo.

-¡Ahora ya te tengo! – Sakurako hizo aparecer un cañón del suelo. – ¡TIRO FINALE! – Sakurako disparó y la bala impactó contra esa cosa, produciendo una enorme explosión y matando a la criatura.

-Habéis tenido suerte, chicas. Os acabo de salvar la vida. – Justo después de decir eso, el entorno empezó a distorsionarse hasta volver a convertirse en calles conocidas.

Himawari: ¿Qué… ¿Qué ha sido esto? ¿Qué ha pasado? ¿Sakurako, que es todo esto?

-Os lo voy a tener que explicar. Eso era una bruja. Y yo soy una chica mágica. Las brujas acostumbran a estar detrás de asesinatos o suicidios extraños, y las chicas mágicas como yo nos encargamos de combatirlas.

Akari y Himawari estaban atónitas. Después de oír esto, se olvidaron completamente de lo de Kyoko.

-¿Omuro-san?

Las tres chicas se giraron y se sorprendieron al ver que era Yui quien la había llamado. Pero no vestía con su uniforme escolar, sino con un vestido un poco diferente.

-¿Funami-senpai? ¿Tú también eres una chica mágica?

-¿Qué? – Dijeron Akari y Himawari al mismo tiempo. Yui no contestó. La respuesta era más que evidente.

-¿Omuro-san, desde cuando eres una chica mágica?

-¿Eh? – Sakurako se sorprendió de esa pregunta tan repentina. – Pues, desde ayer por la noche. – Yui abrió los ojos como platos al oír esto. – De hecho, esta era la primera vez que combatía contra una bruja.

-¿Qué? ¿Esta es la primera vez que luchas contra una de esas cosas?

-¡Sakurako-chan, eres muy valiente!

-Bueno, no podía dejar que esa bruja matara a mis amigas. – Dijo Sakurako riendo. Sin embargo, Yui tenía una expresión totalmente opuesta. Tenía cara de enfado y estaba apretando los dientes de rabia. Yui dio media vuelta dispuesta a irse.

-¿Eh? Yui-chan, ¿dónde vas?

-Tengo unos asuntos urgentes que tratar. – Dijo sin detenerse ni mirar atrás. Yui dio un salto, y de ese salto avanzó muchos metros, incluso hasta quedar fuera de su visión. Akari y Himawari aún estaban impactadas por lo que acababan de ver. Era mucha información a asimilar en tan poco tiempo.

-Sakurako. No entiendo nada. ¿Puedes explicarnos con más detalle que pasa aquí?

-Está bien. Ayer por la noche, una especie de gato raro muy kawaii llamado Kyubey entró en mi casa, y me ofreció la posibilidad de concederme cualquier deseo a cambio de convertirme en chica mágica y luchar contra las brujas. Me encantó la idea de convertirme en una chica mágica, así que hice un contrato con él. Y esta es la primera vez que me enfrento a una bruja.

Himawari: Espera un momento, retrocede. ¿Has dicho que ese tal Kumey, Kyudey…

-Kyubey.

-Eso. ¿Qué ese tal Kyubey puede conceder cualquier deseo?

- Así es.

Akari: ¿Y qué pediste?

-¿Eh? – Sakurako se sobresaltó un poco con esa pregunta. – Bueno… Pues… – Sakurako miró a Himawari. – Himawari… ¿Me prometes que no te enfadarás?

-No.

-¿Qué? ¿Cómo qué no?

-Te conozco, Sakurako. Seguro que pediste una chorrada, ¿verdad?

Sakurako juntó sus dedos índices y empezó a moverlos. – Es que… Tenía mucha hambre…

Akari y Himawari abrieron los ojos.

-No me lo puedo creer. ¿En serio? ¿¡Puedes pedir cualquier cosa y va y pides comida!?

-Es que no había nadie en casa y la nevera estaba vacía…

-Realmente eres idiota, Sakurako. Con la de cosas que podrías haber pedido y va y malgastas un deseo pidiendo esto…

Sakurako abrió mucho los ojos. – ¡Es verdad! ¿¡Cómo no pensé en ello!? ¡Hubiera podido pedir tener unos pechos más grandes que tú!

-No me refería a eso.

-¡Aaaah! ¡He desperdiciado mi oportunidad de tener unos pechos grandes! ¡Ya sé! Himawari, pídele a Kyubey que me crezcan los pechos.

-No voy a hacer eso.

-Eres una egoísta, solo guardando tus pechos para ti. Al menos podrías compartirlos.

A Akari y Himawari les apareció una gota de sudor ante esa nueva “frase célebre” de Sakurako.

-Pues entonces podrías pedir que Toshino-senpai vuelva.

Akari y Himawari abrieron mucho los ojos.

-Ahora lo entiendo. A eso te referías antes cuando has dicho que podías ayudar a Funami-senpai, ¿verdad?

-Sí, pensaba proponerle que hiciera un contrato con Kyubey, pero por lo visto ya es una chica mágica, así que no puede pedir otro deseo.

-Es verdad, Yui-chan también es una chica mágica. – Pensó Akari.

-Akari-chan, tú podrías pedir tener más presencia. – Akari reaccionó de golpe ante la propuesta de Sakurako.

-¿Eh? ¿De verdad podría hacerlo?

-¡Claro! Kyubey puede conceder cualquier deseo.

Akari se puso muy feliz al oír esto. – ¡Podré tener más presencia! ¡La gente dejará de ignorarme! – Dijo contenta.

-Akaza-san, espera. ¿Quieres decir que vale la pena arriesgar tu vida por este deseo? – Akari y Sakurako dejaron de sonreír y miraron un tanto preocupadas a Himawari. – Quiero decir, tendrás más presencia, pero a cambio deberás luchar contra estas cosas, y ya hemos visto lo peligroso que es. Podrías morir, y entonces este deseo no serviría de nada.

Akari se puso un poco triste al oír eso. – Puede… Que tengas razón…

-Bueno, tampoco es tan peligroso. – Intervino Sakurako. – Cierto que si no vigilas te pueden matar, pero ya habéis visto lo rápido que he acabado con esta bruja. Lo ideal es cogerlas por sorpresa y atacar rápido, para que apenas tengan tiempo de darse cuenta de lo que está pasando. – Akari y Himawari no se veían muy convencidas. – ¡Tengo una idea! ¿Y si durante esta semana me acompañáis en mis batallas contra las brujas?

-¿Eh? – Dijeron sorprendidas Akari y Himawari.

-Si me acompañáis durante las batallas podréis ver como se hace y vosotras mismas podréis juzgar si vale la pena o no convertirse en chica mágica.

Himawari: ¿Pero no será peligroso? Ahora hemos estado a punto de morir.

-Tranquila, si os mantenéis a una distancia prudente no os pasará nada. ¿Qué me decís? ¿Akari-chan? ¿Qué opinas?

-Bueno… Yo… Si no corremos ningún peligro me parece bien. ¿Tú que dices, Himawari-chan?

-Bueno… Está bien.

-¡Decidido pues! Quedamos mañana después de clases. Ah, cierto, me olvidaba. – Dijo Sakurako mientras se acercaba al lugar donde la bruja había muerto. Allí había una especie de cápsula negra. Sakurako lo acercó a una joya que llevaba con ella y un aura oscura pasó de la joya a la “cápsula”.

-Sakurako-chan, ¿qué es esto? ¿Y qué has hecho? – Preguntó Akari.

-Esto es una Semilla de Pena, y esto una Gema del Alma. – Dijo señalando primero a la “cápsula” y luego a la joya que llevaba con ella. – Cada vez que derrotas una bruja aparece una Semilla, y debes acercarla a la Gema para purificarla, ya que cada vez que utilizas magia la Gema se oscurece, y si se vuelve completamente oscura ya no puedes utilizarla. – Akari y Himawari no dijeron nada. Tampoco había nada que decir. – Bueno, pues voy a ver si encuentro más brujas, nos vemos mañana. – Dijo Sakurako a punto de irse.

-¡E-Espera! – Sakurako se detuvo. Himawari miró a Sakurako con preocupación y con un tono de voz suave poco habitual en ella dijo: – Ten cuidado.

Sakurako se quedó un poco sorprendida. ¿Himawari estaba preocupada por ella? Sakurako no dijo nada. Se limitó a sonreír con los ojos cerrados y enseñando los dientes como suele hacer y de un salto desapareció de su campo de visión como Yui. Akari y Himawari se quedaron unos segundos mirando el lugar hacia donde Sakurako había ido, como si aún pudieran verla.

-¿Chicas? ¿Qué hacéis todavía aquí? – Las dos chicas se giraron para ver que Chinatsu volvía, ahora ya con la cartera. – Pensé que ya habrías llegado a casa. Akari fue corriendo emocionada hacia Chinatsu y le dijo:

-¡Chinatsu-chan, no te lo vas a creer! ¡Sakurako-chan y Yui-chan…

-Sakurako y Funami-senpai tuvieron una pequeña discusión. – La interrumpió Himawari.

-¿En serio? ¿Qué pasó?

-Sakurako le dijo a Funami-senpai que el Sol giraba alrededor de la Tierra.

Tanto Akari como Chinatsu se sorprendieron al oír esto, aunque por motivos diferentes.

-¿Qué?

-Sakurako no paraba de repetir que era el Sol que giraba alrededor de la Tierra y no al revés. Al final, después de un rato, reconoció que se había equivocado y dijo que solo había tenido un pequeño lapsus.

Chinatsu se quedó unos instantes sorprendida. – Sabía que Sakurako-chan decía tonterías, pero no me imaginé que sería capaz de esto.

-A todas nos sorprendió.

-Espera, ¿cómo sabes eso? Ni Sakurako-chan ni Yui-senpai están aquí.

-Pasó en el descanso. Funami-senpai vino a la sala del consejo estudiantil para hablar con Sugiura-senpai, y no sé cómo, surgió ese tema. Ahora se lo estaba explicando a Akaza-san.

-Ya veo.

-Bueno, ¿vamos a casa?

-Sí.

Chinatsu empezó a andar dejando atrás a Akari hasta avanzar a Himawari. Una vez la hubo avanzado, Himawari giró su cabeza para mirar a Akari y simplemente se limitó a negar con la cabeza, y después siguió avanzando. Akari no entendía por qué le había mentido, pero empezó también a andar hasta reunirse con las otras dos. Después de unos minutos llegaron a una encrucijada. A partir de aquí tomaban caminos diferentes para ir a casa.

Himawari: Bueno, yo voy por aquí. Hasta mañana.

Chinatsu: Hasta mañana.

Akari: Chinatsu-chan, ¿puedes ir tú sola a casa? Debo hablar de unos asuntos con Himawari-chan.

Chinatsu se extrañó un poco, pero no le dio importancia.

-Bueno, está bien. Hasta mañana Akari-chan.

-Hasta mañana.

Akari se esperó unos segundos a que Chinatsu se alejara. Cuando estaba segura de que no las iba a oír le preguntó a Himawari:

-¿Por qué le has mentido?

-Para protegerla.

-¿Protegerla?

-Así es. ¿Por qué te piensas que Sakurako y Funami-senpai no nos dijeron que eran chicas mágicas? Para protegernos de las brujas. Ahora sabemos que son chicas mágicas porqué las hemos visto, pero si no nos lo dijeron antes seguro que es para evitar que tengamos que luchar contra las brujas. Poder pedir cualquier cosa es tentador, pero tienes que arriesgar tu vida a cambio. ¿Estarías dispuesta a eso?

-No lo sé. Por eso Sakurako-chan nos propuso acompañarla en sus batallas contra las brujas, ¿no? Para que nosotras juzgáramos si valía la pena o no.

-Cierto. Pero lo dijo cuando ya nos había dicho que para ser una chica mágica hay que hacer un contrato con ese tal Kyubey. Y Funami-senpai, no sé cuánto tiempo lleva siendo una chica mágica, pero por la expresión que puso cuando Sakurako le dijo que solo llevaba un día, supongo que bastante tiempo. Si nunca te lo contó será por un buen motivo, ¿no?

Akari no dijo nada, pero lo iba entendiendo.

Himawari: Los próximos días acompañaremos a Sakurako en sus batallas y ya decidiremos entonces si vale la pena, ¿de acuerdo?

-S-Sí.

-Bueno, pues nos vemos mañana. Adiós.

-Adiós.

Las dos se fueron hacia sus respectivas casas. Ninguna de las dos podía dejar de pensar en eso. Akari le estaba dando vueltas a lo que le acababa de decir Himawari. “Poder pedir cualquier cosa es tentador, pero tienes que arriesgar tu vida a cambio. ¿Estarías dispuesta a eso?”

-Sakurako-chan no se lo pensó mucho, solo pidió comida. Y Yui-chan… – Akari se detuvo y de pronto cayó en la cuenta. – Ahora que lo pienso, ¿qué deseo debió pedir Yui-chan?

 

“Sore ja mata ne” tte te wo futte

Muri ni waratte samishiku natte…

Kousaten shingou tooku no kurakushon

Shiranai dareka no waraiau koe

Kyou wa hitori de aruku kayoinareta machi de mo

Itsumo yori mo nan da ka

Jibun ga chotto chiisaku omoeru yo

“Sore ja mata ne” tte te wo futte

Egao tsukutte samishiku natte

Honto wa mada hanashi tarinai kedo

“Sore ja mata ne” tte kotoba tte

Mata aeru tte uso wo tsuite

Itsumo doori no egao de iu yo

“Mata ashita”

14 de Dezembro de 2018 às 17:36 0 Denunciar Insira 0
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