Almas Infinitas Seguir história

fabricio-gialias1543029526 Fabricio Gialias

Cuando su felicidad es mas importante, estamos dispuestos a dar todo y a cometer cualquier locura por esa persona. Así como Nicolas, quien emprende una extraordinaria y loca aventura, en busca de la cura para su amada Jazmín, quien entro en un sueño profundo,y que pronto morirá. Tendrá que enfrentarse a crueles situaciones, enemigos mortales, lugares llenos de magia y fantasía, en busca de algo que cure a Jazmín, acompañado de algunos amigos y un doctor, quienes ocultan su lado secreto. Solo por ella, intentara llegar mas allá, solo para darse cuenta que la cura estaba mas cerca de lo que pensaba, y que el amor puede superar las fronteras y los limites.


Aventura Todo o público.

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Prologo


LA NIÑA DEL CABELLO RIZADO


   Ahora no queda ninguna duda. Aquella mágica hada, cuya sonrisa podía derrumbar montañas y secar ríos, cuyos caprichos provocaban terremotos y cuya belleza era de otro mundo, siempre fue lo que más desee. No esperaba encontrar en esta vida a alguien como ella, de hecho, creo que jamás espere encontrar a nadie, ya que, para un campesino solitario del este, es casi imposible estar libre de obligaciones y quehaceres de la vida cotidiana.

   Iba libre de sueños y deseos, vagando por ese vasto territorio lejano. No recuerdo que hacía por esos paramos desolados, de las tierras lejanas. Aquellas, que se encuentran más allá del horizonte, donde historias de bestias de tres cabezas, gigantes de un solo ojo y vampiros que buscan sangre, toman lugar. Recuerdo que camine por horas en el camino rojo, aquel camino que une la gran ciudad con aquellas tierras, pero luego decidí salirme de él y tomar otra ruta más rápida. La noche me atrapo con facilidad, y quede estancado, con hambre y frio, en las cercanías del bosque encantado.

En ese momento no supe que hacer. Mis manos temblaban como nunca, me sudaba la frente y el sudor era helado, como el hielo que solía extraer de las tierras del sur, pero eso es una historia para otro día. Decidí, finalmente, adentrarme en ese oscuro y alejado lugar. Poco después de haber entrado, sentía miles de miradas acusándome desde los arbustos, y escuchaba cientos de ruidos amenazantes que venían de todos lados. Pero, olía el dulce olor a pan recién horneado, quizás solo fue mi imaginación o realmente había alguna bruja cerca, que en su pequeña casa en ruinas, cocinaba a esas horas ese dulce manjar.

Mi madre me había advertido jamás entrar a ese bosque. No sabía que podría haber allí, pero no tenía otra alternativa más que cruzarlo para llegar al otro lado. No me rendí ante la tentación de las brujas, y no seguí el olor, porque si lo hacía me atraparían y no estaría contando esta historia. Continúe por el lúgubre camino de barro, que en algunas partes se inundaba de agua del pantano. Sentí el verdadero miedo cuando, mientras cruzaba nadando ese musgoso pantano, oí el crujido de una puerta y unas risas malévolas, con terror salte del agua y salí corriendo al medio del bosque.

Lo importante de esta historia ocurrió cuando, mientras me estaba secando la ropa al lado de un árbol de Soth, esos árboles de color azul oscuro que brindan manzanas naranjas, apareció un hada de luz celeste, que empezó a girar alrededor mío. Estas hadas son conocidas por unir a las personas destinadas a encontrarse, y porque iluminan el camino de viajeros perdidos. Yo no quería su ayuda, y me irrite bastante con ese ruido que suelen hacer, pero supe que quería que la siguiera hasta algún lado. Pensé que me mostraría la salida, y decidí seguirla, pero aun hoy, sigo sin arrepentirme de haberlo hecho, y de lo que hice después.

Poco después, al llegar hasta un pequeño lugar sin nada de agua, el hada me indico que siga hasta unas rocas y que pase entre dos de ellas que estaban muy cerca, formando una pequeña entrada hacia un lugar fantástico. Al pasar, sentía como se apretujaban mis huesos, creo que al salir de ellas estaba más flaco de lo que era. Mire hacia adelante, pero no veía nada, ya que un increíble brillo encandilaba mis ojos, a tal punto que quede ciego por unos segundos.

Al recuperar mi vista, vi un hermoso y mágico árbol, de normales dimensiones, del cual brotaban cascadas de agua clara y celeste, un increíble rio de color dorado y una hermosa niña. Era la mujer más hermosa que vi en mi vida, no supe nunca si era un hada o un ángel, pero que era alguno lo era. Tenía un hermoso vestido blanco que le llegaba a las rodillas, unos ojos de color lavanda y su cabello era rizado, de color rojo y celeste que se conjugaban para dar tonos violáceos y verdes.

Ella jamás supo que yo estaba allí, tenía miedo y me escondí detrás de una roca, y desde allí supe admirar su belleza descomunal. Pronto escuche un grito,

_ ¡Jazmín, ven para aquí!_ grito una voz femenina a lo lejos.

Supe su nombre, hermoso por cierto. Y tan rápido como ella corrió hacia el lugar donde provenía la voz, yo me esfume de allí.

Unos días después, volví a aparecerme por esos paramos. No había un alma, solo se escuchaban los cantos de los estorninos dorados, que levantaban por la mañana a medio bosque. Ese bosque parecía no tener final, y en ese mismo lugar tome la decisión más importante de mi vida. Al llegar a donde estaba aquella niña, vi que todo era diferente de día. El agua, era de color común y corriente, el árbol no brillaba con tanta intensidad y la niña parecía algo normal, aun así era lo más hermoso que vi en mi vida.

Me acerque, procurando no hacer ruido, para no alarmar a sus padres que estaban a lo lejos, mirándola de vez en cuando. Le gritaban que tenga cuidado de no ahogarse, y yo deseaba hacerlo. Un momento de locura me invadió, y sentí el deseo de acabar yo mismo con tanta dulzura, no me parecía justo, yo un simple campesino, feo y flaco, y ella una hermosa hada, increíble y dulce, pero no lo hice. Me senté junto a ella, teníamos casi la misma edad, rondando los doce años, y la salude con amabilidad.

_Hola_ esboce, con la mayor ternura que podía tener.

Me miro y se sorprendió. Quizás jamás había visto un niño, y eso la alarmo. Se intento levantar, pero le sostuve la mano y la acaricie. Ella estaba inmóvil, como si fuera el mismo diablo en persona.

_Hola, extraño_ dijo ella. Yo me tranquilice, porque al principio pensé que no podía hablar mi mismo idioma, y tal vez yo era un bicho raro.

_ Eres lindo_ dijo. Ahora era yo el sorprendido. Me sonroje, y sentí por primera vez en mi vida que alguien sentía algo por mí. Ella también se sonrojo, pero sus mejillas eran más de color verde manzana que rojo.

_ ¿Quieres ser mi novia? Eres muy linda_ le dije. Pronto me arrepentiría de ser tan apresurado, y quizás esas palabras terminaron de condenar al mundo entero.

Mientras ella pensaba la respuesta, apareció su madre gritando. No sabía que era tan dramática, y empezó a decirle que se aleje de mí.

_ ¡Es un mortal, es un mortal!_ repetía cada segundo. Yo no entendía el significado de esa palabra, y pensé que quería decir que era feo, tonto o incluso un forastero. Supe que no podría hacer nada cuando esa mujer de un metro ochenta de altura, cabello frondoso y piel amarillenta este presente. Pero jamás pude volver a verla, ya que cerraron el camino y no pude volver a verla. Aun en mi retina, se guarda el más hermoso recuerdo del ángel que sueño por las noches.



25 de Novembro de 2018 às 02:59 0 Denunciar Insira 0
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