Golden Valley Seguir história

escritoranonima Escritor Anonima

Golden Valley es un pequeño rincón de el sureste Estado Unidos rodeado de bosque, donde la gente vive en una pacifica comunidad donde todos se conocen y se llevan bien. O eso parece. Pero hay algo que los adultos de Golden Valley no conocen y eso tiene que ver con los adolescentes del pueblo y sus salidas nocturnas en determinados fin de semana del mes. Sigue a Eiden, nuestro protagonista, y descubre junto a el todos los secretos que oculta Golden Valley.


Ficção adolescente Para maiores de 18 apenas.

#adult-content #teenager #misterio #drama #LGTB+ #+18 #fiesta #romance #bosque #alcohol #romance-juvenil #thriller
1
4.6mil VISUALIZAÇÕES
Em progresso - Novo capítulo A cada 30 dias
tempo de leitura
AA Compartilhar

Capítulo 1


Un taxi corría por una carretera rodeada de arboleda en dirección contraria a Atlanta. Dentro un joven de cabello castaño se apartaba ligeramente el flequillo que ele caía sobre la frente mientras sus ojos verdosos observaba como los arboles iban quedando atrás uno a uno. El joven cogió el móvil y detuvo la música que había estado sonando durante el trayecto. Se inclino ligeramente hacia delante y con una voz algo apagada le pregunto al conductos.


-Perdone ¿Cuanto queda para llegar a Golden Valley?


El conductor sin apartar la vista de la carretera le indico que faltaba una media hora para llegar. El castaño asintió en silencio, miro el móvil y decidió volver a escuchar música. 


Junto a el únicamente había una mochila de instituto cuyo único contenido eran un par de novelas, un estuche, un cuaderno y una cartera con dinero y las identificaciones. En el maletero del taxi se encontraba una maleta mediana de color rojo, llena de ropa y con un neceser de aseo.

Los ojos del joven volvieron a perderse en el paisaje boscoso del lugar.


-Espero que este sea un nuevo y mejor comienzo.- Murmuro para si mismo.


Transcurridos unos 20 minutos, el taxi llego a las afueras de Golden Valley, todo eran casa de máximo 2 pisos con un jardín y un pequeño patio delantero, cada una pintadas de diferentes colores y adornadas de diferentes formas. Conforme se adentraba por las calles las casas estaban menos separadas. A esas horas las calles estaban vacías, seguramente la gente estaría trabajando y los jóvenes en clase. Entonces el taxi se detuvo frente a una casa como las demás de color blanco. El castaño cogió el la mochila y nada más bajar del auto se dirigió al maletero, de el saco la maleta y la dejo en la acera. Saco la cartera de la mochila y le pago lo debido a el taxista. Este se marcho en cuanto tuvo el dinero en las manos. Mientras el adolescente camino hasta las escaleras del porche, en este sentada en un banco de madera estaba una mujer de cabello castaño claro que vestía una blusa blanca junto a unos pantalones de traje que hacían que sus piernas se vieran aun mas largas y unos tacones de aguja color negro, aquella mujer tendría uno 40 y muchos años. Al verle llegar se levantó y fue a ayudarlo a subir la maleta.


-¿No traes nada más, Eiden?- dijo mientras subía las escaleras del porche con la maleta del joven.


-No tenia mucho que llevarme. Mrs. Robinson, no tenia por que venir. Seguro que tiene mucho trabajo en la agencia.- La mujer lo miro e introdujo la llave en la cerradura.


-Primero, no tienes por que llamarme Mrs. Robinson, llámame Pamela. Lo segundo esta casa es de mi propiedad así que yo soy quien tiene que darte las llaves . Y lo tercero y más importante, acabas de emanciparte, Eiden, no tienes a nadie que se haga cargo de ti y como tu abogada no quiero que todo el proceso haya servido para que un joven de 16 años eche a perder su vida. -Eiden se encogió de hombros en silencio- Aunque de seguro que un joven tan dulce como tu no la echaría a perder.- Añadió Pamela Robinson acariciando la mejilla de Eiden.


Mrs. Robinson le hizo un tour rápido por la casa. Al entrar dabas a un recibidor con dos arcos, uno a la izquierda y el otro a la derecha y unas escaleras en el centro del recibidor. Por el arco de la izquierda se entraba al salón y de este se pasaba a la cocina y por una puerta de cristal se llegaba al comedor y de nuevo al recibidor. Al subir las escaleras se abría una estancia con 3 puertas la primera una habitación con una cama de matrimonio, la segunda un baño y la tercera una habitación individual. En la cocina había otra puerta que daba al jardín trasero.


Después del tour, Eiden le pidió a Mrs. Robinson que le dejase solo para poder asentarse un poco en lo que sería su nueva casa. Esta accedió no sin antes darle un cálido beso en la frente y dejarle apuntado el numero de teléfono y la dirección de su casa en una libreta que había en el salón.


-Bienvenido a Golden Valley.- Añadió la mujer antes de irse.


Cuando Eiden se quedo completamente solo en la casa todo se volvió silencioso. Cerro los ojos e inspiro profundamente. Cuando espiro abrió de nuevo los ojos y su mirada verdosa fue a parar a la maleta.


-Bueno, será mejor que guarde todo lo que llevo ahí.- dijo mientras la cogía por el asa y la subía escaleras arriba. Una vez en el pasillo del segundo piso miro las puestas de los dos cuartos y durante unos minutos se debatió por cual de los dos usar. Al final se decidió por el cuarto de matrimonio.Una vez dentro, dejó la maleta sobre la cama de matrimonio y abrió el armario vacío y empezó a deshacer la maleta. Tardo poco en ordenar el armario, pues tampoco llevaba mucha ropa. Luego llevo el neceser al baño y entonces se quedo mirando el espejo. En el vio el reflejo de un joven de ojos verdes, cabello castaño con un flequillo liso que caía sobre su frente, unas pecas que cubrían la zona de su nariz y sobre todo una reciente cicatriz en la ceja izquierda. Levanto la mano y con dos dedos rozó la cicatriz. 


-!HE DICHO QUE LE DEJES!- gritaba una mujer rubia con el pelo alborotado y los ojos cristalizados por el alcohol.


-Mama, no puedo permitir que te pegue.- alego Eiden encarándose a su madre.


-Escucha a tu madre, niñato. Ella y yo solo estábamos hablando.- se sumo a la discusión un hombre de pelo moreno, lleno de tatuaje y que apestaba como si no se hubiera lavado en días.


-A ti nadie te ha dado vela en este entierro, esto es entre mi madre y yo. Así que no te metas Enrick.


La mujer seguía gritando barbaridades mientras Eiden intentaba hacerla entrar en razón. Entonces la rubia alzo una botella de cerveza y la lanzo contra la pared rompiéndola en añicos y uno de esos trozos fue a parar a la cara de Eiden. El joven soltó un grito de dolor mientras se llevaba las manos a la cara y estas se empapaban en sangre. En ese momento los dos adultos se quedaron completamente inmóviles sin saber que hacer.


Eiden salió del cuarto de baño y se dirigió esta vez a el salón. Se sentó en el sofá y cogió el mando de la tele y empezó ha buscar algún programa que ver. Mientras hacia zapping los ojos se le iban cerrando y al final el joven se dejo vender por el cansancio y cayó en los brazo de Morfeo.


Unas cuantas horas después el sonido del timbre despertó a Eiden. Este se dirigió hacia la puerta mientras se desperezaba. Abrió la puerta mientras emitía un sonoro bostezo. Tras la puerta una joven bajita de cabellos dorados y ojos azules lo miro sorprendida.


-Perdón.- dijo Eiden.


-No pasa nada.- contesto esta y añadió- Hola, soy Lana.


-Hola Lana. ¿Que haces aquí?


-Me envía la directora del instituto de Golden Valley en calidad de delegada principal. Básicamente estoy aquí para darte la bienvenida al pueblo y al instituto.- respondió velozmente.


-Pero....¿La bienvenida no deberías dármela en el instituto?- pregunto Eiden algo desconcertado.


-Bueno, habría sido así si esta mañana te hubieras presentado en el instituto, pero como no ha sido así pues me he tomado las molestias de venir a dártela a tu propia casa.- la joven hizo un intento por mirar encima del hombro del joven, pero como este le sacaba más de 10 centímetros, fue algo difícil. Así que añadió- ¿Donde están tus padres? Me gustaría conocerlos ya que en tu hoja de inscripción no pusiste el nombre de ninguno de los dos.


Eiden miro al suelo incomodo pero ahora que estaba emancipado iba a tener que contestar esa pregunta muchas veces.


-Estoy emancipado. Así que vivo solo, no tengo padres. Bueno si que tengo pero como si no tuviera.... Ya me entiendes.


-Si, entiendo.....Interesante.- comentó Lana mientras sus ojos inspeccionaban el porche. 


-Oye ¿No serás una loca que me quiere robar?-La joven poso sus ojos azules en la mirada verde preocupada del joven.


-¿Enserio crees que voy a robar algo de casa de mi madre?- añadió riendo Lana.


-¿Tu madre es Mrs. Robinson?- Eiden no daba crédito a lo que estaba escuchando.


-Mmmmm si. ¿Te sorprende? 


-No, no....Bueno si...Bueno a ver yo no sabia que Mrs. Robinson tenia una hija y menos que eras tu, claro...Jejeje- Contesto de manera nerviosa el joven castaño.


-Pues ya lo sabes. Bueno toma aquí tienes los horarios y los libros de cada materia- dijo Lana entregándole una bolsa repleta de libros y hojas- Tengo prisa, tengo que hacer deberes.


-Pero si es Viernes, tienes todo el finde por delante para hacerlos.- contesto de manera despreocupada el joven.


-Prefiero tener el fin de semana libre, ya lo entenderás más adelante, chico nuevo.


Y esto fue lo ultimo que añadió Lana antes de irse rápidamente del porche. Dejando a Eiden confundido en el porche.


-Que chica más rara.-se dijo a si mismo.

1 de Novembro de 2018 às 18:35 0 Denunciar Insira 2
Leia o próximo capítulo Capítulo 2

Comentar algo

Publique!
Nenhum comentário ainda. Seja o primeiro a dizer alguma coisa!
~

Você está gostando da leitura?

Ei! Ainda faltam 11 capítulos restantes nesta história.
Para continuar lendo, por favor, faça login ou cadastre-se. É grátis!

Histórias relacionadas