El hombre Seguir história

bander Victor Banderas

El destino acerca al hombre a su encuentro soñado, sin saber que su deseo lo acerca a lugares oscuros de los que no hay retorno.


Erótico Para maiores de 18 apenas.

#sexo #suspenso #erótico
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El hombre

¡Dámela toda! gritaba ella con esa voz grave y deliciosa que le encantaba al hombre. Sus ojos en blanco como si mirase a otro mundo y las uñas enterradas en el pecho de áquel.

El hombre no era mas que un pasajero en el tren de éxtasis y lujuria del que ella tenía el control absoluto y que arrollaba todo lo que tocaba, su propia respiración en sintonía con su sexo eran una marisma tibia que daba vida a aquel que la abordara. El hombre la disfrutaba en su limitada experiencia sensual pues jamás podría experimentar lo que ella. Núnca podría imaginar las sensaciones indescriptibles, los universos que nacían y morían dentro de su carnoso cuerpo una y mil veces. El hombre presentía en su simple y ordinario ser que algo mas pasaba dentro de aquella forma perfecta, que en esos pechos suaves que envolvían aquellos grandes pezones que eran la cima del mundo, que en esa piel apiñonada poblada de lunares por aquí y por allá que hablaban su propio idioma y sobretodo que en esas nalgas ¡Cómo olvidar esas orondas y tersas nalgas! Montes Olímpo de blanquísimo suelo a los que se les debía culto, se ocultaba algo terrible e inquietante. En eso pensaba el hombre mientras las uñas le herían la piel, pero ¡Qué importaban unos rasguños! ¡Que importaba una marca de guerra! ni siquiera el propio placer importaba, solo escucharla gemir y saberse ahí, en ese momento era suficiente para el hombre.

¡Más fuerte! gritaba ella ¡Métemela toda! ordenaba, el hombre no sabía de donde sacar más longitud, se sabía insuficiente pese a considerarse un amante capaz ¡Cógeme! exigía; el hombre hacía lo mejor que podía tratando de guardar para sí la mayor cantidad de imágenes mentales, pues intuía que la ocasión no se volvería a repetir. La mujer no necesitaba a nadie, deseaba al hombre, sí, pero se deseaba a si misma con mayor intensidad, deseaba el deseo, deseaba el poder, la saliva, el sudor, las grandes manos apretando sus nalgas, mordiendo sus pechos, el hinchado miembro viril húmedo y palpitante a punto de explotar penetrándola por todas sus puertas, quería sentir ¿La historía detrás de aquel encuentro? ¡Que carajos importa! solo se necesita un pretexto para coger, al final somos animales ¿no? el hombre la deseaba desde siempre, ella a él en un momento de calentura  - Las uñas.. - masculló el hombre, sintiendo algo parecido al dolor, pero distinto, ella parecía no escucharle, se movía cada vez con mayor ímpetu, sentones, bríncos, bamboleos ¡Oh sí! ¡Así papi! gritaba sin cesar, el hombre estaba como entumido, sentía un liquido caliente correr por su pecho pero no le importaba, no quería que acabase, no quería acabar. El momento le pareció una eternidad de placer desconocido, de pronto ella calló, tenía algo en sus manos, ya no gritaba, ya no gemía, el hombre iba recuperando su conciencia ¿Qué era eso? ¿acaso..? - Cómo, ¿es eso mi...?. Fue lo último que alcanzo a decir el pobre diablo antes de caer en cuenta que en las manos de ella descansaba palpitante su rojo y desahuciado corazón.

14 de Novembro de 2018 às 03:44 0 Denunciar Insira 0
Fim

Conheça o autor

Victor Banderas Soy un diseñador gráfico que vive de la música, ávido lector y aspirante a escritor. Me encantan las historias cortas y dinámicas aunque disfruto enormemente una buena novela o libro de divulgación. Espero disfruten lo que escribo.

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