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¿Quien dice que este mundo es el mundo real? ¿Acaso tenemos la certeza de que todo lo que vemos, olemos,sentimos, o vivimos es algo real? O quizá si es real, pero es parte de un conjunto de realidades y esto que persivimos solo es una de tantas, tal vez lo que ocurrió aquel día del mes de Noviembre pudo ser solo un sueño, aunque tal vez Alex Miller no lo considere como tal.


Conto Impróprio para crianças menores de 13 anos.

#terror #drama #suspenso
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onirico

                       onírico

¿Quien dice que este mundo es el mundo real? ¿Acaso tenemos la certeza de que todo lo que vemos, olemos,sentimos, o vivimos es algo real? O quizá si es real, pero es parte de un conjunto de realidades y esto que persivimos solo es una de tantas, tal vez lo que ocurrió aquel día del mes de Noviembre pudo ser solo un sueño, aunque tal vez Alex Miller no lo considere como tal.


Los primeros rayos de sol empezaban a dibujar una suave sombra sobre las banquetas y los verdes pastos de las casas de un tranquilo barrio a las afueras de una ciudad conocida, un aire fresco anunciaba que pronto se acercarían los intensos fríos que en su mayoría no llegaban a ser brutales, pero lograban sacar la clásica neblina cuando uno habla, era Sábado y para Alex la mañana transcurría normal, se levanto de su cama de tamaño matrimonial, aunque no estaba casado ni en relación alguna, al menos por el momento se repetía en su mente, ese momento ya le había tomado 3 años y a lo que se podía notar seguiría así un largo rato, tomo sus pantuflas y echo un vistaso por el ventanal que tenia enfrente, el cual daba al jardín del frente justo desde el segundo piso, era una ventanal que se levantaba desde el piso hasta casi tocar el techo y de unos dos metros de ancho aproximadamente a modo que, una de sus paredes parecía mostrarle un mundo nuevo por el día y por la noche, tenia un pequeño balcón el cual Alex nunca había tocado porque era de esas personas que no aprovechan las cosas cuando las tienen, aunque muchos de nosotros podríamos desear algo así.


Desde el ventanal se podía ver un árbol que denotaba tener ya muchos años y daba mucha sombra pero no la suficiente para cubrir la vista, a los costados del gran árbol y haciendo evidente que seguía detrás se notaban la hilera de casa en su mayoría de madera todas del mismo estilo que le daban al barrio un estilo ordenado pero a su vez aburrido, todas contaban con un árbol y su respectivo balcón aunque cada persona suele darle su toque personal, quizás porque muy adentro sienten que deben salir de la monotonía y destacarse de alguna manera de los demás al menos inconscientemente todos estamos llamados a ser diferentes, Alex contemplaba todo este paisaje cada mañana así que hoy solo le tomaba unos segundos mirarlo y disponerse salir del del cuarto y bajar a la cocina por uno de sus acostumbrados cafés matutinos.


Habiendo salido, bajo las escaleras que daban una especie de mini espiral, al final había dos portales sin puertas uno a cada lado, los cuales le permitían entrar uno a la sala y otro a la pequeña cocina, al entrar a la cocina lo primero que se distinguía era un reloj de pared, y por eso pudo notar la hora, eran las siete y media de la mañana con minutos mas minutos menos no distinguió bien porque solo le echo un vistazo rápido, tomo la pequeña hoya de metal con formas redondas y calentó un poco de agua, tomo su taza favorita y se preparo su tan acostumbrado café, mientras lo tomaba miro por encima del fregadero a través de una ventana larga que de igual modo daba hacia la calle dejando le ver el árbol de aspecto viejo, noto que no había personas corriendo o haciendo deporte lo cual era muy común el sábado, de igual modo no le dio tanta importancia y habría subido de nuevo a su cuarto si no fuera por un pequeño detalle, al mirar de nuevo el reloj y comprobar la hora las manecillas ya marcaban las ocho veinte, ¿habré visto mal al entrar a la cocina? se pregunto, ¿o acaso tarde tanto en preparar el café? mmmm no lo creo, nuevamente y según la nueva hora le extraño aun mas la falta de gente en el exterior así que decidió salir e investigar, después de todo un poco de aire fresco no le caería mal, abrió la puerta y dio tres pasos cuando algo mas llamo su atención, la hilera de casas a su izquierda parecía la misma de siempre aunque con extraño aspecto un tanto descuidado como si nadie hubiera dado mantenimiento en un tiempo, tal vez durante años, al voltear a su derecha se sorprendió aun mas, la calle que normalmente lo sacaría a la avenida que acostumbraba tomar para ir al trabajo no estaba y ahora solo había un camino que lo sacaba a un campo pequeño en donde se apreciaban una cancha de basquetbol. no puede ser, ¿Que es esto?, ¿Estoy soñando? inmediatamente volvió a su casa y cerro la puerta tras de si, se recargo un poco sobre ella tratando de asimilar lo que había visto pero no pudo hacerlo debido a que giro la cabeza para ver nuevamente el reloj y noto que en ese breve momento había pasado otra hora por lo cual ya eran las nueve y media, una cara de terror se empezó a dibujar sobre el pero no era de esas que haces cuando vez un espanto o película de terror, era de esas de no saber, de desesperación, como cuando te pierdes en algún bosque y no sabes para donde ir, la sangre te abandona y adquieres un color blancuzco y unos ojos llorosos en conjunto con el sudor que sin hacer esfuerzo empieza a mojar tu frente.

Una vez se calmo un poco y considerando la posibilidad de que fuera un sueño decidió abrir la puerta nuevamente, quiso ir a ver las casas que se notaban vacías pero la curiosidad pudo mas y decidió ir hacia el campo que ahora se encontraba en el que fuera su camino diario, avanzo lentamente y al hacerlo noto que no había gente alguna ni ruido ni presencia humana en lo que parecía fuera desde hace años, el sudor comenzó a mojar su cabeza nuevamente al notar que no solo faltaban las personas, no había cantos de pájaros, ni gatos ni perros ni ningún tipo de vida excepto la suya, solo se escuchaba el sonido de el aire al pasar por los arboles que parecían ser su única compañía en estos momentos, avanzo y pudo notar que aparte de las canchas que seguro en otros tiempos estarían llenos de adolescentes había unos pequeños juegos para niños mas pequeños pero con el mismo aspecto que ya empezaba a ser familiar, el sol ya quemaba y pudo deducir que el tiempo transcurría de otro modo en ese lugar así que volteo la cabeza para comprobar la posición del sol que denotaba marcar como las once de la mañana, sus ojos casi se salen de su cabeza y su corazón palpitaba como si hubiera corrido un maratón cuando descubrió lo que estaba el el cielo, no lo podía creer, aun con el sol se distinguía mas grande de lo normal una luna partida por la mitad con sus respectivos escombros rodeando-le, ¿como era posible? pero no era la única, un poco mas a un lado había otra de mayor tamaño o... ¿Acaso era un planeta? como saberlo el asunto es, que se distinguía otra luna, una mas pequeña orbitando a este extraño cuerpo celeste que cualquiera adivinaría no debería estar ahí, ¿Donde se encontraba Alex Miller? pareciera que despertó en alguna dimensión en la cual los humanos y toda forma de vida ya no existían, solo el y el viento producían alguna clase de ruido entre tanto silencio, no quiso avanzar mas el miedo a lo desconocido se apodero de el, ya que el sol había cambiado de posición y ya era por lo que se notaba la tarde alrededor de las cuatro o al menos eso pensó, aun en esa dimensión en la cual el tiempo no parecía obedecer las mismas reglas no podía avanzar tan rápido así que regreso con un paso mas apresurado a lo que parecía su casa, pero por todo lo que había visto era obvio que no se encontraba en su hogar, entro rápido y cerro la puerta subió rápido las escaleras y corrió al baño, abrió la llave del lavabo y se enjuago la cara como esperando despertar, volvió a la habitación y miro por la ventana, desde ahí todo parecía normal, a través de la cortina se veía normal el viejo árbol, la hilera de casas hacia el fondo, los balcones, el aspecto tranquilo y un poco aburrido de siempre, la única diferencia es que el sol ya denotaba estarse ocultando, a medida que pasaba el día el tiempo se aceleraba, el sol parecía huir de aquella dimensión, de aquel mundo solitario y triste, Alex se recostó y no quiso mirar el reloj lo único que hizo fue esperar la noche.


Esperare la noche esto es un sueño aunque parezca real, ¿Que hice la noche anterior? nada fuera de lo común, tal vez alguna película,algún libro que me indujera a soñar esto, me dormí muy cansado.... !si¡ lo único que recuerdo es que llegue muy cansado trabaje hasta tarde, Alex repetía estas cosas en su mente para descubrir que es lo que provoco aquella experiencia pero por mas que lo analizaba no encontraba ninguna causa, ni la mas mínima cosa que le llevara a aquel mundo, aparte de eso no era una persona que creyera este tipo de cosas después de todo llevaba una vida ocupada sin prestar atención a los detalles y las personas que creían en cosas sobrenaturales le parecía ignorantes, tontos o charlatanes que buscan siempre un interés económico, sumergido en sus pensamientos no se percato que la noche esta ya tocando a su ventana, tan pronto se vio en penumbra se levanto para encender la luz, pero esta no respondía únicamente entraba por el gran ventanal una luz blanquecina y pálida la cual podría ser de la luna así que ayudado por ella bajo de nuevo a la cocina en busca de unas velas que guardaba en un pequeño cajón, habiéndolas tomado abrió la manija del la estufa pero el gas no salia, hacia las cosas algo torpes por el nerviosismo que lo aquejaba, intento una vez mas y ocurrió lo mismo, el gas no respondió así que tuvo que valerse de la tenue luz que entraba por las ventanas, gracias a ella noto que el reloj se detuvo, eso parecía, pero ya examinando mas de cerca vio que ahora al contrario del día las manecillas caminaban lento, tanto que de lejos el reloj parecía haberse detenido, fue entonces cuando escucho el primer sonido que no provenía ni del aire ni de el mismo, venia de afuera, era una especie de gruñido parecido al de un perro pero mas ronco. esto debe ser obra de mi miedo, es mi mente, yo, yo, yo no creo en estas cosas, Alex pensó esto pero cada vez empezaba a convencerse de que esto podría no ser un sueño, subió lo mas rápido que la tenue luz le permitió a su recamara cerro la puerta con seguro y miro por la esquina del ventanal, sus ojos empezaron a tornarse rojos por la sangre que se agolpa en ellos cuando uno esta asustado y nervioso, la calle pareciera empezaba a llenarse de vida, infinidad de sombras pasaban de un lugar a otro, sombras que no eran humanas por lo que se podía ver, los gruñidos aumentaron extraños chillidos en los arboles y pisadas que parecían hacer sonar unas garras en el pavimento, al mismo tiempo, un olor podrido como el drenaje comenzó a llenar el ambiente.


 Alex había entrado en mundo espejo, un mundo parecido al nuestro pero que no nos pertenecía, lo habitaban otro tipo de seres que gustaban de la noche, para desgracia de Alex una nube comenzó a tapar la tenue luz, fue entonces cuando el infierno comenzó la calle se comenzó a plagar de miradas de odio, ojos furiosos de tono rojo brillante algunos otros de un tono verdusco pero que se desvanecía como si se quemaran,y un olor insoportable a sangre que provoco que Alex devolviera el estomago y vomitara por todo el ventanal, al hacerlo abrió un poco mas la cortina y los seres de la calle fijaron sus ojos en el balcón del desafortunado Alex Miller, todos empezaron a gritar como cuando hay una pelea de muchas personas y sonaban pisadas mojadas en el pavimento, a cada grito seguían otros mas y risas con voz como de persona demente trastornada en un manicomio, cada pisada que se acercaba a su puerta despedía un olor a podrido y a sangre que nadie soportaría, la puerta se escucho, luego las escaleras y a cada paso dejaban un goteo que por el olor era sangre podrida, de pronto todo se calmo, detrás de su puerta solo había un respirar como de perro de gran tamaño, o tal vez se escuchaba mas como el respirar de un toro muy enojado, Alex entro en su cama se cubrió con su cobija que para nosotros los humanos representa la mayor protección del universo, de pronto bajo un poco la manta para asomar solo los ojos y no pudo evitar mojar su cama del susto que le provoco aquella visión, una criatura de la cual solo se distinguía la silueta estaba parada en su puerta ¿como entro ? es un misterio, se notaba furiosa sus ojos despedían odio y cada vez que gruñía un olor a sangre inundaba el cuarto, se cubrió de nuevo la cabeza, al bajar la manta una vez mas la criatura había cambiado de lugar y se encontraba mas cerca mostrando sus garras de las cuales colgaban pedazos de carne podrida, Alex volvió a cubrirse con la manta, no, no,no no, dios mio, por favor, por favor, por favor, esto no, no no no. Alex sabia que si bajaba la cobija una vez mas tal vez seria su fin, aun en su terror creía que era un mal sueño una pesadilla horrible y que a cualquiera le podía pasar, bajo la manta lentamente, la criatura ya no estaba, bajo la manta totalmente y cuando empezaba a tranquilizarse un soplido resonó en su oreja derecha, las lagrimas rodaron por sus mejillas y sus ojos ya no parpadeaban, no voy a voltear, no voy a voltear, no voy a voltear...que injusta es la vida y que desdichada es la curiosidad, alex...volteo.

13 de Setembro de 2018 às 04:57 0 Denunciar Insira 1
Fim

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