El amor de mis vidas Seguir história

lagrimasytinta20801 SophiaRuiz Di

"El recuerdo define nuestra personalidad. Pero el amor define nuestra verdadera identidad". Elliot Carter es uno de los empresarios mas importantes de Boston. Es guapo, joven y sin compromisos. Su único defecto... Es un machista, clasista y racista empedernido.Sus ideologías lo han llevado a la cúspide del éxito, pero a las sombras de la soledad. Andromeda Allister es una mujer dulce, tenaz y con los pies bien puestos sobre la tierra. Su forma de ser atrae a todo el que la conoce, pero una enfermedad mental hace que se aisle en si misma siendo presa de sus miedos. Un accidente los cruzará y un malentendido los unirá. Pero... ¿Podrá el amor prevalecer sobre los recuerdos y el razonamiento?


Drama Todo o público.

#romance #fantasia #drama #338 #Magnates
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PRÓLOGO

A los hombres se les valora no por lo que son, sino por lo que parecen”

«E. Litton»

Antes de que pueda salir el sol, el se levanta y camina hacia el baño. Luego de darse una ducha va a su vestidor, todos sus trajes están ordenados por cada día de la semana en el que lo utilizara, es muy estricto en cuanto a eso y su asistente se encarga— cada domingo— de ordenarle los trajes de ese modo. Así que escoge el que le toca hoy.


Miércoles.


El traje de hoy tiene que ser impecable y denotar poder, No todos los Días tienes una reunión con “el inaccecible linconl”. Ese hombre era uno de los mas poderosos del estado ¿Como no serlo al ser uno de los principales accionistas de una de las empresas mas importante del continente? Claro, el hubiese preferido reunirse con el mismísimo presidente, nunca lo había visto, en realidad casi nadie—para no decir nadie— había tenido la oportunidad de conocerlo. 


El, que tenia casi todo el dinero del mundo, con poder en cada rincón del planeta, no había tenido la dicha de conocer a ese hombre.



•••••≈•••••

El trafico era un asco en la ciudad, su reunión comenzaba en menos de una hora y el aún estaba atorado en ese mar de vehículos, hizo una llamada rápida.


— Digame señor Cárter.

—Rich, llegaré un poco tarde a la junta, avisale a los inversionistas de inmediato— le dijo Elliot a su asistente.

—De acuerdo señor— colgó.


Luego de estar una muy larga hora en el trafico, al fin había llegado a la compañía. La gran obra arquitectónica con un gran “The golden company” en la cúspide era un edificio majestuoso que gritaba lujo por todas partes. Estaba a punto de estacionar cuando sintió un fuerte golpe en la parte trasera de su auto.

«¿Que demonios..?»


¡Un jeep habia chocado su auto!.


Bajo echo una furia, ¡¿Por que le hacían perder el tiempo de esta manera?!. Simultáneamente con el, la otra persona que conducía el auto bajo rápidamente, una chica de ojos pardos , con un cabello rizado completamente suelto que llegaba a su cintura y piel oscura, vestía unos jeans un poco desgastado y una camisa suelta, su cara preocupada hablaba por si sola.





¡Habia chocado un auto! ¡JUSTO LO QUE FALTABA! Vio como aquel hombre se bajaba no muy contento y lo reconoció al instante. Su cabello rubio, su barba perfectamente afeitada y su cuerpo muy bien cuidado, nunca pasaba desapercibido en los medios. Al principio ella le rogó a las fuerzas de la naturaleza que no fuera el y que solo fuera un hombre muy bien parecido, pero no, era el y estaba segura de eso.

«la suerte me acompaña»— pensó con sarcasmo.


Trago grueso, esa mirada no auguriba nada bueno.


—Yo...de verdad, lo siento mucho no fue mi intención juro que—

—¿Tienes alguna idea de lo que hiciste niña estupida?— cuestionó el, ahora su mirada no mostraba ningún sentimiento— Dios, mujer tenias que ser.

Ella lo miro incrédula —. No se por qué viene al caso tu absurdo y machista comentario, solo fue un accidente que por cierto fue culpa de los dos— reprochó ella.

—¡¿De los dos?!— repitió el furibundo— ¿acaso fui yo el que se abalanzó hacia su auto?.

—¿Acaso fui yo la que se estacionó en un lugar que no debería?— contraatacó ella con el mismo tono.

¿En serio acababa de decirle eso? ¿acaso ella no sabia quien era? Era el dueño de la compañía, podía estacionarse donde quisiera.

—Ademas, no tiene por que preocuparse, yo me haré cargo de los gastos— dijo ella tratando de cambiarle el semblante a aquel hombre. Nada le salia como ella queria.

«Correccion. Nunca nada te sale como quieres.»

—¿Que lo vas a pagar?— cuestionó él burlón.

—¿Es usted sordo o le gusta repetir las preguntas porque no las comprende? claro que pagare los daños, fue mi culpa según usted ¿no?— el enojo de elliot aumento ¿pero quien se creía esa estúpida?.

—No estoy sordo mocosa ¿ estas viendo mi auto? Ni con todo tu sueldo, liquidación y jubilación juntas, podrías pagar el daño— le dijo con desdén pero conservando su aire frio—. Mejor ya vete, yo me encargaré de reparar los daños, tu encargarte de los de tu carcacha— dijo señalando su auto—. Ya me hiciste perder mucho tiempo.

Andromeda perdió lo que le quedaba de paciencia y amabilidad.

—¿Usted cree acaso que es el único con cosas importantes que hacer señor soy-el centro-del mundo? ¡Mi auto recibió el peor daño! Y aunque fue mi culpa tampoco pierdo la calma además, no entiendo su enojo, si tanto dinero tiene solo tenia que dejarme su tarjeta y dejar que otros lo arreglen, no tenia por que bajarse de su trono para discutir con una plebella. No perdía el tiempo yo, y no perdía el tiempo usted— le dijo enojada.


Elliot no podía creer lo que escuchaba ¡¿quien le dijo a esa desdichada que podía hablarle de esa manera?!.


—Ya puede irse—le dijo el sin una pizca de ira en su voz—. Tiene razón, usted también perdió tiempo a causa de esto— ella quedo desorientada por un momento. ¿Se disculpaba?—. De seguro perdió a unos cuantos clientes debido a esto, es una lastima que se fueran insatife—

No le dio tiempo siquiera para terminar la frace un puño había sido estampado en su cara y un crujir lo alerto posiblemente de una nariz rota,la tocó y estaba sangrando, sin contar que habia personas que transitaban por la calle viendo la situacion. su semblante de indiferencua había desaparecido, ahora estaba enojado.


De verdad enojado.


Pero Andromeda no se quedaba atras, era un gran mal nacido que se merecía eso y mucho mas, sus miradas asesinas se cruzaron, y lejos de ser amor a primera vista, mas bien era la antítesis de aquello.


Odio a primera vista.


—Tu mujerzue—


—Que pase un buen día señor carter— le sonrió ella como si nunca hubiese tocado a aquel hombre, no quería discutir, ella no era violenta ese solo había sido un impulso del cual no estaba arrepentida, antes de que pudiera voltear Eliott la tomo de la muñeca tan fuerte que la lastimaba.

—¡¿Pero que le pasa?!— le dijo ella, no quería gritar y no quería escándalos.


—¿Crees que puedes romperme la nariz y salir ilesa mocosa?— esta vez si sonaba enojado pero Andromeda se inmuto. No le tenia miedo.


—¿Si?— le dijo ella burlona, solo quería aligerar la tensión pero tuvo el efecto contrario. Eso aumento su cólera.


—No sabes quien soy ni lo que puedo hacerte por esto— le dijo el, en sería estaba furioso de hecho jamas había estado tan furioso en su vida, ninguna mujer se burlaba de el menos una estúpida mocosa.


—¡Señor cárter!— rich salia del edificio corriendo hacia Eliott haciéndole señales con las manos ¡había olvida la junta! ¡todo por esta infeliz!—. Señor lo están esperando, todos están preocupados por usted... ¡¿que le ha pasado en el rostro?!— dijo viendo su cara horrorizado.


—Esta mujer me chocó, y mi cara se estrelló con el volante— mintió. Jamás admitiría que esa mujer lo había golpeado y ella no hizo nada para contradecirlo— voy en un momento sólo—


—Deberia ir, no creo que sea correcto hacer esperar así a la gente— le dijo Andromeda tranquila, tratando de salir de ahí. Él la fulminó con la mirada, lo mejor era olvidarse del asunto y no volver a ver a esa mujer, le soltó la muñeca bruscamente y se dirigió a rich

— Vamonos, este lugar comienza apestar.


—Señor creo que debería decirle que—


—En este momento no rich— le dijo elliot bruscamente mientras caminaba a un paso muy apresurado, si asistente trataba de seguirle el paso mientras el se limpiaba los rastros de sangre en su cara, pudo notar que su traje había sido manchado.

«Esa bruja...»


Recorrió todo el edificio hasta llegar a la sala de juntas, acabaría de una vez por Todas con este asunto, convencería a Lincoln de invertir en su empresa persuadiendo con invertir en la suya, se iría a su casa, bebería una buena copa de vino y luego descansaría en su cómoda cama.


Solo.


Por un momento esa idea lo deprimió pero luego fue descartada. Era mucho mejor estar sólo que con alguien que no valía la pena, y para el, ninguna mujer valía la pena.


«Mucho menos si eran iguales a esta.»— pensó furioso.


Entró en la habitación sin tomarse la molestia de quien estaba en ella y se sentó en el mismo lugar de siempre. En la cima de la mesa. Ese era su lugar y siempre lo seria. El era el jefe, mucho mas poderosos que todos los hombres sentados en aquel lugar,y eso lo llenaba, era un total de 20 hombres— entre ellos el señor Lincoln— Elliot saludó con un asentamiento de cabeza y eso fue suficiente para empezar la reunión.


—Es un placer conocerlo Señor Carter— dijo el señor Lincoln, un hombre de mediana edad muy bien conservado y con un aura de sabiduría que cualquiera podía percibir, sin duda era una pieza importante para la empresa, podía comprender la confianza del presidente de dicha empresa hacia aquel hombre de negocios.


—Lo mismo digo señor lincoln, así que ya podemos empezar no veo—


—De hecho, señor Carter hay un detalle que decidí omitir intencionalmente— elliot frunció el ceño pero no dijo nada esperando a que el hombre se explicara—Pues he traído a— antes de que pudiera decir algo mas unos leves toques en la puerta resonaron en todo el lugar.

—Quien sea que este tocando diganle que esta despedido, saben muy bien que nadie puede interrumpir una vez que las puertas estén cerradas— la puerta se abrió sin darle oportunidad al asistente de aquel magnate despedir a la infortunada persona. 


Una mujer había entrado y el la reconoció al instante, claro, ahora no tenia unos jeans desgastados ni una camisa holgada, llevaba una falda completamente larga con unas botas de tacón alto, una camisa manga larga de botones, su cabello estaba recogido en un intento de moño y ahora sus ojos pardos estaban ocultos detrás de unos gruesos lentes.

La poca calma que había reunido se había desvanecido al ver esa mujer en su junta.




¡Por Dios que le había costado cambiarse y llegar medio decente a la junta! Pero no había sido tan difícil, con la ayuda de angie— su asistente — había llegado en el momento justo. Ahora, tenia que ver como manejaba lo que pasaría a continuación con el mal nacido de Elliot Cárter. 

Ella no era así, nunca odiaria a nadie, ¡pero vamos! ¡El hombre era un pedante y le había insinuado que era una mujer de cascos ligeros!.


Elliot estaba aturdido y mas que colérico por la presencia de aquella mujer allí, ahora veia los motivos del porqué ella estaba con su carcacha en su edificio.


—¿Ella, es su asistente?— le preguntó a Liinconl. Su semblente seguía igual de indiferente, ella no podía adivinar a ciencia cierta el estado de ánimo de aquel bastardo—. El único asistente que puede estar presente en estas juntas es el mio, y las mujeres no entran a esta habitación— dijo elliot tomando su silencio como una afirmación.


—Joven elliot, ella no es mi asistente— dijo Linconl amable y con una sonrisa—. Ella es mi jefa, Andromeda Allister, presidenta de la corporación Angels Falls, y principal inversionista de la cadena de empresas que se desenvuelven en la parte de la innovación y tegnología.


Haberse quedado sin palabras era poco para describir el estado de todos los hombres sentados en aquella mesa, por inercia, todos voltearon para observar con detalle a la mujer de anteojos, Elliot no lo hizo pues ya hacia varios minutos que había mantenido su mirada fija en ella.

¡¿Esa pequeña pulga era...?!


«Debe ser una maldita broma» —pensó el.


La carcajada de Elliot era lo único que se escuchaba, Andromeda se mostró molesta por su reacción. Aunque la esperaba.

—Es usted muy gracioso señor Linconl— le dijo el mientras limpiaba algunas lagrimas—. Su jefa— dijo entre risas—.  Una chica que puede ser su hija siendo su jefa ¿cuanto tiene? ¿20 cuando mucho? No sabe manejar un auto, menos una empresa— dijo burlón viéndola egocéntrico, todos después de el comenzaron a reírse, Andromeda sintió como su presión arterial subía debido al enojo, ella más que nadie comprendía lo crueles y machistas que podrían ser los hombres de negocios.


 Comenzó a reírse con ellos y se inmediato todos hicieron silencio por su reacción.


No se avecinaba nada bueno.

1 de Setembro de 2018 às 23:05 0 Denunciar Insira 0
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