flavii_mb Flavia M.

Este mini blog se convirtió en un espacio para escribir sobre cosas relacionadas a la escritura (perdonen la redundancia). Es una reflexión acerca de mi propio proceso de construcción como escritora y lo que he aprendido, mis gustos literarios y cosas que me suceden en torno a ello.


Não-ficção Todo o público.

#Reflexión-HistoriaDeVida
10
7.6mil VISUALIZAÇÕES
Em progresso - Novo capítulo A cada 30 dias
tempo de leitura
AA Compartilhar

Volver a empezar

No recuerdo que planeaba hacer con este blog cuando lo comencé a escribir. Supongo que quería hacer algo que hablara del proceso creador, tema que me interesa bastante.

Sin embargo no pude. Estaba atravesando por una situación que no podía manejar, un bloqueo creativo. Suena contradictorio ¿no?

Nunca tuve problemas para escribir, era casi como respirar (lo cual no quiere decir que era buena, solo que era fácil imaginar los escenarios). Las historias fluían y yo lograba meterme en una burbuja tan fuerte que podía estar horas absorta en la hoja sin distracción alguna, traduciendo en palabras la trama que ocurría en mi mente. No sé como describir lo que hacía, ni cómo; el hecho es que de un momento para otro la burbuja se pinchó y yo me desinflé.

Me sentí muy frustrada. Intentaba de todas maneras poder sentarme a escribir pero cada vez que miraba la hoja en blanco sentía como se fugaba la narración y mis convicciones. Para peor, lo poco que sí lograba plasmar venía seguido de una oleada de críticas propias, que empeoraban mi sentimiento de inseguridad cuando volvía a intentarlo. Me distraía con cualquier cosa y también me recriminaba eso. Un círculo vicioso que nunca terminaba.

¿Qué pasó? Ni yo misma estoy segura cuando comenzó el problema, lo que sí puedo decir que culminó con parar por completo de crear historias.

Al poco tiempo me perdí a mí misma.

Sentía que me faltaba algo y en su lugar un agujero negro que absorbía toda mi energía, al punto que ya no lograba tener motivación para nada...

No sé si alguna vez admití por acá que soy Psicóloga, probablemente no, solía sentir que necesitaba separar la escritura como un hobbie, de mi profesión "seria". "¿Qué dirán las personas/pacientes, de este lado mío y de lo que escribo?" esa pregunta se me venía una y otra vez a la cabeza y terminaba por no mostrarle a nadie nada. Quizá más vergüenza me daba admitir que no estaba pudiendo manejar mi situación creativa, o que por el bloqueo comencé a atravesar una etapa depresiva, o que quizá era al revés.

Pero bueno, los psicólogos somos humanos y también atravesamos los mismos males que intentamos ayudar a sanar en los demás.

Por suerte encontré herramientas que me sirvieron para salir de ahí, de a poco, porque les mentiría si les dijera que fue fácil.

Me di cuenta que escribir forma parte de mi identidad tanto como la psicología y otras muchas cosas más. Negar una parte, cualquiera de ellas implicaba dejar de ser yo misma.

Escribo porque lo siento, porque me nace y trabajo mucho para que la autocensura no boicoteé mis momentos de inspiración, porque disfruto mucho de ello.

Sigmund Freud, hace una hermosa analogía entre un niño que juega y un poeta. Para él, todo niño que juega es como un poeta porque en medio de esa actividad construye un mundo propio, en el cuál él mismo lo ordena y transforma de manera tal que le sea gratificante.

Freud observaba en su nieto repetir una y otra vez un juego que consistía en tirar y atraer para sí un carretel. Ese juego comenzaba cuando su madre se iba, por lo que concluyó que dicha ausencia estaba siendo representada por el niño y que el propósito de aquella actividad era tener el control de algo (es decir el retorno de la mujer) que en la realidad no podía manejar y que le causaba angustia.

¿Cómo se relaciona esto con escribir? Como dice Freud escribimos sobre aquellas cosas a las que nos sentimos fuertemente ligados, que nos genera malestar u otros sentimientos muy fuertes. Cosas que refieren a nuestra cotidianidad que nos cuesta cambiar, pero que entre el lápiz y papel somos los dueños y tenemos el poder de modificarlo. La escritura es nuestro juego, es el espacio en donde nuestro niño interno va transformando lo que nos angustia. (Piensen en los grandes temas de la literatura: el amor y la muerte. Son aspectos de la vida humana que escapan a nuestro control y entendimiento, pero por medio de la tinta en el papel se construye una realidad que los trasciende y les damos un sentido)

La escritura implica plasmar una parte nuestra, que se exterioriza y se muestra. Todos sabemos lo difícil que es mostrar algo y quedar expuesto a la mirada del otro en el mundo en el que vivimos...

En mi caso algo de eso se estaba poniendo en juego cuando detecté el bloqueo: el miedo a quedar expuesta.

Me di cuenta gracias a esta experiencia que escribir y ser psicóloga no son incompatibles (si quieren pueden reírse pero para mi parecía que uno le quitaba seriedad al otro. Llámenle neurosis) y empecé a trabajar con el tema desde lo profesional. Porque después de andar perdida tanto tiempo, me encontré que quería seguir otro mapa muy diferente al que tenía, al que me imponía que debía seguir.

Y así, la presión se fue.

Y así volví a estar motivada para escribir.

Les seguiré contando después.

Hoy quiero empezar de nuevo con este blog y conectar con quienes estén pasando por algo similar, o que quizá ya lo vivieron, y que me cuenten cómo están, qué estrategias usaron o usan, qué cosas tuvieron que entender y aceptar de sí mismos. Pueden hacerme preguntas también.


En serio, me gustaría leerlos.

22 de Dezembro de 2020 às 00:12 0 Denunciar Insira Seguir história
7
Leia o próximo capítulo Quizá enfermos de nostalgia y de rebeldía

Comente algo

Publique!
Nenhum comentário ainda. Seja o primeiro a dizer alguma coisa!
~

Você está gostando da leitura?

Ei! Ainda faltam 3 capítulos restantes nesta história.
Para continuar lendo, por favor, faça login ou cadastre-se. É grátis!