Luz de Luna Seguir história

u15259148121525914812 Francisco Rodríguez Carrasco

Mi corazón se negaba a creer lo evidente. Mi razón me restregaba en la cara la sangre que se encontraba repartida por doquier como una prueba irrefutable...


Horror Horror teen Impróprio para crianças menores de 13 anos.

#misterio #sangre #horror
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Luz de Luna

Corrí por las escaleras con la esperanza de detener el ritual. Cuando logré salir del templo subterráneo aquel, mi cuerpo se puso helado de la impresión y me hubiera congelado ahí mismo, sino fuera porque una razón más grande movía mis pies entre todos los cadáveres que presentaban en mi caminar. Mi corazón se negaba a creer lo evidente. Mi razón me restregaba en la cara la sangre que se encontraba repartida por doquier como una prueba irrefutable y mi ansiedad solo lo empeoraba. De pronto, me di cuenta de que la luz del sol comenzaba a extinguirse y con ello la finalización del maldito ritual. Por lo que, aceleré mis pasos intentando no pisar algún cuerpo que pudiera hacerme tropezar.

Creí haber dejado atrás todo el horror, pero entonces oí unos gritos inhumanos que solo podían indicar un dolor tortuoso. Mi pecho se apretó y con ello mi garganta. Ya no podía más de los nervios, pero entre lágrimas que me pronosticaban lo peor continué a paso veloz por el pasillo que cada vez se volvía más oscuro, de pronto un estallido iluminó el fondo pintando cinco sombras que forcejeaban con una que se encontraba de rodillas. Mi sangre hirvió al reconocerla e instintivamente avancé con la toda velocidad hacia el final.

Al momento de girar hacia la luz una sombra pesada me llevo hasta el suelo. Instantes después sentí una sustancia líquida y cálida que mojaba mi ropa atravesándola y enngegreciéndola. ¡Sangre! – pensé de inmediato. Sin embargo, aquella extraña viscosidad penetrante era demasiada oscura para ser sangre. Me quité por reacción aquello que se sobreponía a mi cuerpo y volví a ponerme de pie con una leve ceguera en mis ojos. Pero cuando intentaba caminar de nuevo, su figura me detuvo. La intensidad de la luz se reducía y a medida que lo hacía se marcaba su silueta en la sombra del anochecer. Se encontraba arrodillada en el centro de la habitación, sus manos sostenían algo que no alcanzaba a discernir. Apoyó su frente sobre aquello que sujetaba, como si se aferrase a la vida misma. Me acerqué para abrazarla y se giró bruscamente a mirarme. Me sonrió con una clara expresión de alivio en su rostro. Lágrimas cayeron de sus ojos y súbitamente las venas tras sus mejillas se iluminaron con un extraño fulgor dibujando ramas luminosas que se extendían hasta sus ojos, y enseguida la misteriosa luz regresó en un estallido que me cegó otra vez, lanzándome hacia atrás.

Cuando volví en sí, el nudo en mi garganta se formó nuevamente al ver la quemadura en el suelo. Ya no estaba. Ya no la volvería a ver… Pero de pronto, la luz de la Luna iluminó todo el lugar. Ya no había sangre, ni sustancia alguna y por alguna razón aquella luz me daba una sensación cálida, que me abrazaba y llenaba de calma. No importaba el cómo, ella aún estaba ahí, a mi lado.


29 de Maio de 2018 às 14:07 0 Denunciar Insira 1
Fim

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