1
4.9mil VISUALIZAÇÕES
Em progresso - Novo capítulo Todas as Segundas-feiras
tempo de leitura
AA Compartilhar

0 y 5%

Estas cosas conforme vas creciendo son cada vez más difíciles. Aún recuerdo en la secundaria como es que mi novia María Eugenia terminaba conmigo, eran días de escuela y afuera del colegio Josefa Ortiz de Domínguez entre el primer y segundo escalón del salón de usos múltiples me decía que ya no quería estar conmigo por razones sin sentido, yo llegaría a casa y quizá mencionaría el tema pero inmediatamente me pondría a hacer mi tarea y salir a casa de Paco a escuchar chistes de polo polo, andaba yo como sin nada, totalmente consiente de la situación, creo haber llorado más por qué Paty la niña menor que yo, se negó a ser mi novia (a primera instancia, después aceptó, pero esa ya es otra historia) y la maestra Pili de Español me entrego una carta donde me decía que apenas voy empezando y no valía la pena llorar por amor, vaya, creo que tenía razón pero ojalá el día de hoy tuviera una maestra de español que con una carta cortará lo que siento de tajo como lo hizo en aquella ocasión.

Las rupturas amorosas en mi vida han sido en su mayoría de telenovela, la segunda vez que recuerdo era un preparatoriano, un muchacho irreverente y con muchos aspectos de su vida que iban a cambiar, de ser un niño gordito y dientón al que le tiraban bullying pasé a ser un muchacho alto y de proporciones más regulares con brackets y ahora, burlón, rebelde con los maestros y valemadrista, aunque el primer semestre tenía que sacar excelentes calificaciones para que no me corrieran, veía como había parásitos que llevaban 4 o 5 años en la escuela y pues eran muy cool, quizá yo podría ser igual. Recuerdo un día donde traía un gorro en la cabeza y parecía caminar como cholo, a un lado de un nuevo amigo, Eusebio, nos encontró su tía en paz descanse, tiempo después sería directora y nos dijo: "Por más que ustedes intenten parecer malos y rufianes siempre tendrán cara de niños fresas popis, ustedes no le hacen daño a nadie" expresó.

Dada toda esta nueva personalidad consegui una novia de secundaria, la primera vez que anduve con ella, después de muchas veces ir por ella a la 18, logré que fuera mi novia, pero esto no duraria más que 5 días para decirme que ya no estaba segura de estar conmigo, en ese momento me pegó como un balde de agua fría, el preparatoriano despreciado por una muggle de la 18, siendo sinceros recuerdo el sentimiento y llega a un 5% del actual, que para pronto dentro de mes y días está muñeca regresaría con este su relatador, duramos meses y la verdad son de esas relaciones donde enseñas y das clases de sexualidad, y la verdad todo terminó fácilmente un día que yo, con la mano en la cintura le dije, no quiero seguir siendo tu novio ya tengo otra novia, esas palabras que para mí significaban orgullo frente a mis amigos, después se regresarian al triple en otro rompimiento.

Tiempo después aunque en realidad no tenía novia, si, ya había observado a una muchacha de cabello rizado, con cara de porcelana, y bastante rebelde, un año más grande que yo y de proporciones fascinantes. Ella sería una relación alocada, que por culpa de un regreso tarde de Guanajuato, tendría que terminar, mi madre me castigo y nunca más la pude ver, recuerdo termmina llorando en mi recámara, y sientiendo 10% del dolor que tengo hoy. Crecía y tenía la mirada puesta ya en terminar la prepa a tiempo, nada de ser cool y durar 4 años o 3 y medio, eso ya entendí que no era cool, sino todo lo contrario.

Empecé a vender caramelos, a todo mundo y así pagar los exámenes extraordinarios de las 5 materias que había reprobado: DHP (¿quién carajos reprueba DHP?), Psicología, Taller de lectura y redacción, biología y física 3 con el ingeniero Lugo, la peligrosa era física 3, las demas eran papas (al menos eso pensé, tiempo después reprobados Psicología y hasta 3ra oportunidad la pasaría).

Cuando vendía caramelos aprovechaba para cotorrear y conocer gente, y pum, mágicamente apareció una muchacha con su novio, un chico con nariz operada y ciertamente muy inteligente, guapetón y popular, yo solo era un pinche vago a su lado, pero empecé a cotorrear a los dos, además era amiga de mi prima Carmen, poco después terminó con el joven estrella y ahí es donde mi vida tomo un rumbo distinto, me clave de lleno, al 100% y no hacía otra cosa más que estudiar para terminar y ver a mi nueva novia, la que causó en mi un 50% del dolor que sufro hoy y quizá en su momento vi como la ruptura más dolorosa en mucho tiempo, pero eso en otro momento lo escribire por qué tengo que irme a trabajar. 


3 de Maio de 2018 às 11:45 0 Denunciar Insira 0
Leia o próximo capítulo El 50%

Comentar algo

Publique!
Nenhum comentário ainda. Seja o primeiro a dizer alguma coisa!
~

Você está gostando da leitura?

Ei! Ainda faltam 2 capítulos restantes nesta história.
Para continuar lendo, por favor, faça login ou cadastre-se. É grátis!