Esclava De Un Vampiro Gay Seguir história

alejandra-sdvsf1523486869 Alejandra Sdvsf

lineyth una chica normal, se enamorara de un hombre que es el amor de su vida, pero la hará sufrir mientras viven juntos, ya que todo es una farsa y el la convierte en su esclava sexual.


Fantasia Todo o público.

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I Capitulo: ¡Gay!

- no me pegues más amo, por favor, se lo ruego, discúlpeme, eso no volverá a pasar – ruega la pobre joven mientras ese malévolo hombre la castiga.

- por supuesto que no volverá a pasar, hoy es el último día que veras el sol en este mundo. William llévatela, ya sabes lo que tienes que hacer – la joven llena de sangre en todo su cuerpo se asusta, le sigue pidiendo clemencia, mientras que el otro se la lleva arrastrándola por todo el pasillo por su cabello.

- hola Lineyth, pensé que no vendrías – dice la castaña brindándole asiento.

- ¿porque?, solamente son las 10 de la noche, sabes que me gusta acostarme tarde, así que esto no era nada – respondo quitándome la chaqueta y colocándolo en el respaldo de mi asiento.

- mañana tienes que estar muy temprano, espero que esta vez sí tengamos suerte y encontremos unos buenos muchachos – dice la castaña en un tono pervertido.

- por dios, Natalia, tu siempre con lo mismo, solamente me interesa pasar unas buenas vacaciones y listo – sorbí mi café.

- Lineyth tengo que irme, para que no se me pase el avión, adiós. ¿En qué viniste? – pregunta Natalia.

- en un taxi.

- si quieres te llevo a tu casa, tengo mi auto en el parqueadero – se ofrece a llevarme, pero prefiero negarme y quedarme un rato.

- no, gracias, mis papas aun no llegan no se darán cuenta de que no estoy, terminare mi café y luego iré a caminar – le digo.- me da un beso de despedida y termino mi delicioso café.

Después de 10 minutos me coloco mi chaqueta, pago los cafés y me voy. Las calles están muy solas me dan un poco de miedo, miro hacia atrás y no viene ni un taxi para irme casa, camino rápida para ir a la avenida a tomar uno. Atrás de mi viene una camioneta negra, frena a mi lado se bajan unos hombres de una apariencia extraña, me agarran y me meten en la camioneta, creo que me desmaye.

- le tenemos a su nueva esclava señor, está en la habitación que era de Anastasia – le dice el señor a su patrón.

- prepárenla, en unos minutos iré a verla – el hombre asiente y se va.

Despierto en una habitación, pero no es la mía, el miedo empieza apoderarse de mí, siento que alguien va a entrar. Entra una muchacha, me dice que me bañe, me coloque la ropa que me ha traído, un vestido rojo y tome mi desayuno. Hice todo lo que me dijo, tenía miedo que me fueran a hacer algo malo, sino es que ya me lo han hecho y no me he dado cuenta. La muchacha no me ha dicho su nombre, parece asustada, todo lo que hace, lo hace temblando. Ella se va y me deja en la habitación, el vestido me queda a mi silueta, la muchacha me hizo una coleta y me echo un poco de rubor. Entra un hombre muy atractivo con aire muy masculino, serio, calculador e inteligente. Parece que estuviera en un sueño del cual no me gustaría despertar.

- hola, Lineyth – me saluda extendiendo su mano.

- ¿Por qué sabes mi nombre? – este hombre quien era.

-¿porque no sabría el nombre de mi nueva esclava? Tengo todo el derecho de saberlo. – este hombre está loco o se las tira.

- ¿esclava?, ¿Adonde? – pregunto.

- eres tú – reí ante eso, a él como que no le hizo gracia.

- estás loco de remate, ahora mismo me iré de aquí, por tu culpa perdí mi avion, espero nunca más volver a verte, adiós – abrí la puerta para irme, pero algo me sujeto muy fuerte contra la pared, era el, sus ojos estaban muy brillantes.

-nunca te iras de aquí, desde ahora en adelante serás mi esclava y más te vale de que no hagas berrinchitos que te vayan a salir muy caros – le di un golpe en su parte baja, pero no le hizo nada. El me da una bofetada que me tira al piso.

- ¿Por qué me pegas grandísimo idiota? – le grite con lágrimas.

- porque eres mía, mi esclava – este hombre me ha secuestrado, ya no quiero seguir más en este sueño, dios mío, por favor.

- ¡quiero irme de aquí! – lloraba como una magdalena, tenía mucho miedo de todo, principalmente de este hombre sexy que tenía al frente.

Pase todo el día encerrada en la habitación, la muchacha me traía mi comida y la ropa para cambiármela. Me paro frente a la ventana, se ve un bosque muy hermoso, el sonido de los animales me da tranquilidad, me siento en el marco de la ventana mirando la naturaleza, las lágrimas todavía salen de mí, no puedo evitar que salgan. Llevo tres días en esta mansión, he aprendido muchas cosas, principalmente que estoy viviendo con unos vampiros, que soy una humana en peligro y que soy la esclava de un vampiro jodidamente sexy y que solamente me tiene para aparentar cosas que no son. Hace unos cuantos minutos Marieta, la muchacha, me ha informado que hoy se hará una celebración en la mansión, que me porte bien y siga como voy, o sea, obedeciendo a Aarón. Ya ha llegado la noche, Marieta me trajo un vestido negro con un escote en la espalda y en los senos, con unos detalles dorados, unos tacones de agujas negros y un collar con una esmeralda muy lindo. Ya estoy lista, me veo en el espejo y no me reconozco, estoy hermosa, dios mío, que ego poseo.

-señorita Lineyth, es hora de que baje – asiento. Voy bajando las escaleras, todo está muy bien ambientado, bajo escalón por escalón, soy el centro de atención, miro al final de las escaleras y ahí se encuentra él, con sus ojos azules penetrantes, su smoking que lo hace ver muy ardiente, ese aroma que lo siento a metros, que realmente me mata. Antes de bajar el último escalón, Aarón me da su mano y lentamente bajo y le doy una falsa sonrisa, muy bien fingida.

- ven cariño, te presentare a mis padres – nos dirigimos a una mesa que está en el centro de todo. Se para un hombre muy guapo y una señora igualmente.

- Aarón, no me digas que esta hermosura es tu novia- dice el papa de Aarón.

- sí, papa, estoy completamente enamorado de esta mujer, me trae loco – me estampa un beso.

- un gusto señor, mi nombre es Lineyth - el besa mi mano.

- el gusto es mío, puedes decirme suegro. La señora se para y me saluda de beso.

- me caes muy bien Lineyth, bienvenida a la familia – me dice la mama de Aarón.

- gracias señora.

- puedes decirme suegra, querida – asiento. Me brindan un asiento en la mesa de ellos, pasamos toda la noche charlando. Después de un rato me senté en un tabuco y le pedí al cantinero que me diera un whisky doble, me lo tomo en un segundo. Se me acerca un hombre, ojos verdes, rubio, muy hermoso, pero no más que Aarón. Empieza a tocarme la pierna alzándome el vestido.

- atrevido, - le estampo una bofetada. Aarón se acerca y le dice: estas muerto, disfruta todo lo que puedas hoy. El hombre se retiró de la reunión. Ya era las 12, Aarón suena su copa, llama la atención de todos.

- damas y caballeros aquí reunidos, hoy estamos reunidos aquí celebrando el regreso de mis padres – todos aplauden. – pero también están reunidos para que sean testigos de lo que pasara a continuación – dejo su copa en la mesa – ven acá Lineyth – me acerco a él, se arrodilla y saca de su bolsillo una caja pequeña, lo abre y saca un anillo – delante de todos te pido que seas mi compañera para la eternidad, te pido que seas mi esposa – me impresiono mucho esto, esto lo había esperado desde que era pequeña, casarme, tener mis hijos, tener una familia.

- sí, acepto casarme contigo – Aarón me da un beso, mientras todos nos aplauden. Mis suegros se veían muy felices, al igual que yo. Cada beso que Aarón me dio esta noche los disfrute uno a uno. Se termina la reunión y me voy a mi habitación muy feliz, pero con muchas preguntas como porque siendo su esclava me pediría matrimonio y si se quiere casar conmigo para estar juntos porque me maltrata, se supone que me ama.

En estos días no he visto a Aarón, se me hace muy extraño ya que siempre viene a mi habitación a decirme miles de cosas, amenazándome y terminando pegándome. Marieta entra a traerme el desayuno, le pregunto si ha visto al señor y me dice que no ha vuelto a casa desde que se fue.

-lo habrán matado – pensé en ese momento. – espero que no.

Ya es de noche, tomo una ducha para ir a dormir, apenas que coloco la cabeza en la almohada escucho un ruido afuera, me paro, creo que son de Aarón, me coloco la bata y voy a ver. Llego a la habitación de Aarón, escucho su voz, abro la puerta y me llevo la gran sorpresa de mi vida. Encuentro a Aarón con un hombre en la cama, mi corazón se parte en dos, cierro con cuidado y me voy corriendo a mi habitación llorando. Llevo cinco días sin comer, Marieta me insiste en comer pero no se me antoja nada.

-¿Por qué no quieres comer? – me pregunta Aarón entrando por la puerta.

- porque quiero morirme, para no seguir más en este mundo y no verte más – le dije con lágrimas. Marieta sale de la habitación dejándonos solos.

- necesito que comas – me dice.

- ¿para qué?, para que siga con vida y tu sigas siendo un falso frente a todos, para que al casarte conmigo, tapes tus malditas preferencias, porque ya lo sé, eres gay, un maldito sexy gay – lo golpee en su pecho, él se enoja y me bofetea.

- eso a ti no te incumbe, tú solamente tienes que obedecerme - tomo una daga que agarre de un cajón y me lo coloco cerca del corazón. El intenta acercarse lentamente.

- no te acerques, porque lo hare – mis manos empezaron a temblar.

- sé que no lo harás, eso te lo aseguro – lo dijo muy frescamente.

- ¿estás seguro? – me clave la daga, siento un dolor fuerte en mi pecho, antes de caer al piso el me sostiene, me acuesta en su cama, mis ojos se cierran, siento un dolorcito en el cuello, todo se vuelve oscuro, creo que ya morí.

Siento una luz que perturba mis ojos, los abro lentamente, estoy en una habitación iluminada, encadenada de brazos, miro alrededor y solo hay una cama de un cuerpo, una silla, una ventana que tiene un protector de hierro y una puerta a mi lado izquierdo, imagino que es el baño. Tengo un hambre feroz que sería capaz de comerme 500 vacas en una sola hora. Recordé que me había clavado una daga y que supuestamente había muerto, ¿Qué hago aquí? ¿Será el cielo? O más bien en el infierno, porque dios no me aceptaría con esta mente tan pervertida, yo creo que más bien estoy en el infierno, llegue aquí, el diablo me encadeno porque le doy miedo – reí ante mis pensamientos tan... Ya ustedes saben. Percibo que alguien va a entrar, me hago la dormida.

-despierta – sigo dormida. – ¡que te despiertes! – me siento en la cama. Miro y es un hombre con un aspecto desagradable.

- imagino que tú eres un demonio, un sirviente de satanás – el me mira raro. Empiezo a reírme como loca.

- tomate esto – me entrega dos bolsas de sangre. Piso las dos bolsas para romperlas.

-¡estúpida! ¿Qué haces?

- lo que no estás haciendo tú, viejo asqueroso – me da un golpe, ese golpe ni lo sentí. Me paro de la cama y le doy un golpe en la cara, se rompe la cadena, quedo impresionada, él se para y se dirige hacia donde mí, antes de que el llegara, rompo las cadenas, lo empujo contra la pared que la traspasa. Me acerco a él y le arranco la cabeza. Salgo corriendo buscando una salida, muchos guardias me persiguen, me encuentro atrapada entre tres paredes y en la única salida vienen los gorilas esos.

- ¡esperen! – se escucha una voz masculina lo cual hace que estos gorilas que me persiguen se vallan. Es Aarón que aparece de repente de la oscuridad.

- ¿Por qué no me dejaste morir? – lo rete con mi mirada. Lo note sereno. El da una leve sonrisa.

- ¿Por qué dejaría morir a una chica que esta tragada de mí y que además de eso es mi esclava? – mi corazón se acelera, el ambiente se torna tenso. Mis ojos empiezan a brillar, Aarón aprieta sus puños y se prepara como si yo lo fuera a atacar.

- tantas mujeres estúpidas que hay en el mundo y me viniste a elegir a mí, ¿estoy tragada de ti?...si, no lo niego, ¿pero de tenerme como tú esclava?... eso sí que no, no nací para ser esclava de nadie, nací para hacer y vivir mi vida, te odio tanto que juro te mataría ahora mismo... - el me interrumpe.

- pero nunca lo harías – me dijo.

- ¿Por qué razón no lo haría? – empuño mis manos.

- tengo a tus padres y a tu hermano que tanto amas.

- con ellos nunca te metas ¡maldito, te odio! Cuanto deseo nunca haberte conocido.

- solamente obedéceme y todo seguirá igual, pero ahora si quieres ahí está la puerta, puedes irte, pero ya sabes lo que le pasará a tus seres queridos – no tengo más opción que quedarme con este, para proteger a mi familia. – vamos el auto nos aguarda, al igual que los preparativos de nuestra boda. El me brinda su mano, lo dejo con su brazo estirado y me dirijo al auto.

11 de Abril de 2018 às 23:00 0 Denunciar Insira 0
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