Las 12 cartas del destino Seguir história

irvtrinidad Irving Trinidad

¿Cómo es vivir a través de esa forma de expresión tan grande como la vida misma?, ¿cómo es vivir con ese sentimiento tan heróico que nos hace elevarnos tan alto como águilas y nos hace descender tan profundo como si un sueño o esperanza se hundiera en lo más oscuro e incierto del mar? No, no es mera casualidad.


Auto Ajuda Todo o público.

#Filosofía #Cartas #Amor
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Chispa

24 de marzo


   Y de pronto como si de un big bang se tratáse, de lo más hondo y oscuro que de nuestro interior, comienza a nacer algo verdaderamente transformador. ¿Qué es? Es una chispa que anima, que enciende, que prende los instintos y los sentidos y como fuego que ha agarrado calor y ha agarrado fuerza, comienza a arder el deseo, comienza a arder la emoción, el ánimo. La fuerza surge. Y del caos comienza pronto a surgir un nuevo orden.

¿Qué es? ¿Qué es aquello que chicos y grandes pueden sentir pero en diferente proporción y en diferente medida? ¿Habrá nacido un fuego fatuo, que como viejas historias de fuego azul, nacen solamente en épocas primaverales para morir a la llegada del alba?

Este calor, este fuego, esta intensidad que se apodera del cuerpo, de la mente proveniente del espíritu deseoso de compartir, busca la sublime exaltación del cuerpo y de la materia como si de una obra de arte o de una verdadera epopeya se tratáse. 

De un aparente caos, de una aparenta oscuridad, nace como una luz de esperanza en una noche sin estrellas. Como si de un sol interno se tratase, esta luz comienza a brillar y a formar un camino que abre y disipa en línea recta un objetivo, una meta, un sueño.

Y el calor comienza a abrazar nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestro corazón. Toca una vez, toca dos y hasta tres veces. Y de pronto, como si de una crónica de una muerte anunciada se tratase, ahí está. Instalado en lo que debiera ser solamente un músculo, en lo que debiera solamente hacer vibrar en las más altas esferas de la consciencia humana. Se instala ese fuego, nace ese calor, esa llama que hace que la vida tenga nuevos colores y que se intensifiquen y se apaguen.

Más no obstante, ¿cómo controlar aquello que ha nacido sin espera y sin intención? No se trata pues de una forma tan evolucionada del ser, sino de una espada al rojo vivo que tendrá que ser forjada, tratada y embellecida con cada golpe de nuestro martillo. Y que con nuestra templanza como si de agua se tratase, nos haga disipar ese humo que enturbia las aguas y nubla la vista del incauto principiante.

Surge la necesidad. Surge el deseo. Surge el impulso de querer abrazar cada instante y de perderse en él como si la vida misma fuera a acabarse en los segundos siguientes. La fuerza que yace en nosotros es potenciada y un valor y un coraje nunca antes visto nace y nos hace hacer cosas nuevas y distintas solo para poder alcanzar una sola oportunidad.

Pero, ¿oportunidad de qué?, ¿de sumergirse en un dulce amargo que dure solo unos segundos o de fundirse y amalgarse junto a una delicada y suave forma de vida? No. Es más que un instante de frivolidades y ascuas. Es querer luchar frente a la incertidumbre, al miedo y al caos. Es querer buscar esa preciosa perla en lo más profundo del mar. Es luchar ante las infinitas posibilidades del universo para poder encontrar aquel camino que nos lleve a la más grande y sublime de todas las experiencias, pues como es bien sabido, ante un mar de incertidumbres y un millón de posibilidades, esta fuerza, este calor, esta luz buscará encontrar esa posibilidad dentro del millón, aún así tenga que cruzar el más gélido infierno o el más oscuro de los universos aunque solo sea para tocar por unos breves instantes, unos breves segundos,  lo más puro y lo más bello de la creación misma.

No juzgues, sin embargo, apresuradamente este fuego que enciende y anima a la vida misma. Es tan solo el origen de un todo que necesita ser transformado y guiado como toda buena catedral. No esperes la perfección y que no te llegue a quemar. Por el contrario. Tienes que saber entonces que te quemarás, que habrá espacios en el tiempo en donde tu mente se perderá y no querrás saber nada más que aquello que ha nacido bajo la luz de la inmortalidad en forma de dos universos que miran hacia donde mismo. Tienes que aceptar que esto te desbordará, te enloquecerá por momentos y brillarás como nunca antes habrás brillado pero más cuando la cercanía de aquella divina obra de arte en forma femenina se encuentre en las proximidades de tu alma.

Y probablemente enloquezcas. Probablemente te quieras embriagar de sus dúlces y suaves elíxires solo para encontrarte que hay más hieles que mieles. Sin embargo, querrás aún hacerlo. Querrás aún intentarlo aunque el universo se ponga así mismo en tu contra y aunque el mundo conspire contra ti. Y si esto pasara, si de pronto el caos aborda tu mente y la oscuridad abraza tu corazón, saldrá la fuerza y la virtud misma que el fuego mismo trae consigo, pues es transformador, es compromiso, es fuerza de empuje.

Es entonces así como la figura de una musa ha nacido. Es así como la gradeza se aparece ante nosotros. En forma de mujer, en forma de belleza. Y la gracia se apodera de ella y se llena de virtudes. Se llena de bendición. Se llena de todo aquello bueno, sublime y hermoso que la vida pueda tener en sí misma. Y de pronto todo se vuelve superficial. Todo pierde sentido menos el instante, el segundo de poder contemplar la existencia de aquella delicada y sutil forma de la creación que ha sido capaz de despertar hasta en el individuo más frío y más duro, la más cálida de todas las sensaciones. Y nos queremos perder en el instante mismo y nos queremos perder en la emoción misma. 

Pero, ¿qué sería de esto sin el pleno compartir de esta experiencia tan mística y tan llenadora? Se vuelve entonces prioridad de este fuego, de este calor convertir un momento en una experiencia única e irrepetible. Se vuelve entonces camino y vida transformar un breve instante en una historia y leyenda. Se vuelve entonces destino querer abrazar lo más grande que nuestros ojos han visto, que nuestras manos han tocado, que nuestros oídos han escuchado y que a nuestro corazón ha cautivado.


11 de Março de 2018 às 18:01 2 Denunciar Insira 1
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Allie Fray Allie Fray
Hola Irving, me gustó mucho tu primer relato, utilizas varias analogías, no sé si estoy en lo correcto, pero ¿hablas del amor?
12 de Março de 2018 às 12:47

  • Irving Trinidad Irving Trinidad
    Hola Alejandra. Estás parcialmente en lo cierto. Hablo de... una parte del amor. (de doce). Ups, ¡ya hice spoiler! 12 de Março de 2018 às 15:52
~

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