Heavens Fall Seguir história

redboy Ferran Martí

Esta historia cuenta la vida de un chico normal, como tu o como yo, que vive sus días en opresión en busca de algo que lo haga sentir vivo de nuevo en este mundo de falsas apariencias. Un día sin previo avisa el cielo cae y el chico tiembla, no de miedo, sino más bien de emoción. Su nueva aventura empieza aquí. ¿Te atreves a seguirla?


Pós-apocalíptico Impróprio para crianças menores de 13 anos. © Historia original. Todos los derechos reservados.

#angeles #demonios #espadas #aventura #viaje #romance #muerte #sangre #masacre #guerra #poderes
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Caída

Día doce de octubre, año 2017

Edgar Gauss, heredero de la gran multinacional Gauss, iba de camino a la escuela en el coche oficial de la empresa. Su padre, el cual iba a su lado sentado en la parte de atrás, leía unos informes en silencio mientras de reojo miraba a su hijo. Edgar, observaba distante las nubes en el cielo, como queriendo ser una de ellas.


El coche avanzaba rápido por las calles de la ciudad, parando cada dos por tres en los semáforos. En un momento se detuvo en una parada. el conductor bajó y se dirigió a la puerta de Edgar, abriéndola rápidamente. Edgar, que reacciono a tiempo, se acomodó la corbata y salió del coche, sin dirigir palabra a su padre.


Su relación era estática, solo hablaban de temas relacionados con la empresa, la herencia o sus notas, nunca su vida personal, si es que alguno de los dos tenía.


Al salir del coche, Edgar se dio cuenta del gran número de personas que lo miraban con admiración. Edgar era un chico alto, de metro ochenta, con pelo negro liso corto. Era esbelto y estilizado, con una gran espalda. Todo el mundo conocía esa figura, la figura de alguien superior, pero aun así nadie quería ocupar su lugar. Sus ojos, fríos y vacíos como los de un pez muerto, eran la mejor clave para ver cómo era tratado sin amor y con severidad.


Edgar, como cada día ya no le importaban las miradas de los demás y solo de dispuso a recorrer el camino hacia su clase. Nadie se interpuso en su camino, todos se apartaban. Llegó tranquilamente a su puesto y se sentó. Nadie se acercaba, manteniendo la distancia y sin decir nada.


Las clases pasaron rápidamente, como una ventisca la cual se había llevado la mañana entera. Ya era mediodía. Edgar recogió sus cosas y salió de clase. Eran poco más de las dos y media del mediodía y el coche negro de la empresa ya lo esperaba fuera. El conductor, sin decir una palabra, salió del coche y abrió la puerta para Edgar. Él entro y se sentó, poco después el coche arranco y se perdió de vista entre las calles.


Eran ya pasadas las nueve de la noche y después de una dura tarde de estudios Edgar se dispuso a bajar a comer. Bajó poco apoco las largas escaleras de la casa y se dirigió al comedor. Su madre estaba allí, en la mesa, trabajando como siempre.


- Hola Edgar, toma revisa esto, son los datos de la entrada a la universidad. - Dijo ella sin levantar la cara del ordenador.

- Si. - Contestó sin ánimo Edgar.

Su relación era como la de su padre, fría y distante, como si ella no fuera su verdadera madre.

- Todo es correcto madre.

- Perfecto entonces. Cena algo y vuelve a estudiar. - Recogió los papeles sin levantar la mirada otra vez.


No hubo respuesta esta vez.


Edgar obedeció y se acercó a la nevera. Toda la comida estaba lista, solo hacía falta calentarla. Edgar nunca probo la comida hecha por su madre, ella siempre estaba en la oficina o trabajando en el estudio. La comida era hecha por la misma persona que les limpiaba la casa. No tenía amor, no tenía gusto, no tenía nada. Fría, como su propia existencia.


El chico cenó rápido, y se movió hacía su habitación. En su camino se encontró a su padre, se miraron y su padre movió la cabeza para decirle que entrase a su despacho. Una vez dentro, Edgar se detuvo frente al escritorio donde su padre se había sentado en la silla al otro lado.


- últimamente te veo distraído, como van los estudios? - Preguntó su padre.

Podría parecer una conversación normal entre padre e hijo, pero el aire de la situación era distinto, se respiraba la tensión.

- No es nada, todo va bien, como siempre. - Respondió Edgar mirándolo a los ojos.

- Pues a mí no me lo parece, te quedas mirando a las nubes sin razón y no pones atención a tus alrededores - Dijo el padre, juntando sus manos y entrelazando sus dedos.

- Eso es-

-¿¡Crees que esto es un maldito juego!? - Gritó, sin darle tiempo a responder. - ¿¡Sabes cuánto dinero y tiempo he gastado en ti, sabes cuánto esfuerzo nos ha costado a tu y a tu madre el criarte y prepararte para ser una élite!?

- Lo siento. - respondió con voz floja mientras inclinaba la cabeza mirando al suelo.

Su padre se calmó, parecía que solo necesitaba desahogar estrés. Era algo que pasaba con bastante regularidad.

- He terminado por hoy, vete a tu cuarto y cuando termines tus estudios duerme.

- Sí, padre .- Se dignó a contestar Edgar, mirando al suelo mientras salía de la habitación.


Era un acoso constante el que recibía de su padre. Esto hizo que Edgar desarrollara una mentalidad fuerte y calmada, que le permitía analizar con claridad las cosas.

Edgar entró en su habitación y no se dignó a estudiar, ya estaba cansado, la vida era demasiado dura y estaba llegando al límite, a este paso no lo soportaría. Se acercó a la cama, puso el teléfono a cargar y se tumbó directamente sin siquiera taparse. Se durmió pocos segundos después.

.

.

.

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Día trece de octubre.


Edgar hizo su rutina, se levantó, se ducho y se preparó para ir a la escuela, como siempre.


La escuela era igual, todos sin acercarse y sin hablar con él. Un día normal.

Las doce del mediodía, hora del almuerzo, todo el mundo se separó y buscó un lugar donde comer solos o en grupos.


Edgar se alejó de la multitud y se fue a sentar bajo un pequeño árbol en el patio trasero de la escuela. Él nunca comía. Solo se sentaba a la sombra a repasar alguna que otra materia. Esta vez no fue distinto, se sentó y abrió el libro de química para repasar formulas, dejando el teléfono a su lado. Justo dos minutos después, sonó la campana de la escuela, indicando las doce del mediodía. De repente, la pantalla del teléfono brillo y se escuchó una voz.


- Hola-- Holaaa-- Bien funciona.


Era una voz tenue, aguda y clara, la de una chica. Edgar extrañado por no haber tocado el teléfono sujeto el teléfono para ver la imagen, sin embargo, algo le impactó.


Una brillante aureola y dos granes alas plateadas se podían ver en ella. Lucía como una broma, pero las alas se movían poco a poco y su teléfono no respondía a sus toques.


- Buenos días humanos. Soy el ángel de tercera jerarquía Altim y estoy aquí en nombre de Dios todopoderoso. Os preguntareis que hace una existencia superior como yo hablando a todo el mundo a través de las pantallas. Os responderé adecuadamente. Este mundo ha sido abandonado por Dios, ya que los humanos os habéis convertido es una carga para el planeta. Pero antes de que cunda el pánico, os voy a contar las opciones que tenéis. Uno: Podéis uniros al ejercito del cielo y vivir con nosotros a costo de dejar vuestras pertenencias, existencias y cuerpos vacíos aquí en la tierra. o Dos: podéis quedaros en este planeta abandonado intentando sobrevivir mientras el ejercito purga todo lo que quede en la superficie para reutilizar la tierra y reiniciarla. Eso es todo, es vuestra decisión. Tenéis doce horas para decidiros. ¡Nos vemos! - El mensaje se cortó tan de repente como empezó.


Edgar tenía una cara de incredulidad. Todo había sucedido demasiado rápido. Edgar temblaba, pero se dio cuenta de que no era por miedo, sino por emoción, la emoción que le dio el olor a libertad que se extendía delante suyo. 

5 de Março de 2018 às 15:17 4 Denunciar Insira 2
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Leonardo Lopez Leonardo Lopez
Hola! debo decir que tu historia me gusto mucho , es entretenida e interesante, me gusta tu manera de contar los dialogos y los sucesos , seguire leyendo un poco mas . te invito tambien a pasar por mi historia "Asimetria" es de ciencia ficcion y aventura. Sigue asi!
5 de Março de 2018 às 14:03

  • Ferran Martí Ferran Martí
    Muchas gracias por dejar tu opinión. Estoy intentando hacerla lo máximo interesante posible. En unos capítulos la cosa se va a poner mucho mejor así que espéralo con ansias!! 5 de Março de 2018 às 14:45
  • Ferran Martí Ferran Martí
    Voy a pasar encantado por tu novela. Un placer compañero. 5 de Março de 2018 às 14:42
Ferran Martí Ferran Martí
Buenas a todos, gente. Hoy es mi primera vez publicando algo que he escrito yo mismo y la verdad me da un poco de vergüenza. Os agradecería mucho si vais comentando lo que os ha parecido este primer capítulo y todos los que vendrán de aquí en adelante. Muchas gracias a todos. Espero que nos llevemos bien!!!
5 de Março de 2018 às 13:05
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