Aplausos Seguir história

stanger23 Martín B.

Una experiencia terrorífica en primera persona de un adolescente que ya es adulto. Algo que jamás olvidará...


Horror Todo o público. © Baychev

#horror #paranormal #terror #historia #miedo #fantasmas #español #oscuridad #locura #terrorifico #experiencia
Conto
0
7660 VISUALIZAÇÕES
Completa
tempo de leitura
AA Compartilhar

Aplausos

Ese día me acosté un poco más tarde de lo usual, debido a que me pasé el día bebiendo bebidas energéticas y fumando marihuana a escondidas para intentar así quitarme los nervios antes de los exámenes. Eran las 2:30 cuando apagué por completo el ordenador y empecé con los intentos de coger el sueño, mis padres ya experimentaban su quinto sueño quizás. Mi habitación era pequeña, pero bastante llena, guardaba cualquier cosa que me regalaban los abuelos entre los que destacaban los CDs y fotos del gran Elvis. Mi póster favorito del "Rey" estaba pegado en el gran armario que tenía enfrente de mi cama, la foto databa de los años 50. El armario que tenía en aquel entonces era de puertas correderas, cosa que no me gustaba por alguna inexplicable razón, quizás el miedo, no sé...

Como era de costumbre, antes de tumbarme por completo, le recité algún que otro trozo de canción al "Rey"  para así mostrar mi respeto, cosa de locos pensaría cualquiera, pero yo lo hacía. Finalmente me acosté y el proceso de escapar del insomnio empezó...

Pasadas las 2:55 y yo seguía sin poder dormirme, era horrible, me pasaba dando vueltas y vueltas en la cama y en mi mente. Después de un rato, miré el móvil por un segundo para ver la hora de nuevo y ya eran las 3:15, yo seguía en este mundo. Decidí apagar el móvil para así no pensar en la maldita hora y dormirme tranquilo (la alarma iba a sonar de todos modos). Justo estaba cayendo en el sueño cuando de pronto escuché la voz de Elvis, sonaba "Suspicious Minds", era mi teléfono móvil, pero no era posible... lo había apagado y además la alarma no sonaba así. Acto seguido, escuché un silbido muy descoordinado intentando imitar la canción proveniente del armario y fue ahí cuando me levanté un poco pegando la espalda en la pared fría. Me había olvidado de cerrar la puerta del todo, por lo tanto, vi algo que me dejó completamente paralizado, hizo que mi sangre se helara y me permitió escuchar mis propios latidos. La pequeña esquina que quedaba abierta se iluminó y de allí se asomó un dedo, era un pulgar que destacaba por su larga y sucia uña, pareció que me felicitaba por algo. Acto seguido la puerta se abrió más y aparecieron dos manos arrugadas que empezaron a aplaudir, el aplauso empezó de forma muy lenta para luego hacerse más rápido y terrorífico. Mientras las manos aplaudían clavándose las uñas en la carne, la canción del móvil seguía sonando, pero esta vez de forma rara, sonaba al revés. Grité y las manos dejaron de aplaudir para esconderse de inmediato dentro del armario. En este momento salté de la cama y me dirigí hacia la puerta a toda prisa acompañado de la versión maligna de "Suspicious Minds". Abrí la puerta y de la oscuridad se volvieron a asomar estas garras "humanas" dando una última palmada rápida para así hacerme retroceder de nuevo en mi habitación y salir "disparado" por la ventana para pasar la noche fuera. 

A la mañana siguiente mi madre me dijo algo que me quitó la tranquilidad de que aquello pudo haber sido un sueño o alucinación.

- ¡Cariño! ¡Anoche casi te mato! ¿Qué haces silbando a las 3:30 de la noche? ¿Qué coño hacías? Parecía que te rascabas las uñas en nuestra puerta y luego te asomabas todo el tiempo. No hace falta que nos cuides... Por cierto, tu silbido es muy descoordinado.

10 de Fevereiro de 2018 às 00:17 0 Denunciar Insira 0
Fim

Conheça o autor

Martín B. Si el ser humano se considera un animal... ¿Por qué está mal visto comérselo?

Comentar algo

Publique!
Nenhum comentário ainda. Seja o primeiro a dizer alguma coisa!
~