El radio Seguir história

karenstraight Karen Straight

Una joven inventora crea un artefacto, un radio que le llevará más allá de sus límites espacio-temporales.


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El radio


Transcurría el año 20…


Una joven se marcó propósito final.

Conforme pasaban los años, Alba, con estudios en física y electrónica, dedicó su tiempo a fabricar diversos dispositivos. Encerrada en el taller montado por ella, Alba pasó mucho tiempo en la construcción de las fórmulas para su nuevo dispositivo de telecomunicaciones: un radio.

Su familia, quienes, a pesar de conocer sus aficiones, se preocupaban por saber si seguía viva dentro del laboratorio con mesas, alambres, aparatos destartalados por todas partes, un desastre para quien la visitara a cualquier hora del día. Pero ella, recluida por su voluntad, respondía a su madrina:

―Alba, ¿Sigues ahí?

Pasaron varias semanas y ella solo abandonaba el laboratorio para asearse y comer algo de vez en cuando.

―Aquí sigo, estoy trabajando en algo importante.

Su madrina movió la cabeza, desaprobando su actitud, pero nada podía hacer ante la misma respuesta. Se conformaba con verla trabajar en sus proyectos. Rara vez, sus inventos funcionaban como predecía. No obstante, Alba seguía adelante a pesar de sus constantes fracasos: La idea del radio alcanzando distancias interplanetarias se mezclaron con sus neuronas todo el tiempo.

Un día, Alba consiguió terminar el prototipo. Después del esfuerzo de muchos años, Alba al fin logró encender la forma oscura de metal, producido también por ella. Al interior de la lisa superficie, los circuitos se conectados al metal.

Alba se sentó en el sofá y le colocó baterías. Encendió el dispositivo y comenzó a ajustar los canales de frecuencias distantes. Pasó algún tiempo antes de lograr sintonizar una estación más allá de los límites terrestres; tuvo cuidado en este aspecto; debido a la abundante cantidad de estaciones terrestres interfiriendo en el canal de comunicación fuera de la Tierra, usó los conocimientos extraídos de algunas páginas de manuales de radios oficiales; del mismo modo que un científico busca respuestas a las interrogantes cósmicas desde una coordenada terrestre con aparatos y fórmulas conocidas por un sector de la humanidad. Rayando el atardecer, los rayos de luz se volvían amarillos sobre el radio, el sofá y sobre ella.

Alba, sedienta por conocer los sonidos a través de su radio funcional pulsaba los controles para cerciorarse de encontrar vida inteligente, en el marco de una investigación no aprobada por el Consejo de Comunicaciones del ISA. Al final de todo, ella no era supervisada por nadie. Tampoco debía rendir cuentas mientras su experimento no fuera interceptado.

Una señal alcanzó a percibir el radio.

Una luz al principio del camino.

Sintonizó. Ajustó.

(Sonido inaudible, estática)

―Beep―

(Estática, sonidos/radiación cósmica) Silencio. Frecuencia estable.

Alba tomó la palabra al alcanzar una estación estable.

―Hola, ¿Hay alguien ahí?

Estaba segura de la presencia de un receptor en la frecuencia. Comprobó de nuevo la señal descartando, de nuevo, estaciones terrestres.

― ¿Alguien me escucha?

Alba esperó un momento. Pensó en la ironía; su idioma, el límite del lenguaje humano. Contra todas las posibilidades, en el 0.0009%, una voz masculina le respondió:

―Aquí, 5819312. Estación 973. Escucho claro una señal de la Tierra.

―Soy Alba Lissay, 5819312.

―Comprendo, Alba Lissay. 5819312 le responde desde la Estación 973. Eje Dizer 519.

Alba respiró hondo y pensó en sus preguntas.

―Puedo… ―y de todas las posibilidades, ella escogió―, saber ¿Cómo es la Estación 973?

―Le contaré, Lissay. Sólo a ti lo confiaré.

Alba tragó saliva. Se llevó un susto al escuchar la palabra confianza ¿Por qué un desconocido confiaría en ella? Al principio pasó por su mente   ser descubierta por el ISA. En seguida rechazó la idea; nadie contaba con la tecnología necesaria, y tal vez, esperaba, usaba la frecuencia fuera de la Tierra.

―Soy 5819312. Estación 973, Eje Dizer 519, Estación desde alrededor del planeta Júpiter. Nuestra apariencia es como la suya. Por ese motivo, entiendo su idioma, conozco todos los idiomas de la Tierra.

Casi sintió que él podía leer sus pensamientos. Las dudas la atraparon mientras escuchaba con atención y registraba en un bloc cada una de sus palabras en la memoria.

Y prosiguió.

Me encargo de ajustar los ejes de frecuencia espacio- temporales del planeta Júpiter: Genero fórmulas del Ciclo Temporal en los Vórtices Planos de la Materia Cósmica (CT-VPMC). Estoy en cabina sintonizando frecuencias de todas líneas temporales…

Alba no comprendía con exactitud las expresiones, empero, deseaba saber más; su trabajo le pareció aún más interesante del espacio. Alba imaginaba una estación oscura flotando alrededor de Júpiter, captando señales. Era fascinante aquel trabajo, como ningún otro, aunque ella no asimilara los conocimientos detrás de las palabras de 5819312.

Ella deseaba estar ahí y poder la naturaleza del tiempo y el espacio, sólo líneas de colores una tras otra, formando conjuntos de facetas matemáticas. En su cabina el tiempo solo era una cuerda a tirar, doblar y alterar a sus propósitos, según 5819312. Él era el genio de las fórmulas: Con ellas, el planeta era habitable, un milagro ocurrió en un mundo lejano. Para él, la Tierra era tan sólo un recuerdo alcanzable a través de Alba.

Durante la transmisión, Alba se tomó el tiempo para conectar un dispositivo al radio para grabar y transcribir en papel las palabras de 5819312. Era inevitable no desear no capturar la voz de 5819312 sobre sus entrevistas en Documentación Histórica de Júpiter, gracias a sus fórmulas. 5819312 era el prodigio de su mundo, era esencial en la existencia de vida en ese planeta.

El papel escribía las palabras de 5819312. En una de aquellas largas sesiones, Alba cayó en un sueño, vencida por el cansancio. En la onírica, Alba se encontraba al costado del radio, sobre el dispositivo de transcripción. Ella veía al radio como el mayor logro de su vida. Era funcional, alcanzando los vacíos entre la Tierra y Júpiter.

Un hombre apareció en escena, en el laboratorio de Alba, 5819312.

5819312 se acercó al radio y lo sostuvo con su mano derecha, después lo devolvió.

―Este aparato es primitivo, es sencillo de construir.

Alba también inclinó los ojos hacia el radio sobre el dispositivo de transcripción.

―5819312, este radio es el mayor logro de mi tiempo en materia de comunicación. Nadie ha construido algo semejante.

―La frecuencia más alta apenas es suficiente para sintonizar a mi estación.

Alba asimiló la realidad tan pronto: 5819312 podía hacer cualquier dispositivo, y el radio de Alba era tan sólo un juego de niños para él.

Alba despertó. Alguien tocaba la puerta.

―Alba, debes salir, por favor―escuchó de voz de su madrina.

―Lo siento, madrina, estaba dormida.

―Es importante―dijo ella, echando un vistazo al revuelto laboratorio de Alba, quien cumplió 27 años la semana pasada―. Alba, la vecina de tu tía Natalia quiere que recojas a su hijo Juan de la primaria y lo lleves a casa todos los días. Ella no puede ir por él, porque tiene que doblar turnos (ya sabes, es madre soltera). Es un trabajo sencillo que puedes hacer cuando no estés ocupada. Te hará bien salir de vez en cuando.

―De acuerdo, madrina―sonrió ella―, gracias―y la abrazó.

―Aquí está la carta de la madre del niño―le dijo su madrina entregándole una carta firmada por la madre, donde autorizaba a Alba a recogerlo al salir de clases del turno vespertino, a partir de ese día.

Alba tomó el papel y miró el reloj; le restaba menos de una hora para prepararse, ir caminando hasta la escuela, a algunas cuadras de su domicilio.

―“Bien. Ahora seré niñera”―pensó ella mientras salía de casa.

La idea de ser algo diferente le revolvía la cabeza. No solo porque consideraba el ‹‹trabajo de niñera›› como una pérdida de tiempo sino también por desprenderse del radio, causa de fascinación. No, quizás la fascinación residía en Júpiter, allá, en la estación.

En el camino, Alba miró el reloj. 5:30 pm, cerca de la salida de clases del turno vespertino. Caminó por las habituales banquetas grises de la urbanizada ciudad. Automóviles estacionados en la acera. La luz del atardecer resplandecía en las paredes de las casas aledañas junto a las sombras de los árboles verdes, también bañados por los tintes amarillos. Un escenario mezclado con los hechos de su vida, Júpiter, el radio, la estación de 5819312, 5819312.

Las rejas y las bardas le parecían una melodía sublime, en una calle común, como todas, con sus locales, farmacias, tiendas y casas. Leyó de nuevo, mientras caminaba en la calle de la primaria, el papel; Juan Enrique Garduño González, el nombre del niño.

Al llegar, preguntó por él mientras los otros niños abandonaban la escuela junto a sus padres o tutores.

―Aquí estás―sonrió ella al reconocerlo como el hijo de Julia González. Alba sentía pena por ella, porque su esposo la abandonó cuando su hijo cumplió tres meses. Entregó la nota a los encargados y ella lo llevó a casa.

El niño, ya en su hogar, se ocuparía de sus deberes escolares, de 10 años, quien se entregaba en sus estudios, como ningún otro. En cambio, Alba volvió al radio en el laboratorio, donde encontró varias tiras de papel con transcripciones intrigantes:

---Fecha: 08/01/2021

(5819312) Alba. El eje de Tiempo #5748 es estable, como te conté la última vez. Me mantengo en sintonía con los datos de la sección 653 de Júpiter.

Transmitiré en dos horas.

---Fecha: 10/01/2021

La última vez, recuerdo al Plano Rojo #845―1 en colisión con el Plano de Tiempo 6549―324. La fórmula lineal no es eficiente. Gracias a mi fórmula 867456/46443 el Eje Amarillo se vuelve funcional.

 

---Fecha: 11/01/2021

Ayer ajusté el Código de Materia con Polos oscilantes en el Espacio-Tiempo del Cronograma Drefk. Es eficiente mantener la calma, como lo recomendaste. Siempre funciona.

 

---Fecha: 23/02/2021

La transmisión de fórmulas Oscilatorias de Júpiter marcan coordenadas negativas. El eje positivo se vuelve un coeficiente estable. Genera prototipos excepcionales para el planeta Júpiter. El sistema L3 activa el Espacio-T (#2).

Alba, mientras leía las transcripciones, se preguntaba por qué estaban marcadas con fechas del futuro. Aquellas transcripciones incompletas le fundían en un mar de dudas. La última transcripción le heló el alma:

 

---Fecha: 28/02/2021

Alba. Considerando varios factores, he decidido cortar la señal entre tu radio y la señal de la Estación 973, ahora 91315.

No lo comprenderás. Yo mantuve la transmisión activa entre el tiempo. Cuando leas este mensaje, cuando escuches la transmisión, sabrás la verdad; tú serás anciana. En la estación, seguiré manejando fórmulas y ecuaciones para mi planeta, Júpiter.

Fue un tiempo memorable para los dos. Para ti, el conocer mi trabajo, y yo, al contarte como es vivir aquí, en mi estación.

Se despide de ti, 5819312. •

31 de Janeiro de 2018 às 21:16 0 Denunciar Insira 0
Fim

Conheça o autor

Karen Straight Creadora de mundos desde el 2004 gracias a las películas, libros y series a mi alcance. Cazadora de inspiración en la vida despierta y en el universo onírico; la inspiración está en todas partes. Me fascinan los libros digitales e impresos, aunque si un buen artículo se me atraviesa, me entretiene tanto como un videojuego o una canción. Me gusta dar lo mejor de mí en todo lo que hago; siempre agradezco todos los consejos que me brindan para crecer como autora y dibujante.

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