¿Quien es quien? Seguir história

egfregeac E Fregeac

"Lo ultimo que esperaba al volver de hacer unas compras era encontrarme con una chica igual a mi, sobre todo porque esa chica tenia arma y estaba apuntándome con ella."


Fantasia Todo o público.

#fantasia #dobles #identidad robada
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¿Quién es quién?

“¿A quién le toca hoy?” pregunto mi hermano mayor, Lucas, que estaba tirado en el piso de cerámica del comedor. Tenía la costumbre de hacer eso en verano para no sufrir tanto el calor, o por lo menos lograr que su mente se lo creyera. Yo estaba sentada en una mesa, leyendo. Levante la vista de mi libro y resople. “Mío” le conteste sin mucho entusiasmo, si había algo que detestaba era tener que salir en los días calurosos como ese. “Creo que mama dejo plata ahí antes de irse” dijo señalando el modular de algarrobo que teníamos en el comedor. Marque la página de mi libro y me arrime al modular. Mama nos había dejado cuarenta pesos. Arrastrando los pies tome el dinero, las llaves y me marche antes de que Lucas me encargara alguna cosa. Teníamos un acuerdo: el que hace la compra se queda con el cambio. Era una gran manera de ahorrar y además, nos parecía justo.

Apenas di un paso afuera de la casa me abordaron dos sensaciones: la primera fue del perfume de las flores de estación, y seguida casi instantáneamente de esa, un deja-vu. No le di mucha importancia y me dedique a patear una mandarina caída por el resto del camino hasta el almacén. Al llegar, hice la compra usual y me alegre de ver que habían sobrado catorce pesos. Emprendí mi viaje de vuelta y note que la sensación de deja-vu no se iba. Apresure el paso. Trate de tranquilizarme diciendo para mí misma que se iría apenas llegara a casa y tomara algo, que el calor estaba jugando con mi mente de la misma manera que lo haría con una persona perdida en un desierto a la cual se le aparece un oasis delante.

Las ultimas cuadras que faltaban para mi casa las hice corriendo, pero si he de ser sincera fueron las que me parecieron más largas y desesperantes. Las casas que conformaban ese camino tan conocido para mí de repente se volvieron extrañas, como si fueran solo esqueletos de cemento y ladrillo. Sin vida. Finalmente apareció mi oasis frente a mí. Saque las llaves de mi casa de la bolsa del almacén y me apresure a buscar la correcta cuando un ruido que en la televisión me parecía tan familiar pero en la vida real me era desconocido me paralizo. Era el de un arma cargándose. Aunque admito que eso me mortifico, lo que me saco completamente en el color de la cara fue ver quien sostenía el arma: era yo.

“¿Quién es?”,” ¿Por qué es igual a mí?” y otras decenas de preguntas pasaron por mi mente en ese momento. Mi otra yo lloraba y parecía estar dudando pero mantenía su brazo derecho, apuntando directo a mi pecho, como si estuviera sujetado por hilos. “¿Por qué llora?” es a mí a quien está a punto de disparar. Pensé pero antes de poder poner dar voz a mis pensamientos, la otra yo se decidió y disparo. Solo sentí el impacto luego todo se volvió negro.

Para cuando recupere la conciencia ya se había vuelto de noche. Me sorprendió no estar muerta y mucho más notar que no tenía ningún agujero de bala o algún indicio de que me hubieran disparado. Estaba acostada en un banco de alguna plaza y me alegro, al incorporarme, que estaba cerca de casa. “Mama, papa y Lucas deben estar preocupados. Tengo que volver y explicar que paso”. Con eso en mente me pare y empecé a caminar.

Estaba a una cuadra de distancia y anime el paso al ver que papa estaba afuera de casa pero mis pies se plantaron en el lugar al notar que no estaba solo. Seguida de mi madre estaba yo. O mejor dicho la otra yo. Estaba hablando y riéndose con mi padre, parecía que iban a cenar a algún lado. El dolor de la bala no parecía nada en comparación con el sentimiento de traición hacia mis padres en este momento. ¿No reconocen que esa no es su hija? Por un segundo contemple la idea de ir hasta allí y gritarles la verdad pero no lo hice, me quede donde estaba. Después de todo, no creí que fueran a escucharme. Los observe desde que se subieron a nuestro auto hasta que se alejaron y doblaron una esquina. No sabía qué hacer ni a donde ir, así que me envolví con mis propios brazos y empecé a caminar. ¿Cómo era posible que el día hubiera empezado de manera tan calurosa y ahora estuviera terminando de manera tan friolenta?

Lo único positivo que puedo sacar de esta situación es que pude viajar y conocer lugares que jamás habría conocido en mi vida cotidiana. Me las arreglaba como podía; había días en los que comía y otros en los que no, noches en las que dormía y otras en las que no. Se podría decir que era un perro perdido. Fue en uno de esos viajes en el que me di cuenta de que no era la única en esa situación; decenas, no, centenares de personas se habían encontrado con su propio doble y este les había robado su vida. Fue gracias a estas personas que pude sobrevivir durante todo este tiempo y también fueron ellos quienes me dieron la manera y los medios para recuperar mi vida.

Había pasado ya casi un año desde ese día. Fue por eso que decidí que el mejor momento para saldar cuentas con mi otra yo era en verano. Exactamente en un día caluroso, en el que ella saliera a comprar algo al almacén como acostumbrábamos con mi hermano. Y ese día llego. La seguí desde que salió de casa; la vi caminar al mismo tiempo que pateaba una mandarina hasta llega al almacén, la vi cuando salió y contaba el cambio que tenía, la vi correr las ultimas cuadras con una expresión de alerta en el rostro y fue ahí cuando estaba sacando las llaves, que decidí que no podía esperar más. Cargue el arma que sostenía en mi mano derecha y le apunte al pecho. En el mismo lugar que ella lo había hecho. La vi darse vuelta y mirarme, pero yo ya no la podía ver. Se me había nublado la vista y note que eran lágrimas lo que lo provocaba. Dude sobre lo que estaba a punto de hacer. ¿Cómo puedo ser capaz de dispararme a mí misma? Aunque mi brazo estaba firme mi voluntad no lo estaba. Considere la posibilidad de salir corriendo y no volver nunca más pero luego recordé ese año de mi vida que había sido robado injustamente por la persona que tenía delante de mí y deje de dudar. 

23 de Agosto de 2017 às 01:15 0 Denunciar Insira 4
Fim

Conheça o autor

E Fregeac Subo cuentos o lo que salga cuando hay inspiración. Mucho de lo que escribo esta inspirado en pensamientos ,sueños o cosas que viví. Actualmente estoy estudiando, así que con suerte algún día edite las cosas que publique para estén un poco mejor escritas. Gracias por leer!!

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