Drei Brasilianischen Helden Seguir história

Pedro Castillo Pedro Ivan Castillo Isla

Muy pocos saben que brasil participo en la segunda guerra mundial, y menos aun conocen sobre el enorme acto de valor y compromiso que llevaron a cavo los participantes de esta historia, valor que fue reconocido hasta por quienes los llamaban "enemigos".


Conto Todo o público.

#Heroes #Segunda Guerra Mundial #Brasil #Historica
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Capitulo Único.

Las tropas brasileñas marchaban por las calles de la ciudad de Montese, Italia. Las fuerzas expedicionarias brasileñas (FEB) habían acudido en ayuda de sus aliados en el frente de batalla, dejando así sorprendidos a todos aquellos que decían “seria más probable ver a una cobra fumar que a Brasil en la guerra” e irónicamente su lema era “la víbora está fumando” y su emblema una cobra con una pipa humeante en su boca.

Los soldados marchaban nerviosos mientras avanzaban en aquel que era su primer día de ataque a aquella ciudad, un objetivo importante para debilitar a las fuerzas nazi-fascistas en la zona. Entre los valientes soldados brasileños se encontraba Arlindo Lúcio Da Silva, destacado soldado que desde el inicio de su vida militar había impresionado a sus superiores por su valentía y disciplina en el cumplimiento de sus funciones. Junto a el estaban Geraldo Rodríguez De Souza y Geraldo Baêta Da Cruz. Ninguno se había visto antes y nunca habían hablado con el otro hasta su llegada al frente italiano.

La tención se palpaba en el aire, unos cuantos soldados del batallón que avanzaba por las calles de Montese, traba de charlar con el otro para disipar el nerviosismo.

-¡¡¡¡¡ALEMANES!!!!! ¡¡¡¡¡NOS ATACAN POR EL FLANCO IZQUIERDO!!!!!

Un soldado logro dar la alarma del ataque enemigo antes de que las balas de una ametralladora le perforaran el pecho y quedara tendido muerto en el suelo. Las fuerzas expedicionarias se lanzaron al suelo y buscaron donde cubrirse del ataque de las ametralladoras alemanas, a las que pronto se les unió el fuego de morteros. Era una lluvia de fuego y plomo.

Por el lado de las fuerzas alemanas, los soldados se movilizaban rápidamente para recargar las ametralladoras y suplir de municiones a los morteros que no cesaban su bombardeo. Se estableció un punto de mando en el cual se coordinaban los esfuerzos para detener el avance de las tropas aliadas, el comandante nazi discutía sobre las maniobras a tomar contra los atacantes cuando un soldado entro precipitadamente.

-Her Kommandant, se ha logrado detener el avance de las tropas enemigas, en estos momentos están atrincheradas más adelante, esperamos instrucciones – el soldado hablo agitadamente, demostrando que había corrido desde el frente a informar sobre la situación.

-Bien hecho soldado – el comandante de las fuerzas nazis respondía levantando la mirada hacia el soldado, sin despegar las manos de la mesa – no detengan el fuego de las ametralladoras, pero secén el ataque de los morteros e inicien el avance de la infantería.

-ja, sir – el soldado se retiro del puesto de mando tan apresurado como había llegado.

El fuego de los morteros ceso y la infantería comenzó su avance, las fuerzas expedicionarias abrieron fuego contra los soldados alemanes e intentaron avanzar y tomar terreno, pero el constante fuego de las ametralladoras pesadas se los impedía. Estaban atrapados en ese lugar.

El fuego enemigo era demasiado para resistirlo y los valientes soldados brasileños emprendieron la retirada, pero no todos pudieron escapar, de las tropas sobrevivientes, de los soldados que habían tenido la suerte de permanecer con vida, 3 de ellos no habían podido dejar el lugar en el cual se cubrían de los disparos alemanes, solo pudieron ver con impotencia como sus aliados se veían obligados a retirarse sin poder mirar atrás.

Arlindo Lúcio Da Silva, Geraldo Rodríguez De Souza y Geraldo Baêta Da Cruz fueron los que quedaron atrás, estaban totalmente rodeados, superados en números inmensamente y en desventaja en potencia de fuego, pero esto no pudo impedir que Arlindo, con su fisil apoyado en su hombro, abriera fuego contra las tropas alemanas, seguido inmediatamente por sus compañeros Gerardo y Baêta. Los 3 disparaban incansablemente contra los nazis frente a ellos. Disparo tras disparo, un cargador vacío caía al suelo y uno nuevo tomaba su lugar, la lluvia de plomo no cesaba.

-¡¡¡¡¡Her Kommandant, Her Kommandant!!!!! - un soldado histérico entro corriendo a la sala de mando, era tanto el pánico que sufría que inclusive se olvido de saludar a su superior – llegaron refuerzos aliados, están haciendo retroceder a la infantería y han matado a los operadores de las ametralladoras.

-¡¡¡¡¡Imposible!!!!! - el comandante grito encolerizado golpeando la mesa con su mano apuñada – ¿como pudieron dejar que eso pasara?

-Al detener el fuego de los morteros la infantería comenzó su avance, pero el fuego enemigo fue demasiado como para continuar con el avance.

- ¿cuántos son?

-no lo sabemos señor, deben llegar al centenar.

-Esto es inaceptable, reanuden el fuego de los morteros, quiero a cada soldado enemigo muerto, ¡¡¡MUERTO!!!

Nunca habían llegado refuerzos, el resto de las tropas aliadas ya había dejado el lugar, solo estaban en el lugar los 3 valientes que se quedaron atrás y que decidieron que lucharían con todo, a pesar de haber creado una ventana, una oportunidad para retirarse, ellos se quedaron, su honor se los impedía.

Los morteros reanudaron su asedio. La metralla salía disparada hacia todos lados, los escombros llovían sobre ellos, pero los 3 valientes no disminuyeron la frecuencia de sus disparos. Bala tras bala, de ves en cuando lanzaban granadas, esto hasta que se les agotaron. Finalmente, y después de resistir por un tiempo que se les había hecho eterno paso lo peor, se quedaron sin munición.

-Ustedes, ríndanse – el comandante alemán se dio cuenta de esto al ver que el incesante fuego que venia de la trinchera enemiga se había detenido – si salen ahora les perdonaremos la vida, bajen sus armas y salgan con las manos en alto

El silencio reino. No se escuchaba ni el zumbido de una mosca, las tropas alemanas tenían sus miras puestas en el lugar usado como trinchera por aquellos 3 hombres que por tanto habían aguantado y que tanto daño les habían provocado. Finalmente, un movimiento, un inesperado movimiento, los brasileños saltaron por sobre su escondite fusil en mano, y con sus bayonetas, cargaron hacia adelante valientemente sin importar el peligro.

Las armas alemanas no se hicieron esperar, el fuego de las ametralladoras impacto en el cuerpo de los 3 valientes, que no detuvieron su marcha hasta que cayeron muertos al suelo destrozado.

Las tropas nazis bajaron sus armas al ver a los 3 soldados caídos, ellos eran sus enemigos, aquellos que dispararon y mataron a sus compañeros, pero, ellos sentían que no estaban viendo a sus enemigos, sino a 3 valientes soldados que murieron por el cumplimiento de su deber, 3 soldados que, si bien los alemanes presentes no sabían si habían tenido una vida con honor, habían muerto con gloria.

Los alemanes recogieron los cuerpos y cavaron 3 fosos simples en donde depositaron los cadáveres, con trozos de madera improvisaron cruces para las tumbas, en las cuales grabaron el nombre de los 3 valientes. Estas acciones fueron tomadas por los soldados, quienes, al ver que su comandante se acercaba, se pararon firmes y saludaron a su superior.

El comandante se dirigía al lugar donde sus hombres habían cavado las tumbas, su paso era firme, su postura era derecha y orgullosa demostrando adecuadamente una conducta acorde a su rango, quito las arrugas de su uniforme de comandante de las Wehrmacht y paso frente a sus hombres, que se encontraban con los brazos en alto. Los soldados tenían miedo, pensaron que serian castigados por su acción, por darle sepultura al enemigo, pero el comandante paso frente a ellos sin decir palabra, solamente camino hasta estar frente a las 3 tumbas precariamente hechas, se quito su gorra de capitán de las Wehrmacht y pronuncio en alemán, con voz solemne y alta para que todos sus hombres que lo rodeaban escucharan:

-Hier liegen drei brasilianischen helden.

(Aquí yacen 3 héroes brasileños).

9 de Agosto de 2017 às 03:27 0 Denunciar Insira 0
Fim

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