mannyrod Manny Rodriguez

Las puertas del infierno se han abierto, monstruos y demonios atacan ciudad Darwin, el caos comienza, la gente intenta huir, Kevin junto a su mejor amigo y su hermano logran escapar con ayuda de su padre, este solo les da una indicación, "Busquen a los vivientes", ¿Qué rayos esta ocurriendo?, ¿Por que sus padres parecen saberlo? y mas importante, ¿Qué o quienes son los vivientes y como los encontrara?


Fantasia Épico Todo o público.

#fantasia #magia #juvenil #ciencia-ficcion #oscura #triskel
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Capítulo I El escape

¿Cómo se había vuelto todo tan raro y aterrador?, Kevin no tenía ni idea, el joven de apenas 16 años viajaba en la parte trasera de un camión ganadero y era acompañado por otras 10 personas, entre ellos su mejor amigo Connor, y su hermano Noah de 12 años, llevaban dos días viajando, no tenía ni la más remota idea del destino del camión, si es que había alguno, el olor a suciedad y excremento de cerdo se mezclaba con el hedor producido por los tripulantes, estaba cansado y hambriento, apenas había probado bocado y lo único que le quedaba era un paquete de galletas saladas que guardaba para cuando su hermano despertara, el niño dormía acurrucado entre sus brazos y cubierto por una mugrienta y raída manta, por su parte Connor tenía los ojos cerrados y los labios apretados para contener las lágrimas y el dolor del brazo lastimado, Kevin miro a todos lados, hombres y mujeres con las miradas vacías y el alma destrozada, se podía palpar la desesperanza en el lugar, recargo la cabeza sobre la pared del vehículo y cerró los ojos, los recuerdos se proyectaron en su mente como una horrorosa película.


Era la mañana de un domingo soleado, estaba en su habitación vistiéndose cuando una extraña brisa abrió la ventana, se encaminó a cerrarla cuando vio pasar una extraña sombra por el cielo, pero no le tomó importancia, cerro la ventana y abandonó su alcoba, bajó a la cocina donde su padre un hombre alto de cabello negro, ojos azules y piel caucásica, muy similar a él lo esperaba junto a su hermano que era casi una copia del mayor excepto que este tenía los ojos verdes y pecas en el rostro que recordaban a las chispas de chocolates e igual que Kevin tenía una mueca eterna que le confería el aspecto de estar tramando su próxima travesura, el mayor de ellos fue hacia su madre una mujer joven de cabellera roja, la saludó con un beso en la mejilla y tomó un pan con mantequilla -- ¿listos? -- preguntó su padre y Kevin dijó con la boca llena de pan – ashfdgmnf --, su madre puso los ojos en blanco como diciendo “este ya no tiene remedio” y Noah rompió a reír; a las nueve en punto los cuatro se dirigieron a la sala, Kevin contempló su reflejo en un espejo, se alboroto su negra cabellera y se auto dedicó un guiño -- que guapo eres -- le dijo a su reflejo


-- sí, tienes unos ojos tan azules como el trasero congelado de un mandril -- dijó su hermano por detrás, el mayor se giró para darle un golpe en la cabeza cuando tocaron la puerta, Marion (su madre) la abrió y un risueño adolescente entró, Connor era unos centímetros más alto que Kevin, su cabello era tan rubio que casi parecía blanco, la familia Caellum (ese era el apellido del de cabello negro) tenía una tradición, una semana antes de que las vacaciones de verano finalizaran dejaban Darwin (la ciudad donde habitaban) y se encaminaban al campo, el bosque o la playa para pasar un tiempo alejados del barrullo de la urbe.


Desde hacía dos años en esa tradición se incluía al mejor amigo del mayor de los hermanos, los cinco subieron al coche y Derek (el padre) ponía en marcha el vehículo y se dirigía al norte, lo que significaba que irían al campo, conforme avanzaban el cielo se volvía más obscuro, Kevin estaba nervioso y notaba la ansiedad en sus padres – Kevs -- dijo su progenitor -- ¿sí? -- contesto el aludido algo distraído mientras revisaba su teléfono -- prométeme que, si alguna vez ocurre algo, cuidaras a Noah y no te alejaras de él -- los tres adolescentes arquearon las cejas mientras Marion tomaba la mano de su marido -- Papá ¿A qué viene eso? -- cuestiono el mayor de sus hijos, dejando de lado su móvil – promételo -- dijo Marion con la voz entrecortada como si quisiera contener el llanto -- lo prometo -- respondió Kevin, el menor abrió la boca para decir algo cuando una mole obscura y cubierta de plumas impacto contra el coche en movimiento.


El auto salió disparado, dio varias vueltas en el aire y chocó contra la pared de una botica -- ¡¿ESTAN TODOS BIEN!? -- gritó Derek desde el asiento del conductor, Connor se movió pero grito de dolor, tenía el brazo en un ángulo extraño -- creo que se ha roto -- dijo, Marion quien tenía un golpe sangrante en la frente, se acercó y examino la herida, -- solo esta dislocado e hinchado -- le dijo la mujer y se giró para evaluar a los demás, el menor solo tenía un arañazo en el brazo, y el primogénito milagrosamente estaba intacto, ni si quiera se había despeinado (más de lo que ya estaba) – bajemos -- sugirió Noah


su padre miro por el vidrio frontal donde había aparecido una grieta en forma de telaraña -- bajemos, pero deprisa -- informo Derek, todos se apearon del coche y fueron conscientes del caos reinante, el cielo estaba obscuro, una densa niebla bajaba desde lo alto y parecía querer cubrir la ciudad, un millar de pájaros negros ( cuervos ) volaban por todos lados propagando el miedo, se unían en enormes bandadas y se impactaban contra los autos y camiones, herían a la gente y esta corría por todos lados gritando y llorando -- ha comenzado -- dijo Marion mirando a su consorte, este asintió tomó a Kevin de la mano y corrió rumbo a un callejón seguido de su esposa quien tiraba de los otros adolescentes.


Salieron del lugar y llegaron a una calle adoquinada y un poco menos transitada, el jefe de familia los guio entre las pocas personas que corrían por esa avenida y los cuervos que se abalanzaban sobre ellos, llegaron a una tienda para cazadores que estaba vacía -- tomen algo con que defenderse -- rugió Derek sobre el trillar de los cuervos que se escuchaba afuera, Noah se dejó caer sobre el suelo y se recargo sobre la pared, tenía la cara arañada por las aves y el corte del brazo sangraba, su madre tomo un botiquín que encontró en el mostrador y comenzó a curarlo, después le dio un analgésico al de ojos verdes para el dolor, mientras Derek y Kevin -- quien de nuevo milagrosamente no presentaba herida alguna -- buscaban algo con que luchar, Derek tomo un rifle de cazador con mira, Kevin tomo un arco y un cayac con varias flechas y se las entregó a su amigo -- tu eres muy bueno con el arco -- le dijo sonriente -- no sé si te diste cuenta pero tengo el brazo roto -- le respondió con ironía -- no está roto, solo hinchado, el medicamento que te di te ayudara con la inflamación -- le informó Marion, se puso en pie y fue a evaluar de nuevo al menor de sus hijos.


Hubo un fuerte estruendo y la ventana de la calle estalló y arrojó una lluvia de cristales al interior de la tienda, los seis se cubrieron lo mejor que pudieron, pero recibieron varios arañazos incluso uno se incrusto en la pantorrilla de la mujer, hubo un gruñido y todos miraron a la calle donde un extraño ser humanoide cubierto de lo que parecían costra y llagas por todos lados y que mediría más de los dos metros los observaba -- ¿qué es eso? -- pregunto Connor en un susurro casi inaudible pero cargado de terror -- un nibelungo -- respondió el mayor de los varones, los adolescentes lo miraron -- amor, debes sacarlos de la ciudad -- dijo Marion mientras se ponía en pie con mucha dificultad, su esposo asintió, la beso y le entrego el arma, el nibelungo intentó introducirse en la tienda pero recibió un balazo en la pantorrilla y aulló de dolor, Derek tomo una pistola pequeña y corrió hacia la trastienda dejando a su esposa, llegaron al almacén y salieron por la puerta trasera, -- tenemos que volver por mamá --chillaba Kevin histérico


-- ¡KEVIN! -- gritó su padre haciéndolo callar y prosiguió --tu madre sabe lo que hace, mi deber es sacarte de la ciudad y si en el intento puedo sacar a tu hermano y a tu amigo mejor, pero una vez que estén fuera de Darwin estarán completamente solos y por favor deja de replicarme -- los tres asintieron de mala gana y continuaron con su carrera, esquivando a la gente que corría desenfrenada, vadeando calles con asaltantes, nibelungos y disparando a cuanto cuervo se le acercaba, el brazo del rubio parecía mejor y se arriesgó a lanzar unas cuantas flechas algunas dieron en los pájaros y otras se perdieron de vista en el cielo o en edificios abandonados.


Después de correr por varios minutos llegaron a las afueras de la ciudad, la niebla negra estaba más cerca y parecía el crepúsculo a pesar de que solo eran los once de la mañana, Derek encontró a un hombre que subía gente a un camión de ganado, de esos que se usan para transportar cerdos y le pido que llevará a los tres adolescente, quería dinero y le entregó todo lo que traía, los tres subieron justo cuando dos centauros se acercaban, o al menos Kevin creyó que eran eso, pues tenían cuerpo de hombre hasta la cintura y después se transformaba en un caballo, pero tenían cuernos negros y curvados sobre su frente


Derek y otros hombres le dijeron al chofer que sacara el camión de la ciudad mientras ellos armados con rifles, pistolas y pedazos de metal o madera se abalanzaban sobre las criaturas, el vehículo aceleró y dejó atrás a los hombres y monstruos, los hermanos Caellum escucharon en la lejanía la voz de su padre -- Busca el templo de los vivientes, ve al campo --, varios cuervos más grandes de lo normal bajaron en picada y Connor lanzo sus últimas cuatro flechas abatiendo así a varios de sus atacantes, una mujer policía vacío su arma y mato 6 o 7 pájaros, el límite de la ciudad se veía pero la niebla obscura formaba remolinos y parecía estarce solidificando


pero no fue así, el camión entró en ella, un frio atroz inundo el lugar y una horrible y aguda carcajada que parecía venir de todos lados se escuchó, Kevin cerró los ojos y sintió como una ola de calor lo empapaba, la riza dejo de escucharse y la niebla se aclaró un poco, el camión salió y dejó atrás la ciudad.


Kevin abrió los ojos muy asustado y con las últimas palabras de su padre rondando en su cabeza, se había quedado dormido y revivido en sueños el infierno de hacía dos días, a un no podía creer que hubiera sido antier, parecía una eternidad.


Desde entonces había viajado por carretera, hasta hacia tres horas cuando el camión tomó un camino rural, lleno de baches y curvas que hacían que el estómago de Connor protestara, por su parte Noah no se había separado para nada de su hermano, la mujer policía, Brenda le había ofrecido un lugar en su colchón junto a ella y su hija Daniela, pero él se había negado, en su lugar se había acurrucado junto a su hermano, temblaba de frio pero no quería separarse de él, un anciano le proporciono una manta que le sobraba y el mayor en agradecimiento le dio unas barras de granola que llevaba en la mochila, no había bajado del carro con nada, salvo las mochilas del viaje donde tenían comida y agua de emergencia, pero que había repartido con todos los pasajeros


Noah se movió y sollozó entre sueños, el mayor apretó la mandíbula, estaba tan cansado y asustado que quería tirarse al suelo y comenzar a llorar hasta que sus padres llegaran y lo abrazaran, pero no podía venirse abajo, tenía que ser fuerte por su hermano, se lo había prometido a sus padres, su recuerdo se le clavó como una flecha en el corazón, ¿Dónde estarían?, ¿Cómo estarían?, unas lágrimas silenciosas resbalaron por sus mejillas y se las limpio, tenía que trazarse un plan, Derek y Marion evidentemente sabían lo que ocurría, el cómo y el por qué no lo tenía claro y no podía preguntarles, así que su siguiente paso era bajarse del camión en cuanto hiciera una parada y buscar una forma de llegar al campo y encontrar el templo de los vivientes, ¿Quiénes eran los vivientes?, no tenía ni idea pero su padre le había pedido que los buscara, así que eso haría.


Casi a medio día el vehículo se paró y Noah despertó, se desperezó y se limpió con la manta las lágrimas que había derramado al dormir – hola -- dijo el mayor – hola -- contesto tristemente el pequeño, Kevin tomó su mochila y sacó sus últimas galletas y la mitad de una botella de jugo caliente y se la entregó -- no tengo hambre, comételas tu -- dijo Noah consciente de que su hermano apenas y había comido, pero el estómago lo traicionó y gruñó -- vamos come -- insistió Kevin y el pequeño obedeció, todos bajaron del vehículo y el conductor, un hombre gordo y calvo les informo que ya no tenían combustible y que la capital estaba todavía a un día en automóvil, todos se quejaron


– disculpe -- dijo Kevin –¿sí? -- respondió el hombre -- ¿Qué tan lejos estamos del campo? -- preguntó el adolescente -- esto es el campo niño -- respondió el hombre señalando con su dedo todo lo que los rodeaba, era verdad, ¿pero adonde tenía que ir?, como si un foco se hubiera encendido en su cabeza y hubiera iluminado un rincón dentro de su memoria un recuerdo surgió -- el lago, el espejo de las hadas, ¿Dónde está? -- interrogo al conductor, este pensó un poco y dijo -- hacia allá -- respondió señalando el norte


--nosotros vamos a ciudad Curio que está en dirección contraria, el lago está cerca del bosque unas horas antes de llegar a ciudad Linneo -- informó -- ¿a cuánto tiempo de aquí? -- preguntó de nuevo Kevin -- 8 horas en auto y un día a pie, ¿no querrás ir hacia allá? – lo cuestionó el gordo conductor -- sí, mi padre me dijo que fuera, así que eso hare -- le espeto el joven -- estás loco, no puedes ir, lo mejor es ir a Curio, es la capital, podremos pedir ayuda -- le dijo Brenda


-- iré, chicos vallan a Curio y Connor cuida de Noah, me reuniré con ustedes cuando pueda -- le dijo a su amigo -- ¡NO! -- gritó Noah con los ojos llenos de lágrimas -- es un día de camino, no sabemos si las cosas que atacaron Darwin anden rondando por aquí, no puedo ponerte en peligro -- le dijo su hermano mientras le ponía las manos en los hombros -- ¡lo prometiste!, ¡no me abandones! -- gritó el pequeño y rompió a llorar mientras abrazaba a Kevin -- hermano yo tampoco te dejare solo, si tú vas al lago nosotros igual -- le informó su amigo, Kevin quiso discutir pero supo que no tendría sentido hacerlo, se despidió de los demás e ignoro las réplicas de Brenda y otro hombre, el anciano que les había dado la manta les entrego su cobija, pero los chicos la rechazaron, le dijeron que el lago estaba más cerca que la capital y que él la necesitaría más, al final los tres partieron rumbo al norte.

19 de Agosto de 2021 às 02:41 0 Denunciar Insira Seguir história
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