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La Tierra Vasca/Euskal Herría. El perfil geográfico



Los vascos son un pueblo ancestral, étnicamente singularizado, cuya lengua no está emparentada con ninguno de los grandes troncos lingüísticos europeos y cuyo origen es desconocido. Los vascos habitan a ambos lados de los Pirineos, frente al mar cantábrico y el golfo de Vizcaya , unos bajo soberanía española, al sur, los otros ciudadanos franceses, al norte. En la parte francesa conviven con otro pueblo ancestral, los gascones y pegados a la región histórica del Bearn, en francés Bearne. En esta parte francesa se puede hablar pues de tres elementos étnicos, lingüísticos y culturales: vasco, francés y gascón.

Las tierras vascas, encuadradas entre la montaña y el mar, con una orografía difícil, tanto en el monte como en la costa, accidentadas, agrestes y sin duda muy bellas, permanecieron en un alto grado de aislamiento durante muchos siglos, más en la parte española que en la francesa, donde la relación fue más fluida con gascones y bearneses y dónde hubo más encuadre político, más dominación política y contacto desde los tiempos del histórico Reino medieval de Navarra (francés, Navarre). Al igual que otras zonas del planeta, este aislamiento empezó a romperse con el inicio de la revolución industrial, especialmente en la zona oeste y sur, con epicentro y mayor intensidad en Vizcaya. El suelo vasco, rico en minerales, fue una zona de rápida y alta industrialización, de intensa explotación siderúrgica y minera. Surgieron emporios comerciales, industriales y financieros al amparo de esta expansión económica. A la par, para sustentar esta trepidante actividad económica se creó una intensa demanda de fuerza de trabajo que atrajo a personas de otras tierras, fundamentalmente castellanos en la parte espanola. Quedaron pues alterados el medio físico, expuesto a una alta explotación de recursos y alteración del paisaje y el medio ambiente y la estructura de población con los que llegaron buscando empleo y oportunidades económicas.

Vamos a intentar definir en términos geográficos la tierra vasca, el espacio físico en el que viven los vascones desde tiempo inmemorial. Vamos a hablar de Euskal Herría, que es como se llama en la lengua vernácula a este espacio. Pero Euskal Herría es un concepto que se extiende hacia la etnografía y las ideas políticas. Nosotros vamos a intentar fijar el espacio en el que habita este pueblo, sin entrar en otras consideraciones que exceden el objetivo de este artículo.

A la parte de la tierras vascas situadas en España se las llama Hegoalde o Hego Euskal Herría. Traducido al castellano, esto significaría aproximadamente País Vasco sur, por contraposición a la parte francesa, más hacia el norte y el este.

Esta parte española comprende cuatro provincias históricas. Las tres primeras, Álava, Vizcaya y Guipúzcoa constituyen hoy en día una unidad administrativa dentro del estado español, la Comunidad Autónoma del País Vasco. La cuarta, extensa y plural, que llega por un lado hasta los Pirineos y la frontera francesa, euskaldun o vascohablante en los valles y núcleos de montaña y por el otro con la ribera del río Ebro es la Comunidad Foral de Navarra, heredera directa del núcleo de poder más fuerte que han construido los vascos a lo largo de su historia: El Reino de Navarra.


De las provincias que configuran la actual Comunidad Autónoma Vasca, Álava es la única continental, sin salida al mar. Su tierra llana constituye una zona de transición entre la meseta norte castellana y la tierra vasca de monte, montaña ,y mar. Su capital, Vitoria, en euskera Gasteiz, es también la del ente autonómico. En Vizcaya es donde con mayor intensidad de desarrolló el boom industrial, comercial y minero y por la misma razón donde el impacto medioambiental ha sido más intenso. Los paisajes postindustriales desolados, hoy en recuperación, son testigo de esta transición económica y social. Bilbao, su capital, es, de lejos, la urbe más poblada de las tierras vascas.



Guipúzcoa es una estrecha franja de terreno entre el mar, los montes y sierras que la separan del territorio histórico de Navarra y la frontera francesa. Con un paisaje esplendoroso tanto en el interior como en la línea de costa, su capital, San Sebastián o Donostia, nacida del deseo de los Reyes de Navarra de encontrar una salida al mar hace más de un milenio es una de las joyas del norte, con abundante oferta cultural, festivales de cine y jazz.


Navarra es la provincia de mayor extensión de las que habitan los vascos. Es también quizás la de mayor complejidad por su estructura geográfica, variedad lingüística y por su peso histórico.


Navarra, en euskera Nafarroa, en francés Navarre es hacia el norte un territorio sin salida al mar, aunque muy cerca de él, impedido este acceso por los límites de la provincia de Guipúzcoa y por los Pirineos. Hacia el sur se extiende hasta las tierras del Ebro. Hay un fuerte contraste entre la población de la montaña y sus valles, vascófonos y alrededor del nueve por ciento de la población y los habitantes de la ribera del Ebro, que utilizan el castellano. Entre ambas zonas, Pamplona, en euskera Iruña, la capital y diferentes áreas donde el uso del lenguaje es mixto.


Navarra fue un Reino independiente, con una extensión más allá de los puertos pirenaicos hasta la invasión castellano-aragonesa ordenada por Fernando El Católico en 1512. De fondo había una tremenda pugna entre la recién nacida España y Francia. Durante siglos la Corona de Aragón y Francia pelearon por el dominio y la absorción de Navarra. El padre de Fernando, Juan II de Aragón murió sin ver realizada su aspiración.


Por su parte, Francia había ido colocando familias aristocráticas francesas en el trono navarro desde el siglo XII.


El momento decisivo llegó cuando a la muerte de la reina Isabel Fernando quedó como regente, aunque no heredero de Castilla. El aragonés, sin dudarlo, unió a su ejército las armas de Castilla y la de algunos vascos interesados en el posible nuevo reparto de poder. La invasión de 1512 se hizo con la aspiración de incorporar la totalidad del territorio del Reino.



El movimiento de Fernando fue replicado por el monarca francés y por los navarros de la merindad de ultrapuertos, al otro lado de Roncesvalles, en la cara oriental pirenaica. Se creó así la distinción entre Alta Navarra, euskera Garaia Nafarroa, en suelo español y Baja Navarra, en euskera Nafarroa Beherea todavía nominalmente independiente hasta 1620 y que sería finalmente absorbida por la corona francesa como territorio llamado Basse-Navarre. La división de la Navarra histórica se había consumado. Formalmente, la Alta Navarra , conservando sus fueros o derecho histórico subsistió como Reino súbdito , que no vasallo de Castilla hasta que el constitucionalismo español liquidó el status regio en 1833. La Baja Navarra conservó rasgos propios, instituciones, derecho y tribunales propios hasta que la Revolución Francesa abolió los estamentos y regiones históricas y aceleró la centralización y nivelación jurídica de todo el territorio que ya eran pujantes, latentes en la era monárquica.


Los tres territorios de lengua y cultura vasca en suelo francés se hallan encuadrados dentro del Departamento de los Pirineos Marítimos junto a otras dos regiones históricas, el Bearne, cuya capital, Pau, ejerce de cabeza y núcleo central administrativo y Gascuña. La Francia nacida de la Revolución de 1789 buscó homogeneizar el país, crear una unidad jurídica, legal y borrar las franquicias y privilegios de poder del viejo orden . El impulso del orden nuevo, el proyecto innovador pretendió crear una sociedad ex novo. Es una característica típica de los grandes proyectos revolucionarios, derribar todo lo anterior para edificar algo radicalmente novedoso.


A largo plazo, las identidades locales, regionales, han demostrado su elasticidad, su resistencia. Sigue existiendo un alma bearnesa, un elemento gascón que coexiste con el vasco en esta franja entra la montaña y el mar, y desde luego el ethos vascuence ha sobrevivido en este lado oriental de los Pirineos.



Iparralde, el país vasco norte, conserva los ecos de la Vasconia que una vez fue. Unas 260.000 personas viven aquí. La mayor de las tierras vascas en suelo frances es Lapurdi ( en francés, Labort). Situada junto al Mar, estación balnearia para realeza, aristocracia y posteriormente burguesía desde el siglo XIX, cuenta con la ciudad más poblada del país vasco francés, Bayona, con unos 50.000 habitantes. En Bayona, bajo la influencia napoleónica se escribió el primer texto de naturaleza constitucional de España, el Estatuto de Bayona de 1808. Otras ciudades conocidas por el turismo internacional se encuentran aquí: Biarritz, San Juan de Luz, Hendaya. El dialecto vasco de Lapurdi, el labortano, es uno de los referentes sobre el que se construyó el batúa, el euskera estandarizado con el que hoy se enseña la lengua vasca.


Ya hemos hablado de la Baja Navarra y de cómo quedó incorporada paulatinamente al territorio francés.


El Reino histórico de Navarra era transpirenaico .Los territorios de ultrapuertos, al otro lado de Roncesvalles u Orreaga, su nombre vasco, quedaron bajo dominios feudales tras desistir de su conquista Carlos I de España por la dificultad de defender la plaza hasta integrarse paulatinamente en lo que con el tiempo fue Francia. La capital de la Baja Navarra, Saint Jean Pied de Port, San Juan a Pié de puerto es el comienzo de una de las etapas pirenaicas del Camino de Santiago. Una de las más bellas, y sin duda, de las más duras.


El tercer territorio vasco francés es el más pequeño, el menos poblado, el más bucólico por lo accidentado del relieve y quizás el que más conserva el toque vasco tradicional por su aislamiento. Zuberoa, en francés Soule o Pays de Soule, en gascón Sola es un rincón para los amantes de las soledades, de la naturaleza y del tempo sosegado que marca el ritmo de vida de las comunidades rurales.


Unos 15.000 habitantes habitan estos valles y montañas en pequeñas y dispersas comunas que se extienden hacia el sur con la frontera lingüística y geográfica del pirineo aragonés. El suletino es el segundo dialecto del euskera hablado en la zona francesa . Y aquí se concentra la producción de un producto típicamente vasco, una parte de su identidad cultural, de su folklore: Las alpargatas.


Hasta aquí esta introducción a las tierras vascas. Hemos dejado aparte algunas zonas como la llamada Rioja Alavesa, la parte norte de éste territorio, de influencia vasca buscando una mayor concreción a los límites geográficos que marcan los mapas. Esperamos que el relato haya sido de su agrado.

18 de Maio de 2021 às 19:43 0 Denunciar Insira Seguir história
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