u16205797001620579700 Eduardo Hernández

¿Qué harías si te enteraras de que la extinción de tu especie es inminente? esta pregunta es la que llevara a nuestro protagonista a la locura, ¿Realmente deberías evitarlo? Hiroaki, un chico de tan solo 17 años se vera enredado en este tema, después de que se le haya revelado que toda su vida ha sido una simple rata de laboratorio. Retomando la pregunta anterior y sabiendo esto ¿Salvarías a la humanidad de unos dioses aburridos? la respuesta seguramente fue si, pero ¿Realmente es lo correcto?


Fantasia Fantasia negra Todo o público.

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Día a día.

—Elisa ¿Cuántos días van desde que entramos al bosque?

<<Aproximadamente 89 días.>>

—Con que solo 89 días... — Limpio el sudor de mi rostro.

Actualmente he estado investigando las "realidades alternas" que existen en lo que llamamos "los hilos." Vivo en estos momentos en la realidad roja, llamada así por que lo único existente en esta realidad es un sistema solar lleno de planetas rojos y nada más. A causa de una guerra en el pasado y una explosión nuclear todo lo que vivía en el exterior tuvo que irse al interior del planeta. Según lo que se contó no pueden respirar en el exterior y el solo estar aquí afuera los haría explotar.

—¿Cómo va la búsqueda Elisa?

<<Espera un momento.>>

—Vale.

Este es el bosque nenúfar. Un bosque que es atravesado por un río lleno de nenúfar. Es un bosque bastante extraño ya que es muy parecido a un bosque que cualquiera conocería, con la única diferencia de que todos los arboles de la zona tienen forma de nenúfar al igual que las plantas y su vegetación, tal vez solamente sea una extraña mutación...

<<Bien lo he encontrado.>>

—Excelente, guíame a él.

Lo que estoy buscando en estos momentos es algo llamado "portal interdimensional" algo capaz de conectar esta realidad con otras y que solamente personas con un rango dentro de las deidades puede ver.

<<Esta en frente tuyo, si utilizas tu ojo lo podrás ver>>

—Umm... está bien intentare usarlo. — En ese instante me pondría firme y recto, controlando mi respiración y concentrando toda mi energía en el ojo derecho provocando que una pequeña aura empieza a salir de este.

<<Vas bien.>>

-Eso espero.- En ese instante mi cuerpo se sentiría completamente relajado, cualquier sentimiento que podía tener desapareció por completo al igual que todo control de mi cuerpo y mi ojo izquierdo detono un aura rojiza haciendo desaparecer por completo el aura azul del otro.

—¿¡Qué está pasando!? —

<<Tu otro ojo quiere tomar control de todo tu cuerpo.>>

—¡Por esto es que nunca acepto usar el puto ojo! — Un ardor se podría sentir en todo mi cuerpo, dirigiéndose de mi ojo izquierdo hasta la punta del dedo gordo del pie, un dolor totalmente insoportable pasando por mis venas y mis articulaciones.

<<No te preocupes, en un momento te despertaras te este sueño, espero que cuando lo necesites de verdad lo puedas usar.>>

—¡¿De qué mierda me estás hablando?! — Un pitido empezó a sonar dentro de mi cabeza, un pitido un poco singular como si de una canción al estilo 8bits se tratara. Me pude dar cuenta que simplemente era el despertador y de que estaba durmiendo en mi casa.

—Ha sido muy raro ese sueño... — diría bostezando.

Una voz dentro de mi cabeza se escucharía, aunque se escucharía un poco distorsionada lo que decía pude sentir una reacción extraña en todo mi cuerpo.
"No lo olvides" diría aquella voz.

—¿Qué fue eso? Se sentían como escalofríos pero no eran lo mismo...

repentinamente un golpe se escucharía desde fuera del cuarto, parecía que alguien se había tropezado, salí corriendo para ver quién era pero lo único que logre fue sonrojarme al ver a Jessica mi hermana mayor por un año, tirada en el suelo abierta de piernas donde se le podría ver las bragas.

—¡No las veas! — Gritó la chica al darse cuenta de que estaba ahí parado.

—¡L-lo siento! — Me voltearía a cualquier lado para no intentarla ver mientras ella se para. Ella sonrojada me diría.

—M-mi madre dijo que ya te hablara p-para comer. — Aun sonrojada se iría corriendo al baño de alado, para solo volverse a caer.

—¡¿Estás bien?!

—¡Tú ve a comer! — Al escuchar esto ya estaría en la cocina en una de las sillas de la mesa.

—Hijo ya está el desayuno. — Una voz femenina saldría del salón principal.

—¿Dónde estás Elizabeth?

—Estaba en una llamada telefónica con el jefe. — Metería su mano en su bolso sacando un cigarrillo para después prenderlo.

—Si Jessica te ve así ella se enojará contigo.

—No te preocupes, ya estoy a punto de irme. — Coloca un plato en mi lado de la mesa para después poner encima un waffle con mermelada ya preparado.

—Espera, tu trabajo empieza a las 9 de la mañana, ¿por qué casi una hora antes?

—Me gustaría hacer horas extras.

Sé que esa respuesta ha sido una mentira...

—Dime la verdad Elizabeth.

—Ni siquiera mi esposo me cuestionaría las horas extras.

—¡Porque tu esposo era una mierda de persona! — Enojado por haber escuchado aquel nombre me levante y grite.

—¡No te metas con un difunto y menos con mi esposo! — Se acercaría a mí para darme una cachetada.

—¿Qué esta... pasando?

—Lo siento, nos alteramos un poco. —Diría para sentarme de nuevo en mi silla.

—¿Eso es un cigarrillo? — Volteando a ver a Elizabeth Jessica preguntaría frustrada.

—Jessica, tu comida ya está lista yo ya me voy. — La mujer iría directo a la puerta para colocarse el cigarrillo que tenía en la mano en la boca e irse hacia su supuesto trabajo.

—Cálmate Jessica, vamos a comer. — La cara de la chica tendría un poco de lágrimas, pero se relajaría y sentaría para comer.

—Ni siquiera comió ella... — Diría susurrando Jessica.

Mis mañanas se resumen en peleas sin sentido entre Jessica y Elizabeth. Toda esa mierda comenzó cuando murió el esposo de mi madrastra, esa mierda de persona que me golpeó durante toda mi estancia en esta casa. Elizabeth nunca lo creyó mientras que Jessica siempre me apoyó. Jessica no tiene relación conmigo de sangre pero aun así la quiero como una hermana.

—Bien Hiroaki, ahora que no está mi madre ¿Qué tal ha estado vivir en Estados Unidos? — Con una sonrisa en el rostro preguntaría.

—¿ah que viene esa pregunta?

—¡Hoy cumples diez años en esta casa! — Ella tomaría de su mochila lo que parecería ser una caja de regalos y se subiría en mis piernas dándome un abrazo.

—¿P-por qué t-te subes? — Nervioso apenas y podría hablar.

—dime que prefieres ¿a mi o a este regalo?

—¡No juegues conmigo Jessica! — Mucho más nervioso le respondería.

—No juego... — Rápidamente ella se lanzaría a mis labios, dándome un beso mientras acaricia mi cuerpo.

—por favor detente. — La intentaría quitar de encima de mí pero esto sería casi imposible.

—me detendré por ahora~

y así fue como mi primer beso se lo llevo mi hermana mayor...

—me voy adelantado Hiroaki, nos vemos más tarde~— Con esa última frase Jessica se fue al colegio como si nada de lo que pasó hubiera sucedido.

—¿Y ahora como le podré hablar?

Estas son de esas cosas que no me esperaba, aunque posiblemente le daré una pequeña posibilidad... por ahora solo iré al colegio.

—Bien vamos al colegio.

⃝•⃝•⃝

Dejando de lado lo que ha pasado con Jessica, es verdad llevo 10 años viviendo en la casa de esa mujer. Cuando tenía solo 2 años según lo que me contaron mis padres fueron asesinados brutalmente y fui recogido por una empresa llamada "La Realidad" el cual tenía un pequeño orfanato donde e me cuido durante 5 años y después me mandaron con esta familia a los Estados Unidos donde he vivido estos últimos 10 años... ¿Por qué me mandaron a los Estados Unidos? ¿por qué no solo dejarme con una familia japonesa? esas cosas son las que no me dejan dormir de la duda.

—¡Hiroaki! — Ha mi espalda el grito de una voz gruesa se podría escuchar.

—¿Eres tú, Akira?

Akira es un chico que conozco desde pequeño. Fue uno de los mandados de Japón a Estados Unidos por aquella empresa que me mando a mí. Actualmente vamos a la misma secundaria, según lo que me ha contado es por culpa de aquella empresa ya que nos quiere tener controlados, pero la verdad yo no creo en esas tonterías...

—Sip, ¡Soy el mismísimo Akira! — Grito muy alegre.

—Oh, ¿Mejoraste tu pronunciación del inglés?

—Sip, ¡Ahora soy bueno en esto!

—Vale vale, ya entendí, ¿Relájate un poco no? — Le daría unos golpes en la espalda.

—Está bien Hiroaki, pero tenemos que hablar. — Repentinamente a Akira se le escucharía más serio.

—¿Qué es lo que sucede?

—¡Tu hermana se te declaro! ¿Verdad?

—¿!Q-q-q-que diablos!? — Nervioso por completo, mi cara se pondría completamente roja.

—Jeje, lo sabía pillín. — Me daría un abrazo.

—E-e-espera, ¿¡Tú como sabes eso!?

—¿Eh? Se lo escuche a tu hermana contárselo a sus amigas.

—...

¿¡Por qué les dice a sus amigas que se me declaro si solo me dio un beso!?

Espero no empiece un chisme sobre esto...

—Bien Hiroaki, pero eso no era lo que te iba a contar, necesito que terminando las clases vayas a mi casa. — Volvería a empezar a hablar de forma seria.

—¿De qué va todo eso?

—No es bueno contarlo aquí en la calle, así que todo te lo diré en mi casa.

Akira tiene una casa propia gracias a que cumplió los 16 años y todavía nadie lo adopto así que simplemente le dieron una casa, que gran suerte...

—Bien, en cuanto las clases terminen iré directo a tu casa.

—Vale ya está Hiroaki, nos vemos más tarde yo me voy adelantando ya que tengo que ir a hablar con la maestra de matemáticas.

—Vale, adiós. — Y así Akira salió corriendo y un rato más tarde por fin había llegado a clases.

18 de Maio de 2021 às 18:40 0 Denunciar Insira Seguir história
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