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¿Se puede perdonar la traición de quién más amas? ¿Se puede reparar un corazón roto por los filos puñales de la mentira? ¿Que pasa cuando las personas en quienes más confías, te mienten y traicionan sin remordimiento? Jimin quería creer que amar era hermoso, quería creer que nadie podría destruir el pequeño mundo de felicidad que había construido. Yoongi no pensó su actitud cobarde e indecisa le haría perder lo que más amaba, no creía que su estable matrimonio podría destruirse en tan solo una noche. Hoseok no midió las consecuencias de sus actos, se ganó el odio de la persona más importante en su vida y perdió muchas cosas al hacer lo incorrecto. Taehyung quería volver amar, pero el resentimiento le impedía acercarse a esa persona y demostrar que también lo amaba. Todos tienen su historia, todos tienen un pasado. Ellos pensaban que amar era algo simple, pero no imaginaron el dolor tan grande que les causaría dicho sentimiento. "Porque amar dolía, era una daga en el pecho que se introducía más a medida que pasaba el tiempo, pero aún así, seguían allí, aferrándose a ese doloroso sentimiento sin importar el daño que se estuvieran causando" Gracias a BulmaSakamaki y DejaVu_Editorial por la hermosa portada


Fanfiction Seriados/Doramas/Novelas Todo o público.

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PRÓLOGO

[Diciembre del 2022]

La fría mañana hizo que el pelinegro se estremeciera en la cama por tercera vez. Era el invierno más gélido que se había presentado en Seúl en los últimos años. Las personas salían a las calles tan abrigadas que casi parecían osos de peluche por tanta ropa sobre ellos. Las calles se cubrían de una fina capa de nieve y en el peor de los casos, eran cubiertas absolutamente haciéndolas casi imposible reconocerlas, todo había cambiado radicalmente, las calles lucían más iluminadas y algunos establecimientos abrían sus puertas a las personas que deseaban comprar algo antes de ir al trabajo. La cuidad entera estaba de colores, la época navideña se acercaba y con ella, los adornos y regalos de pareja que eran muy comunes en esa época, lucían alrededor de los mostradores y estantes.

Tan claro, tan festivo, tan alegre.

Todo lo contrario a la mansión Min, donde la oscuridad reinaba y cada rincón estaba cubierto por las sombras. Ni los pequeños faroles que se mantenían encendidos toda la noche o los grandes reflectores distribuidos a lo largo de los pasadizos eran capaces de devolverle la luz a aquella casa, era tan penoso ver como las cortinas se mantenían cerradas, invitando a la cruel oscuridad a ocupar las habitaciones, y no era porque no había quién las abriera, simplemente las personas de aquella casa no querían hacerlo, la oscuridad se había transformado en algo natural, algo con lo que convivían dia a día que ni siquiera notaban o tenían la necesidad de dejar pasar un poco de luz a la casa.

Una ventisca de aire se coló por la única ventana la gran habitación. Dando de golpe sobre el cuerpo del pelinegro, haciendo que este se abrazara con sus brazos tratando de calentarse.

Yoongi cogió las mantas con sus manos, sus ojos aún se encontraban cerrados, pero eso no impedía que su instinto de abrigarse le obligara buscar un poco de calor en las cobijas de la gran cama matrimonial, deseando escapar de mortal frío que azotaba la ciudad se cubrió completamente con las mantas, sin embargo, ni las gruesas cobijas ubicadas una sobre otra eran suficientes para aplacar el gélido clima, sus manos estaban cada vez más heladas y no dudó en soltar un balbuceo inconsciente de sus fríos labios.

—tengo frío bebé...

Silencio. Su murmullo se perdió en el aire al no encontrar respuesta.

Tal vez había olvidado que se encontraba solo en aquella habitación tan grande, que aquello que tanto quería era imposible, su esposo ya no estaba allí para mecerlo en su cálido pecho o para calentarlo con sus dulces besos matutinos. Sus ojos se abrieron lentamente siendo conscientes de que nadie iría en su encuentro, las lágrimas acumulándose al saber que nadia estaba escuchando su murmullo. Yoongi volvía a despertar solo, en una fría cama que años antes había sido testigo de la primera noche de amor entre él y Jimin.

La nostalgia lo invadió por completo, recordando cada uno de los bellos momentos que disfrutó con él y que ahora, eran imposibles de realizar. La primera lágrima se deslizó lentamente, asegurando un húmedo camino hasta llegar a la mejilla. Su mente volvía a jugarle en contra, haciéndole recordar los dichosos momentos que había vivido junto al pelirosa, solo para torturarle y hacer que su sufrimiento jamás terminara.

Recordaba cuando Jimin le traía el desayuno; el pelirosa se esforzaba, aunque no supiera cocinar muy bien, quería sorprender a su esposo con detalles que solo a él se le podía ocurrir. Era conmovedor ver como el menor trataba de abrir un pote de mantequilla, sin mucho éxito. Pero Yoongi siempre estaba ahí para él, se levantaba de su cama al escuchar los quejidos de su pareja para acercarse al pelirosa sigilosamente por la espalda y tomar sus manos ente las suyas abriendo el pote sin mucho esfuerzo. Extrañaba cuando pedía su premio luego de ello, y hacia tiernos gestos para ser complacido.

Un beso.

Esa era la más grande recompensa que el mayor pudiera recibir, pues los labios del menor moviéndose suavemente sobre los suyos, le hacían ver el cielo, lo transportaban a un mundo donde solo ellos existían, en donde solo ellos podían disfrutar de la paz absoluta, donde se sentían protegidos y amados.

Los pucheros que realizaba, tratando de obtener su premio eran muy adorables y Jimin no podía negarse a ello. Sus labios se juntaban con los del mayor en un beso dulce y sereno, reflejando el gran amor que llevaban en sus corazones.

Pero ahora no había nadie que hiciera eso por él, hace casi tres años, toda la luz en su vida había desaparecido, no existía quien cambiara las rosas del jarrón o adornara la habitación con hermosas fotos de la pareja.

Más lágrimas brotaron de sus rasgados ojos, anhelando encontrar al que un día fue el amor de su vida para decirle cuanto lo sentía, deseaba poder explicar cada una de las cosas que en el pasado fueron malentendidos que terminaron por acabar su hermosa relación, deseaba poder decirle que nada de lo que sucedió fue con intenciones de dañarlo y lo que más deseaba en el mundo... era verlo, no importaba si al volver a ver su rostro solo encontrara odio y resentimiento, pero quería ver que estaba bien, que sin importar lo haya sucedido Jimin estaba siendo feliz.

Ahora no podía hacerlo.

Él había desaparecido de su vida y no había nadie que supiera donde estaba. Más lágrimas se deslizaron de sus ojos y él las secó bruscamente para sentarse sin salir de las sábanas. Sus ojos estaban perdidos, las lágrimas deslizándose a pesar de las constantes veces que Yoongi, intentó limpiarlas.

- lo siento- lanzó al aire. Y llevó su cabeza hasta sus rodillas, abrazándolas hasta quedar en posición fetal.- lo siento Jimin- murmuró aún con la cabeza entre las rodillas, pero está vez escuchándose sollozos de por medio.

Ese era su pan de cada día, pues no existía mañana en la que no despertara con los ojos mojados y se pusiera a llorar recordando su pasado.

Lo extrañaba tanto...

Siguió sumergido en sus lágrimas, atormentado por el pasado que lo perseguía, cuando el toqueteo de la puerta lo hizo volver a la realidad.

—¿Quién es?— dijo sin mucho ánimo.

—soy yo, Hoseok...—susurró una voz al otro lado de la puerta.

—pasa...—dijo sin tomarle mucha importancia.

El más alto se adentró a la habitación y la encontró más oscura que nunca, a diferencia de cómo la había dejado Jimin antes de desaparecer. Los cuadros lucían sin color, y muchos de ellos tenían polvo en los marcos.

—¿pudiste averiguar algo? —dijo el pelinegro, tratando de acomodarse la camisa que se había arrugado al dormir.

Hoseok lo miró y un nudo se formó en su garganta.
Ese no era el Yoongi que alguna vez conoció. Sus cabellos negros estaban desordenados, manchas violetas se daban a notar bajo los oscuros orbes del joven y su apariencia era demacrada.

—lamentablemente no— habló con tristeza, tocando un mechón de su cabellera.— Taehyung volvió a correrme de su casa, yo-yo lo siento, Yoongi— juntó sus manos hasta llevarlas a su cabeza y realizar una reverencia hacia el contrario- es mi culpa, él aún no puede perdonarme y creo que por eso no me dirá nada.

—las cosas que hicimos no son tan fáciles de perdonar Hoseok...

Hoseok levantó la vista y se miraron a los ojos, recordando el pasado que los unía, ambos apartaron sus rotros sintiendo que sus ojos se llenaban de lágrimas. Sus errores estaban cobrando factura de la manera más cruel posible, ambos habían sufrido, el karma les estaba enseñando que todo lo que va, vuelve y ellos estaban obligados a aceptar el cruel castigo.

El más alto volvió a tomar la palabra.

—veré si puedo contactar a su madre.

—pero ella... te odia.

—lo sé...—mostró una triste sonrisa— pero no me puedo quedar de brazos cruzados, al menos tengo que intentar reparar lo que hice. —el rostro de Hoseok ensombreció al terminar de pronunciar aquella oración.

¿Acaso se podía reparar algo como eso?

Ambos suspiraron preguntándose lo mismo, era tan complicado pensar siquiera en la posibilidad de ello, la vida era todo un misterio donde las respuestas podrían ser y no ser, pero de alguna forma había que intentarlo, estaban conscientes de que sus acciones en el pasado, no fueron las mejores y el tiempo le estaba haciendo pagar por ello.

Yoongi no tenía a su esposo a su lado.

Y Hoseok tenía un amor unilateral; el peor de los amores.

Definitivamente amar dolía, ellos lo sabían perfectamente, uno, no podía olvidar a la persona que amó a pesar de querer hacerlo y el otro vivía a las sombras de un amor no correspondido, esperando por alguien que tal vez jamás llegaría a amarlo.

"Porque amarte duele, pero sigo aferrándome a ese dolor a pesar de todo, necesito cura, pero no estás a mi lado, necesito aliento pero ya no estás aquí"

.

.

.


Tal vez aquí no entiendan nada pero con el desarrollo de la obra todo se irá aclarando. El prólogo es eso, el problema o una vista de lo que ha pasado, pero antes de ello debemos saber las causas. Te invito a seguir leyendo para que descubras que fue lo que pasó aquí y por qué fue que están en esta situación.

No olvides dejar tu corazón.

29 de Dezembro de 2020 às 22:33 0 Denunciar Insira Seguir história
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