luna97 Luna97

Tras 10 años de relación estable, es difícil imaginar que todo se acabe con la simple vibración de un celular y de palabras sin sentido. El cuerpo y el amor de Marco se sienten utilizados, el porqué es algo que no logra definir, y cuando sus pasos se dirigen al vacío, ese rostro familiar de cabello dorado se cruza en su camino.


LGBT+ Para maiores de 18 apenas.

#romance #drama #gay #amor #ficción #violencia #suicidio
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Llanto

La oficina se encontraba más tranquila de lo normal, Marco miraba sin pestañear a su celular, su expresión parecía turbia y rígida, después de un rato de observar la pantalla, arremetió contra el aparato y lo arrojó sobre su escritorio.

-Patrañas- dijo mientras se sobaba la cabeza.

La noche caía suavemente y desde la ventana que daba hacia la ciudad, se podía observar la mezcla de colores del cielo y una estrella que ya alcanzaba a verse.

En un instante las cosas que estaban sobre el escritorio de Marco, volaron por todas las direcciones de la oficina, el semblante del hombre era malo, parecía que en cualquier momento saltaría hacia la ventana y se arrojaría al vacío.

*Toc, tock* se escuchó.

-¿jefe, está bien?- una voz de mujer se escuchó suavemente.

Marco se puso su chaqueta, agarró su maletín y de mala gana, metió su celular en su bolsillo.

-¿Jefe?- Preguntó nuevamente la mujer y al instante la puerta se abrió. –Jefe, ¿está bien? ¿Qué le pasó? Escuché un ruido muy…-Haz que alguien lo limpie- interrumpió Marco.

La joven miró como su jefe se alejaba y subía al elevador, y después vio con desagrado al desastre dentro de la oficina.

Marco apoyó su cuerpo en la cabina del elevador y dejó salir un suspiro muy largo.

Su cuerpo temblaba y sus pensamientos estaban borrosos, se sentía vacío y perdido, si fuera un día como cualquier otro, estaría corriendo para llegar al auto y correr a casa, pero hoy no era así, el sólo hecho de imaginar que esa persona no lo recibiera cuando llegara, le destrozaba el alma.

- 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10…5 para alcanzar tu corazón, 5 adorándote, ¡10 malditos años amándote! ¿Qué hice mal? – dijo con la voz quebrada.

El elevador abrió sus puertas en el estacionamiento y Marco salió tambaleándose en dirección a un coche negro y cuando quiso introducir la llave para abrir la puerta, su mano tembló mucho, después de varios intentos, finalmente logró abrirlo. Arrojó sus cosas en la parte trasera del coche y entró tropezando.

Su celular sonó y sonó pero Marco no tenía la mínima intención de contestar; cuando el sonido paró, una lágrima silenciosa cayó por su mejilla. -…¿Porqué te disculpas?- susurró.

Lo que más amaba y atesoraba, se había esfumado, pero aún tenía la esperanza de que cuando llegara, él estaría a su lado como siempre.

9 de Setembro de 2020 às 19:49 0 Denunciar Insira Seguir história
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