aydan_r-a Aydan Angulo

Historia de un niño trans que no pudo llegar a vivir un final feliz


Conto Impróprio para crianças menores de 13 anos.

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NO HAY MÁS RAZONES

Mirando el cielo, así me encontraba en estos momentos, pensando en que pasaría mañana, esperando ansiosamente e imaginando ingenuamente que el próximo día mi situación cambiaria, que mis padres me aceptaría y que no tendría una presión en el pecho todo el tiempo, esperando que mañana algo dentro de mi infierno actual cambiará. Solo era un niño trans en busca de la aprobación y apoyo de sus padres; algo que venía esperando desde hacía cuatro años que había salido del closet con tan solo 14 años.

En mis últimos días tenía 18 pero aun así seguí escuchando todos los días que era demasiado joven para saber lo que quería y tomar una decisión sobre mi persona y más con un tema tan delicado como lo era mi sexualidad o mi identidad de género; para mi todos los días eran un infierno, escuchar sus comentarios e insultos, saber que los decepcione y pensar en que había lastimado a mi padre, la persona más importante y especial para mi ahora cuando me veía solo notaba tristeza y decepción al verme, saber que ya no era su princesa y que en realidad nunca lo fui.

Todos los días era un dolor horrible, cada vez mis ganas de vivir e intentar seguir se iban apagando, esa ansiedad porque sea mañana y poder ver algún cambio estaba acabando, para mi el levantarme y hacer algo era un dolor horrible, tener un nudo en la garganta y sentir tus ojos picar todo el día como si fueras a llorar, sentir un vació tan grande que el simple hecho de pensar en ir a la escuela o ver a alguien era un infierno.

Seis meses antes de mi último día conocí a alguien, una niña de mi edad que me llamó la atención al instante, su cabello corto chino, siendo este de un color claro y viéndose tan suave, sus ojos eran grandes y tiernos con un dulce brillo en ellos, con ella pude tener una sonrisa real, plena y sin fingirla. Poco a poco se fue convirtiendo en alguien tan especial para mi y posteriormente se volvió mi novia, que pasara eso me emocionó tanto que en ese momento sabía que dentro de toda la mierda que había en mi vida estaba ella, mi única luz y la única esperanza que tenía en esos momentos. Poco a poco volvía a tener esa ansiedad del que pasará mañana, pero ahora solo era por ella, mi razón de vivir no era yo, era ella y eso se volvió malo.

Pasó el tiempo y poco a poco se fue alejando de mí, mi relación con ella se estaba yendo a la mierda y yo lo sentía, lo sabía, dejó de interesarse de mi y poco a poco se iba. Volví a tocar fondo recayendo en mi depresión, mis esperanzas se acababan de nuevo y mis ganas de vivir disminuían. Tan solo era yo esperando poder ser comprendido y amado. Cuando por fin terminó nuestra relación me dijo algo que al día de hoy no olvido "Pensé que eras lo que buscaba, pero me di cuenta de que necesito más y lo encontré en otra persona. Lo siento". De nuevo me volvía a sentir inútil, insuficiente, de nuevo los pensamientos de mierda que poco a poco me iban quitando de nuevo las ganas de vivir, de intentarlo de nuevo.

Pasó aproximadamente un año después de eso, mis calificaciones bajaron y mi vida social se hizo nula, me la pasaba encerrado en mi habitación escribiendo historias y libros que nunc seran publicados. Lloraba la mayoría del tiempo y tan solo era felíz cuando escribía, solo necesitaba mi libreta y música para poder ser felíz pero algo salió mal ahí; mis padres solo criticaban porque escribía pero ellos no sabían que esa era la razón por la que aún tenían hijo, además nunca aceptaron mis pronombres por lo que hasta mis 18 años tuve que escuchar un nombre y pronombres que nunca me gustaron y que nunca me representaron.

Mis padres asumieron que la razón por la que yo baje mi rendimiento era porque me la pasaba fantaseando y me quitaron lo único que me mantenía con fuerzas. A pesar de eso mi rendimiento no mejoró, al contrario bajó aún más y esto para mis padres si fue signo de alerta pero no de que estaba llegando a mi límite, sino de que solo era un niñato irresponsable, me quitaban todo el día diciéndome inútil y que nunca llegaría a nada y que me rindiera y solo me pusiera a trabajar para lograr ser alguien.

En los últimos dos meses de mi vida solo recuerdo haber llorado todos los días, recibir insultos de las dos personas que en su momento fueron mis padres, sin amigos, sin nadie, solo era yo en una caída hacia un vacío interminable. El día en que tome la decisión de irme después de tanto tiempo y sufrimiento fue un día miércoles, mis padres no estaban en casa, baje por un vaso de agua y me encerré en mi habitación, tome mis pastillas y me las tome sin darme tiempo a pensar, pocos minutos después me empecé a sentir mal y ahí las pastillas habían hecho efecto ya, solo espere acostado en el suelo, viendo todo desvanecerse; deje de sentir miedo y me entregué a mi destino sin más, ya no había miedo, ni dolor, solo había satisfacción al saber que todo se termino.

Desde otro punto en el universo podía ver a mis padres llegar a casa, gritaron mi nombre varias veces para que bajara pero al no obtener respuesta alguna de mi parte subieron a mi habitación, tocaron la puerta pero no respondí por lo que ya preocupado entraron de golpe encontrando mi cuerpo inerte en el piso, sin pulso, sin respiración, sin vida. Se acercaron a mi rapidamente, mi madre lloraba sosteniendo mi cuerpo moviendo este en busca de alguna respuesta, mi padre por otro lado llamaba a la ambulancia viendo mi cuerpo y llorando silenciosamente, viendo mi cuerpo impactado y con profunda culpa.

El día de mi funeral mi padre se acercó a donde yo descansaba y acarició mis mejillas frías y pronunció algunas palabras en forma de despedida "Perdón por nunca darme cuenta del daño que te hacía, ya no hay más que pueda hacer o decir más que un lo siento Aydan"

Después de hacerme la vida imposible usó mi nombre correcto en mi funeral, eso era tan triste pero me dio una tranquilidad buena, a diferencia de mi madre que cuando se acercó solo me echo la culpa y pronunció el nombre incorrecto en su tonta despedida. Como último apareció la persona que me hizo tan feliz por algunos meses al menos, se acercó a mis padres y se presentó, explicó que eramos o mas bien que fuimos. Mi madre quiso sacarla de ahí pero mi padre la dejó acercarse a mi. En su mirada había tristeza y arte de culpa, se despidió de mí sin decir algo realmente relevante, eso me decepciono un poco pero al menos vino. De ahí en fuera no hay más que decir, solo familia hipócrita. Así es la breve historia de mi vida, la cual terminó porque para los demás solo fui un débil que no supo afrontar problemas de la vida, pero para mi solo era un niño que no tuvo una buena compresión y aguanto lo más que pudo.


8 de Novembro de 2020 às 07:46 0 Denunciar Insira Seguir história
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Fim

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