jjkhxlic Drims

Jungkook sabe que su vida está decidida... Lo sabe, pero eso no impide que aspire a algo más. Él simplemente desea ser feliz, incluso aunque sea a través del lente de su cámara. Taehyung conoce lo peor de las personas, lo que lo hizo un maestro en ocultar sus verdaderas emociones. Eso, hasta que Jungkook le demuestra que puede verlo por completo, y sin necesidad de filtros de por medio... "Así que... ¿Eres un acosador?"


Fanfiction Para maiores de 18 apenas.

#kooktae
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I

Sacar fotografías era su pasión. A través de su lente, era capaz de ver todo lo que las personas escondían. No importaba cuánto se esforzaran por ocultar sus emociones, porque su cámara podía capturar por completo la esencia de cada uno de sus objetivos. Cuando sostenía la cámara en sus manos, el mundo se abría ante él de la forma más perfecta y hermosa que cualquiera pudiera imaginar. No existían más interpretaciones que la que sus fotografías plasmaban, capturando cada instante e inmortalizándolo de forma fascinante.


Poder modelar la realidad a través de sus imágenes, enalteciendo todos los detalles y dándoles la perfección que muchas veces el mundo era incapaz de percibir, lo hacía sentir pleno; por aquel instante en que no existía algo más que su cámara y él, todo el resto del mundo carecía de significado.


Era un oasis dentro de su vida rodeada de banalidad, su íntima burbuja de oxígeno en aquel mundo del que no se sentía parte y del que a ratos, buscaba pertenecer de forma desesperada sólo por no aceptar la certeza de que, pese a las apariencias que su personalidad pudieran levantar, seguía sintiéndose totalmente ajeno a todo.


Inhaló profundamente, sintiendo el aire frío entrar de golpe en sus pulmones. La noche entregándole la calma luego de un día en extremo estresante y como siempre, su cámara siendo su fiel compañía. Apoyó sus manos contra el borde del mirador, enfocando la ciudad bajo él iluminándose llena de vida. Relamió sus labios, alzando su cámara para enfocar, queriendo plasmar en imágenes todo lo que era capaz de observar. Su dedo presionó el obturador, alejando luego la cámara para revisar el momento recién capturado. Una sonrisa tiró de sus comisuras, dispuesto a seguir fotografiando pese a sentir cómo su teléfono vibraba incesantemente dentro de su bolsillo.


—Ahh... Qué frustrante...


Exhaló con irritación, dejando caer con delicadeza su cámara, sintiendo la correa tirar levemente su cuello. Tomó su móvil, frunciendo el ceño al ver el número de su padre en la pantalla; se mantuvo observándolo hasta que, luego de un largo momento, la pantalla volvió a apagarse. Sabía que su padre no estaría feliz luego de ignorar sus llamados, pero ya podría excusarse luego de forma personal.


Volvió a guardar su teléfono, tomando otra vez su cámara para seguir fotografiando, deteniéndose de forma abrupta al escuchar las risas a su alrededor. Recorrió confundido el lugar, porque estuvo seguro de haber estado completamente solo desde un principio. Su mirada entonces se detuvo en la imagen de aquel chico que reía ante lo que fuera el otro hombre le susurraba oculto en su cuello. Desvió su mirada, sintiendo sus mejillas arder ante lo íntimo de aquella situación, incluso aunque en verdad no hacían más que abrazarse y reír.


— ¿Seguro está bien que te deje en este lugar? —. Uno de los hombres, el que en apariencia era mayor, preguntó, captando nuevamente su atención. El chico, cuyo cabello rubio resplandecía bajo las luces del lugar, asintió sin dejar de sonreír.


—Sí, quiero caminar un poco.


—Te llamaré, ¿De acuerdo?


El pelirrubio rió otra vez, como si aquella promesa implícita fuese algo realmente divertido. No entendía muy bien el por qué tampoco podía apartar sus ojos de aquella pareja, avergonzándose a sí mismo al ver cómo ahora compartían un último beso y el hombre de cabello castaño caminaba para alejarse.


Se quedó ahí, viendo al pelirrubio sacudir su mano con suavidad a modo de despedida, su sonrisa grabada en su rostro hasta que su acompañante estuvo totalmente fuera de su campo de visión. Y hubiese deseado decir que, incluso con la luz escasa, su sonrisa era algo realmente agradable de ver, pero ahora que volvían a ser sólo ellos —aunque el pelirrubio ni siquiera advirtiese su presencia junto a él—, el aire se sintió denso a su alrededor.


De forma inconsciente, alzó su cámara para enfocar al pelirrubio que ahora dejaba que sus brazos descansaran sobre el borde del mirador. Ni siquiera supo cuántas veces presionó el obturador, pero se sentía en trance sólo al ver la forma en que, de un segundo a otro, la expresión del pelirrubio había perdido toda su alegría.


Ahora, era capaz de ver la mirada más honesta e hipnótica que alguna vez hubiese visto. El pelirrubio era por completo diferente al chico chispeante que reía minutos atrás. Sus ojos mostraban tanta tristeza, que se sorprendía de lo mucho que él mismo comenzaba a sentir. Era como si con tan sólo verlo ahí a través de su lente, el pelirrubio estuviese transmitiéndole todas sus emociones.


El chico ni siquiera lloraba, sin embargo ahí estaba él, sintiéndose al borde del llanto sólo por observarlo.


Y era perfecto. Tan honesto y sublime. Como si ni siquiera estuviesen en el mismo plano; casi etéreo allí, bajo la tenue luz del mirador.


Tragó saliva, volviendo a la realidad cuando su móvil comenzó a vibrar nuevamente en su bolsillo. Avergonzado al darse cuenta de que estaba acosando a un desconocido, bajó su cámara y caminó para alejarse, esperando que aquel chico no hubiese notado su presencia y siguiera en su propio mundo tal cual los últimos minutos.


Sus mejillas ardían, pero no se detuvo hasta llegar a su propio automóvil, dejando con cuidado la cámara en el asiento del copiloto y dejando escapar un suspiro sonoro, palmeó su rostro para tranquilizarse. No es como si hubiese decidido acosar a aquel chico, así que no entendía bien por qué se había sentido tan nervioso, casi absorto por completo mientras era incapaz de alejar su cámara de él.


—Todo un psicópata, Jeon Jungkook... Bien hecho... —musitó con cansancio, buscando su teléfono para poder contestar al fin a quien fuese lo sacara del trance en el que el pelirrubio lo mantuvo. Mordió su labio con nerviosismo, su dedo a milímetros de la pantalla para poder responder al fin, preparándose mentalmente para lo que vendría antes de contestar por fin—. Uhm... Hola...


— ¡¿Dónde mierda estás metido?!


Suspiró. —Estoy bien, gracias por preguntar, Hyung. También me hace muy feliz escucharte esta noche...


—Oh, no empieces con esa mierda, Kook. Dime dónde estás o juro que recorreré todo Seúl hasta encontrarte.


—No es necesario, voy de regreso a mi apartamento... ¿Estás ahí?


— ¡Claro que estoy aquí! Maldición... Mierda, necesito una cerveza...


Contuvo la risa al escucharlo, sabiendo que eso no ayudaría a disminuir el enojo de su amigo al teléfono. —Uhm... ¿Entonces llamas para invitarme una?


— ¡Claro que no, maldita sea! En serio, ¿Dónde mierda estás? ¿Crees que escaparte de la maldita ceremonia de tu padre y no responder sus llamados es algo inteligente? El viejo va a matarte, Kook. No ha dejado de llamar a mi maldito teléfono para ver si estás conmigo.


Su boca se desfiguró en una mueca de desagrado ante el pensamiento, consciente por completo de que su padre debía encontrarse furioso luego de su salida muy poco elegante. Dejó salir un gemido agotado, llevando su mano libre al volante para tamborilear sus dedos sobre éste, intentando controlar la ansiedad que la idea de discutir con su padre levantaba en él.


— ¿Kook? ¿Sigues ahí?


—Uhm, sí. Lo siento, Hyung. Llegaré pronto, ¿Sí?


—Bien, te esperaré aquí. No te atrevas a demorar mucho más, ¿Entendido?


Una suave risa escapó de sus labios ante el tono amenazador que su mejor amigo utilizó, sabiendo que por más fastidiado que pareciese, la preocupación era mucho mayor al enojo.


—Te veo pronto, Hyung— dijo con la mayor seriedad que pudo reunir en su tono de voz, escuchando una última queja en la línea antes de que la llamada se cortase.


Sus ojos se fijaron en su cámara una vez más, preguntándose si el pelirrubio seguiría en el mismo sitio, sacudiendo su cabeza suavemente para concentrarse. Debía regresar a casa e inventar una excusa decente para su padre, no seguir perdiendo el tiempo con aquel chico desconocido, incluso aunque su expresión siguiese grabada en su cabeza.



[…]



— ¿En serio, Kook?


El pelinegro preguntó apenas la puerta del apartamento se abrió, sus brazos cruzados sobre su pecho y sus cejas fruncidas profundamente. Su amigo lo observaba con una sonrisa llena de arrepentimiento, sosteniendo su cámara entre sus manos como si ésa fuese la mejor excusa que pudiera existir. Los botones superiores de su camisa se encontraban desabotonados y su corbata colgaba desarmada alrededor de su cuello, totalmente diferente a la imagen que vio horas antes. Lo siguió con la mirada hasta ver a su amigo dejar caer su cuerpo sobre el sofá, llevando uno de sus dedos a su boca como cada vez que se encontraba nervioso.


—Ya estoy acá... No exageres, Hyung.


— ¿Sabes que tu maldito padre no ha dejado de llamar? ¡Saliste de su maldita fiesta en medio de su discurso! —dijo alzando su voz, sus dedos masajeando el puente de su nariz con molestia al ver el poco interés que el pelirrojo demostraba en sus palabras. Suspiró, entendiendo que no importaba en realidad lo que dijera ahora, su mejor amigo no se encontraba especialmente preocupado—, da igual... Hubiese pagado por ver la expresión de tu padre.


—De todos modos no me necesita en ese lugar, Hyung. No hacía diferencia si me quedaba a escucharlo.


—Todo un rebelde, ¿No?


Sonrió, palmeando el lugar a su lado para llamar a su amigo; dejó caer su cabeza contra el hombro del pelinegro apenas éste —no sin antes revolear sus ojos—, se sentó a su lado al fin.


— ¿Qué hay de malo en querer respirar, Hyung? —preguntó con calma, volviendo a encender su cámara para revisar las fotografías que tomó durante su fuga.


—No hay algo malo... Puedes hacer lo que te haga feliz, Jungkook. No tienes... —meditó un momento sus palabras, alzando su mirada al techo mientras intentaba convencerse a sí mismo de lo que pensaba—, no tienes que seguir los deseos de tu padre como órdenes... No tienes por qué estancarte en algo que no quieres.


Jungkook suspiró, deteniéndose en la fotografía del pelirrubio. —Quiero que mi padre sea feliz también.


—Jeon Jung Hwan debería ser feliz sólo teniéndote como su hijo— dijo con notorio fastidio al pensar en la relación de su mejor amigo con su padre—, pero da igual, hablar de tu padre me provoca migraña. Y vine por mi cerveza, no lo olvides.


—Pero soy el menor, deberías atenderme tú, Yoongi Hyung~


Yoongi rió. —Estoy completamente seguro que no es así como las cosas funcionan, Kook... Así que ve por mi cerveza y deja de ver tus fotografías como si yo no existiera.


El pelirrojo sonrió, sus ojos destellando con emoción mientras seguía pasando las fotografías que tomó del chico misterioso, sus comisuras alzándose al llegar a una donde el zoom le permitía notar su perfil de manera limpia. Yoongi arqueó una ceja, haciéndose con la cámara de Jungkook al notar la forma en que su mejor amigo había vuelto a abstraerse, dedicándose a escudriñar en las imágenes.


—Wow... ¿Te graduarás de acosador profesional? —bromeó, sorprendido de la cantidad de fotografías del mismo chico—, en serio... ¿Qué rayos, Kook?


— ¡Sólo se cruzó cuando fotografiaba el paisaje!


Con su rostro ardiendo y su corazón latiendo a mil, recuperó su cámara y se levantó del sofá, caminando hacia la cocina en busca de la cerveza que su mejor amigo pedía.


—Pues al parecer, terminó siendo mucho mejor que la noche en Seúl, ¿No?


—N-No es así...


—Te creo, te creo...— rió, recibiendo la botella que el pelirrojo le extendía ahora—, y le creo a la forma en que tu cara enrojeció también.


— ¡No es así!


El pelinegro bebió un largo trago de su cerveza, sus labios curvados en una sonrisa por la actitud que Jungkook adoptaba. —Como sea, aunque sí tiene un rostro lindo... ¿No es mejor fotografiar personas que estén felices? Este chico parece al borde de lanzarse de la torre N.


Relamió sus labios, tomando su propia botella de cerveza con fuerza; sonrió de forma sutil ante la imagen vívida del pelirrubio en su memoria. La verdad, es que su mejor amigo tenía razón en notar la melancolía que rodeaba a aquel chico, pero al contrario de lo que Yoongi pensaba, Jungkook no encontraba algo más perfecto que la honestidad de aquellas emociones.


Aquel chico había pasado de una energía chispeante a verse totalmente sumido en una burbuja llena de pesar frente a sus ojos. Y Jungkook sabía que las personas solían mostrarse realmente como eran en plena soledad, por lo que comprendió que su alegría previa no era más que una máscara para otros.


E incluso así, triste y solitario, aquel pelirrubio era la viva imagen de la perfección a ojos de Jungkook.


—Hyung... No quiero fotografiar personas que fingen, ¿Sabes? Por eso sólo fotografío paisajes.


— ¿Y él?


Su sonrisa se amplió, dejando que sus ojos se rodearan de pequeñas líneas.


—Él no miente. ¿No lo ves? Ese chico está siendo tan honesto...


—Y eso, amigo, se llama atracción a primera vista.


— ¿No es amor? —rió.


—No puedes amarlo si no lo conoces, idiota.


—Tan poco romántico. Me pregunto qué es lo que ve en ti Seokjin Hyung.


El pelinegro frunció el ceño, como si se cuestionara realmente las palabras de su amigo. —Bueno, lo que sea que Seokjin vea en mí, sólo es perfección.


—Claro, y humildad.

Yoongi rodó sus ojos, ignorando la burla en las palabras de su mejor amigo. — ¿Entonces, te gustó el chico?


Jungkook negó suavemente, intentando aparentar tranquilidad pese a que su mejor amigo lo conocía más que cualquiera. —Si me gusta o no, no importa demasiado. No voy a volver a verlo después de todo.


Pronunció sus palabras con total certeza, después de todo coincidir más de una vez con un desconocido era algo bastante improbable en una ciudad como Seúl. No obstante, aunque tenía claro aquello, no pudo dejar de sentir el dejo de decepción ante sus propias palabras, mezcla de curiosidad y atracción que aquel chico había despertado en aquel instante que compartieron incluso aunque el pelirrubio no lo notase.



[…]



De todas las cosas que provocaban malestar en el pelirrojo, tenía claro que la que enfrentaba en ese momento era la peor de todas. Su mandíbula estaba tan tensa, que el dolor comenzaba a irradiar por cada uno de los músculos cercanos a ella. Sus ojos se mantenían fijos en la gran casa frente a él, dándose ánimo para cruzar la puerta al fin, incluso aunque su cabeza repetía que escapase nuevamente. Sonrió con algo de timidez al hombre que esperaba por él frente a la puerta, indicándole que podía abrir de una vez para permitirle la entrada. Un suave 'gracias' abandonó sus labios, recibiendo una venia respetuosa como respuesta. Exhaló con pesadez cuando la puerta se cerró tras él, dejándolo solo en medio del recibidor de la casa y pese a la familiaridad que el lugar debía entregarle, seguía sintiéndose ajeno en verdad.


Dando un último suspiro, caminó por el lugar hasta llegar al estudio de su padre, donde tenía claro, lo encontraría. Golpeó con suavidad, empujando la puerta apenas escuchó la autorización de su padre resonar desde el interior. Ahí, frente a su escritorio y concentrado totalmente en lo que fuese estuviera en aquellos papeles, la expresión de su padre le recordó momentos de su infancia, donde ser llamado al estudio sólo significaban largos minutos de discursos sobre su comportamiento inadecuado; lo divertido en verdad para Jungkook, era que en ese instante volvía a sentirse el mismo niño asustado de su padre, tal cual años antes.


— ¿No piensas acercarte, Jungkook?


Carraspeó, intentando deshacerse del nudo en su garganta al escuchar el tono firme en su padre dirigirse a él, sin siquiera mirarlo. —Sí...


— ¿Sí? —Cuestionó con seriedad, pasando a una nueva hoja de aquellos archivos que revisaba—, ¿Es que soy alguno de tus amigos acaso?


—Sí, padre. Lo siento —rectificó su respuesta, tragando saliva con dificultad.


Aunque su padre en ningún momento alzó su vista de los documentos que revisaba, tenía perfectamente claro que la atención del hombre estaba en él. Y realmente odiaba sentirse asfixiado por la presencia de su padre de esa forma.

Se sentó en la silla que estaba frente al escritorio, viendo al fin a su padre alzar la mirada para enfrentarlo. Ojos duros y expresión fría, el enojo contenido como siempre, pues Jeon Jung Hwan tenía una imagen que mantener incluso frente a su propia familia. En cierta forma, Jungkook siempre había comparado aquellas conversaciones padre e hijo, con reuniones administrativas; frías e impersonales, totalmente distintas a la idea que desde niño se hizo de una conversación con su padre. Nada tenía que ver con las relaciones que veía en televisión y que, de una u otra forma, lo hacían esperar por más de manera ingenua.


— ¿No vas a decir algo sobre tus acciones, Jungkook?


Relamió sus labios, sus manos empuñándose sobre su regazo ante el nerviosismo. —Lo lamento... Lo lamento en verdad.


— ¿Es así? —Su padre dijo con notoria incredulidad, y estuvo seguro, un poco de decepción—, ¿Realmente puedes decirme que lo sientes luego de lo que hiciste?


—Lamento haber arruinado tu fiesta, no creí que mi presencia fuese necesaria ahí de todos modos.


—Ése siempre ha sido tu problema, Jungkook. No entiendes los alcances de tus acciones y sigues comportándote como un niño pequeño. Tu madre tampoco estaría feliz de ver lo irresponsable que fuiste al irte de esa forma de la ceremonia. Contaba con tu presencia y sólo pensaste en ti mismo, tal cual has hecho desde que eras un niño.


Sonrió, tensándose al estar siendo regañado. — ¿Y para qué iba a quedarme? Diste tu discurso y tus partidarios creyeron cada una de tus palabras tal cual debían. Tus fotografías están en cada periódico... Tu popularidad sigue en aumento... Hasta pudiste hacer tu espectáculo de viudo eternamente enamo-


Se sobresaltó al escuchar las manos de su padre golpear sobre su escritorio, la molestia en el mayor haciéndose totalmente notoria ahora al escuchar sus descargos.


—No estoy jugando, Jungkook. Y no te atrevas a insinuar que cada vez que hablo de tu madre, es una estrategia para mi carrera.


— ¿No lo es? —Dijo con una suave risa—, si pareciera que hasta te da puntos en cada sondeo.


— ¡Jeon Jungkook!


—Lo lamento...


Jung Hwan masajeó el puente de su nariz, buscando la calma que segundos antes lo había abandonado, sin querer empeorar las cosas.


—Jungkook, tu presencia era necesaria. El apoyo de mi familia siempre ha sido uno de los pilares de mi carrera y que te marcharas antes de siquiera terminar mi presentación sólo demuestra que lo que hago no es importante para ti.


—Somin Noona estuvo ahí...


Suspiró. —Pero no es tu hermana quien seguirá mis pasos. Eres tú, Jungkook, quien va a seguir mi legado y quien se está preparando para liderar nuestra fundación; quien luego podrá convertirse en un gran asambleísta respaldado de nuestro partido. Eres tú quien debe estar junto a mí.


—Papá, yo...


—Me excusé por ti. Todos saben que tus estudios forman parte importante de tu preparación y saben que me apoyas. No quiero saber que estás perdiendo el tiempo nuevamente con esa estúpida idea de seguir fotografiando. No eres uno de los mejores de tu facultad para desperdiciarlo con esa cámara y tus juegos.


—No porque tú no lo entiendas, es una estupidez...


—Hijo —Jung Hwan rodeó su escritorio y se acercó a él, posando sus manos con suavidad sobre los hombros del pelirrojo y masajeando apenas en una demostración de afecto—, mi lugar en la Asamblea es importante y los focos siempre están puestos sobre nuestra familia. Sabes que las personas desconfían de nosotros los políticos y no debemos darle una excusa más para perder la fe en nuestro sistema. La familia es el pilar de mi carrera, también debe ser el tuyo. Es lo que tu madre también creía y es también lo que tu hermana cree.


Asintió, levantándose de su lugar para enfrentar a su padre. Jung Hwan le sonrió, acunando su rostro con una de sus manos, palmeando suavemente. El pelirrojo correspondió su sonrisa, cerrando sus ojos cuando su padre besó su frente de forma fugaz, odiando un poco aquella necesidad de afecto que hasta el más mínimo gesto por parte de su padre despertaba. En momentos así, incluso podía creer que aquellos valores de los que su padre se sentía tan orgulloso, no eran sólo para ganar la simpatía como figura pública.


—Sabes que los amo, a tu hermana y a ti. Son lo más importante en mi vida, Jungkook. Mi vida siempre ha estado dedicada a ustedes y eso no ha cambiado en absoluto ahora que formo parte de la Asamblea del país.


—Lo sé. En verdad lamento no haber estado junto a ti— dijo sin dejar de sonreír, viendo el rostro de su padre suavizarse ante sus palabras, tan feliz de contar con su apoyo—, te dejaré trabajar ahora, uhm... Hablamos, creo.


—Claro que sí, además estamos cercanos al evento de la fundación. Suerte en tus estudios, espero grandes cosas de ti, Jungkook.


Con una sonrisa tímida, se despidió de su padre para abandonar su estudio, suspirando con alivio al sentir la tensión abandonarlo apenas cerró la puerta tras él. Apoyó su espalda contra la superficie, mirando a su alrededor con una sonrisa al ver las fotografías de su madre, agradeciendo que su presencia al menos siguiese siendo importante en aquella casa.


—En serio te extraño —susurró, tomando una de las fotografías en donde su madre sostenía su mano y la de Somin.


—También la extraño, Jungkookie. Y a ti en casa.


Volviéndose al escuchar la voz de su hermana, sonrió ampliamente, devolviendo la fotografía a su lugar. Somin se acercó, abrazándolo con fuerza a modo de saludo. Sin negarse, rodeó el cuerpo de su hermana, dejando que su perfume lo devolviera a su infancia. También extrañaba a su hermana, porque al final del día, ella había sido su pilar para superar la muerte de su madre y enfrentar la ausencia de su padre.


—Noona, lamento no venir tan seguido... He estado ocupado con mis clases.

Somin sonrió, acariciando la cabeza de Jungkook y desarreglando ligeramente su cabello—. Lo que se espera del futuro Asambleísta, ¿No es así? Eres el mejor, Jungkookie.


—Sí... Supongo que sí.


— ¿Te quedarás a cenar? Pediré que pongan un lugar más, ¿Sí?


—No, Noona. Debo volver y estudiar... Pero prometo que vendré durante la semana —dijo con algo de culpa al ver la decepción en Somin por su negativa—, ¿Sabes? La verdad puedo posponer un poco el estudio, no es tan difícil al final y hace mucho no estoy con la mejor hermana del mundo.


Somin rió, tomando la mano de Jungkook para seguir hacia la sala, feliz de que el pelirrojo decidiera quedarse junto a ellos. —Genial, así también te cuento sobre mis planes para la fundación. Sé que sólo estoy encargada de la imagen, pero me gusta pensar que papá confía en mí lo suficiente como para mantenerla a flote mientras terminas tus estudios.


—Quizá deberías ser tú quien tenga el control total de la fundación...


Somin frunció levemente el ceño, viendo a su hermano observarla con cierta timidez. —Sabes que papá jamás dejaría que ocupe tu lugar, Jungkook. Siempre voy a estar ayudándote, pero la fundación de papá es un impulso para su carrera política y prontamente, para la tuya, yo simplemente la mantengo a flote para ti.


Bufó, notando la disconformidad en las palabras de su hermana. —Tú amas la fundación; haces cosas increíbles por quienes en verdad lo necesitan y no sólo por la imagen, no hay alguien mejor que tú para seguir manejándola. Yo jamás podría...


Somin negó con suavidad, acariciando su rostro de forma afectuosa. —Te subestimas, Jungkookie. Puedes lograr todo lo que te propongas... Y aunque sí amo esta fundación porque me acerca a lo que mamá tenía como ideales, sé que siempre estuvo pensada para ti; lo harás perfecto cuando el momento llegue.


— ¿Y si en verdad no quiero que llegue ese momento? Noona... ¿Es tan malo querer hacer algo con lo que me sienta feliz y completo?


—Hablas como mamá. Supongo que dejó más en ti de lo que crees...


Somin suspiró, queriendo decirle a su hermano que realmente esperaba que fuese feliz con su vida, mas sabiendo que al final, la decisión siempre pasaría por su padre.


Agotado luego de aquel día junto a su hermana, condujo sin reales ganas de volver a su apartamento. La noche siempre había sido su momento favorito, porque podía permitir que las luces de la ciudad disfrazaran su hastío por la vida que llevaba.


Y se sentía culpable, pues sabía que muchos otros rogaban por tener una parte mínima de su vida. Lujos a los que desde siempre se vio acostumbrado y oportunidades que se le daban sin necesidad de pedirlas. Pero aquello jamás había sido sinónimo de felicidad y sentirse de esa forma lo asfixiaba. Por eso, cada vez que podía ser uno con su cámara, todos sus malos pensamientos se disolvían con cada fotografía que tomaba.


Mientras avanzaba por esa avenida y las luces de los bares se iban reflejando en su automóvil, su atención fue captada de forma automática por la presencia de aquel chico. Frunció el ceño, porque estuvo seguro que la persona que lo acompañaba no era la misma que la de noches anteriores; de hecho, la forma en la que el brazo de aquel sujeto sostenía su cintura para acercar su cuerpo y besarlo, distaba mucho de la intimidad que había visto aquel día en Namsan.


Estacionó sin pensarlo, buscando entre sus cosas sin quitar la vista del chico hasta dar con su cámara, enfocándolo sólo a él. Una sonrisa tiró de sus labios mientras disparaba en repetidas ocasiones para capturar su imagen. Las luces artificiales jugando sobre él, volviendo su imagen etérea y dolorosamente hermosa. Su sonrisa, pese a que no llegaba a sus ojos, lo hizo sentir un nudo en su garganta.


Su labio se abultó de forma inconsciente cuando vio cómo el otro hombre guiaba al pelirrubio al interior de un Club del cual sabía, sólo eran partícipes gente de alta clase, decepcionado de no poder seguir observándolo aunque fuese de aquel modo Ya sin el único motivo de su espera, volvió a dejar de lado su cámara para seguir su plan inicial, queriendo despejar su cabeza. Sus manos volviendo al volante y cerrándose con fuerza cuando vio al pelirrubio salir del lugar en menos de cinco minutos, con expresión molesta y notorio enojo. Lo vio avanzar y de forma inconsciente, comenzó a avanzar tras él, mordiendo su labio al darse cuenta de que estaba traspasando todo límite, mas se negó a detenerse. Aunque las calles no estaban vacías, no le agradaba la idea de dejarlo solo... Y la curiosidad de saber por qué había cambiado así de idea, golpeaba su mente sin descanso.


Iba perdido en sus propios pensamientos, que no notó el momento en que el pelirrubio se detuvo y dio la vuelta, observándolo fijamente. Frenó de golpe, con su corazón latiendo demasiado rápido, sin saber cómo reaccionar ahora.


Podía seguir avanzando y hacer como si nada, después de todo, aquel chico no tenía real certeza de que estaba siendo el acosador que tenía claro, era en aquel instante. Aunque tampoco estaba haciendo algo malo... La calle era un lugar libre... Podía conducir a menos de veinte kilómetros si así lo deseaba...


"Ay, mierda... No, no no..."


Cerrando sus ojos con fuerza apenas lo vio moverse y sin soltar el volante, escuchó los golpes contra el cristal. Suspirando profundo y bajó su ventanilla para enfrentarlo, conteniendo la respiración al ver al chico de frente por primera vez.

Sus mejillas ardieron, sorprendido de confirmar que de cerca, aquel chico era mucho más atractivo de lo que pensó. Incluso aunque lo observaba con notorio fastidio y casi —o por completo—, al borde de golpearlo.


— ¿Te mandó ese imbécil por mí? Puedes decirle a tu jefe que no voy a regresar con él —escupió sus palabras con molestia, sus palabras sonando atropelladas y ligeramente diferentes al acento de la ciudad—, y que agradezca que no voy y lo denuncio por esto.


Siguió con su mirada el dedo del pelirrubio que ahora apuntaba su propio labio, el cual lucía un corte que seguía sangrando a ratos, cada vez que el chico hablaba. Parpadeó confundido, su boca entreabierta mientras intentaba comprender lo que sucedía.


—Y-Yo...


—Dios —el rubio rió al escucharlo tartamudear—, supongo que no puedo esperar que sus empleados sean demasiado inteligentes si trabajan con un hombre así, ¿No? Como sea, vuelve y dile que me deje en paz... Y deja de seguirme, en serio, haz algo más productivo con tu vida, adopta un perro o lo que sea, pero aléjate de mí.


Sin decir algo más, el pelirrubio volvió a caminar para alejarse, dejando a Jungkook paralizado en su lugar. Sus ojos siguieron al chico que ahora hacía parar un taxi, desapareciendo en dirección hacia el centro de Seúl tan rápido como pudo.


—P-Pero... —exhalando con fuerza, dejó caer su cabeza contra el volante por un momento—, ¡No sé de qué estás hablando!


Con cansancio y confundido totalmente, volvió a poner en marcha su vehículo, cambiando totalmente sus planes. Quizá aquel día, ir a fotografiar la ciudad no era tan buena idea.

5 de Maio de 2021 às 14:25 29 Denunciar Insira 163
Continua… Novo capítulo A cada 30 dias.

Conheça o autor

Drims Escribo drama y amo a Bangtan. Soy más estrés y ansiedad que persona. Chilena, Santiaguina y amante de la lectura y la escritura. Poca paciencia, pero igual a veces tengo mi lado simpático :D Instagram: 485543.jjk Twitter: SatanDrims Hiraeth en físico a la venta en amazon uwu

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𝙺𝚊𝚜𝚊𝚖𝚒𝚒 🍭 𝙺𝚊𝚜𝚊𝚖𝚒𝚒 🍭
llegandotardecomosiempreperoña, 😭💜 amo como escribes. ¡CUÍDATE MUCHO! 💜
May 16, 2021, 06:22
Mumi Mumi
Con ésta historia estaba al día cuando estaba en wttp así que muere porque llegue ahí, a ese cap, para saber como sigue 😝 Amo aquí también!
May 07, 2021, 23:52

TOMLINSONREY TOMLINSONREY
ES UNA DE MIS HISTORIAS FAVS. Me parece que está conecta más con la realidad, y todos los personajes tienen personalidades sinceras. Me encanta la personalidad de Jungkook... tan pura, fresca y Taehyung... tan roto soooo yo amo esto. Gracuias Dreams ֎
May 06, 2021, 16:52
Gene Acosta Gene Acosta
Yo solo vengo aca por ti <3
May 06, 2021, 03:11
𝚍𝚒𝚊𝚗𝚊 ☘︎ 𝚍𝚒𝚊𝚗𝚊 ☘︎
GRACIAS, GRACIAS, MUCHAS GRACIAS Sé que si la resubes es porque tú así lo quieres, pero igual muchas gracias, amo mucho esta historia 🤧🤧💜💜💜💜💜
May 05, 2021, 16:51
Mumi Mumi
Gracias mi linda Dreams!!!! Sos la mejor! 😭💕
May 05, 2021, 14:36
Moon ᥇ꪶꪖᥴ𝕜⁷ Moon ᥇ꪶꪖᥴ𝕜⁷
Amoooo que haya vuelto está historia
May 05, 2021, 14:02
Ec EvadneJ c
Esperé tanto por este momento ♡
May 05, 2021, 13:42
Lu Alvitres Lu Alvitres
Reina, vuelvo a la historia para deleitarme con los primeras escenas de Awfully perfect
March 03, 2021, 19:26
Nara Román Nara Román
AMOOOO, muy feliz de poder leerte de nuevo 💜
October 19, 2020, 17:20
Ilovekimtaehyung Rodríguez Ilovekimtaehyung Rodríguez
Hace tanto no leía una de tus historias Drims🤧
September 18, 2020, 02:21
Valw Haj Valw Haj
Ooh pensé que no podría seguir leyendo esta historia gracias por subirla
September 07, 2020, 07:16
Valw Haj Valw Haj
Ooh pensé que no podría seguir leyendo esta historia gracias por subirla
September 07, 2020, 07:16
Elizabeth Cadi Elizabeth Cadi
Graciaaaaas ❤❤❤ pensé que nunca más iba a saber cómo acababa esta historia ❤❤ gracias infinitas
September 06, 2020, 05:12
mariela olondro mariela olondro
Buenooo aqui vamos de nuevo...
September 05, 2020, 22:28
Naty Borahe Naty Borahe
Estoy emocionada 🥺🥺🥺
September 05, 2020, 12:52
VALKYRIE VALKYRIE
Nunca termine de leerla. Lloro 🤧
September 04, 2020, 06:22
Jessica Mishel Jessica Mishel
Que recuerdos con esta historia 😭😭😭♥️
August 28, 2020, 02:04
gia gia
AAASHSA7KSDUSUQKQHS ME ENCANTÓ
August 28, 2020, 00:25
Cartisma Cartisma
Realmente gracias por dejarme leerla ^^
August 27, 2020, 06:09
Berry🧚‍♂️ Berry🧚‍♂️
Primera vez leyendo esta historia✌ Esta interesante me encantó ♡
August 27, 2020, 02:57
Min Fer Min Fer
Muchas gracias por volverla a subir dreams♡TuT
August 27, 2020, 01:08
Sol Sol
Gracias por publicarla de nuevo! Cuídate mucho.
August 27, 2020, 01:05
Mini Purple Mini Purple
Es la primera vez que voy a leer este fic ... Tengo grandes expectativas 🤗💞
August 26, 2020, 23:58
Melanie Rodríguez Melanie Rodríguez
Siiiiiiii
August 26, 2020, 23:46
Luisa Fernanda Luisa Fernanda
Dios ya de por si le estaba llorando al taekook y ahora re subes esta obra de arte 😭 soy lágrimas
August 26, 2020, 23:42
Toto_VJK Toto Toto_VJK Toto
Amo esta historia... volver a leerla me da vida.
August 26, 2020, 23:24
Xacy 💜 Xacy 💜
Tu me quieres hacer llorar? Es una bendición T.T! Tanto taekook hoy y la cereza del pastel es esta historia T.T ILY!
August 26, 2020, 23:08
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