Pensamientos esporádicos Seguir blog

suncastillo14 Sun P. Castillo Pequeños fragmentos de pensamientos, que pretende mostrarte que lo que pasa por tu cabeza sucede en la dentro de todos, para mostrarte que no estas solo. un pequeño blog para los que nos cuesta decir lo que sentimos y guardamos tanto.

#problemas #ansiedad #depresión #sexualidad #amor #poesía #pensamientos #adolescentes
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Un Error

Una presión en mi pecho, como una mano gigante apretando mi corazón. La respiración agitada, puedo notarla, puedo escuchar como el aire sale por mi nariz de manera precipitada, todo por un error, no cometí más que un error, pero, ¿Cómo no actuar así?, si desde pequeña me han advertido el peligro de cometer errores, cómo no actuar así, si me golpeaban por un error si los defraudaba por un error, era lo peor solo por un error.

Ahora vivo a diario con los mismos miedos infantiles, fui educada por la tradicional escuela conductista, “todo es por tu bien”, decían y ahora pagan las facturas de mi medicina para la ansiedad y la depresión.

De todas formas, esto no era para quejarme de la crianza, es sobre el sistema educativo, es sobre los maestros, es sobre esas personas que te hacen temblar antes de comenzar a dar su clase, es sobre esas personas que imparten miedo con solo alzar un poco la voz, cuando lo que deberían hacer es ayudarte a amar lo que estas estudiando, no sé si es un problema del tercer mundo o solo de Ecuador, pero no conozco a una sola persona que no se haya topado con alguien así.

Pasando por el tipo de docentes que golpean con su inmensa regla de madera o esas maestras con la puntería exacta como lanzarte un marcador en la frente, (aún recuerdo la primera y ultima vez que una maestra dejo un punto rojo de tinta en mi frente por hablar con mi compañera, efectivamente aprendí la lección, no volví a hablar en clases, el problema es que deje de hacerlo hasta cunado debía hacerlo, tenía tanto miedo a hablar en frente de los otros, tanto miedo de alzar a mano, a mirar fijamente a los profesores, que me costo muchos años superar el famoso “pánico escénico”, pero efectivamente aprendí mi lección).

Olvide mencionar las maestras superficiales, esas que te califican por como te ves, esas que a los niños un poco desarreglados los tachan de vagos e incompetentes, pero a las niñas con listones en su cabeza las premian, olvide a los profesores desganados, tienen un cara de agotamiento y la voz pausada, prefieren impartir su clase desde su escritorio y rara vez puedes pasar una clase sin bostezar, también están esos maestros sadomasoquistas, que adoran infligir dolor, disfrutan ver la cara de sus estudiantes cuando mandan un deber para un fin de semana, de esos que hacen pagar a todos por unos pocos, se caracterizan por sonreír cada vez que aplican una de sus medidas, por ultimo voy a mencionar a los profesores que les pagan por no hacer nada, esos que te hacen exponer todo lo que deberían estar enseñándote, no se cual de todos estos tipos son los peores, de hecho creo que podría ponerlos todos en la misma caja y titularla “(cada quien la titularía de una manera diferente prefiero no ser tan grosera”). Se que me faltan algunos, pero con que estén enumerados en tu cabeza creo que es suficiente, no necesitamos recordar gente que no necesita ser recordada.

Es tan difícil pedirle a la gente, en especial a los profesores que dejen de ser tan aterradores, no creo que les cueste mucho darnos un poco de confianza, o tal vez ese es el punto, no nos quieren con confianza, no nos quieren a su nivel porque quieren seguir sobre nosotros, no quieren que disfrutemos del proceso de aprender porque ellos no lo hicieron, en ese caso, son una bola de egoístas resentidos, carceleros de la empatía, por favor si alguien es docente, podría explicarme un poco de su manera de pensar, quiero pensar que no todos son así.

Terminaré esto diciendo que estoy a punto de recibir una charla “instructiva” acerca de porque presente el formato equivocado en mi trabajo, por lo que tendré que aguantarte algunas “dulces palabras” de mi querida docente, así que espero entiendas porque tanta negatividad hacia el sistema educativo en este momento, recuerda que te lo dice alguien que siente ansiedad hasta cuando tiene que contestar el teléfono. ¡Deséame suerte!

2 de Fevereiro de 2021 às 21:19 0 Denunciar Insira 1
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¿Y si me equivoco?

¿y si me va mal?, puedo sentir como los segundos pasan, no los escucho, pero sé que se deslizan por mi cuerpo, marcando la hora de mi presentación al patíbulo (la comparación más mediocre y exagerada que jamás he hecho).

¿Y si no logro?, fácil decir la tan nombrada frase, “pues lo intento de nuevo” pero el problema no es intentarlo de nuevo, el problema es que yo recordare ese momento por el resto de mi vida, aunque sea algo insignificante como la razón por la que escribo esto, si la supieras te reirías y dejarías de tomártelo enserio, te lo aseguro.

¿y si no soy suficiente?, como una grabadora, repito esa frase a diario y parece que no llegara el día cuando deje de dolerle.

¿y si no lo consigo?, como esta, miles de preguntas del tono negativo podrían ser escritas, porque la negatividad es algo inherente en mi cuerpo.

Ojalá pudiera ser una de esas personas fuertes y decirte que no importa en lo absoluto, que dejes tus miedos y enfrentes la realidad porque de eso se trata la vida y no puedes vivir si no te arriesgas, que caer es parte de levantarse y que seguir en el juego es lo más importante, pero me sentiría demasiado hipócrita dándote aliento cuando yo estoy a segundos de correr a los brazos de la primera persona que encuentre para no enfrentar mis miedos.

Pero tampoco quiero dejarte con un pensamiento tan pesimista como el mío, no me parece justo que debas hundirte conmigo, así que mejor te cuento un cuento.

Había una vez una pequeña niñita que vivía con un pajarito en su hombro, ese pajarito siempre estuvo con ella desde que nació, pero no era un pajarito cualquiera, este pequeño animalito hablaba, la niña lo quería mucho porque era parte de ella, pero a la gente de su alrededor no les gustaba

-Debes dejarlo ir- le decían sus padres

-no te hace bien- le decían sus hermanos.

- ¿No te das cuenta que es cruel? - decía la gente, pero la verdad era que no podía hacerlo, no podía abandonarlo porque era parte de ella, este pequeño pajarito se reía cuando se equivocaba, le recordaba cosas malas cuando la niñita estaba bien, cuando ella lloraba le insistía para que no dejara de hacerlo.

Con el tiempo la niñita creció y el pajarito también, ahora era una poderosa ave que se posaba en su hombro con sus feroces garras, la lastimaba a diario porque era demasiado pesado y cada vez se volvía más cruel.

- ¿mira lo que te hace? - le decían sus padres

-Si no lo haces por ti, por lo menos hazlo por nosotros- le decían sus hermanos

- ¿por qué no te amas un poco más? - le decía la gente

Ella trataba de hacer volar al ave, pero cada vez que lo intentaba ella se incrustaba más en su piel, y los años pasaban y la vida pasaba y el ave seguía en su hombro siendo cada vez más cruel, hasta que un día sin previo aviso ella tomo fuerza, y logro arrancar al ave de su hombro, cuando esa ave toco el suelo, volvió a ser el pajarito que era al principio y rogo para que volviera a ponerlo en su hombro y la perseguía para que la siguiera escuchando y le gritaba para que le prestara atención.

Las personas que aún le quedaban a la niñita, las personas que en verdad la querían decidieron darle caza al ave, pero no lo lograron, solo pudieron hacer que volara y se alejara.

La niñita que ya no era una niñita comenzó a curar las heridas que el ave le había dejado, pero lo cierto es que a veces ese pajarito regresaba para volver a hablar con ella, solo que ahora ella sabia que lo que esa estúpida ave decía no era cierto, que solo debía levantar las manos para ahuyentarla y que desde ahora estaría en bien, o por lo menos lo intentaría.

12 de Janeiro de 2021 às 12:39 0 Denunciar Insira 1
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Solo levántate y vuela… si puedes

¿Alguna vez has tenido esa sensación de que las cosas en realidad no valen la pena?, como si estuvieras nadando contra corriente y de repente decidieras que no es para tanto y solo te quieres dejar llevar, no importa a donde vayas a parar solo quieres dejarte ir.

Actualmente la sociedad aplaude y exige el sacrificio diario, miles de frases motivacionales impregnan tu cerebro, y no surten efecto el efecto que deberían, solo generan culpa por no intentarlo tanto como los “otros”, pero nadie se ha detenido a pensar que tomar un descanso no está mal, que pararte y dejarte ir un poco tampoco será un crimen.

Sinceramente me siento agotada de pretender estar tranquila y en control cuando mi mente trabaja a modo de montaña rusa, siento un sobresfuerzo al tratar de alcanzar metas que en primer lugar yo no quiero hacer pero que pienso que debo porque es lo correcto.

Lo cierto es que a veces simplemente no podemos seguir más, estamos agotados, pero como no estarlo si este mundo exige más de lo que da, una frase de una canción viene a mi cabeza en este momento, “nadie te enseña los pasos en un mundo que te obliga cada día a poder levantarte y caminar” y ahora no la puedo sentir más cierta.

Esperan que seamos capaces de a afrontar la vida mejor de lo que ellos lo hicieron pero, en nuestra crianza no hicieron más que empeorar las cosas, lo único que dijo es que siento que la vara esta muy alta y por más que alce mis manos no puedo ni alcanzarla, ellos dicen: jamás te hemos exigido nada, no entiendo porque estas tan presionada, pero basta con ver sus ojos cuando observan los pocos logros que alcanzas, como si estuvieran sedientos de éxito, puedes notarlo en la manera en la que hablan de ti con otras personas y deben exagerar las cosas, es cierto que no han exigido nada explícitamente pero todos lo días se esfuerzan por hacerlo de manera implícita.

Pequeño pajarito solo levántate y vuela, suena tan tentador de hacer, pero mientras veo todo desde abajo no puedo evitar tener miedo a caer al intentarlo y es de ese miedo del que no te hablan, todos esos emprendedores con caras positivas y esos influencer con sus pulgares arriba me enferman, no lo digo a manera de insulto, literalmente me enferman, mi estomago no soporta tanta culpa u quiero expulsarlo todo hacia fuera, y es que lo que necesito es a alguien diciendo que esta bien ser una persona “normal”.

Quiero una pausa al mundo de la productividad y sumergirme en el mar de mi mente para tratar de encontrarme y encontrara algo que me recuerde porque diablos me estoy esforzando tanto, necesito un respiro, una exhalación que se lleve consigo todos los fracasos que llevo almacenados, tal vez de esta manera no tenga miedo a lanzarme al mundo como todos esos valientes que de alguna manera le encuentran el lado positivo a cualquier desgracia.

6 de Janeiro de 2021 às 01:04 0 Denunciar Insira 1
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De nuevo a clases...

Tengo unas ansias increíbles por comenzar clases, no son de las buenas, son de esa clase que estrujan tu estómago, que te dan ganas de llorar, de esa clase que te aprieta el pecho, y me pregunto ¿no debería estar entusiasmada? ¿no debería estar contenta?, porque de todo fui yo la que lo eligió, ¿verdad?, porque obviamente lo escogí con el corazón y no pensando en mi bolsillo y en la apreciación y respeto del resto.

Tengo tantas cosas de las que quejarme del sistema educativo que no hace otra cosa que hacernos odiar a la educación, no se si el problema soy yo o la cantidad exorbitante de maestros que no te alienta en lo más mínimo, todo, extremadamente TODO, se limita a sacar buenas calificaciones cueste lo que cueste, no importa cómo, no importa que tanto tengas que hacer, no importa nada mientras cumplas con las notas, no importa si eso te cuesta toda tu estabilidad emocional, no importa si has llegado al limite de lastimarte por no ser suficiente, no importa si tienes que esforzarte a mas no poder por un título que se te supone te garantizara un buen futuro.

La primera vez que fui consciente que estaba teniendo ansiedad fue en medio de un examen, no podía ni siquiera entender lo que estaba escrito, antes de eso creía que era normal ponerse nervioso todo el tiempo durante las clases con esos profesores que disfrutan preguntarte cosas que suponen que sabes pero que nadie te ha enseñado, o cruzar mis dedos para que no me seleccionen para dar una lección oral. Prácticamente llegue a vivir a base de tomar cada cinco minutos mi “agua de valeriana” que debo admitir no ayuda en lo más mínimo.

Cuando asiste donde un profesional para que me diera algo que me calmara, me dijo que era lo mas normal del mundo que los jóvenes de hoy en día tomaran medicina para la depresión y la ansiedad, y sin profundizar mucho me receto unas pastillas y un gotero, spoiler alerta: fue lo que utilice para tratar de suicidarme, volvamos al tema.

¿No es gracioso como la gente normaliza la ansiedad?, no me refiero a que las personas que la sufren sean débiles anormales incapaces de soportar la realidad (aunque así te hacen sentir a veces), sino a que debe haber algo malo en el mundo para que los jóvenes sufran de eso, quiero decir que claramente no es nuestra culpa.

Recuerdo decir a alguien “hoy he tomado la decisión consciente de salirme de la prepa” y aunque me burle en su momento debo admitir que no me faltan ganas para tirarlo todo por la borda y gritarle a la sociedad que necesito que me devuelvan mi estabilidad emocional y mis ganas de un futuro.

Supongo que ahora resta secarse las lágrimas, aguantarse la opresión del pecho, rogar por que no vuelvan esos ataques de pánico y rezar para que algún día sienta entusiasmo por ser parte del sistema educativo, no soy la única, ¿verdad?

4 de Janeiro de 2021 às 02:32 0 Denunciar Insira 1
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