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Fernando el Católico


La Historia, las historias oficiales son con frecuencia uno de los géneros de ficción más taimados y sibilinos que los escritores han concebido.


Las Historias nacionales son con frecuencia herramientas de manipulación para la creación de héroes y villanos, centros de producción intelectual de un imaginario colectivo que cohesione a una comunidad política, que le dé elementos de orgullo y legitimación. Las narraciones se elaboran y se reescriben a la medida de intereses muy concretos y se van adaptando a las necesidades y controversias de cada época. Es muy difícil encontrar verdadera imparcialidad y con frecuencia los relatos más objetivos son escritos por foráneos. Los vencedores imponen su relato, los perdedores y los que buscan establecer un nuevo orden, los aspirantes, escriben uno propio.


Uno de los santones oficiales de la historia de mi país, España, es Fernando II de Aragón, conocido como el Católico, cofundador junto a Isabel de Castilla del moderno estado español.


Fernando fue en realidad un político extremadamente hábil, un constructor nato de poder y un hombre sin demasiados escrúpulos.


No son demasiadas las personas en España que saben que Fernando fue, junto a uno de los Borgia, el personaje que inspiró a Nicolás Maquiavelo la redacción de "El Príncipe", el manual de ejercicio del poder cuya máxima es "El fin justifica los medios".


Fernando terminó consiguiendo varios de los objetivos políticos de su padre y anteriores reyes de Aragón en el tiempo en el que actuó como regente de Castilla tras la muerte de Isabel, haciendo uso de los recursos de ambos reinos para zanjar cuestiones que habían sido hasta entonces específicamente aragonesas. Su legitimación posterior vino porque surgía algo nuevo. España había nacido de la unión de dos reinos y de un esfuerzo de reconquista de ocho siglos.


La historia oficial de España induce a los escolares a pensar que la reunificación del territorio peninsular concluye con la conquista del reino nazarí de Granada en 1492. Ese año es también el del descubrimiento de América.


Pero la realidad es otra. Portugal mantenía a duras penas una orgullosa independencia sostenida por el apoyo de Inglaterra, garante de la soberanía lusa casi desde su nacimiento. El territorio al oeste de los Pirineos albergaba otro estado soberano: Navarra, con fuertes vínculos con dinastías aristocráticas francesas desde hacía siglos. En 1512 Fernando, como rey de Aragón y regente de Castilla ordena su invasión militar y conquista de Navarra. La invasión fue una acción conjunta castellano-aragonesa.


Durante siglos Aragón, Navarra y Francia habían peleado por la hegemonía de la zona pirenaica. Navarra, un territorio plural, complejo, en el que se hablaban varias lenguas y que tenía una extensión territorial al este de los Pirineos, la llamada Merindad de Ultrapuertos o Baja Navarra es el único territorio en el que los vascos han llegado a disfrutar de un estado soberano propio.


Fernando presionó política, económica y diplomáticamente a Navarra durante toda su vida como actor político. También se esforzó en cooptar al Vaticano, lo más parecido a unas Naciones Unidas de la época para que legitimara su ambición de dominio, acusando a los reyes navarros de "herejes".


Entendió que la fruta estaba madura en 1512, cuando pudo sumar la potencia política,económica y militar de Aragón y Castilla.


Fernando murió en 1516 sin completar la conquista. Las escaramuzas continuaron hasta 1525 y los mapas no se ajustaron hasta 1530. Francia se quedaría con la fracción transpirenaica de Navarra, la citada Merindad de Ultrapuertos o Baja Navarra. Carlos I, a la sazón rey de España tras un golpe de estado contra su propia madre, Juana, hija de Isabel y de Fernando, renunció a esta posición por la dificultad para retenerla y defenderla. Con el tiempo Francia acabaría dominando esta zona. Navarra fue desmembrada y los vascohablantes quedaron divididos entre España y Francia hasta el día de hoy, aunque conviene recordar la pluralidad lingüística y cultural del viejo reino, que llega hasta el día de hoy


Fernando II de Aragón pasó a la posteridad como uno de los Padres de la Patria, la emergente España. El fin justificó los medios y se consumaba una gran operación de ingeniería política. Sumada la integración de reinos peninsulares menos Portugal al nacimiento de la era imperial española por la conquista americana , irrumpía en escena el estado europeo más poderososo de la Edad Moderna.

10 de Junho de 2021 às 21:47 0 Denunciar Insira 0
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Zarabanda

Zarabanda es una maravillosa palabra, hoy caída casi en desuso.


Zarabanda es sinónimo de jolgorio, de alegría. Es una pulsión dionisíaca, una expresión de alegría y sensualidad no reprimida. Es algarabía y liberación de los sentidos.


La Zarabanda fue un baile popular en la época del Barroco, una era de Contrarreforma y represión. Desde ahí evolucionó a esa segunda acepción como sinónimo de deshibición.


En el Barroco se distinguía entre danza y baile. La Danza, aristocrática, cortesana, regulada, era una mascarada, una simulación en la que en realidad no hay margen de sorpresa. Estas danzas cultas no eran más que dogma con un falso toque externo de diversión, de fiesta. La exhibición hipócrita que define lo correcto, el límite, en casi todas las sociedades.


La Zarabanda, igual que otros bailes plebeyos es su antónimo exacto. Es el ritmo de las bajas pasiones, de la atracción y del deseo.


Pero hay otro detalle esencial en la naturaleza de este baile. Musicalmente se construye a partir de dos ritmos opuestos, una nota blanca, una nota negra.


Esto cierra el círculo de Diónisos. Todo se consumirá en un tiempo breve. Hay un elemento de atracción, otro de rechazo. Todo se consumirá en un tiempo breve e intenso, tal y como suele suceder en las hermosas noches de fiesta, pasión y verbena de verano.

2 de Junho de 2021 às 21:35 0 Denunciar Insira 0
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La invasión napoleónica de España, 1808-1812



La Revolución Francesa de 1789 y las posteriores guerras napoleónicas, las invasiones militares de otras naciones pero también la exportación del ideario revolucionario, de un concepto nuevo de sociedad y estado, una modernidad bajo un nuevo modelo , el modelo igualitario ciudadano frente al orden estamental cerrado y monárquico del antiguo régimen alteró , amenazó y terminó corrigiendo la ecuación política tradicional de los viejos estados continentales europeos.


Fueron invasiónes de soldados, sí, pero también de ideas. Y pese a que hubo contrarrevolución y Bonaparte fue finalmente derrotado y reducido se produjo una síntesis de ideas viejas y nuevas, sin un vencedor absoluto. Europa ya no sería la misma y hubo una expansión del pensamiento y de la práctica política que ya sería imparable a lo largo de los siglos XIX y XX.



Inglaterra, siempre especial por su insularidad había encontrado su propio camino hacia la modernidad y se encaminaba a su futura hegemonía y gloria imperial. Fue el primer país en el que el Parlamento sometió a un monarca. Su forma de democracia burguesa, con el derecho a voto aún restringido, su mercantilismo, su vocación por el libre comercio, por encontrar riqueza


y beneficios en ultramar y su futura hegemonía en los mares eran la antesala de un era de prosperidad y dominio. En 1805 Nelson derrotaba a una flota conjunta hispano-francesa en aguas españolas. Trafalgar es el comienzo de la edad dorada británica como reina de los mares, como talasocracia marítima e imperial.


El minoritario bando de los afrancesados, el grupo de pensadores, intelectuales y gente del pueblo ve una oportunidad de progreso, de romper un orden oscuro, antiguo e injusto con la entrada de la Armee francesa en el país . Entre ellos está uno de los españoles más universales de todos los tiempos, el pintor Francisco de Goya y Lucientes. El gran aragonés, amargado y derrotado por el tiempo, fallecerá en suelo francés, en la ciudad de Burdeos en 1828, cuando haya finalizado la era relampagueante de la era napoleónica y el intento de exportar el ímpetu de los ideales revolucionarios de 1789.


En este sentido, la invasión francesa, la pujanza de las nuevas ideas, forzó a España a confrontar las nuevas realidades del tiempo. Un poder nuevo, constituido bajo un ideario y una filosofía nueva desafiaba a otro que perdía su vigor e influencia.


Con la contienda de 1808-1812 se abren las divisiones que han marcado la vida de mi país en los dos últimos siglos, hasta el día de hoy.


Los españoles combaten a los soldados de Napoleón. Pero empiezan a discrepar también entre sí. Primero en el terreno de las ideas, después de forma más cruenta.


El minoritario bando de los afrancesados, el grupo de pensadores, intelectuales y gente del pueblo ve una oportunidad de progreso, de romper un orden oscuro, antiguo e injusto con la entrada de la Armee francesa en el país .Entre ellos está uno de los españoles más universales de todos los tiempos, el pintor Francisco de Goya y Lucientes. El gran aragonés, amargado y derrotado por el tiempo, fallecerá en suelo francés, en la ciudad de Burdeos en 1828, cuando haya finalizado la era relampagueante de la era napoleónica y el intento de exportar el ímpetu de los ideales revolucionarios de 1789.

El propio Bonaparte, finalizado el conflicto, a la par que admiraba la bravura con la que los españoles habían defendido su suelo lamentaba que hubieran rechazado la oportunidad que se les había ofrecido. Francia había ofrecido una constitución, un modelo de estado a imagen y semejanza del suyo, libertades y derechos ciudadanos. Pero la invasión fue rechazada y volvió a prevalecer el modelo monárquico y absolutista.

Es el periodo 1808-1812 y sus derivadas una guerra civil española?. Lo es al menos en el terreno ideológico, en el ámbito de las ideas.


Pero la caja de Pandora se había abierto. El duelo de ideas sobre el concepto de sociedad y estado estaba servido y los españoles quedaron divididos, polarizados, hasta el día de hoy. Entre 1833 y 1939 España vivirá cuatro guerras civiles.


Las tres primeras, las llamadas Guerras Carlistas, tienen un ámbito geográfico limitado. Son guerras de las regiones por su derecho histórico, de raigambre feudal ,fundamentalmente localizadas en Cataluña y territorios de la antigua corona de Aragón de lengua y tradición propia, no castellana y la Tierra Vasca , entendiendo por tal las tres provincias vascongadas y Navarra.


De la defensa del Derecho y los privilegios antiguos se pasará, tras las derrotas en el campo de batalla, a la apuesta por la idea nacional, separatista e independentista para afirmar la propia identidad. Está radicalización es una consecuencia de las derrotas en los conflictos carlistas, de la incapacidad de alcanzar un consenso mínimo en el que encajen nación y estado y de la enorme fuerza que arrastran en Europa los nacionalismos desde finales del siglo XIX.


Esta doble controversia, tradición y modernidad, centro y periferia culminará en el conflicto civil total de 1936-39.


Y aunque un bando se impone en el campo de batalla y tras la guerra haya una dictadura que dura cuatro décadas, la liza sigue abierta en el primer tercio del siglo XXI.


España sigue unida, a duras penas, pese a sus profundas divisiones, abiertas cuando el primer cuerpo de ejército francés cruzó los Pireneos a la mayor gloria de la idea republicana francesa y a la medida de la ambición de un corso llamado Napoleón Bonaparte y ensanchadas después por la complejidad cultural, lingüística y política del país.

29 de Maio de 2021 às 21:29 0 Denunciar Insira 0
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Fiebre del Oro


Los extremos se tocan. El mercado libre, salvaje, lleva a Marx. Y también a la desazón y el nihilismo.


Es un hecho. Regresamos a Dickens. Y regresaremos a la visión más idealizada y a la vez naturalista de Víctor Hugo y sus Miserables, a sus masas depauperadas y hambrientas pasadas por el rodillo de la explotación y la injusticia. Hay una paradoja en la fiebre del oro, en el ánimo de lucro que asola el planeta. Cuanta más gente se obsesiona por el dinero y la posición social mayor es el número de parias. Y esto es así porque en el hábitat económico mercantil, el que gana lo hace de forma neta, sin pensar en nada ni nadie más. Busquen algo que de sentido a su vida, algo que lleve un poco de calor a su corazón, algo que alimente el sentimiento. De lo contrario serán materia fungible y explotable, materia para compra-venta con un margen en la transacción. Materia y nada más.

23 de Maio de 2021 às 21:05 0 Denunciar Insira 0
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