luigi-andrade1587872362 Luigi Andrade

Los días de Alejandro parecen no tener gracia, hasta que nota a alguien particular en el camino a casa.


Histoire courte Tout public.

#espiritualidad #fe #religion #vida-diaria #angeles
Histoire courte
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Alejandro salva a un angél

Este misterioso hombre, sin ningún rastro de cabello en su cabeza tenia la particularidad de que siempre que se bajaba del bus, miraba hacia atrás y me saludaba con una grata sonrisa, nada más que eso. Era extraño, puesto que en esta ciudad, no mucha gente tiende a hacer tal acto de nobleza. Mi trabajo no me traía ninguna clase de felicidad, ni siquiera el hecho de tener una recompensa en dinero y poder gastarlo en lo que se me plazca era motivo de satisfacción, creía que con todo lo que hice para poder estudiar una buena carrera en la universidad lograría tener dinero y fortuna, que era al menos lo que me merecía, pero me di cuenta que la vida es mucho mas que eso.


No considero colocarme dentro del estatus de personas que a diario son felices, pero lo que si se, es que ese hombre al sonreírme todos los días me hace creer que hay algo mas allá de la felicidad que puede estar escondido entre los callejones mas recónditos de esta ciudad. Cuando aun era estudiante tuve que trabajar alfabetizando algunos barrios marginales y cuando entre a algunas casas veía muchas cosas curiosas, la mayoría de esas personas tenían una aflicción por conseguir objetos caros, que a duras penas entraban en sus pequeñas y humildes casas. Un día le pregunte a un señor:


-Tiene una gran televisión aquí, debido a su condición social, como la costeo?


-No lo hice, este fue un regalo del gobierno municipal cuando nos hicieron una visita.


En ese momento comprendí que hay muchas cosas que pueden regalarte pero que realmente no necesitas. Pero ya habían pasado casi 2 meses desde que ese hombre que me sonreía todos los días en el bus no llegaba y ya me estaba haciendo falta. Y llegó el día en el que me despidieron de mi trabajo. Hice mal unas cuentas por haber salido apresurado. Pero ya estaba harto de ese trabajo, necesitaba encontrar algo diferente, pero aun no sabía que tenía que ser. Quise coger el bus unas cuantas paradas antes para ver si así encontraba a ese señor. pero todo se torno diferente, la gente del bus no era la misma. El señor llegó, pero no fijo su mirada en mi, ni tampoco me dio la sonrisa al bajar del bus. Entonces decidí seguirlo, quería saber que era lo que hacia ese señor al bajar del bus.

¿A donde va? ¿Tiene un hogar? ¿Tiene una familia? Lo seguí y lo seguí sin que el se diera cuenta, y por mas que lo seguía él no paraba de caminar, caminaba y caminaba y cada vez el camino se hacia mas estrecho y peligroso. Recuerdo que por estas calles fue por donde hice el programa de alfabetización.


El hombre se perdió de mi vista por unos cuantos segundos hasta que me di cuenta que estábamos en el final de ese callejón.


El hombre miro hacia atrás y me dijo:


-Ven, estaba esperando a este día.


Estaba atónito, el hombre sabia que lo había estado siguiendo. Camine hacia adelante, el hombre abrió las puertas de madera que se distinguían por una pintura desgasta por la lluvia y el frio y olían a humedad. Dentro habían artefactos de hacienda, machetes, sombreros de cuero, barriles de café, etc. Pero todo estaba muy oscuro, apenas podía ver esas cosas y el olor se hacía cada vez más algo fuera de lo común.Había demasiado café, pero el olor no era de café, parecía que el olor del frio encerrado ahí por tantos años había ganado la mayor parte del territorio.


El hombre me dijo:


-No había abierto esta puerta en tantos años. Y ahora el frio se hace notar.


Ante mi mirada desconcertada el hombre abrió una ventana que estaba mas adelante y fue ahí cuando una gran luz blanca me cegó.Abrí los ojos, pero aun seguía sin poder ver. Solo podía escuchar murmullos y mas murmullos. Pero me sentía en una gran divinidad, la luz que penetraba por mis ojos cerrados seguía siendo blanca, pero celestial.


-No temas, estas conmigo caminando por un lugar especial.


El hombre tomo mi mano y me ayudaba a caminar pero yo seguía sin poder ver.


-El lugar donde estamos ahora, es mi hogar, gracias a que tu me viniste a ver hoy me has ayudado a regresar.


Y era cierto, todos los días salia del trabajo a coger el bus. Pero no era por verlo a el. Este día todo había sido diferente.


-Simplemente tengo que darte las gracias por haberme traído de vuelta acá. Y nunca dudes en nuestra existencia. Ahora regresaras pero no recordaras esto. Sino, ¿de que sirve que ustedes crean en nosotros, si nos pueden ver? El misterio es el

mejor arma de ustedes los hombres y nosotros hemos aprendido algo de eso. Gracias a que tu has cumplido el reto de venirme a ver quizás la vida traiga algo mejor para ti.


Y en ese momento abrí los ojos y estaba en mi habitación, no se que paso. Creo que fue un sueño. Si recuerdo que llegue a casa, mi hermana esta aquí.


-Alejandro, ¿tuviste una pesadilla?


-No, creo que tuve un sueño un poco raro.


No estaba muy seguro de que era lo que había pasado. Mi mente estaba muy confusa. Pero el hombre parece que hizo algo mal en su truco, creo que esta es la primera vez que me regalan algo que de verdad, había estado necesitando tanto.


Comencé a creer, creo que el hombre no borro mi memoria a propósito.


-Hermana, solo se que dentro de mi sueño, he visto a un ángel.





(2013).


26 Avril 2020 05:08:30 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

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