Caerás A Mis Pies Suivre l’histoire

angela_phoenix_27 Angela Phoenix

Scarlett regresa con su padre y hermano mellizo después de haber vivido unos largos años en el extranjero junto con su madre. Cuando vuelve se topa con qué el instituto al que va a ir está dividido entre dos grupos, una parte la domina su hermano y la otra Cole Jones. Cole al verla en el primer día ya tiene claro que ella será su víctima en este curso. — Caerás a mis pies — dijo decidido. Pero Scarlett no se quedará de brazos cruzados y ella le dejará claro una cosa. — Esta no es una historia en la cual la chica vaya a enamorarse perdidamente del chico — dijo y se acercó lentamente a su oído —Caerás a mis pies, Jones — susurró.


Romance Tout public.

#secretos #amor #romance #adolescentes
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Capítulo 1

"Todo pasa por algo y lo que no pasa, también es por algo"


O al menos eso solía decirme mi madre antes de que falleciera.


Me llamo Scarlett Angelique Beckett, tengo 17 años y en estos momentos me encuentro en un avión volviendo a mi tierra natal, EEUU. Pasé 15 años en Inglaterra con mi madre aunque en algunas vacaciones estaba con mi padre — papá dijo que era lo mejor aunque yo todavía no comprendo el motivo de aquello — todas las tardes desde que tengo memoria hablaba con mi padre y mi hermano mellizo Nathaniel aunque solamente le llamo así cuando me enoja.


Cuando nuestra madre estaba cada vez más grave, él y papá viajaron a Inglaterra para despedirse de ella. Recuerdo aquella tarde como si fuera ayer, mamá nos pidió a Nate y a mí que pasáramos a verla, nos dijo cuan orgullosa se sentía de sus dos pequeños cosa que ocasionó que derramasemos un río de lágrimas. Cuando nos pidió que avisaramos a papá asentimos y salimos, no nos dió tiempo para decirle a papá ya que él entró con rapidez. Nos quedamos afuera agarrando nuestras manos mientras no parabamos de sollozar y entonces lo escuchamos, el ruido de que ya se había ido de nuestras vidas, siempre quedarán los bellos momentos. Papá salió con lágrimas en los ojos y nos abrazó lo más fuerte posible aunque con cuidado.


Después de enterrar a mamá una semana después papá me dejó allí en Inglaterra con mis abuelos para después prometerme que cuando finalizara aquel curso volvería a casa y lo cumplió ya que aquí me encuentro, mirando como el avión aterriza ocasionando que una sonrisa se dibuje en mi rostro.


Agarré el libro que estaba leyendo y bajé del avión con cuidado de no tropezar. Me dirigí junto con el grupo de personas para recoger mis maletas — las cuales después de un rato recogí — me dispuse a caminar hasta encontrar a la person que me tendría que llevar a mi casa, pero lo que más me causó gracia fue ver a mi hermano con un cartel en el cual ponía "¿Alguien a visto a la idiota de mi hermana?"


— ¿Sabes que somos mellizos verdad? Osea que tú también eres idiota — bromee sacándole la lengua.


— Siempre idiota nunca indiota — dijo sacandome una risa para después estrecharme en sus brazos — Mírate que grande estás, mi hermanita pequeña está madurando — se limpió falsas lágrimas.


— Anda que tú que pareces un orco — sonreí burlona — ¿Y cómo que hermanita pequeña? Sólo eres mayor que yo por 5 minutos.


— Uffff justo en el corazón — se tocó dramáticamente donde estaba su corazón — sigues siendo mi hermanita pequeña, además, sigo siendo el mayor.


— Perdoname papá de Tutankamon, dinosaurio extinto y vejestorio gruñón — digo para después sonreír inocentemente.


— ¿Cómo voy a ser un vejestorio con este cuerpo que diosito me ha brindado? — dijo sacando su lado arrogante cosa que me hizo hacer una mueca de asco.


— Vámonos antes de que vomite de tan solo imaginármelo.


Pasó un brazo por mis hombros tras haberme quitado una maleta. Nos dirigimos hasta un vehículo haciéndome quedarme con la boca abierta.


— Es...


— Si pequeña, un Jeep Comander — dijo todo orgulloso.


— Es flipante pero prefiero un Jeep CJ5 — dije recordando como me había enamorado aquel coche la primera vez que lo vi.


— Lo sé, recuerdo como hablabas de ese coche, por un momento pensé que era un chico hasta que dijiste la frase "amo ese coche" — imitó mi voz o al menos lo intentó — me contaste que lo viste en la serie esa... ¿Cómo se llamaba?


— Teen Wolf


— Si esa — me abrió la puerta del coche y puso las maletas en el maletero.

Me subí mirando todo detalle de aquel precioso coche y me puse el cinturón.


— Por cierto, miré la serie la cual no paraste de decirme que viese — me miró feo para después sonreír — Es realmente buena.


— ¿Qué personaje te ha llamado la atención? ¿Cuál te ha gustado más?


— Mmmmm... Derek, su historia me ha resultado tanto curiosa como interesante. Me han gustado más Scott, Stiles y Lydia pero esos dos porque me han recordado mucho a ti, ¡Es que pareces la hija de ellos dos!


— Yo soy Stiles y tú Scott — digo con una sonrisa.


Cuando arrancó el coche nos disponemos a ir a casa, en todo el largo viaje hablábamos de los recuerdos de cuando se quedó en Inglaterra conmigo a pasar las vacaciones. Me sorprendí a lo lejos ver la enorme casa que había a lo que miré a mi hermano sin poder creérmelo.


— ¿Ahí es donde vivís papá y tú?


— No hermanita, ahí es donde vivimos papá, yo y tú — dijo con ternura.


— Dioses míos, no me lo creo.


Quedé anonadada viendo esa enorme mansión, tengo que dejar claro que yo en Inglaterra vivía en una casa mediana, pero esta casa es 4 veces más grande.


— Papá tenía razón cuando dijo como sería tu reacción.


La verja se abrió dandonos paso, cuando Nate aparcó, bajé del coche sonriendo y mi corazón se derritió al ver las hortensias.


— Las favoritas de mamá — me acerqué sonriendo.


— Papá siempre les decía a los jardineros que pusieran siempre esas flores — comentó mientras bajaba las maletas.


— Romántico — eché un último vistazo a las flores y me acerqué a Nate agarrando una maleta.


Nos acercamos a la puerta, Nate tocó el timbre haciendo que la puerta se abriese después de unos segundos. Nate me dejó pasar primero y me llevé una enorme sorpresa.


— ¡SORPRESA!


Un montón de globos aparecieron cayendo del techo, de pronto alguien me abrazo de una manera muy energética.


— Mírate que linda estás — entonces reconocí la voz de mi abuela Angelique.

— Abuela me estás asfixiando — reí aunque no estaba bromeando.


— Perdóname, hace tanto que no te veo mi copito de nieve.


Después de que me soltara se aproximó mi abuelo.


— Tu padre no mentía cuando dijo que eras tan hermosa como tu madre — me abrazó dándome un beso en la frente.


— Yo también me alegro de veros abuelos — dijo Nate de manera burlona.


— Calla Nathaniel que a ti te vemos siempre — le molestó mi abuela.


— Si no fuese porque soy vuestro nieto favorito me pondría celoso.


— ¡Eres el único nieto Nate! — reí revolviendole el pelo.


— Niños, vayamos a comer que hay más invitados que quieren ver a la princesa de esta familia, dejad las maletas ahí ya las subirán — sin dejarme hablar nos arrastró tanto a mi hermano como a mí a la cocina.


Okey, esto si que no me lo esperaba.

Había mucha comida en la mesa con tanta buena pinta que no me extrañaría que me encontrase babeando pero mi ensoñación se terminó cuando mi tia Xena la cuál era super guapa acompañada de mi tío James también muy guapo se acercasen a mí.


— Madremia James mírala — dijo emocionada.


— Lo sé Xe, la estoy viendo con los ojos — bromeó.


— Por eso adoro al tío James, su sarcasmo es de familia — me acerqué a abrazar a ambos los cuales me estrujaron.


La abuela nos dijo o mejor dicho ordenó que nos sentaramos ya en nuestros asientos, cosa que hicimos sin rechistar ya que llevarle la contraria a la abuela significa problemas.


— ¿Y papá? ¿No va a venir? — dije entristenciendome.


— Claro que va a venir mi copito de nieve, seguramente estará...


Se escuchó como la puerta de la entrada se abría.


— Ahí lo tienes.


— Lamento el retraso pero tenía que resolver unos asuntos, por cierto mi pequeña, te he traído dos sorpresas y una de ellas es esta.


Dejó pasar a una persona que me hizo sacar una sonrisa enorme.


— ¡Jeremy! — me lavente con prisa y corrí hasta por fin abrazarle.


— ¡Nena!


Conocí a Jeremy cuando tenía 9 años y estaba de vacaciones en EEUU, papá es amigo de su familia, su madre estaba pasando un mal momento y se pasó la Navidad con nosotros.


— ¡No me puedo creer que estés aquí!


— ¡Ni yo de que tú estés aquí! — dijo igual de emocionado que yo ocasionando que ambos empezaramos a dar saltitos.


— La otra sorpresa te la daré después de comer mi niña.


— Dioses míos, gracias papá — me acerqué y lo abracé con una sonrisa que no se me podía quitar.


— Todo por ti y tu hermano, mis dos pequeños tesoros.


— ¡Basta de cháchara y a comer!¡No he hecho esta comida para que se enfríe! — dijo la abuela.


Nos sentamos, comenzamos a comer mientras me hacían preguntas sobre cómo me había ido en el extranjero, si había hecho amigos o había tenido novio.


— Abuela eres una excelente cocinera — definitivamente estaba enamorada de la comida que ella hacía.

— Muchas gracias linda.


— Scar deja de sonreír así que pareces Pennywise — me dijo Nate.


— Aquí abajo todos flotamos... — dije de manera que sonase parecido al payaso, cosa que conseguí ya que Nate me miraba con miedo.


— Definitivamente tiene los genes de la familia en causar miedo.


— Ya verás en el instituto, pondrá a más de uno en su sitio si se le ocurre pasarse de la raya.


Nate le mandó a Jeremy la típica mirada de que se callase y no se le fuese la lengua.


Después de haber terminado de comer los abuelos digeron que estaban cansados y que irían a echarse una siesta.


— ¿Scar quieres ver la otra sorpresa? — me preguntó papá con una sonrisa.


— ¡Claro! — me dirigí a él con Jeremy y Nate detrás mía.


— Id a la entrada de casa, tus tíos y yo debemos hablar de los negocios — nos sacó de la cocina.


— Okey, eso ha sido raro.


Nos dirigimos afuera y grité de emoción al ver la maravilla que había ante mis ojos.


— ¡Es una Ducati Scrambler! — me acerqué para después subir encima.


— Recuerda ponerte el casco — me dijo Nate a lo que yo le levanté el pulgar y me puse el casco.


Hace meses logré sacarme el carnet de conducir, la espera había valido la pena. Arranqué y me dispuse a dar un par de vueltas teniendo un buen control. Escuchaba los gritos de Nate y Jeremy animandome, aunque después de un rato aparque poniendo la pata lateral.


— Definitivamente si tuviese que elegir un recuerdo para hacer mi Expecto Patronum elegiría este día.


— Supongo que ya no estoy obligado a llevarte al instituto — me revolvió el pelo.


— Aish, antipático — río y abrazo a ambos — Ahora sí contadme sobre ese instituto.


Ambos se miraron y luego me miraron a mí.


— Mejor espera a mañana que es nuestro primer día a medias — me sugirió Jeremy.


— ¿Cómo que a medias? — frunci el ceño confundida.


— Desde siempre el Viernes anterior hay que ir a las 11:15 a.m al instituto para recibir una charla y cuando los maestros terminan entonces hay otras personas que nos dan otra charla.


— ¿Quiénes os da esa otra charla?


— Yo y un imbecil — comentó mi hermano fastidiado — No te podemos decir nada más, solo te pido por favor que no la lies. Recuerda que el Domingo será la fiesta de blanco que va a organizar papá.


— Claro hermanito, intentaré contenerme — sonreí inocentemente ya que conociendome al final liare alguna.


— Nate ya está, la conoces, yo la conozco y ambos sabemos que va a causar la tercera guerra mundial.


— ¡Hey!¡Que sigo aquí! — los miré ofendida.


— Shhhh, están hablando los mayores — me calló mi hermano.


— Intentaré que se controle pero ambos sabemos que como alguno y con alguno me refiero al imbecil se pase de la raya ella lo dejará en su sitio.


— No veo el problema en eso — dije.


— ¡A tú habitación señorita! — me dijeron a la vez.


— ¿Qué os habéis fumado?


— ¿Prefieres quedarte o quieres ir a ver si tus amados libros están a salvo?


— Bien jugado hermanito, bien jugado — me fui a mi habitación con prisa, como viese una pagina arrugada o rota mataría a alguien.


Cuando llegué a mi habitación no me importó lo impresionante que se veía, solamente quería ver si mis libros estaban bien. Después de pasar un buen rato mirando minuciosamente sonreí al ver que todos estaban perfectamente.


Me dispuse a colocarlos en las estanterías, tenía los libros de Harry Potter — saga la cual me enamoró y convirtió en potterhead — la saga de Percy Jackson aunque me faltaba por leer la de Los Heroes Del Olimpo. Otra saga que también tenía es la de Bad Boy's Girl, disfruté cada página y el amor que había, resumiendo, tengo la saga de Hush Hush, Los Juegos del Hambre, The Maze Runner, Virtual Hero y Escuela de Gamers además de los libros de Yo Antes De Ti, Bajo La Misma Estrella, Animales Fantasticos, Las Escalofriantes Aventuras De Sabrina, etc.


— ¿Eres una friki importante lo sabías no? — escuché la voz de mi hermano a mis espaldas.


— No hay manera mejor de alimentar tu cerebro que con libros.


— No puedo llevarte la contraria tienes razón — dijo acercándose a la estantería — ¿Qué pasaría si tomase prestado un libro?


— Que tendría un libro y un cadáver — sonreí divertida poniendo en el mueble debajo de la televisión las películas que tenía.


— Todavía no supero el final de esa película — dijo refiriéndose a la película que tenía en mis manos Avengers Infinity War.


— Ni tú ni nadie — recordé como se me fue el alma cuando vi hacerse arena a mis personajes favoritos — ¿Y si en vez de quedarte de pie me ayudas?


— Ufffff no sé, haber estado la mayor parte del día contigo me ha cansado — dijo dramático.


— Pendejo.


— Idiota.


— Aburrido.


— Renacuaja.


— Fósil.


— Pitufa.


— Como sigamos así me voy a venir arriba con los insultos y te voy a llamar Cerda Anorexica.


— Aquel momento fue épico — se río.


— Por cierto ¿Y Jeremy? — pregunté al no ver a mi querido amigo.


— Pues ha tenido que llamar a su madre para preguntarle que tal estaba, ahora vuelve.


— Su madre es una mujer brillante que ha sufrido mucho.


— Lo sé, ¿Que tal si tú ordenas tu ropa y yo las películas y series? — sugirió.


— Está bien, aunque no hay mucho que ordenar ya que la tía Xena y la abu se han encargado de comprarme ropa — comenté mirando la cantidad de ropa preciosa que había.


— ¡Entonces ni se te ocurra quejarte de que no tienes que ponerte! — me advirtió a lo que yo rodé los ojos.


Pasó otro rato y al final ya teníamos mi habitación ordenada.


— Me siento orgullosa del trabajo que hemos hecho — dije metiendo el último Funko Pop el cual era el de Capitán América agarrando el Guantelete del Infinito de Thanos en la vitrina.


— ¡Ya llegué bellezas! — dijo un contento Jeremy entrando — ¡Madremia chica, esta habitación es nerd y a la vez moderna!


— Gracias, ¿Que tal está tu madre?


— De maravilla, está en medio de una cita cosa que me ha avergonzado pero no porque tenga una cita si no porque he interrupido llamándola.


— No te sientas mal Jeremy, eres su hijo — le animó Nate — Bueno yo me voy, he quedado con mis amigos los cuales conocerás mañana — me dió un beso en la frente — ¡Chao! — se fue rápidamente.


— ¿Estás pensando lo mismo que yo? — lo miré con una sonrisa.


— En... ¡Chicos!


— ¡Comida! — dijimos a la vez para después mirarnos y reír — No Jery, aunque cuidado que no quiero esto se me llene de plumas.


— De tu envidia nace mi fama — dijo como todo un divo.


— Como no amarte — lo abrazo sonriendo — ¿Algún chico que te haya llamado la atención?


— Si, pero solo han sido ligues y eso — me miró con picardia — ¿Y tú Scar? ¿Algún chico al que le hayas entregado tu flor?


— ¡Jery! No, no le he entregado mi flor a nadie — me ruborice mirándolo.

— Que tierna, aunque luego si te enfadan lo tierno no existe en ese momento — bromea.


— No te lo niego, por cierto, ¿Te piensas quedar a dormir? Así hacemos nuestra primera fiesta de pijamas del año.


— Solo si me prometes que veremos Teen Wolf del principio a fin, esos hombres son jodidamente calientes.


— Ve poniéndola mientras yo me pongo mi pijama y después tú.


Después de un asentimiento por su parte me puse mi pijama el cual era de manga corta azul marino.


— Con esas piernas yo me haría lesbiana nena.


— Deja esos chistes y ahora cambiate que conociéndote ya habías guardado tu pijama aquí — le quité el mando y me metí en la cama.


— Que bien me conoces — reí por su dramatismo y se cambió para después tirarse a mi lado — Te aviso que cuando despiertes no estaré ya que tengo que estar presentable para mañana.


— Okey.


Puse el primer capítulo, estuvimos toda la tarde y noche viendo la serie mientras hablábamos de los protagonistas y que nos parecía. Avisé a mi padre de que no bajaría a cenar cosa que no le molestó. Alrededor de las 4 a.m terminamos la serie con lágrimas ya que se había terminado una cosa muy preciosa y nos dormimos.

24 Octobre 2019 18:45:22 0 Rapport Incorporer 4
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