Nada es lo que Parece Suivre l’histoire

bettsweet Bethany Rose

Sinopsis Kesha Badia es una mujer dueña de su propia empresa de publicidad y es muy buena en lo que hace. Además de que busca conocer un hombre que como dice su mejor amigo la electrocute, la vuelva loca (como si eso fuera a pasar, son tonterías). Lo que no sabe es que tan pronto llega a su vida el guapo empresario Luther Ferre recibirá muchas electrocuciones ya que es demasiado intenso para su gusto. Descubre que no todo es lo que parece en la vida de Kesha ni en la de Luther, muchos secretos que esconder y placeres que probar. Esta novela está llena de pasión, amor, secretos, suspenso y no puede faltar mucho sexo...


Érotique Tout public.

#mujerfuerte #amor #romance #erotico
3
5.0k VUES
En cours - Nouveau chapitre Tous les samedis
temps de lecture
AA Partager

Capítulo 1

La vida es un fastidio, la vida es tan compleja y si le añadimos el termino amor a ella se pone peor.

Conocí un chico muy mono y guapo, diría que fue atracción a la primera mirada, conectamos, lo sé, así que fui atrevida y me le acerque, lo salude, me presente, quería charlar, ver a donde llevaba esa química que sentí pero cuando me devuelve el saludo… paff se parte tal palo mal sembrado, Diosss era gay, mínimo tiene que ser bix porque sentí la conexión lo juro, parece que mis días de falta de acción masculina me jugó una mala pasada, como pude equivocarme así, pero nada desde ese día se volvió mi mejor amigo y adivinen que es muyyy gayyy y le gustan muchos los hombre, hasta novio tiene que es igual de simpático que él, mi amigo Carlos es una chica en un cuerpo de infarto de un hombre, sino fuera gay como yo le digo a él ya me lo hubiese desayunado, comido y cenado, es más hasta de merienda, pero no sucederá.

No puedo creer que una chica como yo a sus veintiocho años con una empresa de publicidad de alta calidad, decidida, atrevida y muy confiable, no consiga a su media naranja, el que la haga vibrar o como digan en esas novelas románticas que alguna vez he oído de mi amigo Carlos, un chico que cuando te toque sientas una corriente eléctrica, bueno...

Aquí estoy en mi oficina acordando con mi secretaria las reuniones para el día de hoy, uff son muchas, que día más ajetreado tendré, pero no me importa me encanta mi trabajo, mi empresa Enchanted no ha crecido sola sino con mucho trabajo de mi parte, es mi bebe, es mi creación, hace cinco años que la fundé, en el mismo tiempo que conocí a mi gran amigo Carlos que me apoyo en mis sueños y aquí estoy disfrutando. Mi secretaria Martha me saca de mi ensoñación.

 

-                     Señora Badia ¿me está escuchando? - No sé cuántas veces le diré que solo me llame por mi nombre.

 

-                     Perdona Marta ¿En que estábamos?

 

-                     Le recordaba que tiene hoy usted una reunión con el Señor Ferre el dueño de La Revista Broken Hearts. - Siiii la revista de corazones más leída del país, será una muy buena ayuda para seguir creciendo mi empresa.

 

-                     Si me acuerdo ¿A qué hora es la reunión?

 

-                     En exactamente, quince minutos Señora.

 

-                     Marta por Dios ¿cuándo me llamaras por mi nombre? dime Kesha solamente, que el señora me hace sentir muy vieja.

 

-                     Está bien Señorita Kesha. Le avisare cuando llegue el señor Ferre, me retiro. - Y así sin más se va, al menos he conseguido que me diga mi nombre, aunque siga con las formalidades.

 

He oído hablar de la revista Broken Hearts es muy buena y famosa, pero no sabía que el dueño era un hombre, pues es una revista de amor y se enfoca mucho en corazones rotos y consejos, es de puro romance.

Mi secretaria me avisa que ha llegado, wao que puntual, muy bueno para él, me gusta la puntualidad. Le digo que lo haga pasar.

 

Mi puerta se abre y entra un Dios, un adonis griego, uno del cual no puedes dejar de mirar, aunque no quieras, un hombre que mínimo tiene a cualquier mujer arrastrándose a sus pies, hasta miro hacia abajo por si hay alguna o si Martha está babeando por él y no me equivoco. Él es perfecto, como de uno noventa, musculoso a pesar de su traje se ve que hay un cuerpo tallado debajo, esta bronceado, pelo castaño con mechones rubios que se ve suave quiero tocarlo para arreglarse ese mechón rebelde que le cae en la frente y sus ojos son de un azul electrizante, penetrantes que me miran esperando mi reacción y yo mirándolo descaradamente, qué vergüenza!!!. Me aclaro la garganta.

 

-                     Señor Ferre bienvenido a Enchanted, soy Kesha Badia, tome asiento por favor ¿quiere algo de tomar? Café, jugo…

 

-                     Gracias. Luther Ferre, encantado de conocerla, un café por favor. - Cuando me da la mano siento un cosquilleo que me sube por el brazo hasta la espina dorsal.

 

-                     Eh… mmm… Martha por favor dos cafés. - se va, pero si antes voltearse a verlo y tropezarse con todo lo que encuentre - ¿En qué puedo ayudarlo Señor Ferre?

 

-                     He venido aquí con la finalidad de que su compañía realice la publicidad de nuestro nuevo proyecto, quiero que mis lectores participen, le explico, en mi revista se escriben artículos y se ofrecen temas sobre corazones rotos en concreto, pues el nuevo proyecto es que esas personas que tienen el corazón roto nos lo digan, nos manden correos contándonos sus historias o si son valientes mandar videos que publicaremos en nuestra web, en conclusión Señorita Badia quiero que haga la publicidad para que todos los lectores de la revista Broken Hearts se entere. - Wao cuando habla de su proyecto lo habla con tanta pasión y más con esa voz tan seductora que ahora mismo hago lo que sea, quien diría que un hombre se puede expresar con tantos sentimientos cuando se trata de problemas de corazón ¿será que le habrán roto el corazón antes?

 

-                     Claro Señor Ferre, mi empresa le realizará la mejor publicidad, preparare una propuesta con varias ideas y usted podrá elegir cuales les gust…

 

-                     Ahora mismo sé que me gustaría. – me interrumpe con esa frase que me deja completamente descolocada.

 

-                     ¿Perdón?

 

-                     ¿Sabes usted que es una mujer muy atractiva? Que cualquier hombre estaría a sus pies – dice como si nada, como si solo me dijera la hora o el tiempo ¿y este de que va? me está poniendo nerviosa, tanta belleza en locura – No lo pienses, sabes perfectamente que lo sentiste como yo también - En eso entra Martha con los cafés y me salva de tener una combustión que hombre más intenso y demasiado directo.

 

-                     Gracias Martha – nos sirve los cafés y se retira sin antes mirar al Señor Ferre. Inmediatamente cierra la puerta me enfurezco ¿Qué se cree este?

 

-                     Señor Ferre está usted haciéndome una broma de muy mal gusto porque si es así déjeme decirle que…

 

-                     No es ninguna broma ni me equivoco en lo que digo – con esa voz tan sensual me hipnotiza, me hace olvidar que le iba a decir, mientras habla se levanta y rodea la mesa, coge mi silla la rueda y se coloca a unos centímetros de mí cara, siento su aliento – usted realmente es muy atractiva Señorita Badia y no se imagina las cosas que podría hacerle.

 

-                     ¿Qué quiere decir con eso? – prácticamente jadeo al preguntar.

 

-                     Quiero una cita contigo.

 

-                     Pues le tengo que decir que no, no me gusta su forma de pedir una cita, disculpe, pero no estoy interesada – digo esto con toda la frialdad que poseo, que se cree que será fácil conmigo pues está muy equivocado. Estaré babeando, pero no soy bruta.

 

-                     Descuide la conseguiré y no se arrepentirá – esto me lo dice al oído y tengo que morderme la lengua para no gemir – mándeme las propuestas de sus ideas, gracias por atenderme Señorita Badia – y sin más se retira de mi despacho y yo vuelo a respirar.

 

Santo, me dejo temblando y respirando entrecortadamente, no sé porque tienes ese efecto en mí, hizo que mis bragas se incendiaran, pero no soy chica fácil por muy guapo, alto, fuerte y este para comérselo… Dios tengo que dejar de pensar él y concentrarme en el trabajo he de hacerle una buena propuesta para la publicidad de su revista y con suerte volver a verlo.

 

Consigo seguir trabajando y asistir a las diferentes reuniones que me esperan, aunque no pueda dejar de pensar en él.

Soy la jefa, pero trato de ser flexible y que mis empleados no se sientan incomodos conmigo ni inferiores. Paso el día de reunión en reunión, estando pendiente de todas las empresas que trabajan con nosotros en su publicidad, dándoles seguimiento y ofreciendo nuevas ideas por eso siempre somos los mejores. Tengo un equipo de trabajo que fomenta nuestra calidad.

 

27 Octobre 2018 00:47:49 0 Rapport Incorporer 1
Lire le chapitre suivant Capítulo 2

Commentez quelque chose

Publier!
Il n’y a aucun commentaire pour le moment. Soyez le premier à donner votre avis!
~

Comment se passe votre lecture?

Il reste encore 3 chapitres restants de cette histoire.
Pour continuer votre lecture, veuillez vous connecter ou créer un compte. Gratuit!